Cómo enseñar a los niños
Notas al pie de página

Hide Footnotes

Tema

Cómo enseñar a los niños

Cuando el Salvador resucitado visitó a los nefitas, “… enseñó y ministró a los niños… y soltó la lengua de ellos, y declararon cosas grandes y maravillosas a sus padres, mayores aún que las que él había revelado al pueblo” (3 Nefi 26:14). Los actos del Salvador son un ejemplo que usted puede seguir al enseñar a los niños, al cuidar de ellos y al ser una influencia en su fe y su conversión (véase 3 Nefi 17:23).

Apoye a los padres

Los padres son los maestros del Evangelio más importantes de sus hijos, son los principales responsables y tienen el mayor poder para influir en sus hijos (véase Deuteronomio 6:6–7). Al enseñar a los niños en la Iglesia, procure encontrar, mediante la oración, maneras de apoyar a sus padres en esa función esencial. Por ejemplo, podría hablar con los padres sobre las necesidades e intereses de sus hijos, compartir con ellos lo que los pequeños están aprendiendo en su clase y averiguar en qué forma puede apoyar la labor de los padres cuando usted enseña.

Pregunta para reflexionar: Al enseñar a los niños en la Iglesia, ¿qué podría aportar a las experiencias que ellos tienen en casa?

Ejemplo de las Escrituras: ¿Qué me enseña el Espíritu al considerar los ejemplos de padres fieles que se encuentran en el Libro de Mormón? (véanse, por ejemplo, 1 Nefi 1:1, Enós 1:1–3, Alma 56:45–48).

Use una variedad de métodos de enseñanza

No todos los niños son iguales y cada uno de ellos se desarrolla con rapidez. Su labor de enseñar a los niños resultará más eficaz si emplea una variedad de métodos de enseñanza como los siguientes:

  • Relatos. Los niños comprenden con más facilidad los principios del Evangelio si estos se enseñan mediante relatos. Los relatos ayudan a que los niños vean la forma en que el Evangelio se aplica a la vida diaria. En particular, los relatos de las Escrituras enseñan la doctrina con poder; por ejemplo, podría utilizar el relato de José Smith de la Primera Visión para enseñar sobre la oración, la revelación, cómo vencer la oposición y la naturaleza de la Trinidad. Podría valerse de anécdotas de su propia vida o de relatos que se hallen en las revistas de la Iglesia. Al enseñar a niños pequeños, planifique maneras de hacerlos participar en el relato; por ejemplo, podría pedirles que sostengan láminas, que repitan frases o que participen en una dramatización.

  • Ayudas visuales. Las ayudas visuales, como imágenes, videos y objetos, pueden ayudar a que los niños comprendan y recuerden mejor los relatos de las Escrituras y los principios que ellos enseñan. En la Biblioteca multimedia SUD de LDS.org se encuentran muchos videos e imágenes.

  • Música. Los himnos y las canciones pueden ayudar a los niños a sentir el amor de Dios, a sentir el Espíritu y a aprender verdades del Evangelio. Las melodías, los ritmos y las rimas sencillas les pueden ayudar a recordar verdades del Evangelio en el futuro. Al cantar con los niños, ayúdelos a descubrir y a comprender los principios que se enseñan en las canciones. La mayoría de las canciones incluidas en Canciones para los niños y en el himnario de la Iglesia incluyen referencias de las Escrituras que puede utilizar para relacionar la canción con la doctrina que se enseña en ellas.

Pregunta para reflexionar: ¿Qué relatos, objetos o canciones podría utilizar para que los niños comprendan con mayor facilidad un principio del Evangelio?

Ejemplo de las Escrituras: ¿Qué puedo aprender en cuanto a la manera de enseñar del Salvador en Mateo 18:1–5?

Véase también el video “Directora de música de la Primaria” (LDS.org).

Brinde a los niños oportunidades de expresar su creatividad

En calidad de hijos e hijas de Dios, los niños nacen para crear. Cada vez que invita a los niños a crear algo relacionado con un principio del Evangelio, les ayuda a comprender mejor el principio y ellos reciben un recordatorio tangible de lo que aprenden. Además, también pueden utilizar el objeto que crearon para compartir lo que hayan aprendido con otras personas. Al enseñar a los niños, permítales que elaboren, dibujen, coloreen, escriban y creen. Estas cosas son más que actividades divertidas, son herramientas esenciales para el aprendizaje. En cada ejemplar de las revistas Liahona o Friend se incluyen actividades creativas para los niños.

