Manuales y llamamientos
    10. Mujeres Jóvenes
    Notas al pie de página
    Tema

    “10. Mujeres Jóvenes”, Manual 2: Administración de la Iglesia, 2019

    “10. Mujeres Jóvenes”, Manual 2

    10.

    Mujeres Jóvenes

    La organización de las Mujeres Jóvenes es una organización auxiliar del sacerdocio. Todas las organizaciones auxiliares existen para ayudar a los miembros de la Iglesia a crecer en su testimonio del Padre Celestial, de Jesucristo y del Evangelio restaurado. Mediante la obra de las organizaciones auxiliares, los miembros reciben instrucción, aliento y apoyo a medida que se esfuerzan por vivir de acuerdo con los principios del Evangelio.

    10.1

    Reseña de la organización de las Mujeres Jóvenes

    10.1.1

    Propósito y objetivos de la organización de las Mujeres Jóvenes

    El propósito de la organización de las Mujeres Jóvenes es ayudar a cada joven a ser digna de hacer convenios sagrados y cumplirlos, y de recibir las ordenanzas del templo. Para cumplir con este propósito, las líderes de las Mujeres Jóvenes guían a cada joven para lograr los siguientes objetivos:

    1. Fortalecer su fe en el Padre Celestial y en Jesucristo y su testimonio de Ellos.

    2. Comprender su identidad como hija de Dios.

    3. Ser digna al obedecer los mandamientos y vivir las normas del Evangelio.

    4. Recibir, reconocer y confiar en las impresiones del Espíritu Santo.

    5. Prepararse para sus funciones divinas como hija, esposa, madre y líder.

    6. Comprender y guardar sus convenios bautismales.

    7. Edificar activamente el reino de Dios al participar en la obra de salvación y, cuando se la llame, servir en presidencias de clase. Las Damitas y las Laureles también pueden prestar servicio como hermanas ministrantes (véase 10.3.9).

    10.1.2

    Lema de las Mujeres Jóvenes

    El lema de las Mujeres Jóvenes proporciona un fundamento para ayudar a cada joven a lograr los objetivos arriba mencionados.

    Las jóvenes y sus líderes adultas repiten el lema al comienzo de las reuniones dominicales y en otras reuniones de las Mujeres Jóvenes. El lema es el siguiente:

    “Somos hijas de un Padre Celestial que nos ama y nosotras lo amamos a Él. Seremos ‘testigos de Dios en todo tiempo, y en todas las cosas y en todo lugar’ (Mosíah 18:9) a medida que procuremos vivir de acuerdo con los valores de las Mujeres Jóvenes, que son:

    • Fe

    • Naturaleza divina

    • Valor individual

    • Conocimiento

    • Elección y responsabilidad

    • Buenas obras

    • Integridad y

    • Virtud.

    “Creemos que al aceptar y poner en práctica estos valores, estaremos preparadas para fortalecer el hogar y la familia, hacer convenios sagrados y cumplirlos, recibir las ordenanzas del templo y gozar de las bendiciones de la exaltación”.

    10.1.3

    Máxima y emblema de las Mujeres Jóvenes

    La máxima de las Mujeres Jóvenes es: “Defendamos la verdad y la rectitud”.

    El emblema de las Mujeres Jóvenes es una antorcha rodeada de la máxima de las Mujeres Jóvenes. La antorcha representa la luz de Cristo que puede brillar a través de cada joven. Se invita a las jóvenes a “[levantarse] y [brillar], para que [su] luz sea un estandarte a las naciones” (Doctrina y Convenios 115:5).

    Young Women Logo

    10.1.4

    Valores de las Mujeres Jóvenes

    Los valores de las Mujeres Jóvenes son atributos semejantes a los de Cristo. La instrucción dominical del Evangelio, la Mutual y otras actividades ayudan a cada joven a aplicar estos valores en su vida.

    Las siguientes declaraciones y referencias de las Escrituras dan perspectiva sobre el significado de cada valor. Las líderes deben utilizar estas declaraciones en las lecciones. También animan a las jóvenes a aplicar estas verdades en sus vidas y a usarlas como fuentes de consulta para discursos y presentaciones.

    Los colores relacionados con los valores tienen como fin ayudar a las jóvenes a recordar los valores.

    • Fe (blanco): Soy hija de un Padre Celestial que me ama; tengo fe en Su plan eterno, el cual se centra en Jesucristo, mi Salvador (véase Alma 32:21).

    • Naturaleza divina (azul): He heredado cualidades divinas que me esforzaré por desarrollar (véase 2 Pedro 1:4–7).

    • Valor individual (rojo): Soy de un valor infinito y tengo una misión divina que me empeñaré en cumplir (véase Doctrina y Convenios 18:10).

    • Conocimiento (verde): Trataré continuamente de encontrar oportunidades de aprender y de progresar (véase Doctrina y Convenios 88:118).

    • Elección y responsabilidad (anaranjado): Escogeré el bien en lugar del mal y seré responsable de mis decisiones (véase Josué 24:15).

    • Buenas obras (amarillo): Ayudaré a los demás y edificaré el reino de Dios mediante el servicio honrado (véase 3 Nefi 12:16).

    • Integridad (morado): Tendré el valor moral de hacer que mis acciones sean compatibles con el conocimiento que tengo del bien y del mal (véase Job 27:5).

    • Virtud (dorado): Me prepararé para entrar en el templo y permanecer pura y digna. Mis pensamientos y hechos se basarán en elevadas normas morales (véase Proverbios 31:10).

    10.1.5

    Clases de las Mujeres Jóvenes

    Las jóvenes de un barrio se dividen en tres clases según sus edades: Abejitas (11–13 años), Damitas (13–15 años) y Laureles (15–17 años).

    Cuando una joven pasa a un nuevo grupo según la edad, sus nuevas líderes de las Mujeres Jóvenes y la nueva presidencia de la clase le dan la bienvenida.

    10.1.5.1

    Abejitas, 11–13 años

    Beehive
    El obispo o un consejero del obispado asignado entrevistan a una joven en enero del año en que cumpla 12 años. Normalmente pasa de la Primaria a las Mujeres Jóvenes y comienza a asistir a las reuniones de las Mujeres Jóvenes al comienzo de ese año (véase 11.4.3). Ella es miembro de la clase de Abejitas.

    10.1.5.2

    Damitas, 13–15 años

    Rose
    Normalmente, una joven llega a ser miembro de la clase de Damitas en enero del año en que cumple 14 años.

    10.1.5.3

    Laureles, 15–17 años

    Laurel wreath
    Normalmente, una joven llega a ser miembro de la clase de Laureles en enero del año en que cumple 16 años.

