Manuales y llamamientos
    21. Selección de normas y pautas de la Iglesia
    Notas al pie de página
    Tema

    “21. Selección de normas y pautas de la Iglesia”, Manual 2: Administración de la Iglesia, 2019

    “21. Selección de normas y pautas de la Iglesia”, Manual 2

    21.

    Selección de normas y pautas de la Iglesia

    La mayoría de las normas siguientes se han seleccionado de los capítulos “Normas de la Iglesia” y “Propiedades” del Manual 1. Las preguntas sobre estas y otras normas de la Iglesia se deben remitir al obispo.

    Este capítulo consta de cuatro secciones, cada una de las cuales incluye subtemas:

    1. Normas administrativas.

    2. Normas sobre el uso de edificios y otras propiedades de la Iglesia.

    3. Normas médicas y de salud.

    4. Normas sobre asuntos morales.

    21.1

    Normas administrativas

    21.1.1

    Prevención de accidentes y qué hacer en caso de accidentes

    Véase 13.6.20.

    21.1.2

    Normas para las actividades

    Véase 13.6.

    21.1.3

    Hijos adoptivos y sus padres biológicos

    Las preguntas que surjan sobre el intercambio de información y el contacto entre los hijos adoptivos y sus padres biológicos se deben gestionar con tacto. Se deben tener en cuenta los derechos legales y las necesidades emocionales de todas las partes implicadas.

    21.1.4

    Adopción y tutela

    Los miembros que tengan pensado adoptar hijos o tutelar niños deben observar estrictamente todos los requisitos legales de los países (y sus subdivisiones gubernamentales) que participen en esos trámites. Se les alienta a valerse de agencias autorizadas oficialmente.

    21.1.5

    Materiales audiovisuales

    Los miembros pueden utilizar dentro de las instalaciones de la Iglesia materiales audiovisuales, tales como discos compactos, DVD y presentaciones en computadora, con las siguientes restricciones:

    1. No se pueden utilizar en reuniones sacramentales ni en la sesión general de la conferencia de estaca (sin embargo, se puede usar música grabada de acompañamiento que sea apropiada si no se dispone de un piano, de un órgano ni de una persona que lo toque).

    2. No se pueden utilizar si tal uso está restringido por derechos de autor (véase 21.1.12).

    3. No se pueden utilizar si contienen material que no es apropiado para contextos propios de la Iglesia.

    Los materiales audiovisuales que reúnan esos requisitos se pueden usar en la capilla (salón sacramental) en reuniones que no sean la reunión sacramental ni la sesión general de la conferencia de estaca si son una parte importante de la reunión.

    21.1.6

    Autógrafos y fotografías de Autoridades Generales y Setentas de Área

    Los miembros de la Iglesia no deben solicitar autógrafos a las Autoridades Generales ni a los Setentas de Área, ni pedirles que les firmen las Escrituras, los himnarios o los programas. Al hacerlo, desmerecen el llamamiento sagrado que tienen y el espíritu de las reuniones. También podría impedirles saludar a otros miembros.

    Los miembros no deben tomar fotografías de las Autoridades Generales ni de los Setentas de Área en la capilla (salón sacramental).

    21.1.7

    Biblia

    Los miembros de habla inglesa deben usar la edición Santo de los Últimos Días de la versión del rey Santiago de la Biblia. Se trata de una edición con una Guía Temática, notas al pie de página, fragmentos de la Traducción de José Smith, pasajes correlacionados con otros de la Biblia, del Libro de Mormón y de la Perla de Gran Precio, así como otras ayudas para el estudio. Mientras que otras versiones de la Biblia pueden ser más fáciles de leer, la revelación de los últimos días apoya la versión del rey Santiago más que cualquier otra de las traducciones al inglés.

    Los miembros de habla hispana deben usar la edición Santo de los Últimos Días de la versión Reina-Valera de la Biblia. Se trata de una edición que contiene ayudas para el estudio semejantes a las de la edición Santo de los Últimos Días en inglés.

    En muchos otros idiomas que no son el inglés, la Iglesia ha aprobado que en las reuniones y clases de la Iglesia se use una edición que no ha sido preparada por ella. Esa es la edición que deben usar los miembros.

    La forma más segura de medir la exactitud de cualquier traducción bíblica no es mediante la comparación de los diversos textos, sino mediante la comparación con el Libro de Mormón y con las revelaciones de la actualidad.

    Los Servicios de Distribución de la Iglesia tienen ejemplares de las ediciones aprobadas de la Biblia. Además, en scriptures.ChurchofJesusChrist.org hay disponibles versiones de texto escrito y de grabaciones de audio de las ediciones Santo de los Últimos Días.

