Haga un plan
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    Haga un plan

    El Señor dio el siguiente mandamiento: “Organizaos; preparad todo lo que fuere necesario” (D. y C. 88:119). El hecho de organizar un plan de enseñanza antes de dar una clase le puede ayudar a determinar los principios del Evangelio que podrían satisfacer mejor las necesidades de los integrantes de la clase, así como los recursos que refuercen esos principios. Además, eso también permite que el Espíritu le guíe en un entorno apacible. Al haber preparado un plan con antelación, cuando enseñe, podrá concentrarse en los alumnos en lugar de estar pensando en lo que va a decir a continuación. También estará mejor preparado para responder a las impresiones espirituales que le indiquen que debe adaptar sus planes, si fuera necesario.

    mujer estudiando

    Centre su atención en los principios que bendecirán a los alumnos

    Su plan de enseñanza se debe centrar principalmente en las necesidades de las personas a las que enseñe y en los principios del Evangelio que satisfagan dichas necesidades. A medida que estudie los pasajes de las Escrituras y las enseñanzas proféticas que se le hayan asignado enseñar, pregúntese: “¿Qué encuentro aquí que pudiera tener un significado particular para los integrantes de mi clase?”. Por ejemplo, si va a enseñar acerca de la expiación de Jesucristo, quizá sienta que a algunos participantes en la clase les cueste perdonarse a sí mismos aunque se hayan arrepentido. Podría sentir el impulso de compartir con ellos la promesa que se encuentra en Isaías 1:18: “… aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos”.

    Deje que el Espíritu guíe su planificación; Él lo puede conducir a pasajes de las Escrituras, enseñanzas proféticas e ideas que se encuentren en el manual de la lección y que serán significativas para los integrantes de la clase de maneras que quizá no haya previsto.

    Preguntas para reflexionar: ¿Qué principios enseñaré en las próximas lecciones? ¿Cuáles de esos principios creo que podrían satisfacer mejor las necesidades de los integrantes de la clase?

    Ejemplo de las Escrituras: Alma 39–42 contiene los consejos que Alma da a su hijo Coriantón. ¿Qué necesidades percibió Alma en su hijo? ¿Qué principios sintió que debía enseñar? ¿Qué puedo aprender del ejemplo de Alma?

    Busque recursos que refuercen los principios

    Al elaborar su plan de enseñanza, busque maneras de ayudar a los integrantes de la clase a que comprendan los principios del Evangelio que tenga previsto analizar. Las Escrituras y las palabras de los profetas vivientes son sus recursos principales; lea esos recursos antes de recurrir a otros materiales. ¿Qué pasajes de las Escrituras ayudan a enseñar el principio? ¿Se trató el principio en algún discurso de una conferencia general reciente? ¿Qué preguntas podría hacer a fin de ayudar a los alumnos a reflexionar en cuanto al principio, y a aplicarlo? ¿Hay algún otro recurso que pudiera ayudar a reforzar el principio, como relatos, lecciones prácticas, imágenes, videos, himnos o canciones para los niños? Muchos de esos recursos se sugieren en los materiales de los cursos de estudio de la Iglesia, en las revistas de la Iglesia o en LDS.org. Por cada principio que vaya a enseñar, haga una lista con algunas preguntas y recursos de apoyo que podría utilizar. Puede que no sea necesario —ni posible— utilizarlos todos; no obstante, es buena idea prepararse para usarlos por si se diera el caso.

    Preguntas para reflexionar: ¿Qué recursos he visto utilizar a otros maestros para enseñar con eficacia un principio del Evangelio? ¿Qué recursos podría utilizar yo?

    Ejemplo de las Escrituras: ¿Qué me llama la atención de la manera en que el Salvador aclaró un principio en Lucas 10:25–37?

    Véase también la sección “Válgase de música, relatos y arte para enseñar la doctrina” de este manual.

    mujer joven estudiando

    Esté dispuesto a hacer adaptaciones

    La preparación con espíritu de oración y un plan de lección organizado pueden bendecir sobremanera a los integrantes de la clase. Sin embargo, debe estar dispuesto a adaptar el plan de enseñanza durante la clase conforme se lo indique el Espíritu. Preste especial atención a los comentarios y a las preguntas que hagan las personas a las que enseña, ya que el Espíritu podría indicarle que dedique más tiempo del previsto a un principio determinado, o que aborde una inquietud que no esté en el plan de la lección.

    Recuerde que el crecimiento espiritual de las personas a las que enseña es más importante que presentar todo lo que haya planificado. Además, gran parte de ese crecimiento sucederá fuera del salón de clases. Prepare preguntas que insten a los alumnos a compartir lo que estén aprendiendo de forma individual y con su familia. Cuanto más diligente haya sido al estudiar con antelación, más preparado estará para adaptarse a las necesidades de las personas y para satisfacerlas.

    Pregunta para reflexionar: ¿Qué puedo hacer para asegurarme de prestar atención a los susurros del Espíritu al enseñar?

    Ejemplo de las Escrituras: ¿Qué puedo aprender de Doctrina y Convenios 11:21 en cuanto a la función que tiene el Espíritu en la enseñanza?

