5. La obra de salvación en el barrio y la estaca
    Notas al pie de página

    “5. La obra de salvación en el barrio y la estaca”, Manual 2: Administración de la Iglesia, 2019

    “5. La obra de salvación en el barrio y la estaca”, Manual 2

    5.

    La obra de salvación en el barrio y la estaca

    A los miembros de la Iglesia de Jesucristo se los envía a “obrar en su viña en bien de la salvación de las almas de los hombres” (Doctrina y Convenios 138:56). Esta obra de salvación incluye la obra misional de los miembros, la retención de conversos, la activación de los miembros menos activos, la obra del templo y de historia familiar, y la enseñanza del Evangelio. El obispado dirige esta obra en el barrio con la ayuda de otros miembros del consejo de barrio.

    Aunque el obispo retiene la responsabilidad final en estos asuntos, puede delegar de la siguiente manera:

    • Si se llama a un líder misional de barrio, este coordina la obra misional de los miembros (véase 5.1.1).

    • Si no se llama a un líder misional de barrio, un miembro de la presidencia del cuórum de élderes dirige la obra misional del barrio.

    • Si se llama a un líder de templo e historia familiar de barrio, este coordina la obra del templo y de historia familiar (véase 5.4.1).

    • Si no se llama a un líder de templo e historia familiar, un miembro de la presidencia del cuórum de élderes dirige la obra del templo y de historia familiar del barrio.

    • Una integrante de la presidencia de la Sociedad de Socorro puede colaborar con la obra misional de los miembros. Otra integrante de la presidencia puede colaborar con la obra del templo y de historia familiar.

    • El presidente de la Escuela Dominical puede ayudar a otros líderes del barrio a mejorar el aprendizaje y la enseñanza del Evangelio.

    El obispo puede asignar a uno de sus consejeros para que coordine la retención de los conversos y al otro para que coordine la activación, o puede asignar ambas responsabilidades a las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro. Cada líder del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares ayuda a que la obra de salvación avance en su organización.

    5.1

    La obra misional de los miembros

    5.1.1

    El obispo y sus consejeros

    El obispo posee las llaves de la obra de salvación en el barrio. Junto con sus consejeros, supervisa la obra misional de los miembros del barrio. Sin embargo, puede asignar al presidente del cuórum de élderes para que dirija la obra misional de los miembros bajo su dirección. Por lo general, el presidente del cuórum de élderes delega esa asignación en uno de sus consejeros.

    El integrante de la presidencia del cuórum de élderes que dirige la obra misional de los miembros puede funcionar como líder misional de barrio o puede supervisar al líder misional de barrio. Por inspiración, el obispo determina si ha de llamar a un líder misional de barrio o hacer que un integrante de la presidencia del cuórum de élderes desempeñe esa función.

    La presidencia de la Sociedad de Socorro puede seguir el modelo del cuórum de élderes, asignando a una integrante de la presidencia para que ayude con la obra misional de los miembros.

    El obispo dirige al consejo de barrio en la elaboración y el cumplimiento de un plan misional del barrio, tal y como se describe en 5.1.8.

    El obispo y sus consejeros pueden llamar y apartar a otros miembros para que sirvan como misioneros de barrio.

    El obispo y sus consejeros dan prioridad a la obra misional de los miembros. Enseñan las doctrinas de la obra misional con regularidad. Animan a los miembros del barrio a trabajar con los misioneros de tiempo completo para encontrar, enseñar y bautizar a los investigadores. Dan el ejemplo al encontrar y preparar a personas y familias para que los misioneros les enseñen.

    El obispo y sus consejeros ayudan a los futuros misioneros de tiempo completo, incluso a las hermanas y a los matrimonios, a prepararse para servir en una misión.

    5.1.2

    Consejo de barrio

    La obra misional de los miembros es más eficaz cuando los miembros del consejo de barrio participan plenamente en la labor misional. En los cuórums y en las organizaciones auxiliares estos animan a los miembros a participar en la obra misional de la siguiente manera:

    1. Encontrar y preparar a personas para enseñar.

    2. Ayudar a los misioneros cuando enseñan (si es posible, en el hogar de los miembros).

    3. Hermanar a los investigadores.

    4. Prepararse ellos mismos y a sus hijos para servir como misioneros de tiempo completo.

    En las reuniones de consejo de barrio, los miembros del consejo desarrollan y revisan el plan misional de barrio (véase 5.1.8). Revisan el estado de los candidatos al bautismo y el de otros investigadores, así como otros asuntos del Informe de progreso que preparan los misioneros de tiempo completo. Hacen planes para ayudar a cada investigador a progresar y brindan consejo sobre quiénes podrían prestar servicio como hermanos o hermanas ministrantes para los investigadores que se estén preparando para ser bautizados y confirmados.

    De vez en cuando, el obispo puede invitar a los misioneros de tiempo completo a reunirse con el consejo de barrio.

    5.1.3

    Líder misional de barrio

    Para informarse en cuanto a cómo llamar a un líder misional de barrio o que un integrante de la presidencia del cuórum de élderes desempeñe esa función, véase 5.1.1. Si se llama a un líder misional de barrio, este deberá ser un poseedor del Sacerdocio de Melquisedec.

    La persona que desempeñe la función de líder misional de barrio tiene las siguientes responsabilidades:

    Coordina las labores del barrio de encontrar, enseñar y bautizar investigadores. Coordina esta labor con la de los misioneros de tiempo completo y con la de los misioneros de barrio. Cuando se le invite, podrá asistir a las reuniones del consejo de barrio y el obispo puede pedirle que dirija los asuntos de la obra misional.

    Dirige las reuniones de coordinación misional y la labor de los misioneros de barrio.

    Cada semana, hace arreglos para que haya el mayor número posible de oportunidades de enseñanza para los misioneros de tiempo completo.

    Organiza los servicios bautismales de conversos con la ayuda de los misioneros de tiempo completo (véase 20.3.4).

    Ayuda a coordinar las confirmaciones de los miembros nuevos en las reuniones sacramentales.

    Participa con los misioneros de tiempo completo en la enseñanza y el hermanamiento de los investigadores.

    Contribuye a asegurarse de que, tan pronto como sean confirmados, los miembros nuevos que tengan la edad apropiada reciban recomendaciones para el templo de uso limitado y que los nuevos miembros varones que tengan la edad apropiada sean ordenados a oficios en el Sacerdocio Aarónico.

    5.1.4

    Misioneros de barrio

    El obispado determina cuántos misioneros de barrio se necesitan en la unidad. Para tomar la decisión, deliberan en consejo con las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro. Los misioneros de barrio sirven bajo la dirección del obispado y del líder misional de barrio (si se ha llamado; véase 5.1.1) o de un miembro de la presidencia del cuórum de élderes.