    21.1.8

    Libro de Mormón

    La Iglesia desaconseja que se escriba nuevamente el Libro de Mormón en español familiar o moderno. La Primera Presidencia ha dicho:

    “Cuando se traduce un texto sagrado a otro idioma, o se vuelve a redactar en un lenguaje más familiar, se corren riesgos considerables de que en ese proceso se introduzcan errores de doctrina o evidencias dudosas de su origen antiguo. A fin de evitar esos riesgos, la Primera Presidencia y el Consejo de los Doce supervisan de forma personal y detallada la traducción de las Escrituras del inglés a otros idiomas y no han autorizado los intentos de expresar el contenido doctrinal del Libro de Mormón en un español [más] familiar ni moderno. (Estas consideraciones no se aplican a las publicaciones de la Iglesia para niños)” (Ensign, abril de 1993, pág. 74).

    21.1.9

    Revistas de la Iglesia

    De forma constante, la Primera Presidencia ha alentado a los miembros de la Iglesia a que lean las revistas de la Iglesia. Los líderes locales de la Iglesia deben instar a los miembros a tener ejemplares de dichas revistas en sus hogares, ya que estas contienen la guía del Señor comunicada a través de profetas de los últimos días. Las revistas de la Iglesia fortalecen la fe en el Salvador y brindan dirección inspirada para los problemas personales.

    El presidente de estaca y el obispo pueden asignar a sus secretarios ejecutivos que coordinen las labores de suscripción a las revistas de la Iglesia (véase el Manual 1, 13.3.4 y 13.4.4). Los obispados también pueden llamar a un representante de barrio para las revistas y asignar a otros que le ayuden. Si se llama a tal representante, este ayuda a planificar y dirigir las campañas de suscripción, ayuda a los miembros a suscribirse por primera vez o a renovar sus suscripciones y les enseña los beneficios de suscribirse a las revistas de la Iglesia.

    Los miembros pueden suscribirse a las revistas de la Iglesia por medio de los Servicios de Distribución de la Iglesia. En algunas Áreas, los miembros pueden suscribirse al llenar el formulario de suscripción que aparece en las páginas web de las revistas de la Iglesia.

    21.1.10

    Nombre y logotipo de la Iglesia

    El nombre y el logotipo de la Iglesia son distintivos de la Iglesia. Son marcas registradas o que cuentan con una protección legal semejante en todo el mundo y deben utilizarse solo de acuerdo con las pautas siguientes.

    Las unidades locales pueden utilizar el nombre escrito de la Iglesia (no el logotipo) si se reúnen todas las condiciones siguientes:

    1. La unidad patrocina oficialmente la actividad o función con la que se relacione el nombre (por ejemplo: el programa de una reunión sacramental).

    2. El nombre de la unidad local antecede al nombre de la Iglesia (por ejemplo: Barrio Buena Vista de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días).

    3. El tipo de la letra no imita ni se asemeja al del logotipo oficial de la Iglesia.

    El logotipo oficial de la Iglesia (véase la tapa de este manual) debe emplearse solamente para los elementos aprobados por el Departamento de Correlación de las Oficinas Generales de la Iglesia. Algunos ejemplos de dichos elementos son:

    1. Publicaciones oficiales y papel con membrete oficial de la Iglesia.

    2. Placas de identificación de los misioneros.

    3. Carteles en el exterior de los centros de reuniones.

    El logotipo no debe utilizarse como elemento decorativo ni como protector de pantalla de computadora. Tampoco debe emplearse de manera personal, comercial o publicitaria, como en libros de historia familiar, camisetas, insignias o estandartes. Las preguntas pueden dirigirse a:

    Intellectual Property Office
    50 East North Temple Street, Room 1888
    Salt Lake City, UT 84150-0018, EE. UU.
    Teléfono: 1-801-240-3959 o 1-800-453-3860, extensión 2-3959
    Fax: 1-801-240-1187
    Correo electrónico: cor-intellectualproperty@ChurchofJesusChrist.org

    21.1.11

    Computadoras

    De acuerdo con lo que han autorizado los consejos presidentes de la Iglesia, algunas unidades cuentan con computadoras que se utilizan para el mantenimiento de registros y para historia familiar. El presidente de estaca supervisa la instalación y el uso de las computadoras de la estaca. Las Oficinas Generales de la Iglesia, o la oficina administrativa correspondiente, tienen a su disposición las pautas para obtener y administrar las computadoras de la Iglesia. Estas pautas brindan información sobre asuntos tales como el equipo y el software para las computadoras, computadoras donadas, redes de internet, reparaciones, retirada de computadoras obsoletas o averiadas, computadoras robadas o dañadas, seguridad y el uso de las computadoras por parte de los miembros.

