El nombre correcto de la Iglesia

Presidente Russell M. Nelson President of The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints

Al omitir Su nombre de Su iglesia, estamos quitándolo inadvertidamente a Él como el punto central de nuestra vida

Hace unas semanas, emití una declaración referente a la corrección que atañe al nombre de la Iglesia. Lo hice porque el Señor inspiró en mi mente la importancia del nombre que Él ha decretado para Su Iglesia, a saber, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Permítanme explicar por qué nos preocupamos tanto sobre este asunto. Pero primero déjenme declarar lo que esta labor no es:

  • No es un cambio de nombre
  • No es un proceso de cambio de marca comercial
  • No es algo estético
  • No es un capricho
  • Y no es intrascendente

Antes bien, es una corrección. Es el mandamiento del Señor. José Smith no dio nombre a la Iglesia que se restauró mediante él; ni tampoco lo hizo Mormón. Fue el Salvador mismo quien dijo: “Porque así se llamará mi iglesia en los postreros días, a saber, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días” [Doctrina y Convenios 115:4]…

… el nombre de la Iglesia no está sujeto a cambios…

Al omitir Su nombre de Su iglesia, estamos quitándolo inadvertidamente a Él como el punto central de nuestra vida.

Tomar sobre nosotros el nombre del Salvador incluye declarar y testificar a otras personas —mediante nuestras acciones y nuestras palabras— que Jesús es el Cristo…

Mis queridos hermanos y hermanas, les prometo que si hacemos lo mejor posible por restaurar el nombre correcto de la Iglesia del Señor, Aquel cuya Iglesia esta es derramará Su poder y Sus bendiciones sobre la cabeza de los Santos de los Últimos Días de formas que jamás hemos visto. Tendremos el conocimiento y el poder de Dios para ayudarnos a llevar las bendiciones del evangelio restaurado de Jesucristo a toda nación, tribu, lengua y pueblo, y para preparar el mundo para la Segunda Venida del Señor.

Véase el discurso completo del presidente Nelson.