Manuales y llamamientos
6. Principios y liderazgo de Bienestar
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“6. Principios y liderazgo de Bienestar”, Manual 2: Administración de la Iglesia, 2019

“6. Principios y liderazgo de Bienestar”, Manual 2

6.

Principios y liderazgo de Bienestar

6.1

Propósitos de Bienestar de la Iglesia

Los propósitos de Bienestar de la Iglesia son ayudar a los miembros a llegar a ser autosuficientes, cuidar del pobre y del necesitado, y prestar servicio.

En 1936, la Primera Presidencia delineó un Plan de Bienestar para la Iglesia: “Nuestro propósito principal era establecer… un sistema mediante el cual se acabara con la maldición de la ociosidad, se abolieran los daños de la limosna y se establecieran una vez más entre nuestra gente la independencia, la industria, la frugalidad y el amor propio. El propósito de la Iglesia es ayudar a la gente a ayudarse a sí misma. El trabajo ha de ocupar nuevamente el trono como principio gobernante en la vida de los miembros de nuestra Iglesia” (en Conference Report, octubre de 1936, pág. 3).

6.1.1

Autosuficiencia

La autosuficiencia es la capacidad, el compromiso y el esfuerzo de proporcionar los elementos espirituales y temporales indispensables para sostener la vida de uno mismo y de su familia. Conforme los miembros llegan a ser autosuficientes, también tienen mayor capacidad de servir y cuidar de los demás.

Los miembros de la Iglesia son responsables de su propio bienestar espiritual y temporal. Bendecidos con el don del albedrío, tienen el privilegio y el deber de fijar su propio curso, solucionar sus propios problemas y esforzarse por llegar a ser autosuficientes. Los miembros hacen esto bajo la inspiración del Señor y con la labor de sus propias manos.

Cuando los miembros de la Iglesia hacen todo lo posible por proveer para sí mismos, pero aún así no pueden satisfacer sus necesidades básicas, deben buscar primeramente la ayuda de sus familiares. Cuando esto no sea suficiente, la Iglesia está lista para ayudarles.

En los párrafos siguientes se explican algunos aspectos en los que los miembros deberían llegar a ser autosuficientes.

6.1.1.1

Salud

El Señor ha mandado a los miembros que cuiden sus mentes y cuerpos. Deben obedecer la Palabra de Sabiduría, comer alimentos nutritivos, hacer ejercicio con regularidad, controlar su peso y dormir lo suficiente. Deben abstenerse de las substancias o prácticas que dañen sus cuerpos o mentes, o que pudieran llevar a la adicción. Deben practicar la salubridad y la higiene, y obtener atención médica y dental adecuadas. También deben esforzarse por cultivar buenas relaciones con sus familiares y con otras personas.

6.1.1.2

Educación académica

La educación académica proporciona comprensión y destrezas que pueden ayudar a las personas a desarrollar autosuficiencia. Los miembros de la Iglesia deben estudiar las Escrituras y otros libros buenos. Deben mejorar su capacidad de leer, escribir y resolver problemas básicos de matemáticas. Deben adquirir tanta educación como puedan, incluso estudios formales o técnicos, siempre que sea posible. Esto les servirá para desarrollar sus talentos, encontrar empleo adecuado y realizar una valiosa contribución a su familia, a la Iglesia y a la comunidad.

6.1.1.3

Empleo

El trabajo es el fundamento sobre el que descansan la autosuficiencia y el bienestar temporal. Los miembros deben seleccionar y prepararse con detenimiento para una ocupación adecuada o un trabajo por cuenta propia que provea de lo necesario para sí mismos y para su familia. Deben llegar a ser diestros en su trabajo, diligentes, dignos de confianza y efectuar un trabajo honrado por el pago y las prestaciones que reciban.

6.1.1.4

Almacenamiento en el hogar

A fin de cuidar de sí mismos y de su familia, los miembros deben guardar un abastecimiento para tres meses de alimentos que formen parte de su dieta normal. Donde las leyes locales y las circunstancias lo permitan, deben almacenar gradualmente un abastecimiento a más largo plazo de alimentos básicos para la vida. También deben almacenar agua potable en caso de que el suministro de agua se contamine o quede interrumpido. (Véase Preparad todo lo que fuere necesario: El almacenamiento familiar en el hogar, pág. 3).

