Uso individual y familiar
23 – 29 enero. Mateo 3; Marcos 1; Lucas 3: “Preparad el camino del Señor”


“23 – 29 enero. Mateo 3; Marcos 1; Lucas 3: ‘Preparad el camino del Señor’”, Ven, sígueme — Para uso individual y familiar: Nuevo Testamento 2023 (2022)

“23 – 29 enero. Mateo 3; Marcos 1; Lucas 3”, Ven, sígueme — Para uso individual y familiar: 2023

Imagen

Vitral del Templo de Nauvoo, Illinois, por Tom Holdman

23 – 29 enero

Mateo 3; Marcos 1; Lucas 3

“Preparad el camino del Señor”

Para comenzar, lea Mateo 3; Marcos 1; y Lucas 3. Si ora para pedir que el Espíritu Santo le ayude a entender estos capítulos, Él le transmitirá ideas que sean especialmente para usted. Anote esas impresiones y planifique cómo ponerlas en práctica.

Anote sus impresiones

Jesucristo y Su evangelio pueden hacer que usted cambie. Lucas citó una antigua profecía de Isaías que describía el efecto que iba a tener la venida del Salvador: “Todo valle se rellenará, y se bajará todo monte y collado; y los caminos torcidos serán enderezados, y los caminos ásperos allanados” (Lucas 3:5; véase también Isaías 40:4). Ese mensaje es para todos nosotros, incluso para quienes piensen que no pueden cambiar. Si se puede aplanar algo tan permanente como una montaña, entonces es seguro que el Señor puede ayudarnos a enderezar nuestros caminos torcidos (véase Lucas 3:4–5). Al aceptar la invitación de Juan el Bautista a arrepentirnos y cambiar, preparamos la mente y el corazón para recibir a Jesucristo, de modo que nosotros también podamos ver “la salvación de Dios” (Lucas 3:6).

Imagen

Ideas para el estudio personal de las Escrituras

¿Quién era Marcos?

Entre los autores de los Evangelios, Marcos es de quien sabemos menos. Sabemos que fue un compañero misional de Pablo, de Pedro y de varios misioneros más. Muchos eruditos bíblicos piensan que Pedro le encargó a Marcos que hiciera un registro de los acontecimientos de la vida del Salvador. El Evangelio según Marcos probablemente fue escrito antes que los otros tres.

Véase también “Marcos”, en la Guía para el Estudio de las Escrituras.

Mateo 3:1–12, Marcos 1:1–8, Lucas 3:2–18

El arrepentimiento es un potente cambio en la manera de pensar y en el corazón

La misión de Juan el Bautista consistía en preparar el corazón de las personas para recibir al Salvador y llegar a ser más como Él. ¿Cómo lo hizo? Él proclamaba: “Arrepentíos” (Mateo 3:2) y se valía de símbolos como el fruto y el trigo para enseñar sobre el arrepentimiento (véase Lucas 3:9, 17).

¿Qué otros símbolos o metáforas encuentra en los relatos del ministerio de Juan el Bautista? (véanse Mateo 3:1–12; Marcos 1:1–8; Lucas 3:2–18). Si quiere, márquelos en su ejemplar de las Escrituras o haga dibujos de ellos. ¿Qué enseñan esos símbolos acerca de la doctrina y la necesidad del arrepentimiento?

El verdadero arrepentimiento es “[u]n cambio […] en el modo de pensar […], una nueva actitud en cuanto a Dios, en cuanto a uno mismo y en cuanto a la vida en general […]; implica que la persona […] entregue su corazón y su voluntad a Dios” (Guía para el Estudio de las Escrituras, “Arrepentimiento, arrepentirse”). En Lucas 3:7–14, ¿qué cambios pidió Juan que hicieran las personas en preparación para recibir a Cristo? ¿Cómo se aplica este consejo a usted? ¿Cómo puede mostrar que se ha arrepentido verdaderamente? (véase Lucas 3:8).

Véanse también Russell M. Nelson, “Podemos actuar mejor y ser mejores”, Liahona, mayo de 2019, págs. 67–69; Dallin H. Oaks, “Limpios mediante el arrepentimiento”, Liahona, mayo de 2019, págs. 91–94.

Mateo 3:7; Lucas 3:7

¿Quiénes eran los fariseos y los saduceos?

Los fariseos eran los miembros de una secta religiosa de los judíos que se enorgullecían de observar estrictamente la ley de Moisés y sus ritos. Los saduceos eran una clase judía adinerada con una gran influencia religiosa y política. No creían en la doctrina de la resurrección. Ambos grupos se habían desviado de la intención original que tenían las leyes de Dios.

