2014
LDS Charities proporciona ayuda
anterior

LDS Charities proporciona ayuda

Desde los primeros días de la Restauración, se conoce a los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días por su determinación de tender una mano a las personas que sufren y socorrerlas.

En los últimos años, los miembros de la Iglesia y otras personas han proporcionado, mediante generosas contribuciones, los medios para que los programas de los Servicios Humanitarios de la Iglesia puedan bendecir la vida de personas en todo el mundo. Sólo en 2013, los programas humanitarios SUD ayudaron a más de 10,5 millones de personas en 130 países.

Esta labor abarca desde el proporcionar consuelo y artículos básico para la vida hasta el suministro de agua potable, capacitación de parteras y médicos para salvar la vida de miles de recién nacidos, y el suministro de sillas de ruedas. Además, la Iglesia presta ayuda con atención oftalmológica, capacitación, vacunas y cultivo de alimentos nutritivos en las comunidades.

Ayuda a los refugiados

La Iglesia ha hecho un esfuerzo constante y considerable por ayudar a los refugiados, así como a otras personas que sufren debido a los conflictos y la escasez de alimentos. Recientemente:

  • La Iglesia donó miles de tiendas de campaña y alimentos básicos a familias de Chad, y construyó pozos con bombas manuales, letrinas y edificios de duchas en campamentos de refugiados de Burkina Faso.

  • En Jordania, Siria, Líbano, Irak y la región del Kurdistán, LDS Charities está distribuyendo paquetes de alimentos, mantas, material médico, estuches de higiene, ropa de cama y ropa de invierno. En Irak y la región del Kurdistán se han suministrado sillas de ruedas y otros equipos de movilidad a personas heridas en conflictos.

  • En Gaza se donaron al hospital central productos farmacéuticos, material médico y leche en polvo.

  • En Israel se donó un equipo de ultrasonido a un centro médico.

  • En Ucrania y Rusia, la Iglesia ha colaborado con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en el suministro de alimentos, ropa de cama, prendas de vestir y artículos de higiene personal para 30.000 personas desplazada debido a los disturbios civiles.

LDS Charities se esfuerza por mantener su neutralidad política y por ayudar a personas de cualquier fe.

Labor de socorro

La Iglesia responde también cuando se producen catástrofes naturales.

  • En Sierra Leona y Liberia, la Iglesia ha usado la ayuda de 1.600 voluntarios locales para proporcionar capacitación sobre cómo evitar el ébola y ha suministrado alimentos y material básico médico y de saneamiento.

  • Tras las inundaciones provocadas por un intenso monzón en Pakistán y la India, la Iglesia proporcionó alimentos, estuches de higiene y material médico.

  • En Tonga, un ciclón destruyó cientos de viviendas, entre ellas las de 166 familias de miembros. Los miembros ayudarán en la reconstrucción de sus viviendas. Reciben capacitación sobre la construcción de su propio refugio y luego se les pide que ayuden al menos a cuatro personas más a construir el suyo. La Iglesia también está restaurando cultivos y proporcionando capacitación sobre jardinería doméstica.

  • En México, cuando un huracán dañó o destruyó miles de viviendas, los líderes locales de la Iglesia proporcionaron alimentos y agua a los miembros afectados, y la Iglesia colaboró con el gobierno estatal en el suministro de paquetes de alimentos.

Lo que usted puede hacer

Las donaciones al Fondo de ayuda humanitaria permiten que la Iglesia pueda responder inmediatamente a las crisis. Además, independientemente del lugar en el que vivan, los miembros pueden demostrar amor cristiano, prestar servicio y desarrollar respeto por todas las personas. El prestar atención a los refugiados y los inmigrantes de nuestras comunidades, o a quienes se enfrentan a una catástrofe personal, y ofrecerles amistad, interés y un entorno acogedor, constituyen un acto cristiano que nunca será en vano.

Mediante su organización humanitaria, la Iglesia se esfuerza por poner en práctica el consejo del presidente Thomas S. Monson: “Podemos fortalecernos los unos a los otros; tenemos la capacidad de prestar atención a aquellos que hayan quedado en el olvido. Cuando tenemos ojos que ven, oídos que escuchan y corazones que comprenden y sienten, podemos tender una mano y rescatar” (“El llamamiento a servir”, Liahona, enero de 2001, pág. 58).

El presidente del Distrito Amán, Jordania, y su hija visitan a refugiados.

Sarah Jane Weaver, Church News