    Los poseedores del sacerdocio, las hermanas y los matrimonios pueden servir como misioneros de barrio. No es necesario que se les asignen compañeros, pero no deben ir solos a visitar los hogares. Un hombre y una mujer no hacen visitas juntos como misioneros de barrio a menos que sean esposo y esposa.

    Se llama a los misioneros de barrio por un período de servicio específico, como por ejemplo dos años. Por lo general, no tienen otras responsabilidades en la Iglesia excepto las asignaciones de hermanos y hermanas ministrantes, preferiblemente de familias en las que no todos son miembros de la Iglesia o de familias menos activas. No llevan placas ni distintivos de identificación.

    Los misioneros de barrio encuentran a personas y las preparan para que los misioneros de tiempo completo les enseñen. También ayudan a hermanar y a enseñar a los investigadores.

    Los misioneros de barrio visitan los hogares de los miembros para animarlos a procurar experiencias misionales, encontrar personas a las que los misioneros podrían enseñar y preparar a personas para que se les enseñe.

    5.1.5

    Reunión de coordinación misional

    El líder misional de barrio (si se ha llamado; véase 5.1.1) o el integrante de la presidencia del cuórum de élderes que dirige la obra misional lleva a cabo una reunión de coordinación misional con los misioneros de barrio y los misioneros de tiempo completo en la que puede colaborar una integrante de la presidencia de la Sociedad de Socorro. La reunión se realiza con regularidad. Si los misioneros de tiempo completo prestan servicio en varios barrios, asistirán con la frecuencia que las circunstancias lo permitan.

    En esta reunión, el líder misional de barrio (si se le ha llamado) y los integrantes de las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro que dirigen la obra misional coordinan la labor de los misioneros de tiempo completo y de los miembros del barrio. Pueden deliberar sobre cómo implementar el plan misional de barrio, programar el mayor número posible de citas para enseñar para los misioneros y hacer arreglos para que, con la mayor frecuencia posible, haya miembros presentes cuando se enseñe a los investigadores.

    5.1.6

    Miembros y misioneros de tiempo completo trabajando juntos

    El presidente de misión posee las llaves para bautizar y confirmar conversos. Bajo su dirección, los misioneros de tiempo completo tienen la responsabilidad primordial de enseñar a los investigadores. Los misioneros de tiempo completo también realizan entrevistas para el bautismo y la confirmación de cada candidato, y autorizan que se efectúen las ordenanzas.

    El obispo se familiariza con todos los investigadores y se mantiene al tanto de su progreso. Aunque no entrevista a los candidatos al bautismo, se reúne personalmente con ellos antes de que sean bautizados. También supervisa los intentos de los miembros del barrio por hermanarlos. Los investigadores tienen mayores probabilidades de bautizarse, ser confirmados y permanecer activos cuando tienen una estrecha amistad con los miembros de la Iglesia.

    Por lo general, los compañerismos de misioneros de tiempo completo no se separan para trabajar con los miembros del barrio. Sin embargo, se pueden separar para trabajar con miembros si fuera necesario cumplir con un gran número de citas para enseñar. En tales casos, el líder misional de barrio (si se le ha llamado; véase 5.1.1) o los integrantes de las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro que dirigen la obra misional se aseguran de que quienes trabajen como compañeros de los misioneros de tiempo completo entiendan y acepten las reglas de la misión. Esos líderes enseñan a los miembros del barrio que nunca deben dejar a un misionero de tiempo completo sin un compañero autorizado.

    5.1.7

    Servicios bautismales y confirmaciones

    Los servicios bautismales deben programarse tan pronto como un investigador se haya comprometido a bautizarse y, por lo general, no deben retrasarse después de esta fecha a menos que la persona no esté preparada. El bautismo de los miembros de una familia no se debe demorar para que el padre pueda recibir el sacerdocio y efectuar el bautismo él mismo.

    Un servicio bautismal brinda la oportunidad de encontrar y animar a otros investigadores. Se debe instar a los conversos a que inviten a sus familiares, a otros parientes y a amigos. Los líderes de la Iglesia y los misioneros también pueden invitar a otros investigadores a quienes se esté enseñando, a futuros investigadores y a líderes y miembros que vayan a trabajar con los miembros nuevos. También pueden asistir otros miembros del barrio.

    A los conversos se los confirma en una reunión sacramental del barrio donde residan, preferiblemente el domingo siguiente a su bautismo.

    Las pautas para los servicios bautismales y las confirmaciones, incluso las pautas para los bautismos y las confirmaciones de niños de ocho años, se encuentran en 20.3.

    5.1.8

    Plan misional de barrio

    Bajo la dirección del obispo, el consejo de barrio elabora un plan misional de barrio. El líder misional de barrio (si se le ha llamado; véase 5.1.1) o un integrante de la presidencia del cuórum de élderes puede dirigir esta labor. Una integrante de la presidencia de la Sociedad de Socorro también puede colaborar para en la creación e implementación del plan.

    El plan debe ser breve y sencillo; debe incluir metas y actividades específicas para ayudar a los miembros del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares del barrio a participar en la obra misional de los miembros, en la retención y en la activación. El consejo de barrio coordina el plan misional de barrio con los planes de los misioneros de tiempo completo asignados al barrio. Los siguientes pasos pueden resultar útiles en este proceso de planificación:

    1. Considerar las necesidades y los recursos del barrio en la obra misional de los miembros, la retención y la reactivación, incluso la disponibilidad de los misioneros de tiempo completo.

    2. Fijar metas específicas para la obra misional de los miembros, la retención y la activación que se lograrán durante el siguiente año.

    3. Determinar cómo lograr las metas. Los líderes podrían planificar maneras de elevar la visión y la actitud general del barrio respecto a la obra misional; podrían presentar ideas para actividades a fin de ayudar a los misioneros de tiempo completo a encontrar, enseñar y bautizar a más investigadores. También podrían planificar maneras de entablar amistad con los miembros nuevos y fortalecerlos, y de mejorar la activación de los miembros menos activos.

    El consejo de barrio revisa el plan misional del barrio con regularidad y lo modifica según sea necesario.

    5.1.9

    Líderes de estaca

    5.1.9.1

    El presidente de estaca y sus consejeros

    El presidente de estaca y sus consejeros dan prioridad a la obra misional. Enseñan las doctrinas de la obra misional con regularidad y animan a los miembros de la estaca a trabajar con los misioneros de tiempo completo para encontrar, enseñar y bautizar a investigadores. Ellos mismos dan el ejemplo al encontrar y preparar a personas y familias para que los misioneros les enseñen.