Pregunta para reflexionar: ¿Cómo podría incluir actividades creativas al enseñar?

Anime a los niños a que hagan preguntas

Los niños son curiosos por naturaleza y tienen muchas preguntas. Trate de ver las preguntas que ellos hagan como oportunidades, no como distracciones ni obstáculos para la lección. Las preguntas que ellos hacen son un indicio de que están listos para aprender. Esas preguntas le dan a usted una idea valiosa de lo que piensan, las inquietudes que tienen y la forma en que reaccionan ante las cosas que aprenden. Ayúdelos a ver que las respuestas a sus preguntas se pueden encontrar en las Escrituras y en las palabras de los profetas vivientes.

Pregunta para reflexionar: ¿Cómo puedo mostrar a los niños de mi clase que valoro sus preguntas y su curiosidad?

Ejemplo de las Escrituras: ¿De qué forma fue bendecido el joven José Smith por medio de una invitación a hacer preguntas? (véase José Smith—Historia 1:10–20).

Invite a los niños a que compartan lo que sepan

Cada vez que los niños aprenden algo, lo más natural es que deseen compartirlo con los demás. Estimule ese deseo dándoles oportunidades de que se enseñen principios del Evangelio el uno al otro y de que se los enseñen a sus familiares y amigos. También pídales que compartan con usted las ideas, los sentimientos y las experiencias que tengan con respecto a los principios que les esté enseñando. Se dará cuenta de que sus perspectivas son sencillas, puras y poderosas.

Pregunta para reflexionar: ¿Qué verdades del Evangelio he aprendido de un niño?

Ejemplo de las Escrituras: ¿Qué aprendo del ejemplo que el Salvador da en 3 Nefi 26:14?

Resuelva las interrupciones con amor

En ocasiones, un niño podría interrumpir el aprendizaje del resto de los integrantes de la clase. Si eso sucede, muestre paciencia, amor y comprensión hacia los desafíos que ese niño pudiera estar afrontando. Es posible que solo necesite que se le den más oportunidades de participar en la lección de forma positiva, ya sea sosteniendo una imagen, dibujando algo en la pizarra o leyendo un pasaje de las Escrituras.

Si el niño sigue interrumpiendo, podría hablar con él en privado. Con un espíritu de amor y paciencia, explíquele las expectativas que usted tiene de él y dígale que confía en que puede cumplirlas. Si lo desea, podría invitar a los padres del niño o a una hermana de la presidencia de la Primaria a que estén presentes en la conversación.

Si el niño inquieto tiene necesidades especiales, hable con el o la especialista en discapacidades del barrio o de la estaca, o bien visite el sitio disabilities.lds.org para averiguar cómo puede satisfacer mejor esas necesidades.

Pregunta para reflexionar: ¿Qué podría cambiar en mi método de enseñanza a fin de ayudar a que un niño inquieto sienta que se le ama?

Ejemplo de las Escrituras: ¿Qué se enseña en Proverbios 15:1 y en Doctrina y Convenios 18:10 y 121:41–44 en cuanto a la manera de abordar las interrupciones?

Para el líder del análisis

Compartir y deliberar juntos: Para comenzar, pida a los maestros que compartan experiencias que hayan tenido con la enseñanza recientemente y que hagan preguntas con respecto a la enseñanza.

Aprender juntos: Pida a los maestros que analicen una o más de las ideas de esta sección. No trate de usar todo el material durante una sola lección.

Practicar: Invite a los maestros a que hagan una dramatización de cómo enseñar un principio del Evangelio a un niño siguiendo las sugerencias de esta sección. Podría considerar la idea de invitar a la reunión a algunos niños de la Primaria para que se les enseñe. Después, dé tiempo a los maestros para que compartan sus opiniones al respecto.

Prepararse: Decidan juntos el tema que tratarán en la reunión siguiente y pida a los maestros que se preparen.