6.1.1.5

Finanzas

Para llegar a ser económicamente autosuficientes, los miembros deben pagar diezmos y ofrendas, evitar las deudas innecesarias, usar un presupuesto y vivir dentro de un plan. Deben crear de manera gradual una reserva económica ahorrando con regularidad una parte de sus ingresos. (Véase Preparad todo lo que fuere necesario: La economía familiar, pág. 3).

6.1.1.6

Fortaleza espiritual

La fortaleza espiritual es esencial para el bienestar temporal y eterno de la persona. Los miembros de la Iglesia acrecientan su fortaleza espiritual al desarrollar su testimonio, ejercer fe en nuestro Padre Celestial y en Jesucristo, obedecer los mandamientos de Dios, orar a diario, estudiar las Escrituras y las enseñanzas de los profetas de los últimos días, asistir a las reuniones de la Iglesia y servir en llamamientos y asignaciones de la Iglesia.

6.1.2

Los esfuerzos de los miembros por cuidar del pobre y del necesitado, y por prestar servicio

El Señor ha preparado un medio para cuidar del pobre y el necesitado por medio de Su Iglesia. Ha pedido a los miembros de la Iglesia que den generosamente de acuerdo con lo que hayan recibido de Él. También le ha pedido a Su pueblo que “[visite] a los pobres y a los necesitados, y les [suministre] auxilio para que sean amparados” (Doctrina y Convenios 44:6). Se insta a los miembros de la Iglesia a prestar servicio caritativo personalmente a quienes tengan alguna necesidad. Deben estar “anhelosamente consagrados a una causa buena”, prestando servicio sin que se les pida o se les asigne hacerlo (véase Doctrina y Convenios 58:26–27).

El Señor ha establecido la ley del ayuno y las ofrendas de ayuno para bendecir a Su pueblo y proporcionarle un medio para que sirva a los necesitados (véanse Isaías 58:6–12; Malaquías 3:8–12). Cuando los miembros ayunan, se les pide que den a la Iglesia una ofrenda de ayuno que, por lo menos, sea igual al valor de los alimentos que habrían comido. De ser posible, deberían ser generosos y dar más. Las bendiciones relacionadas con la ley del ayuno son: una cercanía al Señor, mayor fortaleza espiritual, bienestar temporal, mayor compasión y un deseo más fuerte de servir.

Algunas de las oportunidades de cuidar de los necesitados se reciben por medio de los llamamientos de la Iglesia. Otras se hallan en el hogar, los vecindarios y las comunidades de los miembros, tales como las que coordina JustServe (en Estados Unidos y Canadá; véase JustServe.org). Los miembros también pueden ayudar a los pobres y a los necesitados de todas las creencias religiosas de todo el mundo al contribuir a las labores humanitarias de la Iglesia, al participar en la respuesta a desastres mediante Manos Mormonas que Ayudan (donde corresponda) y al servir personalmente a personas necesitadas.

Proveer a la manera del Señor da humildad al rico, exalta al pobre y santifica a ambos (véase Doctrina y Convenios 104:15–18). El presidente J. Reuben Clark Jr. enseñó:

“El verdadero objetivo a largo plazo del Plan de Bienestar es la edificación del carácter de los miembros de la Iglesia, tanto de los que dan como de los que reciben, rescatando desde lo más profundo de su ser todo lo mejor y haciendo florecer y fructificar la riqueza latente del espíritu que, después de todo, es la misión, el propósito y la razón de ser de esta Iglesia” (reunión especial de presidentes de estaca, 2 de octubre de 1936).

6.1.3

El almacén del Señor

En algunas localidades, la Iglesia ha establecido edificios llamados almacenes de los obispos. Cuando los miembros reciben permiso de su obispo, pueden ir al almacén del obispo a conseguir alimentos y ropa, aunque el almacén del Señor no se limita a un edificio que se utiliza para distribuir alimentos y ropa a los pobres. También incluye las ofrendas que los miembros de la Iglesia dan de tiempo, talentos, compasión, materiales y medios económicos que ponen a disposición del obispo para contribuir al cuidado del pobre y el necesitado. Por lo tanto, hay un almacén del Señor en cada barrio. Estas ofrendas se deben “[guardar] en el almacén del Señor… buscando cada cual el bienestar de su prójimo, y haciendo todas las cosas con la mira puesta únicamente en la gloria de Dios” (Doctrina y Convenios 82:18–19). El obispo es el agente del almacén del Señor.