    En su entrevista regular con cada obispo, el presidente de estaca solicita un informe del progreso de los investigadores del barrio de ese obispo.

    El presidente de estaca se reúne con regularidad con el presidente de misión para coordinar la labor de los misioneros de tiempo completo en la estaca. Los puntos a tratar incluyen el número y la ubicación de los misioneros, la función de los miembros en la obra misional, la ayuda de los misioneros en los esfuerzos de retención y activación, la ayuda de los misioneros para capacitar a los miembros locales, así como las comidas, el alojamiento y el transporte de los misioneros.

    5.1.9.2

    Miembro del sumo consejo asignado a la obra misional

    Los miembros de la presidencia de estaca asignan a un miembro del sumo consejo que tenga afinidad con la obra misional para que los ayude a supervisar las tareas de la estaca de encontrar, enseñar, bautizar y confirmar investigadores. Él puede dirigir el análisis de estos temas en las reuniones del sumo consejo, las reuniones de consejo de estaca, las reuniones de líderes del sacerdocio de estaca y otras reuniones de estaca.

    El miembro del sumo consejo asignado a la obra misional orienta a los líderes misionales de barrio (si se han llamado; véase 5.1.1) y a los integrantes de las presidencias del cuórum de élderes que dirigen la obra misional. Proporciona además instrucción y ánimo constantes. Con la aprobación del presidente de estaca, puede capacitar a los líderes y a los misioneros de barrio.

    5.2

    Retención de conversos

    Los miembros nuevos de la Iglesia necesitan el apoyo y la amistad de los líderes de la Iglesia, de los hermanos y las hermanas ministrantes, y de los demás miembros. Este apoyo ayuda a los miembros nuevos a estar firmemente “convertidos al Señor” (Alma 23:6).

    5.2.1

    Necesidades de los miembros nuevos

    La transición a ser miembro de la Iglesia resulta difícil para la mayoría de la gente; con frecuencia implica adoptar nuevas enseñanzas religiosas y un nuevo modo de vida. Todos los miembros de la Iglesia, en particular los miembros nuevos, necesitan tres cosas para ayudarlos a permanecer activos en la Iglesia: amistad, oportunidades de madurar y de servir en la Iglesia, y ser nutridos por la palabra de Dios (véase Moroni 6:4). Bajo la dirección del obispado, los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares ayudan a los miembros nuevos en estos aspectos.

    5.2.2

    El obispo y sus consejeros

    El obispo tiene la responsabilidad general de la retención de conversos. Entrevista a los hermanos varones recién bautizados que tienen por lo menos 11 años y que cumplirán 12 durante el año para ser ordenados al oficio correspondiente en el Sacerdocio Aarónico. Los hermanos que son dignos de ser bautizados y confirmados también lo son de recibir el Sacerdocio Aarónico. El obispo también entrevista a los nuevos miembros que tienen por lo menos 11 años y que cumplirán 12 durante el año para recibir una recomendación para el templo de uso limitado poco después de su confirmación. Normalmente, ambas entrevistas se llevan a cabo menos de una semana después de la confirmación. En el caso de los conversos varones, la entrevista para la recomendación para el templo de uso limitado debería formar parte de la entrevista para recibir el Sacerdocio Aarónico.

    Las instrucciones sobre cómo extender recomendaciones de uso limitado a los miembros nuevos pueden consultarse en el Manual 1, 3.4.14. Las instrucciones sobre cómo ordenar a los hermanos varones recién bautizados y confirmados pueden consultarse en el Manual 1, 16.7.2.

    El consejo de barrio ayuda al obispo a preparar a los miembros nuevos para que participen, de ser posible, en bautismos y confirmaciones vicarios por sus antepasados fallecidos (véase 5.2.3).

    A fin de ayudar a los miembros nuevos a permanecer activos en la Iglesia, el obispo y sus consejeros tienen las siguientes responsabilidades. El obispo puede asignar a uno de sus consejeros o a las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro para que dirijan esas labores bajo su dirección.

    Supervisan las tareas para asegurarse de que cada miembro nuevo reciba hermanamiento.

    Se aseguran de que cada miembro nuevo adulto reciba un llamamiento u otras oportunidades de servir.

    Se aseguran de que los hermanos que tengan por lo menos 11 años y que cumplirán 12 durante el año sean ordenados al debido oficio en el Sacerdocio Aarónico poco después de su confirmación, por lo general en el plazo de una semana. También se aseguran de que esos hermanos reciban oportunidades de ejercer el sacerdocio. Los hermanos que son dignos de ser bautizados y confirmados también lo son de recibir el Sacerdocio Aarónico.

    El obispo y sus consejeros supervisan la labor del presidente del cuórum de élderes de ayudar a los hermanos de 18 años en adelante a prepararse para recibir el Sacerdocio de Melquisedec. A los hermanos de 18 años en adelante recién bautizados se les ordena élderes después de que hayan prestado servicio como presbíteros, adquirido suficiente comprensión del Evangelio y demostrado su dignidad. No se requiere que pasen un tiempo determinado como miembros.

    5.2.3

    Consejo de barrio

    Los miembros del consejo de barrio prestan atención especial a la retención de los miembros nuevos durante su primer año de miembros.

    En las reuniones de consejo de barrio, los miembros del consejo examinan sus metas de retención de conversos, según se detalla en el plan misional del barrio (véase 5.1.8). Analizan el progreso de cada miembro nuevo y determinan las áreas en las que podrían precisar más apoyo. Para este análisis pueden utilizar como guía el formulario Progreso de miembros nuevos y de miembros que se hayan vuelto a activar. Se consultan en cuanto a la forma de ayudar a los miembros nuevos a sentir el amor de los demás miembros, el gozo de servir en el reino del Señor y la paz que proviene de vivir los principios del Evangelio.

    El consejo de barrio analiza maneras de fortalecer a los nuevos conversos. Los miembros del consejo de barrio también pueden sugerir oportunidades de prestar servicio, como por ejemplo la obra del templo y de historia familiar.

    5.2.4

    Líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares

    Según lo indique el obispado, los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares proporcionan oportunidades que ayuden a los miembros nuevos a madurar espiritualmente y a permanecer activos en la Iglesia. Por ejemplo, la presidenta de la Sociedad de Socorro ayuda a las conversas adultas. El presidente del cuórum de élderes ayuda a los conversos varones adultos. Cuando se una a la Iglesia más de un integrante de una familia, los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares coordinan sus esfuerzos en las reuniones de consejo de barrio.

    Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares pueden ayudar a los miembros nuevos de las siguientes maneras:

    Ayudan a los miembros nuevos a entender y a aplicar las doctrinas y los principios de las lecciones misionales.