    10.1.5.4

    Jóvenes de 18 años

    Normalmente, una joven pasa a la Sociedad de Socorro al cumplir 18 años o al año siguiente. A la edad de 19 años, cada joven debe estar participando plenamente en la Sociedad de Socorro. Basándose en circunstancias personales, tales como el testimonio personal, la madurez, la graduación académica, el deseo de seguir con su grupo de amigas y la asistencia a la universidad, una joven puede pasar a la Sociedad de Socorro antes de que cumpla 18 años o quedarse más tiempo en las Mujeres Jóvenes. Cada joven delibera en consejo con sus padres y con el obispo para decidir lo que mejor la ayudará a seguir siendo una participante activa en la Iglesia.

    Las líderes de las Mujeres Jóvenes y de la Sociedad de Socorro trabajan juntas para que la transición a la Sociedad de Socorro sea exitosa para cada joven.

    10.2

    Funciones de los padres y de los líderes de la Iglesia

    Los padres tienen la responsabilidad primordial del bienestar espiritual y físico de sus hijos (véase Doctrina y Convenios 68:25–28). El obispado y las líderes de las Mujeres Jóvenes apoyan a los padres en esta responsabilidad, pero no los reemplazan. Brindan apoyo de las siguientes maneras:

    Ayudan a los padres para que estos ayuden a sus hijas a prepararse para recibir las bendiciones del templo al seguir las pautas enumeradas en 10.1.1.

    Fomentan la comunicación entre las jóvenes y los padres.

    Se aseguran de que las actividades de las Mujeres Jóvenes y otros eventos para la juventud no sean cargas excesivas para las familias ni compitan con las actividades familiares.

    Las líderes deben ser especialmente sensibles a las jóvenes que procedan de hogares que carecen de un fuerte apoyo para vivir el Evangelio.

    10.3

    Líderes de las Mujeres Jóvenes de barrio

    Este capítulo se centra en administrar la organización de las Mujeres Jóvenes de una manera que fortalezca a cada una de las jóvenes y a sus familias. Las líderes de las Mujeres Jóvenes repasan con frecuencia el capítulo 3, donde se detallan principios generales de liderazgo. Estos principios incluyen el prepararse espiritualmente, participar en consejos, ministrar a los demás y enseñar el evangelio de Jesucristo.

    10.3.1

    Obispado

    El obispo y sus consejeros brindan liderazgo del sacerdocio a la organización de las Mujeres Jóvenes. Velan por cada una de las jóvenes y las fortalecen, trabajando estrechamente con los padres y las líderes de las Mujeres Jóvenes en este esfuerzo.

    10.3.1.1

    Obispo

    El obispo llama y aparta a una hermana para que sirva como presidenta de las Mujeres Jóvenes. También supervisa el llamamiento y el apartamiento de otras líderes de esta organización auxiliar. Puede asignar a sus consejeros para que llamen y aparten a estas líderes.

    El obispo entrevista a cada joven que completa el programa del Progreso Personal (véase 10.7.3).

    10.3.1.2

    El obispo y sus consejeros

    El obispo y sus consejeros participan regularmente en reuniones, proyectos de servicio y actividades de las Mujeres Jóvenes. El obispo trabaja con las Laureles. Asigna a su consejero que trabaja con los diáconos para que trabaje con las Abejitas, y a su consejero que trabaja con los maestros para que trabaje con las Damitas.

    El obispo asigna a uno de sus consejeros para que supervise la organización de las Mujeres Jóvenes del barrio, el cual se reúne regularmente con la presidencia de las Mujeres Jóvenes e informa de asuntos los de esta organización en las reuniones de obispado.

    El obispo entrevista a cada joven al menos una vez al año. De ser posible, entrevista a cada Laurel dos veces al año. Si no fuera posible, asigna a un consejero para que haga algunas de esas entrevistas. Después de que cada joven que sea Abejita o Damita tenga su entrevista anual con el obispo, en otro momento del año tiene una entrevista con el consejero del obispado que supervisa su clase.

    En estas entrevistas, el obispo y sus consejeros siguen las pautas del Manual 1, 7.1.7. También pueden consultar la Hoja de seguimiento del Progreso Personal de las Mujeres Jóvenes para líderes, la cual reciben de la secretaria de las Mujeres Jóvenes del barrio.

    El obispo y sus consejeros reconocen a cada joven en la reunión sacramental cuando recibe el Reconocimiento a la Joven Virtuosa.

    Los miembros del obispado deliberan en consejo en oración para determinar a quiénes llamar como presidentas de clase. No seleccionan a las líderes solamente por su edad o antigüedad en la clase. La presidencia de las Mujeres Jóvenes puede recomendar a jóvenes para que sirvan como presidentas de clase (véanse 19.1.1 y 19.1.2).

    Cuando un miembro del obispado llama a una joven para que sirva como presidenta de clase, le pide que recomiende a quién llamar como consejeras y secretaria. Le aconseja que asuma esta responsabilidad con oración, buscando la guía del Señor con respecto a quién recomendar. No obstante, el miembro del obispado también ayuda a la presidenta de clase a entender que la responsabilidad final de recibir inspiración sobre a quién llamar recae en el obispado.

    Un miembro del obispado solicita permiso a los padres de una joven antes de pedirle que sirva en cualquiera de esos llamamientos.

    Después de extender estos llamamientos, un miembro del obispado presenta a las jóvenes a su clase para su voto de sostenimiento. Entonces el obispo o un consejero asignado las apartan. Un miembro del obispado anuncia estos llamamientos en la reunión sacramental, pero no pide un voto de sostenimiento.

    Una líder de las Mujeres Jóvenes puede comunicarse con el obispado en cuanto a cualquier cambio que pudiera ser necesario en las presidencias de clase.

    10.3.2

    Presidencia de las Mujeres Jóvenes de barrio

    La presidencia de las Mujeres Jóvenes de barrio consta de una presidenta y dos consejeras que trabajan bajo la dirección del obispado. También reciben orientación y apoyo constante de la presidencia de las Mujeres Jóvenes de estaca.

    Cada integrante de la presidencia de las Mujeres Jóvenes de barrio es responsable de una de las clases de las Mujeres Jóvenes, como figura a continuación:

    • Presidenta: Laureles

    • Primera consejera: Damitas

    • Segunda consejera: Abejitas

    10.3.2.1

    Presidenta de las Mujeres Jóvenes de barrio

    La presidenta de las Mujeres Jóvenes tiene las siguientes responsabilidades:

    Sirve como miembro del consejo de barrio. Como tal, participa en las labores de edificar la fe y fortalecer a las personas y a las familias (véase el capítulo 4). También integra el comité del obispado para la juventud (véase 18.2.9).

    Presenta recomendaciones al obispado para que se llame a hermanas a servir en la organización de las Mujeres Jóvenes siguiendo las pautas de 19.1.1 y 19.1.2.

    Enseña sus deberes a otras líderes de las Mujeres Jóvenes utilizando este manual como fuente de consulta.

    Supervisa los registros, los informes, el presupuesto y las finanzas de la organización de las Mujeres Jóvenes de barrio. La secretaria de las Mujeres Jóvenes ayuda con esta responsabilidad.

