2025
El arrepentimiento diario: Qué es y cómo me ayuda a encontrar gozo duradero
Junio de 2025


De la Publicación semanal para jóvenes adultos

El arrepentimiento diario: Qué es y cómo me ayuda a encontrar gozo duradero

¿Qué sentido tenía arrepentirme todos los días si seguía cometiendo los mismos errores?

un joven arrodillado y orando

Cuando era más joven, cometía muchos errores.

En Uruguay, no estaba rodeado de muchas personas o lugares espirituales, así que me aparté de la senda de los convenios y busqué la felicidad en otro lugar. Pero un día, reflexioné sobre las decisiones que estaba tomando. Me di cuenta de que la felicidad que estaba experimentando era efímera; siempre había experimentado un gozo mayor cuando me esforzaba por seguir a Jesucristo.

Quería cambiar.

Le dije al Padre Celestial que lamentaba mis pecados. Sin embargo, pronto me desanimé cuando los cambios que estaba tratando de hacer no se produjeron tan rápido como yo quería. Entonces recordé la invitación del presidente Russell M. Nelson de “descubr[ir] el gozo del arrepentimiento diario”.

Nunca antes me había centrado en el arrepentimiento diario, pero decidí tratar de aprender más al respecto.

¿ Cuál es el objeto del arrepentimiento diario?

Cuando empecé a arrepentirme a diario, no estaba seguro de qué sentido tenía. Me arrepentía de mis pecados, pero a menudo, al día siguiente, volvía a cometer el mismo error. Me preguntaba: “¿Por qué debo arrepentirme si no puedo cambiar mis malos hábitos de inmediato?”.

Acudí al Padre Celestial, le expresé mis preocupaciones y le pregunté por qué quería Él que nos arrepintiéramos todos los días. Sentí que el Espíritu me comunicaba que cada vez que me arrepentía, el Salvador me daba la oportunidad de empezar de nuevo. El presidente Nelson también dijo: “El arrepentimiento es la clave del progreso; la fe pura hace que sigamos avanzando por la senda de los convenios”.

Arrepentirse no consiste en hacer las cosas perfectas; se trata de confiar continuamente en Cristo para cambiar nuestra naturaleza con el tiempo. Me di cuenta de que, incluso si cometo los mismos errores, cuando me arrepiento sinceramente de mis pecados y trato de cambiar, Él me ayudará a progresar poco a poco.

La hermana Kristin M. Yee, Segunda Consejera de la Presidencia General de la Sociedad de Socorro, dijo: “Si están luchando con alguna situación que creen que ya deberían haber superado, no se rindan. Sean pacientes con ustedes mismos, guarden sus convenios, arrepiéntanse a menudo, busquen la ayuda de sus líderes si la necesitan y vayan a la Casa del Señor con tanta regularidad como puedan. Escuchen y presten atención a las impresiones que Él les envíe. Él no abandonará Su relación por convenio con ustedes”.

El gozo del arrepentimiento diario

Otra cosa que me ha ayudado a centrarme en el arrepentimiento diario es asistir al templo. Me encanta el poder que recibimos cuando hacemos convenios con el Señor y he sentido ese poder en mi vida al elegir tener fe en lo que el Padre Celestial y Jesucristo pueden ayudarme a hacer.

Al centrarme en Ellos cada día y tener paciencia conmigo mismo, he sentido que mi relación con Ellos se ha fortalecido. Arrodillarme y hablar con el Padre Celestial todas las noches sobre lo que estoy tratando de cambiar y reconocer Su mano en mi vida también me ha ayudado a sentir el gozo del don de la Expiación del Salvador.

Hay cierto gozo que proviene de ser purificados por nuestro Salvador al comprometernos nuevamente a cumplir nuestros convenios y Sus mandamientos. Mediante nuestros esfuerzos por cambiar y nuestra confianza en Él, podemos buscar Su ayuda para romper hábitos aparentemente inquebrantables, pedir perdón y perdonarnos a nosotros mismos.

La hermana Yee también nos recuerda lo siguiente: “Cada día es un nuevo día lleno de esperanza y posibilidades gracias a Jesucristo. Cada día ustedes y yo podemos llegar a conocer, como nuestra madre Eva proclamó, ‘el gozo de nuestra redención’ [Moisés 5:11], el gozo de ser sanados, el gozo de sentir el amor inquebrantable de Dios por nosotros”.

He sentido el amor del Padre Celestial más que nunca gracias a que he profundizado mi testimonio del arrepentimiento diario. Nada me hace desear seguir progresando más que darme cuenta de que el Salvador siempre me tiende Su mano cada vez que acudo a Él en busca de perdón y ayuda. Estoy lejos de ser perfecto, pero siento que mi corazón cambia cuando empiezo cada nuevo día con el deseo de aprender y hacer las cosas mejor.

Sabiendo que todos pecamos, estoy agradecido por la gracia del Salvador y por el gozo que Su misericordia trae a mi vida cada día.