    Se aseguran de que los miembros nuevos aprenden las prácticas básicas de la Iglesia, tales como la forma de dar testimonio, el pago del diezmo y otras ofrendas, vivir la ley del ayuno, dar un discurso, efectuar ordenanzas del sacerdocio, participar en la obra de historia familiar, efectuar bautismos y confirmaciones por los muertos (de ser posible), y servir como hermanos y hermanas ministrantes.

    Se aseguran de que los miembros nuevos tengan acceso a las Escrituras, a las revistas de la Iglesia y a cualquier manual que puedan necesitar para las clases de la Iglesia a las que asistan.

    Alientan a los miembros nuevos a recibir una recomendación para el templo de uso limitado y a participar, de ser posible, en bautismos y confirmaciones vicarios por sus antepasados fallecidos.

    Si los miembros nuevos tienen edad para asistir a Seminario o a Instituto, los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares los ayudan a inscribirse.

    Cuando los miembros nuevos reúnen los requisitos para recibir las ordenanzas del templo, los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares los ayudan a prepararse, bien sea en un seminario de preparación para el templo o de alguna otra manera.

    Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares pueden asignar a miembros con experiencia para que ayuden a hermanar a los miembros nuevos. Los líderes podrían considerar el asignar a miembros que tengan afinidad con los miembros nuevos porque comparten intereses similares o porque hayan enfrentado dificultades parecidas.

    Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares (o los miembros a quienes ellos asignen) observan cada semana si los miembros recién bautizados que pertenecen a su cuórum o a su organización acuden a la reunión sacramental y realizan asignaciones para visitar a los que no asistan e invitarlos a asistir la semana siguiente.

    5.2.5

    Hermanos y hermanas ministrantes

    Los hermanos y las hermanas ministrantes tienen importantes responsabilidades de entablar amistad con los miembros nuevos y cuidar de ellos. En consulta con el obispo, las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro asignan a miembros dedicados para que sirvan en calidad de hermanos y hermanas ministrantes de los miembros nuevos.

    Cuando lo autorice el presidente de misión, los misioneros de tiempo completo pueden ayudar a ministrar a los miembros nuevos.

    5.2.6

    Misioneros de barrio y misioneros de tiempo completo

    Si bien la retención es principalmente responsabilidad de los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares del barrio, los misioneros de barrio y los misioneros de tiempo completo ayudan en esta labor. Los misioneros de barrio enseñan otra vez las primeras cuatro lecciones misionales a todos los miembros nuevos (véase Predicad Mi Evangelio, capítulo 3). También enseñan la lección 5. Los misioneros de barrio pueden recibir ayuda de los misioneros de tiempo completo según sea necesario.

    5.2.7

    La influencia de otros miembros del barrio

    Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares animan a los miembros del barrio a fortalecer a los miembros nuevos al mostrarles amor y entablar amistad con ellos. Los miembros del barrio pueden invitar a sus casas a los conversos recientes para que participen en el estudio del Evangelio y en la noche de hogar. Los miembros del barrio también pueden invitarlos a asistir a las reuniones, clases y actividades de la Iglesia coordinando su transporte, si fuera necesario.

    5.2.8

    Instrucción para los miembros nuevos

    Ya no se lleva a cabo la clase Principios del Evangelio. El domingo, todos los miembros nuevos y amigos de la Iglesia están invitados a asistir a las clases y las reuniones de cuórum con otros niños, jóvenes y adultos del barrio.

    Los misioneros de barrio y los de tiempo completo enseñan las lecciones del capítulo 3 de Predicad Mi Evangelio tanto antes como después del bautismo. Los hermanos y las hermanas ministrantes, así como otros miembros, pueden asistir a esas lecciones para proporcionar hermanamiento.

    5.2.9

    Líderes de estaca

    5.2.9.1

    El presidente de estaca y sus consejeros

    Los miembros de la presidencia de estaca supervisan las labores de fortalecer a los miembros nuevos de la estaca e instruyen y animan a otros líderes en este sentido. Conocen a los miembros nuevos cuando visitan los barrios. De vez en cuando pueden efectuar una reunión para miembros nuevos en relación con una conferencia de estaca.

    En su entrevista habitual con cada obispo, el presidente de estaca solicita un informe del progreso de los miembros nuevos del barrio de ese obispo.

    En su reunión habitual con el presidente de misión, el presidente de estaca puede presentar un informe del progreso de los miembros nuevos de la estaca.

    5.2.9.2

    Miembros del sumo consejo

    El miembro del sumo consejo asignado a la obra misional puede ayudar a enseñar y hermanar a los miembros nuevos. Trabaja conjuntamente con los líderes misionales de barrio (si se han llamado; véase 5.1.1) y con los miembros de las presidencias de cuórum de élderes que dirigen la obra misional. También puede ayudar a los futuros élderes a prepararse para recibir el Sacerdocio de Melquisedec.

    5.2.9.3

    Presidencias de las organizaciones auxiliares de estaca

    En ocasiones, las presidencias de las organizaciones auxiliares de estaca trabajan con los líderes de las organizaciones auxiliares de barrio para enseñar y hermanar a los miembros nuevos.

    5.3

    Activación

    Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares de barrio se esfuerzan continuamente por ayudar a los miembros menos activos a regresar a la actividad en la Iglesia. El Salvador dijo: “… debéis continuar ministrando por estos; pues no sabéis si tal vez vuelvan, y se arrepientan, y vengan a mí con íntegro propósito de corazón, y yo los sane; y vosotros seréis el medio de traerles la salvación” (3 Nefi 18:32).

    Por lo general, los miembros menos activos aún creen en el Evangelio, pero tal vez estén pasando por pruebas difíciles que los hagan sentirse incómodos al asistir a las reuniones. También suelen tener pocas amistades en la Iglesia, por lo que es poco probable que se sientan entre amigos cuando vayan a las reuniones del barrio. Aquellos que regresan a la actividad suelen hacerlo cuando ven que les falta algo en la vida. En consecuencia, se dan cuenta de que tienen que hacer cambios en su manera de vivir. En momentos como esos necesitan el amor y la amistad de miembros de la Iglesia bondadosos y activos que los acepten como son y que demuestren un interés sincero y personal por ellos.

    5.3.1

    El obispo y sus consejeros

    El obispo y sus consejeros tienen la responsabilidad general de la activación. Dirigen los esfuerzos de los cuórums del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares para ayudar a los miembros menos activos a reavivar su fe y asegurarse de que los miembros que regresen reciban hermanamiento y apoyo. Ayudan a los hermanos varones que regresan a avanzar en el sacerdocio, y ayudan tanto a los hermanos como a las hermanas a recibir las ordenanzas del templo o a ser dignos de entrar en el templo otra vez.

