Manuales y llamamientos
    17. Uniformidad y adaptación
    Notas al pie de página
    Tema

    “17. Uniformidad y adaptación”, Manual 2: Administración de la Iglesia, 2019

    “17. Uniformidad y adaptación”, Manual 2

    17.

    Uniformidad y adaptación

    Los miembros de la Iglesia viven en una amplia variedad de condiciones políticas, sociales y económicas. Los barrios y las ramas también varían en tamaño y en recursos de liderazgo. Es posible que estas condiciones hagan necesario que los líderes locales adapten algunos programas de la Iglesia. Tales adaptaciones típicamente afectan a las organizaciones auxiliares, a las reuniones de liderazgo y a los programas de actividades. Las pautas de este capítulo tienen por objeto ayudar a los líderes del sacerdocio a determinar qué adaptaciones pueden ser apropiadas y cuáles no.

    Todos los barrios y todas las ramas, independientemente de su tamaño o circunstancias, pueden experimentar la misma abundancia del Espíritu del Señor. El Señor dijo: “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18:20).

    17.1

    Dónde se requiere uniformidad

    Para saber qué adaptaciones podrían ser apropiadas, los líderes deben entender primeramente las doctrinas, las ordenanzas y las prácticas que establecen las Escrituras y las enseñanzas de los profetas y Apóstoles de los últimos días. Estas han de ser uniformes en toda la Iglesia.

    Los presidentes de estaca, los obispos y otros líderes locales tienen la sagrada obligación de mantener la uniformidad y la pureza de la Iglesia en todas las categorías que se detallan a continuación. La necesidad de esta uniformidad se basa en el principio de las Escrituras de “un Señor, una fe, un bautismo” (Efesios 4:5; véase también Mosíah 18:21).

    17.1.1

    Escrituras

    Los libros canónicos de la Iglesia son la Santa Biblia, el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios y la Perla de Gran Precio. En muchos idiomas, la Iglesia ha aprobado el uso de una edición de la Biblia en las reuniones y clases de la Iglesia. Asimismo, se debe usar la edición autorizada más reciente de los otros tres libros de Escrituras Santos de los Últimos Días. En la Iglesia no se ha de promover ni usar ningún otro libro como Escritura.

    17.1.2

    Mandamientos y normas

    Los mandamientos del Señor y las normas de dignidad de la Iglesia se dan en las Escrituras y en las comunicaciones oficiales de la Primera Presidencia. Los líderes locales no deben alterar esos mandamientos ni esas normas. Los líderes locales tampoco deben enseñar sus propias reglas o interpretaciones en cuanto a los mandamientos.

    Las normas de dignidad para asistir al templo se detallan en las preguntas de la entrevista que se encuentran en el libro de recomendaciones para el templo. Los líderes locales no deben alterarlas.

    17.1.3

    Pureza de la doctrina

    Las doctrinas de la Iglesia se hallan en las Escrituras y en las enseñanzas de los profetas y los Apóstoles de los últimos días. El Señor mandó: “… los élderes, presbíteros y maestros de esta iglesia enseñarán los principios de mi evangelio, que se encuentran en la Biblia y en el Libro de Mormón, en el cual se halla la plenitud del evangelio” (Doctrina y Convenios 42:12; véase también Doctrina y Convenios 52:9, 36).

    Todos los líderes deben asegurarse de que en la Iglesia se enseñe doctrina verdadera. Si una persona enseña doctrina falsa o especulativa, los líderes deben corregirla sin demora y con tacto. Por lo general, lo errores se pueden corregir en privado, pero los errores graves y repetidos tal vez requieran corrección pública.

    Si los líderes locales no están seguros de qué doctrinas o enseñanzas son correctas respecto a un asunto determinado, pueden buscar la guía de su autoridad presidente inmediata.

    17.1.4

    Reuniones sacramentales y el horario dominical de las reuniones

    Efectuar reuniones sacramentales es un mandato de las Escrituras (véase Doctrina y Convenios 59:9). Las instrucciones para las reuniones sacramentales se proporcionan en 18.2.2. El horario de las reuniones dominicales figura en la página 168. La Primera Presidencia y el Cuórum de los Doce han establecido ese horario; los líderes locales no deben alterarlo.

