Amar, Compartir, Invitar son principios que te ayudarán a compartir el Evangelio de maneras que sean las adecuadas para cada uno de los hijos de Dios. Al pensar en estas ideas, ora al Padre Celestial pidiendo guía y oportunidades, y Él te ayudará.
Ayuda a los miembros de tu barrio, rama o estaca a sentirse más seguros en sus esfuerzos por amar, compartir e invitar.