    El obispo puede asignar a uno de sus consejeros o a las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro para que dirijan la labor de activación bajo su dirección.

    5.3.2

    Consejo de barrio

    Bajo la dirección del obispado, los miembros del consejo de barrio revisan sus metas de activación según se explican en el plan misional del barrio (véase 5.1.8); comparten recomendaciones sobre cómo ministrar a los miembros menos activos en sus organizaciones. Al estar continuamente al tanto de las necesidades y las circunstancias de los miembros menos activos, los integrantes del consejo de barrio pueden discernir el momento en que las familias y las personas estén preparadas para aceptar la invitación de recibir visitas de miembros de la Iglesia, asistir a una actividad de la Iglesia o participar en un seminario de preparación para el templo.

    En espíritu de oración, el consejo de barrio determina qué miembros menos activos tienen mayores probabilidades de regresar a la actividad. También deciden qué líderes y miembros podrían fortalecer mejor a los miembros menos activos y entablar una relación personal con ellos. Cuando en una familia haya más de una persona menos activa, los líderes coordinan sus esfuerzos en las reuniones de consejo de barrio.

    En las reuniones de consejo de barrio con regularidad se incluyen informes del progreso de estos miembros. A medida que algunos de ellos regresan a la actividad o rechacen invitaciones para volver, el consejo de barrio determina quiénes serían otras personas que podrían ser receptivas. Para dar seguimiento a estos esfuerzos, los líderes pueden utilizar el formulario Progreso de miembros nuevos y de miembros que se hayan vuelto a activar.

    5.3.3

    Hermanos y hermanas ministrantes

    En consulta con el obispo, las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro asignan hermanos y hermanas ministrantes dedicados a los miembros menos activos. Estos líderes concentran sus esfuerzos en los miembros menos activos que tengan más probabilidades de aceptar las invitaciones para volver a la actividad.

    5.3.4

    Misioneros de tiempo completo y misioneros de barrio

    El líder misional de barrio (si se le ha llamado; véase 5.1.1), los miembros de las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro que dirigen la obra misional, los misioneros de tiempo completo y los misioneros de barrio ayudan con las tareas de activación. Enseñar a miembros menos activos puede crear oportunidades para enseñar a sus amigos y parientes que no sean miembros.

    5.3.5

    Clase de Principios del Evangelio

    Ya no se lleva a cabo la clase de Principios del Evangelio. El domingo, todos los miembros nuevos y amigos de la Iglesia están invitados a asistir a las clases y las reuniones de cuórum con otros niños, jóvenes y adultos del barrio.

    5.3.6

    Líderes de estaca

    5.3.6.1

    El presidente de estaca y sus consejeros

    En su entrevista habitual con cada obispo, el presidente de estaca solicita un informe del progreso de los miembros menos activos del barrio de ese obispo. El presidente de estaca y el obispo analizan los planes y las metas preparados por el consejo de barrio para dichos miembros.

    Cuando el presidente de estaca y el presidente de misión se reúnan para analizar la obra misional, también pueden analizar la ayuda que los misioneros de tiempo completo pueden proporcionar al trabajar con miembros menos activos.

    5.3.6.2

    Miembros del sumo consejo

    Los miembros del sumo consejo que trabajen con los líderes del Sacerdocio de Melquisedec de barrio pueden ayudar a enseñar y hermanar a los miembros menos activos. También pueden participar en las tareas de ayudar a los futuros élderes a prepararse para recibir el Sacerdocio de Melquisedec.

    5.3.6.3

    Presidencias de las organizaciones auxiliares de estaca

    Las presidencias de las organizaciones auxiliares de estaca pueden trabajar de vez en cuando con los líderes de las organizaciones auxiliares de barrio en la enseñanza y el hermanamiento de los miembros menos activos.

    5.4

    La obra del templo y de historia familiar

    En los templos, los miembros de la Iglesia reciben ordenanzas y hacen convenios sagrados que son esenciales para la exaltación. Los miembros de la Iglesia también van a los templos a efectuar ordenanzas a favor de personas fallecidas que no las han recibido.

    Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares enseñan a los miembros del barrio acerca de las responsabilidades y bendiciones de la obra del templo y de historia familiar según se explica en los siguientes párrafos:

    Animan a los miembros a recibir sus propias ordenanzas del templo y a ayudar a sus familiares a que reciban las suyas. Los líderes enseñan a los miembros que el propósito de la investidura es prepararse para la exaltación y no solo para el matrimonio o la misión.

    Los líderes animan a cada miembro investido a tener una recomendación vigente para el templo y a ir al templo con la frecuencia que las circunstancias y las necesidades familiares lo permitan. También animan a los jóvenes y a los adultos que no han sido investidos, incluso a los miembros nuevos, a tener recomendaciones para el templo de uso limitado y a asistir con frecuencia para ser bautizados y confirmados por los muertos. Los líderes no establecen cuotas ni sistemas de informes de asistencia al templo; cada miembro determina su propio nivel de participación en la obra del templo.

    Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares enseñan a los miembros a participar en la obra de historia familiar buscando nombres de sus antepasados, solicitando las ordenanzas del templo para ellos, si fuera necesario, y efectuando ellos mismos dichas ordenanzas en el templo, de ser posible.

    Los líderes ayudan a los miembros a entender que no deben solicitar que se efectúen ordenanzas del templo por ninguna persona con la que no estén emparentadas sin la aprobación del pariente vivo más cercano de dicha persona. Los líderes también ayudan a los miembros a entender que no deben hacer ese tipo de solicitudes por personas famosas con las que no estén emparentados ni por personas cuyos datos se hayan conseguido por medio de proyectos de indexación no aprobados.

    Para informarse sobre cómo llamar a un líder de templo e historia familiar de barrio o para que un miembro de la presidencia del cuórum de élderes desempeñe esa función, véase 5.4.1.

    5.4.1

    El obispo y sus consejeros

    El obispo posee las llaves de la obra de salvación en el barrio. Junto con sus consejeros, supervisa la obra del templo y de historia familiar en el barrio. Sin embargo, puede asignar al presidente del cuórum de élderes que dirija esta obra bajo su supervisión. Por lo general, el presidente del cuórum de élderes delega esa asignación en uno de sus consejeros.

    El miembro de la presidencia del cuórum de élderes que dirige la obra del templo y de historia familiar puede funcionar como líder de templo e historia familiar de barrio o puede supervisar al líder de templo e historia familiar de barrio. Por inspiración, el obispo determina si ha de llamar a un líder de templo e historia familiar o hacer que un integrante de la presidencia del cuórum de élderes desempeñe esa función.

    La presidencia de la Sociedad de Socorro puede seguir el modelo del cuórum de élderes y asignar a una de sus integrantes para que ayude con la obra del templo y de historia familiar.