    10.3.2.2

    La presidenta de las Mujeres Jóvenes de barrio y sus consejeras

    La presidenta de las Mujeres Jóvenes y sus consejeras tienen las siguientes responsabilidades:

    Llegan a conocer a cada joven y se familiarizan con sus talentos, intereses y desafíos. Buscan maneras de fortalecer individualmente a las jóvenes, ayudarlas a crecer en sus testimonios y animarlas a participar en la organización de las Mujeres Jóvenes. Prestan especial atención a las jóvenes que son miembros nuevas o a las que son menos activas.

    Apoyan a cada joven en su familia.

    Ayudan a las jóvenes a trabajar en el Progreso Personal. También se las anima a trabajar ellas mismas en el Progreso Personal.

    Pueden consultar con los padres y líderes del sacerdocio en cuanto a las necesidades de las jóvenes.

    Apoyan a las Damitas y las Laureles que prestan servicio como compañeras ministrantes de hermanas adultas.

    Se aseguran de que el programa de las Mujeres Jóvenes de barrio esté organizado y funcione debidamente. Como parte de este esfuerzo, supervisan e instruyen a las asesoras y a las especialistas de las Mujeres Jóvenes de barrio.

    Con frecuencia enseñan lecciones en las clases dominicales, aunque pueden compartir esta responsabilidad con las asesoras de las Mujeres Jóvenes. Supervisan las tareas para mejorar el aprendizaje y la enseñanza del Evangelio en la organización de las Mujeres Jóvenes. Participan en las reuniones de consejo de maestros y alientan a otros líderes a participar en ellas (véase 5.5.7). Al hacerlo, siguen los principios de 5.5.3 y 5.5.4.

    Asisten a las reuniones de presidencia de las clases y brindan guía según sea necesario.

    Trabajan con las presidencias de las clases para planificar y llevar a cabo actividades, entre ellas las de la Mutual. Ayudan a las presidencias de las clases a edificar unidad entre las jóvenes.

    Enseñan técnicas y cualidades de liderazgo a las presidencias de las clases y a otras líderes de la organización de las Mujeres Jóvenes (véase 10.9).

    Llevan a cabo reuniones de presidencia de las Mujeres Jóvenes. También se reúnen regularmente con el consejero del obispado que supervisa la organización.

    10.3.3

    Secretaria de las Mujeres Jóvenes de barrio

    La secretaria de las Mujeres Jóvenes tiene las siguientes responsabilidades:

    Consulta con la presidencia de las Mujeres Jóvenes para preparar las agendas de las reuniones de presidencia. Asiste a esas reuniones, toma notas y realiza un seguimiento de las asignaciones.

    Instruye a las secretarias de las clases y supervisa su tarea de llevar los registros de asistencia. Al menos una vez por trimestre recaba la información de asistencia, la revisa con la presidenta de las Mujeres Jóvenes y la envía al secretario de barrio.

    Se asegura de que el obispado y la presidencia de las Mujeres Jóvenes estén al tanto de las jóvenes que no asisten regularmente a las reuniones y de las que pronto avanzarán a otra clase de las Mujeres Jóvenes.

    Utiliza la Hoja de seguimiento del Progreso Personal de las Mujeres Jóvenes para líderes a fin de registrar el progreso individual de las jóvenes a medida que participan en el Progreso Personal y en otras actividades, y al cumplir con llamamientos de liderazgo. Cuando se programa una entrevista de una joven con un miembro del obispado, la secretaria puede darle a él una copia de la hoja de seguimiento de la joven.

    Ayuda a la presidencia de las Mujeres Jóvenes a elaborar un presupuesto anual y a llevar una cuenta de los gastos.

    10.3.4

    Asesoras de las Mujeres Jóvenes de barrio

    El obispado puede llamar a asesoras de las Mujeres Jóvenes para ayudar a la presidencia de las Mujeres Jóvenes con sus responsabilidades. Cada asesora trabaja con un grupo específico de jóvenes según la edad y lo hace bajo la dirección de la integrante de la presidencia asignada a ese grupo según la edad. Las asesoras tienen las siguientes responsabilidades:

    Ayudan a la presidencia de las Mujeres Jóvenes y a las presidencias de clase a planificar y llevar a cabo actividades, incluida la Mutual.

    Pueden enseñar lecciones dominicales. También pueden ayudar a enseñar técnicas de liderazgo a las presidencias de las clases.

    Pueden ayudar a registrar el progreso de cada joven en el programa del Progreso Personal.

    Asisten a las reuniones de presidencia de las Mujeres Jóvenes cuando sean invitadas.

    10.3.5

    Presidencias de clase de las Mujeres Jóvenes

    Normalmente se llama a una presidencia de clase por cada clase de las Mujeres Jóvenes. En un barrio o una rama con pocas jóvenes, se puede llamar a una presidencia para los grupos combinados según la edad hasta que se pueda organizar a las jóvenes en sus respectivas clases.

    Las presidencias de clase tienen las siguientes responsabilidades:

    Velan por las miembros de la clase y las hermanan, especialmente a aquellas que son miembros nuevas o menos activas, y a aquellas que tienen discapacidades u otras necesidades especiales. Oran por ellas, pasan tiempo con ellas y llegan a ser verdaderas amigas.

    Ayudan a las miembros de la clase a entablar amistades, aprender técnicas de liderazgo y vivir el Evangelio.

    Ayudan a cada joven a saber que es bienvenida cuando se convierte en miembro de su clase.

    Apoyan las labores de las miembros de la clase en el programa del Progreso Personal.

    Apoyan a las miembros de la clase que sirven como hermanas ministrantes.

    Realizan reuniones regulares de presidencia de clase.

    Dirigen las reuniones dominicales de sus clases.

    Ayudan a planificar actividades, incluida la Mutual.

    Las presidentas de clase sirven en el comité del obispado para la juventud (véase 18.2.9).

    10.3.6

    Secretarias de clase de las Mujeres Jóvenes

    Las secretarias de clase tienen las siguientes responsabilidades:

    Recaban y revisan la información de la asistencia, y la envían a la secretaria de las Mujeres Jóvenes.

    Consultan con la presidencia de la clase para preparar las agendas de las reuniones de presidencia. Asisten a estas reuniones, toman notas y realizan un seguimiento de las asignaciones.

    Pueden ayudar a las presidencias de clase y a las líderes de las Mujeres Jóvenes a planificar actividades.

    10.3.7

    Especialistas en actividades de las Mujeres Jóvenes de barrio

    El obispado puede llamar a especialistas que sirvan provisionalmente para planificar y llevar a cabo actividades específicas. Por ejemplo, se puede llamar a especialistas para que ayuden con actividades como el campamento de las Mujeres Jóvenes, la conferencia de la juventud y deportes. Estas especialistas sirven bajo la dirección de la presidencia de las Mujeres Jóvenes de barrio.