    Si fuera necesario, los presidentes de estaca deben hacer arreglos para poner las computadoras de barrio y de estaca a disposición de los miembros a fin de que las utilicen con los programas de historia familiar, pero no se autoriza su uso para otros asuntos personales.

    A fin de proteger la información confidencial que se encuentre en la computadora, los líderes y secretarios deben emplear los elementos de contraseña que se usan en los sistemas de mantenimiento de registros de la Iglesia. En el Manual 1, 13.8 y 13.9 figuran instrucciones adicionales sobre cómo proteger la información confidencial.

    Las computadoras deben instalarse en un lugar donde el obispado y los secretarios puedan procesar en privado las contribuciones semanales de los miembros.

    Para informarse sobre las restricciones del duplicado de programas de computadora, véase 21.1.12.

    21.1.12

    Materiales con derechos de autor

    Las leyes que rigen las obras producto del ingenio y sus usos permisibles varían de un país a otro. Las normas de la Iglesia que se presentan en esta sección están de acuerdo con los tratados internacionales en vigor en la mayoría de los países. Para simplificar, esta sección emplea el término “derechos de autor” para referirse a los derechos de un creador o autor, aunque puede ser que algunos de estos derechos se conozcan por otros nombres en algunos países.

    Los derechos de autor son una protección que la ley otorga a los creadores de obras originales de autor expresadas de forma tangible, incluyendo:

    1. Obras literarias, musicales, teatrales y coreográficas.

    2. Obras de arte, fotografía y escultura.

    3. Obras de audio y audiovisuales (como películas, videos, discos compactos y DVD).

    4. Programas o juegos de computadora.

    5. Internet y otras bases de datos.

    Los miembros de la Iglesia deben respetar con rigurosidad todos los derechos de autor. Por lo general, solamente los propietarios de los derechos de autor pueden autorizar el duplicado (la copia), la distribución, la representación pública, la exhibición pública o las derivaciones de su obra. Utilizar de cualquiera de estas formas una obra sin el permiso del propietario de los derechos de autor va contra las normas de la Iglesia y además puede hacer que recaiga responsabilidad legal sobre ella o el usuario.

    Cualquiera que use una obra debe dar por sentado que está protegida por derechos de autor. Las obras publicadas suelen llevar una declaración de esos derechos, como por ejemplo “© 1959, por Juan Pérez”. (Las grabaciones de sonido llevan el símbolo ℗). Sin embargo, no es necesario que una obra cuente con aviso de derechos de autor para estar protegida por la ley. De igual manera, el hecho de que una edición esté agotada no anula sus derechos de autor ni justifica que se copie, se distribuya, se ejecute, se exhiba o se haga cualquier derivación sin permiso.

    La Oficina de Propiedad Intelectual (OPI) de la Iglesia ayuda a tramitar solicitudes para usar materiales o programas de la Iglesia protegidos por derechos de autor, incluso de materiales con derechos de autor de Intellectual Reserve, Inc. (IRI). IRI es una corporación independiente, sin fines de lucro, que posee la propiedad intelectual que utiliza la Iglesia. Se puede encontrar información adicional sobre cómo solicitar el uso de materiales que son propiedad de la Iglesia siguiendo el enlace “Términos de uso” en ChurchofJesusChrist.org.

    Las preguntas y respuestas siguientes ayudarán a los miembros a comprender las leyes de derechos de autor y a acatarlas al utilizar materiales protegidos por esos derechos en actividades de la Iglesia y en el hogar. Si tiene dudas que estas pautas no aclaren, puede ponerse en contacto con:

    Intellectual Property Office
    50 East North Temple Street, Room 1888
    Salt Lake City, UT 84150-0018, EE. UU.
    Teléfono: 1-801-240-3959 o 1-800-453-3860, extensión 2-3959
    Fax: 1-801-240-1187
    Correo electrónico: cor-intellectualproperty@ChurchofJesusChrist.org

    ¿Puedo copiar láminas de las revistas de la Iglesia? Las láminas que aparecen en las publicaciones de la Iglesia por lo general se pueden copiar para usarse sin fines comerciales en la Iglesia, en el hogar y con la familia. No obstante, no se pueden copiar para fines comerciales sin permiso específico por escrito de la OPI. Si hay restricciones para copiar una lámina, en los créditos de la imagen aparecerá la frase “Prohibida su reproducción”.

    ¿Puedo copiar material publicado de la Iglesia? Las láminas que aparecen en las publicaciones de la Iglesia por lo general se pueden copiar para usarse sin fines comerciales en la Iglesia, en el hogar y con la familia. Los materiales de la Iglesia no se pueden copiar para uso comercial sin la autorización específica por escrito de la OPI.