    En situaciones extremas, los líderes locales pueden cancelar las reuniones dominicales. No obstante, hacerlo debe ser un acontecimiento poco habitual. Ejemplos de situaciones que pueden justificar la cancelación de reuniones incluyen cuestiones urgentes de seguridad y condiciones meteorológicas adversas. De ser posible, el obispo debe consultar con el presidente de estaca antes de cancelar las reuniones.

    A veces una situación local fuera de lo común puede hacer necesario que se altere el horario del domingo por un largo período. Por ejemplo, tal vez sea necesario un cambio si un centro de reuniones ha sido dañado por un incendio, una inundación o una tormenta. En tales circunstancias, el presidente de estaca busca orientación de la Presidencia de Área o del Setenta de Área que presida su consejo de coordinación.

    Los líderes de ramas muy pequeñas pueden adaptar el horario dominical según lo indiquen sus líderes, basándose en la Guía para el programa de la unidad básica.

    17.1.5

    Conferencias

    Cada estaca realiza dos conferencias de estaca al año conforme lo programe el Presidente del Cuórum de los Doce (véase 18.3.1).

    La presidencia de estaca programa, organiza y preside una conferencia de barrio o rama anualmente por cada barrio o rama de la estaca (véase 18.2.5). El presidente de distrito hace lo mismo por cada rama del distrito.

    17.1.6

    Obra del templo

    La sagrada obra de los templos está bajo la autoridad directa del Presidente de la Iglesia. Todos los asuntos relacionados con la obra del templo se deben administrar de acuerdo con las instrucciones del Manual 1, capítulo 3. Ejemplos de tales asuntos incluyen recomendaciones para el templo, sellamientos, aprobaciones de sellamientos y anulaciones de sellamientos. Si un presidente de estaca se encuentra con un asunto que no puede resolver, lo dirige a la Oficina de la Primera Presidencia.

    Los líderes locales se aseguran de que la fraseología del templo y las sagradas ordenanzas y los sagrados convenios del templo no se traten con términos específicos en las reuniones de la Iglesia.

    17.1.7

    Consejos disciplinarios

    Las instrucciones para los consejos disciplinarios se encuentran en el Manual 1, capítulo 6. Los líderes no deben apartarse de estas instrucciones, entre ellas, los requisitos para el envío de informes. Si un presidente de estaca se encuentra con un asunto que no puede resolver, lo dirige a la Oficina de la Primera Presidencia.

    17.1.8

    Registros e informes

    Llevar registros de la Iglesia es un mandato de las Escrituras (véase Doctrina y Convenios 20:81–83). Los registros y los informes necesarios se detallan en el Manual 1, capítulo 13. Puede que la Primera Presidencia los modifique de vez en cuando.

    Los registros y los informes de la Iglesia se preparan mediante sistemas de computadora de la Iglesia o por escrito, dependiendo del Área. Los líderes se aseguran de que los registros y los informes sean precisos y se envíen a tiempo.

    17.1.9

    Ordenanzas

    Las instrucciones para efectuar ordenanzas del sacerdocio se detallan en el capítulo 20 y no deben alterarse. Las edades mínimas para recibir ordenanzas tales como el bautismo y la ordenación a oficios del Sacerdocio Aarónico no se pueden alterar por ninguna razón.

    17.1.10

    Cursos de estudio

    Los materiales de los cursos de estudio aprobados por la Iglesia se deben utilizar en las clases que se imparten durante el horario de reuniones dominicales. Estos materiales incluyen manuales, revistas y materiales complementarios de enseñanza producidos por la Iglesia. No se deben desarrollar manuales ni cursos nuevos a nivel local.

    De vez en cuando los obispos y los presidentes de rama pueden enseñar o autorizar una lección especial del sacerdocio o de una organización auxiliar cuando consideren que sea necesario.

    17.2

    Circunstancias que pueden permitir una adaptación local

    Queda a discreción de los presidentes de estaca, los obispos y los presidentes de rama hacer adaptaciones sencillas a ciertos programas de la Iglesia. Donde sea necesario, tales adaptaciones pueden hacerse de la siguiente manera:

    1. En el personal y los programas de las organizaciones auxiliares.

    2. En el formato y la frecuencia de las reuniones de liderazgo.

    3. En el formato y la frecuencia de las actividades.

    Al considerar qué adaptaciones pueden ser apropiadas, la presidencia de estaca, el obispado o la presidencia de rama deliberan en consejo entre ellos y también con el consejo de estaca, de barrio o de rama. También deliberan en consejo con su autoridad presidente inmediata si las circunstancias pudiesen justificar una adaptación considerable o fuera de lo común. Los líderes siempre procuran la guía del Espíritu al hacer adaptaciones.