    10.3.8

    Directora de música y pianista de las Mujeres Jóvenes

    Esos llamamientos se han discontinuado.

    10.3.9

    Servir como hermanas ministrantes

    Prestar servicio como hermana ministrante es la oportunidad que una jovencita tiene de actuar según su convenio bautismal y participar en la obra de salvación. Los padres y las líderes deliberan en consejo con cada Damita y Laurel; se las podría asignar para ser hermanas ministrantes si están dispuestas y tienen la capacidad de servir. Las jóvenes sirven como compañeras de hermanas de la Sociedad de Socorro. Para informarse detalladamente acerca de este servicio, incluidas las instrucciones sobre cómo dar asignaciones a las jovencitas, véase 9.5.

    Todas las jovencitas que pertenecen a las clases de Damitas y Laureles pueden recibir asignaciones para ser hermanas ministrantes. No tienen que esperar a que cumplan 14 años.

    La norma de que dos adultos responsables estén presentes con las jóvenes no se aplica a la asignación de compañeras ministrantes. Sin embargo, bajo la dirección del obispo, los líderes deben ejercer sabiduría y procurar inspiración cuando asignen a jóvenes como compañeros de adultos (véase 9.5.3).

    Las compañeras adultas deben evitar situaciones que podrían malinterpretarse. Deben ser cuidadosas en cuanto a estar a solas una con la otra, de modo que las jovencitas tengan una experiencia segura y gratificante con la ministración. Además, las líderes deben ejercer prudencia para no asignar a las jovencitas a hogares o situaciones familiares difíciles. Cuando a una joven se le asigne una compañera que no sea su madre, las líderes deben confirmar que los padres no se oponen a la asignación.

    10.4

    Reuniones de liderazgo

    10.4.1

    Reunión del consejo de barrio

    La presidenta de las Mujeres Jóvenes sirve como miembro del consejo de barrio (véase el capítulo 4).

    10.4.2

    Reunión del comité del obispado para la juventud

    El obispo preside el comité del obispado para la juventud. Este comité lo compone el obispado, uno de los ayudantes del obispo en el cuórum de presbíteros, los presidentes de los cuórums de maestros y de diáconos, las presidentas de las clases de las Mujeres Jóvenes, el presidente de los Hombres Jóvenes y la presidenta de las Mujeres Jóvenes. Para más información, véase 18.2.9.

    10.4.3

    Reunión de la presidencia de las Mujeres Jóvenes de barrio

    La presidencia de las Mujeres Jóvenes lleva a cabo una reunión de presidencia con regularidad. La presidenta preside la reunión y la dirige. La secretaria asiste, toma notas y realiza un seguimiento de las asignaciones.

    La agenda podría incluir los siguientes puntos:

    1. Evaluar cómo las jóvenes de cada clase están logrando los objetivos que figuran en 10.1.1. Planificar maneras de ayudar a cada joven a lograr esos objetivos más plenamente.

    2. Leer y analizar pasajes de las Escrituras e instrucciones de líderes de la Iglesia relacionados con sus llamamientos.

    3. Hacer planes para instruir a las presidencias de clase en sus deberes.

    4. Analizar la eficacia de las actividades de las Mujeres Jóvenes. Analizar cómo incluir a las jóvenes en la planificación de actividades que les ayuden a incorporar los valores de las Mujeres Jóvenes a sus vidas.

    5. Analizar la instrucción del Evangelio de las clases dominicales y planear maneras de mejorarla.

    6. Revisar los registros de asistencia. Planificar maneras de ayudar a participar a las que son miembros nuevas y a las jóvenes menos activas.

    7. Revisar el presupuesto y los gastos de las Mujeres Jóvenes.

    La presidencia de las Mujeres Jóvenes puede invitar a las asesoras y a las especialistas a asistir a estas reuniones según sea necesario.

    10.4.4

    Reunión con un consejero del obispado

    La presidencia de las Mujeres Jóvenes se reúne con regularidad con el consejero del obispado que supervisa su organización. En estas reuniones deliberan en consejo acerca del progreso y las necesidades de cada una de las jóvenes. Las integrantes de la presidencia de las Mujeres Jóvenes dan informes, hacen recomendaciones y revisan los planes de reuniones y actividades. Cuando sea apropiado, se puede invitar a las asesoras y a las presidencias de clase a asistir a esta reunión para dar informes y recibir instrucción.

    10.4.5

    Reunión de presidencia de clase

    Cada presidencia de clase lleva a cabo una reunión de presidencia con regularidad. La presidenta de clase dirige la reunión. El secretario asiste, toma notas y realiza un seguimiento de las asignaciones. También asisten la integrante de la presidencia de las Mujeres Jóvenes y la asesora de clase que son responsables de la clase.

    La agenda podría incluir los siguientes puntos:

    1. Planificar maneras de fortalecer a las miembros de la clase, incluyendo a las que son miembros nuevas y a las menos activas. Asimismo, planificar maneras de hermanar a jóvenes de otras religiones.

    2. Leer y analizar pasajes de las Escrituras e instrucciones de líderes de la Iglesia relacionados con sus responsabilidades.

    3. Hacer planes para visitar a miembros de la clase según sea necesario.

    4. Analizar maneras de ayudar a cada joven a tener éxito en el Progreso Personal.

    5. Planear reuniones y actividades de clase.

    6. Considerar puntos a tratar en la reunión del comité del obispado para la juventud (véase 18.2.9).

    7. Recibir capacitación de liderazgo de las líderes de las Mujeres Jóvenes de barrio.

    10.4.6

    Reunión de líderes de las Mujeres Jóvenes de estaca

    La reunión de líderes de las Mujeres Jóvenes de estaca por lo general se lleva a cabo una vez al año, según se explica en 18.3.11. Asisten las presidencias y las secretarias de las Mujeres Jóvenes de barrio. Se puede invitar a asistir a las asesoras, a las especialistas y al miembro del obispado asignado a las Mujeres Jóvenes, según sea necesario.

    10.5

    Normas

    Las normas proporcionan una dirección clara para fortalecer y guiar a los miembros de la Iglesia. Cuando las jóvenes observen las normas del Evangelio, serán de gran utilidad en la Iglesia y el mundo, y serán dignas de recibir las ordenanzas del templo.

    En el librito Para la Fortaleza de la Juventud, la Primera Presidencia detalla las normas del Evangelio y enseña a las jóvenes la forma de ponerlas en práctica. Cada joven debe tener un ejemplar de Para la Fortaleza de la Juventud; debe repasar las normas con frecuencia y considerar si las está viviendo como debería.

    Las líderes de las Mujeres Jóvenes deben estudiar las normas del librito y ser ejemplos de ellas. Deben buscar maneras de enseñar y reforzar estas normas con frecuencia en las lecciones y las actividades de la Mutual, los campamentos, la conferencia de la juventud y en otras actividades.