6.2

Liderazgo de Bienestar en el barrio

6.2.1

Obispo

El obispo dirige la obra de Bienestar en el barrio; tiene el mandato divino de buscar a los pobres y cuidar de ellos (véase Doctrina y Convenios 84:112). Su meta es ayudar a los miembros a ayudarse a sí mismos y a ser autosuficientes.

Los consejeros del obispo, la presidenta de la Sociedad de Socorro, el presidente del cuórum de élderes y otros miembros del consejo de barrio ayudan al obispo a cumplir con estas responsabilidades.

El obispo guarda en confidencia la ayuda de Bienestar que reciben los miembros y protege con esmero la privacidad y la dignidad de los miembros que reciben ayuda. Cuando siente que otros líderes del barrio pueden ayudar a miembros necesitados, puede compartir información de acuerdo con las pautas que figuran en 6.4.

En el Manual 1, 5.2, se proporciona más información acerca de las responsabilidades de Bienestar del obispo, entre ellas las pautas para administrar la ayuda de los fondos de las ofrendas de ayuno.

6.2.2

Consejo de barrio

En las reuniones de consejo de barrio, el obispo enseña principios de Bienestar e instruye a los miembros del consejo acerca de sus responsabilidades de Bienestar. Los miembros del consejo analizan asuntos espirituales y temporales de Bienestar de la siguiente manera:

Deliberan en consejo en cuanto a la forma de ayudar a los miembros del barrio a entender y seguir los principios de Bienestar.

Informan en cuanto a las necesidades espirituales y temporales de Bienestar del barrio, basándose en la información de las visitas personales y de las entrevistas de ministración. Cuando la información sea demasiado confidencial como para compartirla con todo el consejo de barrio, los líderes hablan en privado con el obispo (véase 6.2.3).

Planifican maneras de ayudar a que miembros específicos del barrio satisfagan sus necesidades espirituales y temporales, incluso las necesidades a largo plazo. Determinan la manera de ayudar a miembros con discapacidades u otras necesidades especiales. Mantienen confidenciales estas deliberaciones (véase 6.4).

Coordinan los esfuerzos para asegurarse de que los miembros que reciben ayuda de la Iglesia tengan oportunidades de trabajar o de prestar servicio. Recopilan y mantienen una lista de oportunidades laborales significativas. Si en la zona existen operaciones de Bienestar de la Iglesia, estas podrían proporcionar oportunidades de trabajo y capacitación a personas que necesiten ayuda de la Iglesia.

Recopilan y mantienen una lista de miembros del barrio cuyas habilidades podrían ser útiles para responder a necesidades a corto y a largo plazo, o las causadas por catástrofes.

Elaboran y mantienen un plan sencillo y por escrito de cómo responderá el barrio ante emergencias (véase el Manual 1, 5.2.11). Coordinan este plan con planes similares de la estaca y la comunidad.

6.2.3

Comité ejecutivo del sacerdocio de barrio

El comité ejecutivo del sacerdocio de barrio (CES) se ha discontinuado. Los puntos de la agenda para las reuniones del CES ahora se incluyen en las reuniones del consejo de barrio y, si son necesarios para un asunto delicado, en reuniones extendidas del obispado.

6.2.4

Cuórum de élderes y Sociedad de Socorro

El Bienestar es fundamental en la labor del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro. En las reuniones de presidencia del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro, los líderes elaboran planes para enseñar principios de autosuficiencia y de servicio, y para tratar las necesidades de Bienestar. Bajo la dirección del obispo, estos líderes ayudan a los miembros a llegar a ser autosuficientes y a encontrar soluciones a los problemas de Bienestar a corto y a largo plazo.