    Los líderes pueden considerar los siguientes factores al determinar qué adaptaciones pueden ser apropiadas.

    17.2.1

    Circunstancias familiares

    Cuando se extienden llamamientos, se programan reuniones de liderazgo o se planean actividades, los líderes consideran las circunstancias familiares de los miembros. El servicio y la participación en la Iglesia siempre implican cierto grado de sacrificio. Sin embargo, las familias fuertes son vitales para la Iglesia y no se les debe pedir a los miembros que realicen sacrificios familiares excesivos para servir o apoyar programas o actividades.

    Los llamamientos de la Iglesia que tenga el esposo o la esposa de un miembro son una circunstancia familiar a tener en cuenta. No se debe sobrecargar a una familia con responsabilidades de la Iglesia. Otra circunstancia que se debe considerar son las demandas totales de tiempo que enfrentan los miembros al apoyar a sus familias y al hacerse cargo de otros asuntos personales. En algunas regiones del mundo los miembros necesitan trabajar en dos o tres empleos. Estas son consideraciones legítimas que los líderes deben sopesar al extender llamamientos, programar reuniones para líderes y planificar actividades.

    17.2.2

    Transporte y comunicación

    Algunas estacas o barrios abarcan grandes zonas geográficas, por lo que los miembros tienen que viajar largas distancias para asistir a reuniones y actividades. Cuando se evalúa la necesidad de tener reuniones y actividades, los líderes toman en cuenta el tiempo y los gastos necesarios para hacer los viajes.

    En muchos lugares del mundo los automóviles no son algo habitual y el transporte se realiza a pie, en bicicleta, en autobús o en tranvía. Cuando las distancias son grandes, estas condiciones pueden suponer que los líderes deban ajustar los programas de la Iglesia y las reuniones de liderazgo para facilitar la participación de los miembros.

    Aun cuando los automóviles estén ampliamente disponibles, los líderes deben ser sensibles al costo de recorrer largas distancias. En algunos casos, como cuando se dirigen asuntos del sumo consejo, los líderes pueden valerse de conferencias telefónicas, el correo electrónico e internet para reducir el alto costo del transporte. Cuando se utilicen estos recursos, los líderes deben poner especial cuidado en garantizar la confidencialidad.

    Los miembros en diferentes etapas de la vida a menudo varían ampliamente en el acceso que tienen al transporte. Por ejemplo, los jóvenes adultos solteros suelen tener mayor movilidad que las familias con hijos, y a veces disponen de recursos para viajar distancias más grandes. Cuando los jóvenes adultos solteros tengan la capacidad de reunirse en un tiempo y con unos gastos razonables, deben llevar a cabo actividades multiestaca con una frecuencia moderada (véase 13.3.1).

    En algunas partes del mundo los teléfonos son caros y muchos miembros no poseen uno. Del mismo modo, el acceso al correo electrónico y a internet es poco habitual en algunas regiones. Si estos recursos son caros o su disponibilidad no está generalizada, los líderes deben hacer las adaptaciones necesarias.

    En los casos donde viajar es difícil o costoso y los recursos de comunicación son inadecuados, prestar servicio como hermanos o hermanas ministrantes presenta mayores desafíos. En tales casos, los líderes organizan la ministración como mejor satisfaga las necesidades locales 7.4.3 y 9.5.3.

    17.2.3

    Cuórums o clases de tamaño pequeño

    17.2.3.1

    Hombres Jóvenes y Mujeres Jóvenes

    En un barrio o una rama con pocos jóvenes, los cuórums del Sacerdocio Aarónico pueden reunirse juntos para recibir instrucción o realizar actividades (véanse 8.11 y 8.13.1). Sin embargo, aún deberían organizarse cuórums con líderes llamados y sostenidos en cada cuórum.

    En un barrio o una rama con pocas jóvenes, estas pueden reunirse juntas para recibir instrucción o realizar actividades (véanse 10.6.2 y 10.8.1). Se puede llamar a una presidencia de clase por cada grupo según las edades, o se puede llamar a una presidencia para el grupo combinado de edades hasta que puedan organizarse en sus respectivas clases.