    Los miembros del obispado y las líderes de las Mujeres Jóvenes pueden animar a los padres a estudiar las normas del Evangelio, ser un ejemplo de ellas y analizarlas con sus hijas. También pueden animar a las jóvenes a emplear Para la Fortaleza de la Juventud como fuente de consulta para lecciones de la noche de hogar y en discursos.

    10.6

    Instrucción dominical del Evangelio

    Las clases de las Mujeres Jóvenes se llevan a cabo el segundo y cuarto domingo de cada mes y duran 50 minutos.

    Los objetivos de estas clases son ayudar a las jovencitas a fortalecer la fe en el Padre Celestial y Su Hijo, Jesucristo, aumentar su comprensión del Evangelio, reconocer cómo el Evangelio contesta las preguntas que tienen a diario, tener oportunidades de sentir el Espíritu y fortalecer y compartir sus testimonios.

    Por lo general, las clases de las Mujeres Jóvenes se reúnen separadamente por grupos según la edad. No obstante, las líderes pueden considerar las siguientes alternativas según sea necesario:

    1. En un barrio con un grupo numeroso de jóvenes se puede organizar más de una clase en un grupo de la misma edad, llamando a una asesora y a una presidencia de clase para cada clase.

    2. En un barrio o una rama con pocas jóvenes, los grupos según la edad se pueden combinar para la instrucción dominical del Evangelio, y tal vez no se necesiten asesoras.

    3. En cualquier barrio, cuando exista una necesidad especial, las clases de las Mujeres Jóvenes pueden reunirse juntas brevemente de vez en cuando antes de que sus miembros vayan a las clases individuales.

    Una miembro de la presidencia de clase dirige la reunión. Les recuerda a las jovencitas los materiales de estudio en el hogar de Ven, sígueme — Para uso individual y familiar correspondientes a ese día y a la semana siguiente. Las jóvenes repiten el lema de las Mujeres Jóvenes en cada clase.

    Las lecciones de las clases de las Mujeres Jóvenes se centran en los temas del Evangelio que se hallan en Ven, sígueme — Para las Mujeres Jóvenes. Las líderes, con la ayuda de las presidencias de clase, seleccionan los bosquejos de las lecciones que mejor satisfagan las necesidades de las miembros de la clase. Esos bosquejos se encuentran en ComeFollowMe.ChurchofJesusChrist.org y en el manual impreso Ven, sígueme — Para las Mujeres Jóvenes. Las líderes animan a cada joven a que lleve sus Escrituras si es posible.

    Las lecciones por lo general las enseñan integrantes de la presidencia de las Mujeres Jóvenes o las asesoras de las Mujeres Jóvenes. Las integrantes de la presidencia y las asesoras pueden dividir esta responsabilidad, según sea necesario. A las jóvenes se les debe dar oportunidades de enseñar. Cuando ellas impartan instrucción, las ayuda a prepararse una integrante de la presidencia de las Mujeres Jóvenes, una asesora o uno de los padres. En alguna ocasión también puede invitarse a líderes del sacerdocio y a otros miembros fieles del barrio a enseñar. Las personas que enseñan deben ceñirse a los principios que figuran en 5.5.4.

    Las jóvenes y los jóvenes pueden reunirse juntos ocasionalmente, según lo indique el obispado. Cuando exista una necesidad especial, las clases de las Mujeres Jóvenes pueden reunirse juntas brevemente antes de que sus miembros vayan a las clases individuales.

    Las clases no comienzan con un himno o una oración, pero concluyen con una oración. Pueden usarse himnos para mejorar la lección según sea apropiado.

    10.7

    Progreso Personal

    El Progreso Personal es un programa de logros que tiene como fin ayudar a las jóvenes a fortalecer sus testimonios de Jesucristo, prepararse para sus funciones futuras y prepararse para ser dignas de hacer y cumplir convenios sagrados del templo.

    Las metas del programa se detallan en el libro El Progreso Personal para las Mujeres Jóvenes. Las jóvenes trabajan con sus padres y con las líderes de las Mujeres Jóvenes para fijar y cumplir metas basadas en los valores de las Mujeres Jóvenes.

    Después de cuidadosa consideración, los padres y las líderes pueden modificar el programa para ayudar a jóvenes con necesidades especiales. Por ejemplo, pueden considerar las necesidades de jóvenes con discapacidades o con limitaciones educacionales, de las jóvenes que se unen a la Iglesia o que se activan en las Mujeres Jóvenes después de los 16 años de edad, y de las jóvenes que no son miembros de la Iglesia. Cuando se hagan cambios o excepciones para una persona, las líderes deben considerar el efecto que tales cambios pueden tener en las demás.

    10.7.1

    Actividades del Progreso Personal en la Mutual

    Las líderes de las Mujeres Jóvenes y las presidencias de clase pueden planificar algunas actividades del Progreso Personal para la Mutual (véase 10.8.1). Por ejemplo, todas las jóvenes podrían colaborar en el proyecto con un valor de otra joven. Tales actividades de grupo se deben planificar con oración y de manera selectiva a fin de asegurar que el programa del Progreso Personal siga siendo personal para cada joven.

    10.7.2

    Emblemas, certificados y reconocimiento

    Los líderes de barrio pueden obtener los certificados y los reconocimientos del Progreso Personal a través de los Servicios de Distribución de la Iglesia. Utilizan los fondos del presupuesto del barrio para la compra de estos artículos.

    10.7.3

    Responsabilidades de los líderes en el Progreso Personal

    10.7.3.1

    Líderes de las Mujeres Jóvenes

    Cuando una joven pasa de la Primaria a las Mujeres Jóvenes, la segunda consejera de la presidencia de las Mujeres Jóvenes y la asesora de la clase de las Abejitas hacen los arreglos para reunirse con ella y con sus padres. También puede asistir una integrante de la presidencia de la clase de las Abejitas.

    Las líderes entregan a la joven un ejemplar de El Progreso Personal para las Mujeres Jóvenes y le explican el programa a ella y a sus padres. Animan a los padres a trabajar con la joven para seleccionar y completar experiencias y proyectos del Progreso Personal. Explican que la madre también puede trabajar en el Progreso Personal y recibir un reconocimiento. Otras mujeres también pueden ayudar y participar ellas mismas en el programa.

    Las líderes de las Mujeres Jóvenes dan a la joven ejemplares de Para la Fortaleza de la Juventud y Leales a la Fe (si el obispo no se los hubiera dado ya). También le dan un colgante que tiene el lema de las Mujeres Jóvenes, que se puede pedir a través de los Servicios de Distribución de la Iglesia.

    Las líderes de las Mujeres Jóvenes también dan esta orientación a las jóvenes que ingresen en la organización después de los 11 años de edad.

    En el libro El Progreso Personal para las Mujeres Jóvenes se incluyen instrucciones adicionales para padres y líderes.