    Con la ayuda de los miembros de las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro que dirigen la obra del templo y de historia familiar, y el líder de templo e historia familiar de barrio (si se le ha llamado), el obispo y sus consejeros se aseguran de que las doctrinas y las bendiciones de la obra del templo y de historia familiar se enseñen con regularidad en las reuniones del barrio.

    Cuando el obispo se reúne con los miembros, los ayuda a prepararse para recibir las ordenanzas del templo y reunir los requisitos para seguir yendo al templo con la frecuencia que las circunstancias lo permitan.

    El obispo y sus consejeros animan a los miembros a buscar los nombres de sus antepasados y a efectuar las ordenanzas del templo por ellos.

    En el Manual 1, capítulo 3 se bosquejan otras responsabilidades del obispado relacionadas con la obra del templo.

    5.4.2

    Consejo de barrio

    Los líderes analizan los asuntos relacionados con la obra del templo y de historia familiar en las reuniones de consejo de barrio. Se puede invitar al líder de templo e historia familiar de barrio (si se le ha llamado, véase 5.4.1) o a los miembros de las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro asignados a la obra del templo y de historia familiar a analizar temas como los siguientes:

    Analizar maneras de ayudar a las personas y a las familias a recibir las ordenanzas del templo e ir al templo con la frecuencia que las circunstancias lo permitan.

    Considerar en oración a qué miembros del barrio se podría invitar a participar en los seminarios de preparación para el templo o a trabajar con consultores de templo e historia familiar.

    Analizar maneras de ayudar a los miembros a participar en la obra de historia familiar.

    Pueden analizar maneras de utilizar la obra de historia familiar para encontrar personas a quienes los misioneros de tiempo completo puedan enseñar y tender una mano de ayuda a los miembros nuevos y a los menos activos.

    5.4.3

    Líder de templo e historia familiar de barrio

    Bajo la dirección del obispo, un miembro de la presidencia del cuórum de élderes puede actuar como líder de templo e historia familiar de barrio o podrá supervisar al poseedor del Sacerdocio de Melquisedec llamado a esa responsabilidad. Asimismo, la presidenta de la Sociedad de Socorro puede asignar a una de sus consejeras para que ayude con la obra del templo y de historia familiar.

    El líder de templo e historia familiar de barrio (si se le ha llamado; véase 5.4.1) y los miembros de las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro también coordinan la labor de los consultores de templo e historia familiar. Si en la estaca hay un centro de historia familiar, esos líderes asignan a consultores para servir en él como miembros del personal a petición del consultor de templo e historia familiar de estaca. Si la estaca participa en labores de indexación de FamilySearch, esos líderes recomiendan a personas para servir como obreros de indexación de FamilySearch.

    Se puede invitar al líder de templo e historia familiar de barrio (si se le ha llamado) y al consejero de la presidencia del cuórum de élderes y a la consejera de la presidencia de la Sociedad de Socorro a que asistan a las reuniones de consejo de barrio, según sea necesario.

    5.4.4

    Consultores de templo e historia familiar

    Al trabajar con el líder de templo e historia familiar de barrio (si se le ha llamado; véase 5.4.1) o con los miembros de las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro que dirigen la obra del templo y de historia familiar, los consultores de templo e historia familiar de barrio tienen las siguientes responsabilidades:

    Ayudan a los miembros y sus amigos a encontrar y reunir los nombres y las historias de sus antepasados.

    Ayudan a los miembros a preparar la información para que se puedan efectuar las ordenanzas del templo por sus antepasados.

    Ayudan a los miembros a participar como familias en la obra del templo y de historia familiar.

    Normalmente brindan ayuda en los hogares de los miembros o en la capilla.

    Ayudan con los esfuerzos de templo e historia familiar del barrio.

    Cuando se les asigne, sirven en un centro local de historia familiar.

    Cuando se les asigne, enseñan clases de historia familiar en el barrio que se llevan a cabo fuera de las reuniones dominicales regulares.

    5.4.5

    Clases y fuentes de recursos del templo y la historia familiar

    5.4.5.1

    Seminarios de preparación para el templo

    Los seminarios de preparación para el templo ayudan a los miembros a prepararse para recibir las ordenanzas y bendiciones del templo. Estos seminarios se planifican bajo la dirección del obispo y se enseñan fuera de las reuniones dominicales regulares a una hora que sea conveniente para los miembros. Este curso se organiza bajo la dirección del obispado y se puede efectuar en el centro de reuniones o en un domicilio particular.

    Los seminarios de preparación para el templo son particularmente útiles para los miembros nuevos, los miembros menos activos que regresan a la actividad en la Iglesia y los miembros investidos que llevan bastante tiempo sin renovar sus recomendaciones. Los seminarios también pueden ser útiles para los miembros activos que se estén preparando para recibir la investidura.

    Bajo la dirección del obispo, los miembros del consejo de barrio, con la ayuda de los miembros de las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro que dirigen la obra del templo y de historia familiar, seleccionan con oración a los miembros que invitarán a cada seminario.

    El obispado llama a uno o a más maestros, que podrían ser esposo y esposa. Las lecciones y las instrucciones para la organización del curso se encuentran en Investidos de lo alto: Seminario de preparación para el templo – Manual del maestro. Los participantes del seminario deberán recibir sus propios ejemplares del cuadernillo Cómo prepararse para entrar en el santo templo.

    5.4.5.2

    Curso de historia familiar

    Se puede enseñar un curso de historia familiar fuera de las reuniones dominicales regulares a una hora que sea conveniente para los miembros. Este curso se organiza bajo la dirección del obispado y se puede llevar a cabo en un centro de reuniones o en un domicilio particular. El maestro es por lo general un líder o consultor de templo e historia familiar de barrio. A él o ella lo asignan los miembros de las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro que dirigen la obra del templo y de historia familiar. Las clases por lo general se llevan a cabo como experiencias prácticas para que los miembros descubran, reúnan y conecten a sus familiares.

    5.4.5.3

    Acceso a recursos de historia familiar en línea

    Los recursos en línea de la Iglesia sobre historia familiar ayudan a los miembros a encontrar los nombres de sus antepasados, organizar sus datos y enviar solicitudes para que se efectúen las ordenanzas del templo a favor de esos familiares. La mayoría de esos recursos están disponibles a través del sitio de historia familiar que la Iglesia tiene en internet: FamilySearch.org.

    Si el centro de reuniones de una estaca o de un barrio dispone de computadoras con acceso a internet, o si los programas de historia familiar están instalados en las computadoras de un barrio o una estaca, la presidencia de estaca y el obispado se aseguran de que esas computadoras estén disponibles para que los miembros puedan utilizarlas a horas razonables. Los consultores de templo e historia familiar pueden ayudar a planificar el uso de las computadoras y enseñar a los miembros a utilizarlas.