    Si el número de líderes adultos es limitado, la presidencia de los Hombres Jóvenes puede enseñar las lecciones dominicales y administrar el programa de actividades sin asesores ayudantes. La presidencia de las Mujeres Jóvenes puede hacer lo mismo por las jovencitas. En una unidad sumamente pequeña, el presidente de los Hombres Jóvenes y la presidenta de las Mujeres Jóvenes podrían ser los únicos líderes adultos de sus organizaciones. Si tal fuera el caso, ellos enseñan las lecciones dominicales y supervisan las actividades de todos los hombres y mujeres jóvenes. Cuando sea posible, se debe llamar a consejeros y a un secretario para cada organización.

    Puesto que con frecuencia los jóvenes se benefician al socializar en grupos grandes, los jóvenes y las jóvenes de dos o más barrios o ramas pequeños pueden reunirse de vez en cuando para efectuar actividades combinadas. Si barrios o ramas vecinos tuvieran pocos jóvenes y pocas jóvenes, los obispos y los presidentes de rama pueden autorizar que todos los jóvenes se reúnan para las actividades semanales. Cuando se consideren estas opciones, los líderes tienen en cuenta factores como la distancia y el costo del transporte.

    Las actividades periódicas de estaca o multiestaca son especialmente importantes en los casos donde los barrios o las ramas tengan pocos jóvenes (véanse 13.3 y 13.4).

    En una estaca o un distrito pequeños, el presidente de los Hombres Jóvenes podría ser el único líder de los Hombres Jóvenes de estaca o distrito. Lo mismo podría decirse de la presidenta de las Mujeres Jóvenes de estaca o distrito. Cuando sea posible, se debe llamar a consejeros y a un secretario para cada organización.

    17.2.3.2

    Primaria

    En una rama o un barrio que tenga pocos niños es posible que la presidencia de la Primaria desee organizar menos clases, combinando grupos de edades.

    En una rama o un barrio pequeños es posible que la presidencia de la Primaria sean las únicas líderes y maestras de la Primaria. En una unidad sumamente pequeña, tal vez la presidenta de la Primaria sea la única líder y maestra de la Primaria. En tal caso, ella dirige el tiempo para cantar y enseña una clase para todos los niños. Cuando sea posible, se debe llamar a más líderes y maestros, según se detalla en 11.7.

    En una estaca o un distrito pequeños, tal vez la presidenta de la Primaria sea la única líder de la Primaria de estaca o distrito. Cuando sea posible, se debe llamar a otros líderes, según se detalla en 11.7.

    17.2.4

    Recursos de liderazgo

    Cuando no haya suficientes miembros capacitados para cubrir todos los puestos de liderazgo, los oficiales presidentes pueden cubrir únicamente aquellos que sean los más esenciales. Además de llamar a miembros activos y con experiencia a puestos de liderazgo, los oficiales presidentes deben buscar inspiración para encontrar a otros posibles líderes entre los miembros nuevos, los miembros sin experiencia y los miembros menos activos que podrían volver a la actividad. Los miembros de la Iglesia no necesitan tener experiencia ni estar sumamente preparados para recibir un llamamiento. Tener un llamamiento es para ellos una manera importante de servir y progresar espiritualmente.

    Si no hay suficientes miembros que sirvan en posiciones de liderazgo, los oficiales presidentes pueden organizar su estaca, barrio o rama a menor escala. Ejemplos de ello sería llamar en algunas organizaciones solo a un presidente y un consejero, hacer que un consejero sirva también como secretario y simplificar algunos programas.

    En una rama sumamente pequeña que no tenga presidenta de las Mujeres Jóvenes ni de la Primaria, la presidenta de la Sociedad de Socorro puede ayudar a los padres a organizar la instrucción de las jóvenes y los niños hasta que se llame a presidentas de las Mujeres Jóvenes y de la Primaria.

    Los líderes de ramas sumamente pequeñas siguen las pautas de la Guía para el programa de la unidad básica.

    17.2.5

    Seguridad

    En algunas regiones del mundo los índices de criminalidad son sumamente altos o prevalece el descontento político. Si los líderes de estas regiones consideran que no es prudente que los miembros viajen de noche, pueden cancelar las actividades que se efectúan de noche. Esto puede suponer reducir el número de actividades de la Iglesia, así como programar algunas para los fines de semana.

    Cuando los riesgos de seguridad o los costos de transporte sean asuntos serios, los líderes pueden programar algunas actividades para los jóvenes en domingo. Tales actividades deben ser aparte del horario de las reuniones dominicales y estar de acuerdo con el espíritu del día de reposo.