    10.7.3.2

    Obispo

    Cuando una joven completa todo el programa del Progreso Personal, el obispo la entrevista. Esto puede ser parte de su entrevista anual o semestral con ella. Puede utilizar las normas de Para la Fortaleza de la Juventud como guía. También puede verificar su asistencia a la reunión sacramental y a Seminario (donde esté disponible), y su lectura del Libro de Mormón. Cuando determine que está preparada para recibir el Reconocimiento a la Joven Virtuosa, firma el libro del Progreso Personal de la joven. Puede entregarle el reconocimiento en una reunión sacramental.

    10.8

    Actividades y eventos

    Las líderes de las Mujeres Jóvenes, incluidas las presidencias de clase, planifican actividades basadas en las necesidades y los intereses de las jóvenes. Hacen un esfuerzo especial por tender una mano a todas las jóvenes, incluso aquellas que se hayan unido recientemente a la Iglesia y las que sean menos activas. Las actividades pueden ayudar a las jóvenes a lograr sus metas en el programa del Progreso Personal. Las presidencias de clase deben participar tanto como puedan en planificar y llevar a cabo las actividades.

    Los planes para las actividades de las Mujeres Jóvenes los debe aprobar un miembro del obispado y deben seguir las pautas del capítulo 13.

    10.8.1

    Mutual

    La mayoría de las actividades de las Mujeres Jóvenes tienen lugar en un tiempo llamado Mutual. El término Mutual sugiere experiencias compartidas en las que hay respeto y apoyo mutuos, y oportunidades de aprender juntas. Las actividades de la Mutual deben proporcionar a las jóvenes una variedad de oportunidades de servir a los demás y de desarrollarse espiritual, social, física e intelectualmente.

    Por lo general, la Mutual se lleva a cabo una vez a la semana. Si viajar u otras restricciones hicieran esto poco práctico, la Mutual podría realizarse con menos frecuencia, pero debería hacerse por lo menos una vez al mes. La Mutual debe durar entre 1 hora y 1 hora y media, y debe llevarse a cabo un día o una tarde que no sean domingo ni lunes.

    La presidencia de las Mujeres Jóvenes, bajo la dirección del obispado, supervisa la Mutual de las jóvenes.

    De vez en cuando, las presidencias de los Hombres Jóvenes y de las Mujeres Jóvenes pueden utilizar las actividades de la Mutual para preparar actividades de estaca o multiestaca (véase 13.3).

    10.8.1.1

    Lema anual de la Mutual

    Cada año, la Primera Presidencia anuncia un lema de la Mutual. Los líderes hacen hincapié en este lema durante los ejercicios de apertura de la Mutual y en otras actividades de los jóvenes.

    10.8.1.2

    Ejercicios de apertura

    Normalmente, la Mutual comienza con breves ejercicios de apertura presididos por un miembro del obispado. Los ayudantes del obispo en el cuórum de presbíteros y las miembros de la presidencia de la clase de Laureles se turnan para dirigir. Los líderes adultos preparan a líderes jóvenes para esta responsabilidad.

    Los ejercicios de apertura incluyen un himno y una oración, y también pueden incluir selecciones musicales y oportunidades para que los jóvenes compartan sus talentos y sus testimonios.

    10.8.1.3

    Actividades de cuórum y de clase o actividades combinadas

    Después de los ejercicios de apertura, los cuórums del Sacerdocio Aarónico y las clases de las Mujeres Jóvenes realizan normalmente actividades por separado. En un barrio o una rama con pocas jóvenes, todas ellas pueden reunirse juntas para las actividades. También pueden planificarse actividades para cualquier combinación de cuórums y clases.

    Las actividades combinadas para todos los jóvenes y todas las jovencitas por lo general se llevan a cabo una vez al mes. Los miembros del comité del obispado para la juventud programan, planifican y analizan estas actividades en sus reuniones. Las actividades se llevan a cabo bajo la dirección del obispado.

    Algunos ejemplos de actividades adecuadas son proyectos de servicio, música, baile, teatro, eventos culturales, eventos deportivos o atléticos, orientación profesional y actividades al aire libre.

    10.8.2

    Charlas del obispado para la juventud

    El obispado planifica y lleva a cabo las charlas del obispado para la juventud. Estas charlas, que se realizan de vez en cuando, brindan al obispado la oportunidad de tratar temas que son de interés para los jóvenes y que los fortalecen espiritualmente. Los temas que se encuentran en Para la Fortaleza de la Juventud y Leales a la Fe son especialmente apropiados. Ocasionalmente, el obispado puede tener invitados para que participen. Los invitados son, por lo general, miembros del barrio o de la estaca.

    Las charlas del obispado para la juventud se pueden realizar con todos los jóvenes juntos o con los de un determinado grupo de edad. Se pueden llevar a cabo durante la Mutual, en domingo durante el tiempo de las reuniones de los cuórums y de las clases de las Mujeres Jóvenes, o en otra ocasión que no suponga una carga excesiva para las familias. El obispado determina su frecuencia. Se programan en las reuniones del comité del obispado para la juventud.

    10.8.3

    Nuevos Comienzos

    Nuevos Comienzos es un evento anual para las jóvenes y sus padres, los líderes del sacerdocio y las líderes de las Mujeres Jóvenes. Se puede llevar a cabo poco antes o después de que pasen de la Primaria a las Mujeres Jóvenes. Se puede realizar durante la Mutual.

    Este evento ayuda a las jóvenes y a sus padres a aprender acerca del programa de las Mujeres Jóvenes. Incluye una explicación del programa del Progreso Personal y una presentación del lema, el emblema, la máxima, la declaración de los propósitos y los símbolos de cada grupo según la edad de las Mujeres Jóvenes (véase 10.1). Será de utilidad para que las jóvenes y sus padres hagan planes para los eventos del año siguiente.

    Nuevos Comienzos proporciona a las líderes oportunidades de expresar amor por las jóvenes, animar a los padres a ayudar a sus hijas con las experiencias del Progreso Personal, presentar a las jóvenes que han pasado de la Primaria a las Mujeres Jóvenes, y dar la bienvenida a las que se han unido a la Iglesia o se han trasladado al barrio. Es un tiempo para reconocer a las jóvenes y sus logros en el Progreso Personal. La presidencia de las Mujeres Jóvenes invita a un miembro del obispado a decir unas palabras de clausura.

    Las presidencias de clase planifican el programa bajo la dirección de la presidencia de las Mujeres Jóvenes. La presidencia de las Mujeres Jóvenes puede pedir la ayuda de especialistas (por ejemplo, para dirigir un coro o un grupo de música instrumental, para hacer ensayar a discursantes o para dirigir escenificaciones breves). Una integrante de la presidencia de la clase de Laureles puede dirigir.