6.2.4.1

Necesidades de bienestar a corto plazo

Cuando el obispo proporciona ayuda a corto plazo, puede dar asignaciones a las presidencias del cuórum de élderes o de la Sociedad de Socorro.

Por lo general, el obispo asigna a la presidenta de la Sociedad de Socorro que visite a miembros que necesitan ayuda a corto plazo. Ella ayuda a evaluar sus necesidades y sugiere al obispo qué ayuda proporcionar. El obispo le puede pedir que prepare un formulario de Pedido del obispo: alimentos y mercaderías para que él lo apruebe y lo firme.

La función de la presidenta de la Sociedad de Socorro al hacer estas visitas en cuanto a las necesidades de las familias se explica más plenamente en 9.6.1. Para más información sobre otras responsabilidades de Bienestar a corto plazo que se apliquen específicamente a la presidenta de la Sociedad de Socorro y a sus consejeras, véanse 9.6.2 y 9.6.3.

6.2.4.2

Necesidades de Bienestar a largo plazo

Muchos problemas a corto plazo los causan las dificultades a largo plazo como la mala salud, la carencia de habilidades, educación o empleo inadecuados, hábitos del estilo de vida y problemas emocionales. Los líderes del Sacerdocio de Melquisedec y de la Sociedad de Socorro tienen la responsabilidad especial de ayudar a los miembros a tratar estas preocupaciones. Su meta es dar atención a las preocupaciones a largo plazo de manera que conduzcan a un cambio duradero.

Cuando los líderes del Sacerdocio de Melquisedec y de la Sociedad de Socorro tienen conocimiento de que existen necesidades a largo plazo, reaccionan caritativamente para ayudar a las personas y a las familias. Utilizan recursos que estén disponibles en sus organizaciones y en el barrio, y oran en busca de guía para saber cómo proporcionar ayuda.

Para adquirir un mejor entendimiento de cómo prestar ayuda, los líderes del Sacerdocio de Melquisedec y de la Sociedad de Socorro normalmente visitan a miembros que tienen necesidades de Bienestar. Pueden utilizar el formulario Análisis de necesidades y recursos o seguir los principios de dicho formulario para ayudar a los miembros a planificar maneras de responder a las necesidades de Bienestar.

Los líderes consultan con el obispo según ayudan a los miembros a responder a las necesidades a largo plazo. En algunos casos, los líderes del Sacerdocio de Melquisedec y de la Sociedad de Socorro trabajan juntos.

6.2.4.3

Informar al obispo y buscar su dirección constante

El presidente del cuórum de élderes y la presidenta de la Sociedad de Socorro informan al obispo con regularidad en cuanto a las medidas que tanto ellos como sus organizaciones están tomando para atender las necesidades de Bienestar del barrio a corto y a largo plazo. Buscan la dirección constante del obispo en sus labores de Bienestar.

Si hay personas o familias con problemas a corto plazo que ni ellos ni las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro pueden resolver, informan al obispo de inmediato.

Si las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro se enteran de posibles problemas relacionados con la dignidad o de asuntos familiares delicados, remitirán a los miembros al obispo.

6.2.4.4

Ministrar

La ayuda relacionada con el bienestar espiritual y temporal con frecuencia comienza con aquellos que prestan servicio como hermanos y hermanas ministrantes. Estos hermanos y hermanas ayudan a las personas y a las familias con un espíritu de bondad y amistad, e informan a las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro en cuanto a las necesidades de aquellos a quienes sirven.

6.2.4.5

Solicitar servicio del cuórum de élderes, de la Sociedad de Socorro y de otras personas

Las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro pueden solicitar el servicio de personas cuyas habilidades o experiencia pueden ser de ayuda para las personas necesitadas. Los miembros pueden prestar servicio a corto plazo, tal como proporcionar comidas, cuidar a niños pequeños o compartir información sobre empleos disponibles. Los miembros también pueden proporcionar guía para ayudar con las necesidades de Bienestar a largo plazo, tales como salud, salubridad, nutrición, preparación para una carrera, la búsqueda de oportunidades educativas, emprender un pequeño negocio o administrar las finanzas familiares.

Después de que los líderes pidan a otras personas que presten ayuda, siguen en contacto con la persona o familia necesitada para proporcionar aliento y ayudar de otras maneras, según sea necesario.