Véanse también Mateo 23:23–28; Guía para el Estudio de las Escrituras, “Fariseos”, “Saduceos”.

Mateo 3:11, 13–17; Marcos 1:9–11; Lucas 3:15–16, 21–22

Jesucristo fue bautizado para “cumplir toda justicia”

Al bautizarse, usted siguió el ejemplo del Salvador. Compare lo que aprende de estos relatos del bautismo del Salvador con lo que ocurrió durante su bautismo.

El bautismo del Salvador

Mi bautismo

El bautismo del Salvador

¿Quién bautizó a Jesús, y qué autoridad tenía?

Mi bautismo

¿Quién le bautizó a usted, y qué autoridad tenía?

El bautismo del Salvador

¿Dónde fue bautizado Jesús?

Mi bautismo

¿Dónde se bautizó usted?

El bautismo del Salvador

¿Cómo fue bautizado Jesús?

Mi bautismo

¿Cómo fue bautizado usted?

El bautismo del Salvador

¿Por qué se bautizó Jesucristo?

Mi bautismo

¿Por qué se bautizó usted?

El bautismo del Salvador

¿De qué modo mostró el Padre Celestial que estaba complacido con Jesús?

Mi bautismo

¿De qué modo mostró el Padre Celestial que estaba complacido con usted cuando fue bautizado? ¿Cómo ha manifestado Él Su aprobación desde entonces?

Véanse también 2 Nefi 31; Mosíah 18:8–11; Doctrina y Convenios 20:37, 68–74; “El bautismo de Jesús” (video), LaIglesiadeJesucristo.org.

Mateo 3:16–17; Marcos 1:9–11; Lucas 3:21–22

Los miembros de la Trinidad son tres seres separados

La Biblia contiene numerosas evidencias de que los miembros de la Trinidad son tres seres separados. Los relatos del bautismo del Salvador son un ejemplo de ello. Al leer los relatos, medite en lo que aprende sobre la Trinidad. ¿Por qué son importantes para usted esas doctrinas?

Véanse también Génesis 1:26; Mateo 17:1–5; Juan 17:1–3; Hechos 7:55–56; Doctrina y Convenios 130:22.

Imagen

Ideas para el estudio familiar de las Escrituras y la noche de hogar

Mateo 3.

Juan el Bautista poseía el Sacerdocio Aarónico. ¿Qué aprendemos del ejemplo de Juan acerca de los propósitos del Sacerdocio Aarónico? ¿Qué bendiciones recibimos gracias al Sacerdocio Aarónico? Si hay un jovencito en su familia, podrían dedicar tiempo a ayudarle a entender cómo puede usar el Sacerdocio Aarónico para bendecir a otras personas (véase también Doctrina y Convenios 13:1; 20:46–60).

Imagen

Cuando nos bautizamos, quedamos limpios de pecado.

Mateo 3:11–17; Marcos 1:9–11; Lucas 3:21–22.

¿Los miembros de su familia han visto a alguien bautizarse o confirmarse miembro de la Iglesia? ¿Qué sintieron al verlo? Tal vez podría enseñarles acerca del simbolismo del bautismo y la confirmación. ¿En qué sentido el ser bautizado y confirmado es como volver a nacer? ¿Por qué se nos sumerge completamente bajo el agua cuando nos bautizamos? ¿Por qué nos vestimos de blanco cuando nos bautizamos? ¿Por qué se describe al don del Espíritu Santo como el “bautismo de fuego”? (Doctrina y Convenios 20:41; véase también la Guía para el Estudio de las Escrituras, “Bautismo, bautizar”, “Espíritu Santo”).

Mateo 3:17; Marcos 1:11; Lucas 3:22.

¿En qué ocasión hemos sentido que Dios estaba complacido con nosotros? ¿Qué podemos hacer como familia para complacer a Dios?

Para consultar más ideas sobre la enseñanza de los niños, véase la reseña de esta semana de Ven, sígueme — Para la Primaria.

Canción que se sugiere: “El bautismo”, Canciones para los niños, págs. 54–55.

Cómo mejorar el estudio personal

Pida ayuda al Señor. Las Escrituras fueron dadas por revelación, y para entenderlas verdaderamente necesitamos revelación personal. El Señor ha prometido: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá” (Mateo 7:7).

Imagen

Juan el Bautista bautiza a Jesús, por Greg K. Olsen