    10.8.4

    Tertulia de la Excelencia

    La Tertulia de la Excelencia es un evento en el que se reconoce a las jóvenes por las cosas buenas que estén haciendo. Es una celebración del Progreso Personal. Cada joven comparte una experiencia con un valor o un proyecto con un valor que haya realizado durante el año y que manifieste la excelencia. Su presentación puede incluir talentos y habilidades que haya desarrollado por medio de sus metas del Progreso Personal. Las líderes de las Mujeres Jóvenes invitan a los padres a asistir.

    A principios del año, las líderes animan a cada joven a considerar seriamente los valores en los que se concentrará para este evento. En los proyectos puede trabajar con un familiar, con otra joven o con varias de ellas, lo cual puede llevarle varios meses en terminar.

    Este evento por lo general se lleva a cabo en el barrio, durante la Mutual, pero puede efectuarse como estaca. Las líderes adultas incluyen a las jóvenes en la planificación. La fecha y los planes de este evento deben anunciarse a principios del año.

    10.8.5

    Programa especial de normas

    Los programas especiales de normas son programas especiales que hacen hincapié en valores morales y metas eternas. Animan a las jóvenes a vivir las normas de Para la Fortaleza de la Juventud, las cuales las acercarán al Salvador.

    Estos eventos se llevan a cabo una vez al año, o más a menudo según sea necesario, por lo general durante la Mutual. Se pueden efectuar como clase, barrio, multibarrio o estaca. Según la forma en que se presente un tema, estos eventos pueden incluir cualquier combinación de grupos de las Mujeres Jóvenes según la edad. También pueden incluir a madres, padres, a madres y padres juntos, y a hombres jóvenes.

    10.8.6

    Campamento de las Mujeres Jóvenes

    La Iglesia promueve los campamentos de las jóvenes. Las presidencias de las Mujeres Jóvenes de barrio y estaca determinan la frecuencia y duración del programa de campamento. Toman esa determinación bajo la dirección de los líderes del sacerdocio y considerando las necesidades de las familias. En general, se lleva a cabo un campamento de varios días una vez al año a nivel de barrio o de estaca. A fin de satisfacer las necesidades y los intereses locales, se pueden llevar a cabo otros campamentos diurnos o que incluyan pasar la noche a discreción de las líderes de las Mujeres Jóvenes y los líderes del sacerdocio.

    El campamento es para todas las jovencitas que cualifiquen para participar en el programa de las Mujeres Jóvenes. También pueden participar las jóvenes que no sean miembros de la Iglesia si están dispuestas a acatar sus normas.

    A fin de planificar el campamento, las líderes de las Mujeres Jóvenes y las líderes jóvenes de campamento utilizan la Guía de Campamento de las Mujeres Jóvenes. El campamento deberá ayudar a las jóvenes a explorar sus intereses y aumentar su autosuficiencia y destrezas al aire libre. También deberá ayudarlas a adquirir habilidades de liderazgo, cultivar amistades y crecer en el evangelio de Jesucristo.

    Los líderes del sacerdocio pueden llamar a especialistas de las Mujeres Jóvenes de barrio y estaca para ser líderes de campamento, y a las jóvenes de 16 y 17 años de edad para ser líderes jóvenes de campamento. Juntas, estas líderes de campamento adultas y jóvenes organizan y dirigen el programa de campamentos bajo la dirección de la presidencia de las Mujeres Jóvenes. Pueden trabajar con los líderes de barrio y el comité de actividades de estaca para hacer los arreglos del equipo, transporte y otro tipo de ayuda.

    Para informarse sobre la financiación del campamento, véase 10.8.9. Para informarse sobre la seguridad en el campamento, véase 13.6.20, safety.ChurchofJesusChrist.org, así como la Guía de campamento de las Mujeres Jóvenes. Para consultar pautas adicionales en cuanto al campamento, véase 13.6, “Normas y pautas”.

    10.8.7

    Actividades especiales de estaca y multiestaca

    Véase 13.3.

    10.8.8

    Conferencia de la juventud

    Véase 13.4.

    10.8.9

    Fondos para actividades y eventos

    Los fondos para actividades y eventos de las Mujeres Jóvenes deben proceder del presupuesto del barrio (véase 13.2.8).

    10.8.9.1

    Fondos para el campamento anual o una actividad parecida

    Si el presupuesto del barrio no tiene suficientes fondos para costear un campamento anual de las Mujeres Jóvenes o una actividad parecida, las líderes pueden pedir a las participantes que paguen una parte o la totalidad del costo. Si los fondos de los participantes no fueran suficientes, el obispo puede autorizar que cada año se efectúe una actividad de grupo para recaudar fondos, la cual se ciña a las pautas que figuran en 13.6.8.

    En ningún caso los gastos del campamento anual, o de la actividad similar, ni del desplazamiento pueden ser excesivos. Tampoco la falta de fondos personales debe impedir la participación de ninguna miembro.

    10.8.9.2

    Fondos para equipo y materiales

    De ser posible, el equipo y los materiales que necesite el barrio para los campamentos anuales de la juventud se adquirirán con fondos del presupuesto del barrio. Si estos fondos no fueran suficientes, el obispo puede autorizar una actividad anual de grupo para recaudar fondos que se ciña a las pautas que figuran en 13.6.8.

    El equipo y los materiales adquiridos con fondos de la Iglesia, ya sea que procedan del presupuesto del barrio o de una actividad de recaudación de fondos, son para uso exclusivo de la Iglesia. No son para el uso privado de las personas ni de las familias.

    10.9

    Enseñar técnicas y cualidades de liderazgo

    Las líderes de las Mujeres Jóvenes enseñan técnicas y cualidades de liderazgo al trabajar con las presidencias de clase, con las líderes de campamento y con otras jóvenes en puestos de liderazgo. Esta enseñanza tiene lugar cuando las líderes ayudan a las jóvenes a planificar y llevar a cabo actividades, y al participar juntas en proyectos de servicio para el Progreso Personal. En esta tarea, las líderes pueden referirse al capítulo 3 de este manual.

    10.10

    Líderes de las Mujeres Jóvenes de estaca

    10.10.1

    Presidencia de estaca

    Los integrantes de la presidencia de estaca supervisan la organización de las Mujeres Jóvenes en la estaca. Como parte de esta responsabilidad, instruyen a los obispos en sus responsabilidades para con las jóvenes.

    El presidente de estaca asigna a uno de sus consejeros que supervise la organización de las Mujeres Jóvenes de estaca.

    Para más información sobre las responsabilidades de la presidencia de estaca relacionadas con las organizaciones auxiliares, véase 15.1.

    10.10.2

    Miembro del sumo consejo asignado a las Mujeres Jóvenes de estaca

    El presidente de estaca asigna a un miembro del sumo consejo que trabaje con la presidencia de las Mujeres Jóvenes de estaca. Las responsabilidades de este miembro del sumo consejo se detallan en 15.3.

    10.10.3

    Presidencia de las Mujeres Jóvenes de estaca

    Las responsabilidades de la presidencia de las Mujeres Jóvenes de estaca se detallan en 15.4.1.