    Los miembros que utilicen computadoras administrativas de la Iglesia para hacer obra de historia familiar no deben tener acceso a información de miembros ni a información financiera.

    5.4.6

    Líderes de estaca

    5.4.6.1

    El presidente de estaca y sus consejeros

    El presidente de estaca y sus consejeros supervisan la obra del templo y de historia familiar en la estaca. Se aseguran de que las doctrinas y las bendiciones de esta obra se enseñen con regularidad en las reuniones de estaca.

    Cuando el presidente de estaca se reúne con los miembros, los ayuda a prepararse para recibir las ordenanzas del templo y reunir los requisitos para seguir yendo al templo con la frecuencia que las circunstancias lo permitan.

    El presidente de estaca y sus consejeros animan a los miembros a buscar los nombres de sus antepasados y a efectuar las ordenanzas del templo por ellos.

    En el Manual 1, capítulo 3, se explican otras responsabilidades de la presidencia de estaca relacionadas con la obra del templo.

    5.4.6.2

    Miembro(s) del sumo consejo asignado(s) a la obra del templo y de historia familiar

    La presidencia de estaca puede asignar a uno o más miembros del sumo consejo para capacitar al líder de templo e historia familiar de barrio (si se le ha llamado; véase 5.4.1) y a los miembros de las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro que dirigen la obra del templo y de historia familiar. Según sea necesario, estos miembros del sumo consejo también coordinan las tareas de la estaca relacionadas con la indexación de FamilySearch y los centros de historia familiar. Pueden contar con la ayuda del consultor de templo e historia familiar de estaca.

    5.4.7

    Fuentes de recursos de templo e historia familiar en la estaca

    5.4.7.1

    Programa de indexación de FamilySearch en la estaca

    En la indexación de FamilySearch, los participantes emplean sus computadoras para acceder a imágenes de documentos tales como registros de censos o civiles, registros eclesiásticos y registros vitales. A partir de esas imágenes crean índices automatizados a los que más tarde se puede tener acceso a través de FamilySearch.org.

    Las personas, incluso las que no sean miembros de la Iglesia, pueden participar por su cuenta en la indexación de FamilySearch. Sin embargo, la presidencia de estaca podría determinar que sería beneficioso que los miembros de la estaca trabajaran juntos en un programa de indexación. Esta labor puede proporcionar oportunidades de prestar servicio a miembros que sean menos activos o a los que estén confinados en el hogar. Los jóvenes también pueden participar.

    Para informarse sobre cómo establecer un programa de indexación de FamilySearch, véase la Guía administrativa para historia familiar, que está disponible en ChurchofJesusChrist.org.

    5.4.7.2

    Centros de Historia Familiar

    Algunas estacas tienen centros de historia familiar que existen principalmente para ayudar a los miembros de la Iglesia a encontrar los nombres de sus antepasados y efectuar las ordenanzas del templo por ellos. Los recursos de los centros de historia familiar también están a disposición de los usuarios de la localidad.

    Estos centros permiten el acceso a los registros de historia familiar que la Iglesia ha microfilmado, a recursos de computadora e internet de historia familiar tales como FamilySearch, y a capacitación sobre cómo realizar la obra de historia familiar.

    Para más información sobre los centros de historia familiar, véase la Guía administrativa para historia familiar. disponible en ChurchofJesusChrist.org.

    5.5

    Enseñar el Evangelio

    Jesús es el Maestro de maestros. Los miembros de la Iglesia que son llamados y apartados como maestros reciben la confianza y responsabilidad sagradas de seguir Su ejemplo, ayudar a los hijos de Dios a edificar su fe en el Padre Celestial y el Salvador, y llegar a ser más como Ellos. Los que son llamados como maestros deben enseñar con el poder y la autoridad de Dios.

    La enseñanza eficaz del Evangelio ayuda a las personas a crecer en su testimonio y su fe en nuestro Padre Celestial y en Jesucristo, y fortalece a los miembros en sus esfuerzos por vivir de acuerdo con los principios del Evangelio. Cuando la palabra de Dios se enseña con poder espiritual, tiene “un efecto más potente en la mente del pueblo que… cualquier otra cosa” (Alma 31:5). Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares promueven una enseñanza eficaz en sus organizaciones. Tienen presente que los miembros de la Iglesia asisten a las reuniones en busca del poder, la paz y la inspiración que brinda la palabra de Dios.

    5.5.1

    El obispo y sus consejeros

    El obispo y sus consejeros enseñan el Evangelio por el poder del Espíritu y mediante el ejemplo personal. Dirigen las labores del consejo de barrio para asegurarse de que la enseñanza en el barrio sea edificante y doctrinalmente correcta.

    5.5.2

    Consejo de barrio

    Bajo la dirección del obispado, los miembros del consejo de barrio deliberan en consejo con regularidad sobre cómo mejorar el aprendizaje y la enseñanza del Evangelio en el barrio. El obispo puede invitar al presidente de la Escuela Dominical a dirigir estas deliberaciones y a proporcionar instrucción.

    5.5.3

    Líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares

    Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares se esfuerzan por enseñar el Evangelio de manera eficaz. También son responsables de los esfuerzos por mejorar el aprendizaje y la enseñanza en sus organizaciones. En dichos esfuerzos, pueden consultar con la presidencia de la Escuela Dominical del barrio.

    5.5.3.1

    Recomendar a miembros para servir como maestros

    Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares recomiendan al obispado a miembros del barrio para que sean llamados a servir como maestros en sus organizaciones. Los líderes deben recomendar a maestros que se esfuercen por preparar lecciones que inspiren a los miembros de la clase a vivir de acuerdo con los principios del Evangelio. Al hacerlo, siguen los principios que se encuentran en 19.1.1 y 19.1.2.

    5.5.3.2

    Orientar a maestros recién llamados

    Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares se reúnen individualmente con los maestros recién llamados de sus organizaciones, preferiblemente antes de la primera lección de cada maestro. En esas reuniones los líderes los orientan tal y como se describe en Enseñar a la manera del Salvador. Los líderes también apoyan a los maestros de las siguientes maneras:

    En caso necesario, los ayudan a empezar a conocer a los miembros de la clase. Les dan una lista de los miembros de la clase y los instan a aprenderse los nombres. También los animan a establecer una relación afectuosa con los miembros de la clase.

    Los ayudan a entender cómo se utiliza Enseñar a la manera del Salvador. Entregan a cada maestro un ejemplar del libro y comparten una breve reseña de su contenido.

