Invitar a un amigo a la Iglesia por primera vez no tiene por qué incluir un servicio completo de dos horas. Prueba estas oportunidades adicionales para compartir experiencias importantes en la Iglesia.
Los niños pequeños tienen una fe tierna y sencilla que nos fortalece a todos. La presentación anual de la Primaria es una oportunidad especial para ayudar a tus amigos y vecinos a sentir el Espíritu. También puedes invitar a las personas a ver a los niños cantar en la Iglesia en días festivos como el Día de la Madre o en la época navideña.
El bautismo es un paso importante en el trayecto de fe de toda persona y puede fortalecer la fe de todos los asistentes. Los servicios suelen planificarse sabiendo que asistirán amigos y familiares que no son miembros de la Iglesia, lo que los convierte en un lugar ideal para llevar a un amigo que podría estar interesado en conocer más sobre el Evangelio.
Si estás entusiasmado por el orador de una próxima charla fogonera, no olvides compartir tu entusiasmo con un amigo. Las charlas fogoneras y los devocionales pueden ser oportunidades para fortalecer el sentido de comunidad, proporcionando una experiencia espiritual en un entorno menos formal que la reunión sacramental.
“Ven y aprende conmigo” puede ser una invitación poderosa. ¿Por qué no intentas invitar a un amigo a estudiar un libro específico de las Escrituras contigo en la Escuela Dominical, Seminario o Instituto? La estructura de la clase hace que sea fácil responder las preguntas que pueda tener tu amigo con la ayuda de otras personas allí presentes. Otra opción es invitar a tus amigos a estudiar contigo en casa utilizando el manual Ven, sígueme.