    10.10.4

    Secretaria de las Mujeres Jóvenes de estaca

    Las responsabilidades de la secretaria de las Mujeres Jóvenes de estaca se detallan en 15.4.2.

    10.10.5

    Reunión del comité del Sacerdocio Aarónico–Mujeres Jóvenes de estaca

    El presidente de estaca asigna a un consejero para que presida el comité del Sacerdocio Aarónico–Mujeres Jóvenes de estaca. Otros integrantes del comité son los miembros del sumo consejo asignados a las organizaciones de los Hombres Jóvenes y de las Mujeres Jóvenes de estaca, la presidencia y el secretario de los Hombres Jóvenes de estaca, y la presidencia y la secretaria de las Mujeres Jóvenes de estaca.

    La presidencia de estaca puede invitar a jóvenes a asistir a las reuniones del comité según lo considere necesario. Se debe incluir a los jóvenes tanto como sea posible al planificar y llevar a cabo actividades tales como conferencias de la juventud, bailes, devocionales y eventos multiestaca. Los jóvenes también pueden participar en charlas sobre los desafíos que enfrentan los jóvenes de la estaca.

    10.10.6

    Especialistas en actividades de las Mujeres Jóvenes de estaca

    La presidencia de estaca puede asignar a miembros de la estaca para que sirvan provisionalmente como especialistas de las Mujeres Jóvenes para ayudar a planificar y llevar a cabo actividades o programas de estaca. Se pueden asignar especialistas a actividades tales como el campamento de las Mujeres Jóvenes, eventos de estaca y multiestaca, y actividades deportivas. Los especialistas sirven bajo la dirección de la presidencia de las Mujeres Jóvenes de estaca.

    10.11

    Adaptar la organización de las Mujeres Jóvenes a las necesidades locales

    En un barrio o una rama con pocas jóvenes, todas ellas pueden reunirse juntas para recibir instrucción (véanse 10.3.5 y 10.6.2). También pueden reunirse juntas para realizar actividades.

    Si el liderazgo adulto de un barrio o una rama fuese limitado, la presidencia de las Mujeres Jóvenes podría enseñar las lecciones dominicales y administrar el programa de actividades sin asesoras. En una unidad sumamente pequeña, la presidenta de las Mujeres Jóvenes podría ser la única líder adulta en esa organización. En tal caso, ella enseña las lecciones dominicales y supervisa las actividades de todas las jóvenes. Cuando sea posible, se debe llamar a consejeras y a una secretaria.

    En una rama sumamente pequeña que no tenga presidenta de las Mujeres Jóvenes, la presidenta de la Sociedad de Socorro puede ayudar a los padres a organizar la instrucción de las jóvenes hasta que se llame a una presidenta de esa organización.

    Puesto que con frecuencia los jóvenes se benefician al socializar en grupos grandes, los jóvenes y las jovencitas de dos o más barrios o ramas pequeños pueden reunirse de vez en cuando para efectuar actividades combinadas. Si barrios o ramas vecinos tuvieran pocas jóvenes, los obispos y presidentes de rama podrían autorizar que las jóvenes se reunieran para las actividades semanales. Al considerar estas opciones, los obispos y los presidentes de rama tienen en cuenta factores tales como la distancia y el costo del transporte.

    En una estaca o un distrito pequeño, la presidenta de las Mujeres Jóvenes podría ser la única líder de las Mujeres Jóvenes de estaca o distrito. Cuando sea posible, se debe llamar a consejeras y a una secretaria.

    Para información general sobre cómo adaptarse a las necesidades locales, véase el capítulo 17.

    10.12

    Pautas y normas adicionales

    10.12.1

    Participación en campamentos, conferencias de la juventud y bailes

    Los jóvenes de una clase o un cuórum pueden disfrutar de los privilegios que correspondan a esa clase o cuórum. Con la aprobación de sus padres, las Abejitas y los diáconos pueden asistir a los campamentos antes de cumplir 12 años. Del mismo modo, las Damitas y los maestros pueden asistir a los bailes y las conferencias de la juventud antes de cumplir 14 años. Sin embargo, los jóvenes o las jovencitas deben tener por lo menos 16 años antes de comenzar a salir en citas con jóvenes del sexo opuesto (véase Para la Fortaleza de la Juventud, 2011, pág. 4).

    10.12.2

    Jóvenes de otras religiones

    A las jóvenes de otras religiones que acuerden ceñirse a las normas de la Iglesia se las debe recibir afectuosamente y se las debe animar a participar en las actividades de las jóvenes. También pueden participar en el programa del Progreso Personal y lograr el reconocimiento. Los gastos de su participación se deben tratar como los de las jóvenes que son miembros de la Iglesia.

    10.12.3

    Jovencitas con discapacidades

    A las jóvenes con discapacidades normalmente se las incluye en sus clases regulares. Se pueden hacer excepciones con la aprobación de los padres y del obispado.

    Para informarse sobre cómo entender, incluir y enseñar a jóvenes con discapacidades, véanse 21.1.26 y disabilities.ChurchofJesusChrist.org.

    10.12.4

    Jóvenes que estén embarazadas sin estar casadas o que sean madres solteras

    Si una joven está embarazada sin estar casada, la decisión de participar en las clases y en las actividades de las Mujeres Jóvenes queda a la discreción, acompañada de la oración, de la joven, sus padres y el obispo.

    Si una joven de 17 años de edad o más tiene un hijo sin estar casada y decide quedarse con el bebé, se le da la bienvenida en la Sociedad de Socorro, donde se le puede enseñar y ayudar en lo referente a sus nuevas responsabilidades, pero deja de participar en las Mujeres Jóvenes.

    Si una joven menor de 17 años de edad tiene un hijo sin estar casada y decide quedarse con el bebé, la decisión de participar en las Mujeres Jóvenes queda a la discreción, acompañada de la oración, de la joven, sus padres y el obispo. Si la joven participa en estas clases y actividades, no la debe acompañar el bebé

    Para informarse sobre la normativa de la Iglesia en la que se disuade a las jóvenes solteras de quedarse con un hijo nacido fuera del vínculo matrimonial, véase 21.4.12.

    10.12.5

    Dos adultos responsables

    Cuando haya adultos enseñando a niños o a jóvenes en la Iglesia, al menos dos adultos responsables deben estar presentes. Los dos adultos podrían ser dos hombres, dos mujeres o un matrimonio. Donde no sea práctico tener por lo menos dos adultos en un salón de clases, los líderes deben considerar la posibilidad de combinar las clases.

    La norma de que con los jóvenes estén presentes dos adultos responsables no se aplica a la asignación de compañeros ministrantes. Sin embargo, los líderes deben ejercer sabiduría y procurar inspiración cuando asignen a jóvenes como compañeros de adultos (véase 7.4.3).

    10.12.6

    Progreso del grupo según la edad

    Véase 11.8.9.