    Ideas para enseñar

    Al elaborar el plan, considere lo que pedirá a los integrantes de la clase que hagan a fin de ayudarlos a aprender de las Escrituras y de las palabras de los profetas de los últimos días. A continuación se ofrecen algunas ideas que puede aplicar a casi cualquier tema o pasaje de las Escrituras. En los materiales de los cursos de estudio de la Iglesia puede encontrar otras ideas. Sin embargo, las mejores ideas a menudo provendrán del Espíritu conforme considere las necesidades de las personas a las que enseña.

    Los integrantes de la clase podrían:

    • Elaborar una lista de principios o verdades que encuentren en un pasaje de las Escrituras. ¿Qué palabras, frases y ejemplos de los versículos les ayudan a comprender esos principios?

    • Buscar respuestas a preguntas en un pasaje de las Escrituras o en un discurso de la conferencia general.

    • Compartir la forma en que enseñarían un principio a sus familiares o amigos. ¿Cómo enseñarían el principio a un niño? ¿Cómo se lo enseñarían a una persona de otra religión?

    • Comparar dos o más relatos o pasajes de las Escrituras. ¿Qué perspectivas obtienen al hacer esa comparación?

    • Buscar y cantar himnos que tengan que ver con un principio del Evangelio.

    • Resumir un pasaje de las Escrituras con sus propias palabras.

    • Hacer corresponder versículos con imágenes relacionadas con ellos. ¿De qué forma les ayudan las imágenes a comprender mejor el pasaje de las Escrituras?

    • Dramatizar una situación que se relacione con un principio del Evangelio.

    • Ver material multimedia producido por la Iglesia que guarde relación con el principio, tal como DVDs o videos que se encuentren en LDS.org.

    • Explicar la forma en que una imagen o un objeto se relaciona con un principio del Evangelio.

    Plan de enseñanza de muestra

    Hay muchas maneras de organizar un plan de enseñanza. Utilice el método que le funcione mejor a usted y a las personas a las que enseñe. A continuación se presenta un posible método.

    Invite a compartir: Podría comenzar por instar a los integrantes de la clase a que compartan entre ellos sus ideas y experiencias. Podrían compartir ideas que hayan tenido al leer las Escrituras, lo que hayan experimentado al aplicar principios que se enseñan en las Escrituras o preguntas que tengan sobre el tema de esa semana.

    Enseñe la doctrina: Piense en maneras en las que podría ayudar a los integrantes de la clase a descubrir verdades del Evangelio por ellos mismos. Eso le ayudará a organizar sus ideas y materiales con antelación. Por ejemplo, si el tema fuera la restauración del sacerdocio, podría hacerlo de este modo:

    Principios

    Escrituras de apoyo

    Preguntas

    Ayudas para la enseñanza

    Cuando estableció Su Iglesia, Jesucristo confirió la autoridad del sacerdocio a Sus apóstoles.

    Mateo 10:1; Hechos 2:37–47; Hebreos 5:4

    ¿Qué enseñan estos pasajes de las Escrituras sobre la importancia de la autoridad del sacerdocio?

    Imagen de Cristo ordenando a Sus doce apóstoles

    Debido a la extensión de la iniquidad, incluso el asesinato de muchos de los apóstoles, el Señor quitó la autoridad del sacerdocio de la tierra.

    Amós 8:11–12; Mateo 24:9–11; Hechos 20:29–30; 2 Tesalonicenses 2:1–4; Mormón 1:13–14

    ¿Qué evidencias de la Apostasía han visto en el mundo?

    Analogía: Supongamos que se encuentran en una habitación iluminada con 12 luces y que las luces se van apagando una por una. ¿Cómo se relaciona eso con los apóstoles y con la pérdida de la autoridad del sacerdocio?

    El sacerdocio fue restaurado a José Smith por aquellos que lo poseyeron en la antigüedad.

    D. y C. 13:1; 27:12–13; 110; José Smith—Historia 1:68–72

    ¿Qué les ha enseñado el Espíritu al estudiar sobre la restauración del sacerdocio?

    Video: “La restauración del sacerdocio” (LDS.org)

    En la actualidad, las bendiciones del sacerdocio están al alcance de todos.

    D. y C. 1:20; 84:19–20

    ¿De qué forma los ha bendecido el sacerdocio a ustedes y a su familia?

    “La luz de la verdad”, Himnos, nro. 186

    Fomente la aplicación: En algún momento de la lección, anime a los integrantes de la clase a que reflexionen sobre las impresiones espirituales que hayan tenido durante la clase y sobre lo que se sientan inspirados a hacer gracias a lo que han aprendido.

    Inste a seguir aprendiendo: A menudo resulta de utilidad mencionar a los integrantes de la clase el tema que se tratará la semana siguiente e invitarlos a que se preparen con antelación en casa.

    Para el líder del análisis

    Compartir y deliberar juntos: Para comenzar, pida a los maestros que compartan experiencias que hayan tenido con la enseñanza recientemente y que hagan preguntas con respecto a la enseñanza.

    Aprender juntos: Pida a los maestros que analicen una o más de las ideas de esta sección.

    Practicar: Trabajen en grupo para preparar un plan de muestra para una lección futura, consultando el manual de enseñanza adecuado, según corresponda. Podría utilizar el plan de muestra de esta sección o algún otro. Invite a los maestros a elaborar un plan para su próxima lección y a que lo lleven a la siguiente reunión de consejo de maestros a fin de que los otros maestros puedan hacer comentarios y sugerencias al respecto.

    Prepararse: Decidan juntos el tema que tratarán en la reunión siguiente y pida a los maestros que se preparen.