    Según sea necesario, los ayudan a entender cómo preparar una lección. Les dan los materiales aprobados del curso de estudio de sus clases y les explican cómo utilizarlos.

    Los invitan a participar en las reuniones de consejo de maestros (véase 5.5.7).

    5.5.3.3

    Proporcionar apoyo constante a los maestros

    Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares desarrollan una relación de apoyo y afecto con los maestros. Después de la reunión inicial de orientación, se reúnen con regularidad con cada maestro para enterarse de sus necesidades, analizar las necesidades de las personas a las que enseñan y repasar los principios que se detallan en esta sección. Animan a los maestros a fijarse metas de acuerdo con el artículo titulado “El establecer un plan para mejorar su método de enseñanza”, en las páginas 25–28 de La enseñanza: El llamamiento más importante.

    5.5.3.4

    Asegurar que la enseñanza sea edificante y doctrinalmente correcta

    Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares observan con detenimiento el aprendizaje y la enseñanza durante las clases dominicales y otras lecciones. Los líderes que no asisten con regularidad a cada clase, como los miembros de las presidencias de la Escuela Dominical y de la Primaria, hacen arreglos con los maestros para asistir a las clases de vez en cuando. Basándose en sus observaciones, deliberan en consejo con los maestros en cuanto a cómo mejorar el aprendizaje en las clases.

    Los líderes se aseguran de que los maestros empleen las Escrituras, las enseñanzas de los profetas de los últimos días y los materiales aprobados de los cursos de estudio según se explica en las actuales Instrucciones para los cursos de estudio. Ayudan a los maestros a entender la manera de complementar el curso de estudio con las revistas de la Iglesia, en particular con los ejemplares de la conferencia general de la revista Liahona.

    5.5.4

    Maestros y líderes

    Al enseñar el Evangelio, los maestros y los líderes se guían por los siguientes principios.

    5.5.4.1

    Amar a quienes enseñan

    Los maestros y los líderes muestran amor e interés sincero por aquellos a quienes enseñan. Aprenden el nombre de los miembros de la clase y repasan la información de la asistencia para estar al tanto de los miembros que no asisten con regularidad. Pueden ponerse en contacto con esos miembros fuera de la clase para animarlos a que participen.

    5.5.4.2

    Enseñar por medio del Espíritu

    Los maestros y los líderes procuran la guía del Espíritu Santo al preparar y enseñar las lecciones. Buscan esta guía al orar y reconocer humildemente su dependencia del Señor. Durante las lecciones invitan al Espíritu al dar testimonio de las doctrinas que enseñan.

    5.5.4.3

    Enseñar la doctrina

    Los maestros y los líderes se valen de las Escrituras, las enseñanzas de los profetas de los últimos días y los materiales aprobados de los cursos de estudio para enseñar las doctrinas del Evangelio y testificar de ellas. Los materiales aprobados de los cursos de estudio para cada clase o cuórum figuran en las Instrucciones para los cursos de estudio. Según sea necesario, los maestros y los líderes complementan los materiales de los cursos de estudio con las revistas de la Iglesia, en particular con los ejemplares de la conferencia general de la revista Liahona.

    5.5.4.4

    Fomentar el aprendizaje diligente

    Los maestros y los líderes animan a los miembros de la clase a ser responsables de su propio aprendizaje del Evangelio personalmente, con sus familias y durante la instrucción en la clase. Animan a los miembros de la clase a llevar sus propios ejemplares de las Escrituras siempre que sea posible. Los maestros y los líderes proporcionan oportunidades a los miembros de la clase para que participen activamente en los análisis y los invitan a vivir el Evangelio y a recibir las bendiciones prometidas.

    5.5.5

    El presidente de la Escuela Dominical de barrio y sus consejeros

    Los miembros de la presidencia de la Escuela Dominical de barrio sirven como fuente de recursos para ayudar a otros líderes en sus esfuerzos por fortalecer el aprendizaje y la enseñanza del Evangelio. Se les puede invitar a ayudar a los líderes al orientar, instruir y proporcionar apoyo constante a los maestros.

    5.5.6

    Materiales impresos y en línea para el aprendizaje y la enseñanza

    Con el fin de ayudar a los miembros a mejorar el aprendizaje y la enseñanza del Evangelio, la Iglesia proporciona dos publicaciones: Enseñar a la manera del Salvador y la Guía para la enseñanza. Estos recursos están disponibles en formato impreso, en ChurchofJesusChrist.org y en la aplicación Biblioteca del Evangelio. ChurchofJesusChrist.org también cuenta con otros recursos.

    5.5.7

    Reuniones de consejo de maestros

    El consejo de barrio, con ayuda de la presidencia de la Escuela Dominical, supervisa las reuniones de consejo de maestros. En la mayoría de los casos, un miembro de la presidencia de la Escuela Dominical dirige estas reuniones; ocasionalmente se puede asignar su dirección a otros líderes del barrio. Para más información, véase Enseñar a la manera del Salvador.

    Cada barrio efectúa reuniones trimestrales de consejo de maestros en las que los maestros deliberan juntos acerca de los principios de una enseñanza semejante a la de Cristo. Los maestros asisten los domingos a las reuniones de consejo de maestros durante los 50 minutos del tiempo de clase. Las reuniones de consejo se llevan a cabo según el calendario siguiente:

    • Los maestros del sacerdocio, de la Sociedad de Socorro y de las Mujeres Jóvenes pueden asistir el primer o tercer domingo, según lo determinen los líderes locales.

    • Los maestros de la Escuela Dominical pueden asistir el segundo o cuarto domingo, según lo determinen los líderes locales.

    • Los maestros de la Primaria pueden asistir a la reunión de cualquier domingo, según lo determinen las presidencias de la Primaria y de la Escuela Dominical de barrio. Si se desea, los maestros de la Primaria pueden reunirse de manera separada de los demás maestros a fin de deliberar en consejo sobre las necesidades particulares de enseñar a los niños. Puede llevarse a cabo más de un consejo durante un trimestre para los maestros de la Primaria, de modo que no todos falten a las clases de la Primaria al mismo tiempo.

    • En las unidades pequeñas puede ser difícil llevar a cabo las reuniones de consejo de maestros durante las reuniones dominicales regulares. En estas unidades, las reuniones de consejo de maestros se pueden llevar a cabo trimestralmente en un consejo de barrio extendido que abarque a todos los maestros o se pueden efectuar fuera de las reuniones dominicales regulares.

    5.5.8

    El presidente de estaca y sus consejeros

    El presidente de estaca y sus consejeros enseñan el Evangelio por el poder del Espíritu y mediante el ejemplo personal. Dirigen las labores para asegurarse de que la enseñanza en la estaca sea edificante y doctrinalmente correcta.