Los líderes pueden ayudar al obispo cuando envíe a los miembros a las operaciones de Bienestar de la Iglesia, como los almacenes del obispo, los centros de recursos de empleo de la Iglesia, Industrias Deseret y Servicios para la Familia SUD. Los líderes también pueden ayudar a los miembros a recibir ayuda a través de agencias locales y gubernamentales.

6.2.5

Especialistas de Bienestar de barrio

Los especialistas de Bienestar son recursos para ayudar al obispado y a los líderes del Sacerdocio de Melquisedec y de la Sociedad de Socorro a llevar a cabo sus deberes de Bienestar.

El obispado puede llamar a un especialista de empleo para que ayude a los miembros a prepararse para un trabajo adecuado y a encontrarlo. El obispado también puede llamar a otros especialistas de Bienestar para que ayuden a miembros con necesidades de educación, capacitación, nutrición, salubridad, almacenamiento en el hogar, salud, finanzas familiares y el Fondo Perpetuo para la Educación.

6.3

Liderazgo de Bienestar en la estaca

6.3.1

Presidente de estaca

El presidente de estaca supervisa la obra de Bienestar en la estaca. En el Manual 1, 5.1, se proporciona más información sobre sus responsabilidades de Bienestar.

6.3.2

Consejo de estaca

En las reuniones del consejo de estaca, los líderes toman en cuenta los siguientes asuntos de bienestar temporal y espiritual:

Determinan los problemas de Bienestar en la estaca y buscan maneras de abordarlos. Sin embargo, no asumen la responsabilidad de resolver los asuntos de Bienestar de los barrios.

Hacen planes para enseñar los principios de Bienestar a los líderes de la estaca y los barrios.

Hablan de las maneras de hacer que los líderes de los barrios estén al tanto de las personas en la estaca que puedan ser útiles como recursos para ayudar a satisfacer las necesidades de Bienestar.

Elaboran y mantienen un plan sencillo y por escrito de cómo la estaca responderá ante emergencias (véase el Manual 1, 5.1.3). Este plan se debe coordinar con otros planes similares de otras estacas en el consejo de coordinación y con los planes de la comunidad.

Planifican actividades de bienestar, siempre con el cuidado necesario de no imponer cargas indebidas a los líderes del barrio.

Hacen planes para responder a las asignaciones de bienestar de la estaca.

Cuando lo asigne la Presidencia de Área, brindan liderazgo y apoyo a una operación de Bienestar.

Si se ha asignado a un obispo encargarse de las solicitudes de ayuda de personas que estén de paso o sin hogar, los miembros del consejo de estaca determinan la manera de poner los recursos de la estaca a disposición de ese obispo.

6.3.3

Especialistas de Bienestar de estaca

Un miembro de la presidencia de estaca o un miembro asignado del sumo consejo puede llamar a un especialista de estaca en empleo y a otros especialistas de Bienestar. Estos especialistas de estaca sirven como recursos para los obispos y otros líderes de barrio. Los especialistas pueden ayudar con necesidades de Bienestar como las que figuran en 6.2.5.

6.4

Confidencialidad

Cuando el obispo y otros líderes del barrio tengan conocimiento de las necesidades de Bienestar de los miembros y de la ayuda que se ha proporcionado, mantienen la confidencialidad de esa información. Salvaguardan con gran esmero la privacidad y la dignidad de los miembros que reciben ayuda. Tienen cuidado de no avergonzar a los miembros que necesitan ayuda.

Puede que haya ocasiones en las que sería de provecho que todo el consejo de barrio, y tal vez otros miembros del barrio, supieran en cuanto a las necesidades de Bienestar de una persona o familia. Por ejemplo, cuando un miembro se queda sin empleo o busca un empleo mejor, otras personas quizás puedan ayudarle a encontrar trabajo más rápido. En tales casos, el obispo y los demás líderes por lo general piden permiso a los miembros necesitados para compartir la información sobre su situación.

Cuando los líderes piden ayuda a otras personas, comparten solo la información necesaria para llevar a cabo la asignación. Los líderes también les piden que mantengan la confidencialidad.