    ¿Puedo copiar música? Hay leyes especiales de derechos de autor con respecto a la música. Una persona puede copiar música de Himnos, de Canciones para los niños y de las revistas de la Iglesia para usarla sin fines comerciales en la Iglesia, en el hogar y con la familia, excepto en los casos en los que en el himno o la canción se indique expresamente una restricción. Hacer copias de música impresa o grabada sin la autorización del propietario de los derechos de autor va en contra de las normas de la Iglesia; la música que se haya copiado en contravención de esta norma no debe emplearse para fines de la Iglesia.

    ¿Puedo alterar, copiar o segmentar materiales audiovisuales producidos por la Iglesia? No, a menos que tal uso sea autorizado específicamente por la OPI. Los materiales audiovisuales producidos por la Iglesia deben usarse de acuerdo con las instrucciones prescritas en los manuales y los materiales de embalaje.

    ¿Puedo copiar materiales que no sean propiedad de la Iglesia? Por lo general, no. Las leyes de derechos de autor gobiernan el uso de materiales que son propiedad privada. Normalmente hay restricciones que indican las condiciones que el público debe seguir antes de copiar materiales que no son de la Iglesia. Lo más común es que estas restricciones aparezcan cerca del comienzo de una publicación. Los miembros deben respetar con rigurosidad todas las leyes de derechos de autor.

    ¿Puedo mostrar productos audiovisuales comerciales en actividades de la Iglesia? Por lo general, no. Los miembros de la Iglesia no deben infringir las advertencias ni las restricciones que aparecen en los productos audiovisuales comerciales. El uso de productos audiovisuales comerciales en actividades de la Iglesia normalmente requiere que se obtenga permiso de los propietarios de los derechos de autor.

    ¿Puedo descargar o copiar software y otros programas de computadora para usar en la Iglesia? Por lo general, no. Los programas y software de computadoras no se pueden copiar ni descargar a menos que se hayan comprado todas las licencias correspondientes. A modo de excepción, los programas de historia familiar de la Iglesia se pueden bajar sin costo alguno.

    ¿Puedo descargar o distribuir los materiales que encuentro en los sitios web de la Iglesia? La Iglesia ha creado varios sitios web, como ChurchofJesusChrist.org, VenirACristo.org y FamilySearch.org. A menos que se indique lo contrario, todos los materiales que se encuentran en los sitios web de la Iglesia, como ayudas visuales, texto, iconos, exhibiciones, bases de datos e información general, se pueden ver, bajar e imprimir únicamente para uso personal, familiar y de la Iglesia que no sea comercial. El material de estos sitios no se puede publicar, transcribir ni distribuir a través de otros sitios web o redes de computadora sin el permiso de la OPI.

    Los sitios que sean propiedad de la Iglesia y cualquier información de estos sitios, incluso el nombre y el domicilio de personas que hayan enviado información, no se pueden usar para vender o promover el uso de productos o servicios, solicitar clientela ni para ningún otro fin comercial.

    Para consultar información adicional, véanse las condiciones de uso relacionadas con los sitios web.

    ¿Qué permiso se necesita para hacer producciones musicales y teatrales? Las producciones que sean propiedad de la Iglesia o del IRI se pueden hacer en contextos propios de la Iglesia sin el permiso de las Oficinas Generales de la Iglesia. Si una producción con derechos de autor no es propiedad de la Iglesia, los miembros deben conseguir el permiso del propietario de los derechos de autor para presentar todas o una parte de la obra en un contexto propio de la Iglesia. Normalmente, el propietario de los derechos de autor exige honorarios o regalías, incluso si no se cobra en las actuaciones. Todas las producciones deben tener la aprobación de los líderes locales del sacerdocio.

    21.1.13

    Materiales de los cursos de estudio

    Para ayudar a los miembros a aprender y vivir el evangelio de Jesucristo, la Iglesia pone a su disposición Escrituras, revistas, manuales, libros y otros materiales.

    Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares animan a los miembros a obtener ejemplares de las Escrituras y de Ven, sígueme — Para uso individual y familiar para apoyar el estudio del Evangelio en el hogar.

    Los líderes se aseguran de que los maestros utilicen los materiales aprobados por la Iglesia para enseñar en los cuórums y en las clases. La publicación Instrucciones para los cursos de estudio contiene información sobre cómo organizar las clases dominicales y qué materiales usar para esas lecciones.

    21.1.14

    Negocios que promueven relaciones de amistad para miembros solteros

    Los negocios de relaciones de amistad a menudo publicitan sus servicios entre los miembros solteros de la Iglesia. Los centros de reuniones, las clases y los programas de la Iglesia no se pueden utilizar para promover negocios particulares, así sean empresas o servicios que promuevan relaciones de amistad. A estos negocios no se les debe entregar listas de grupos de la Iglesia ni ninguna otra información sobre los miembros.

    21.1.15

    Directorios

    Los directorios de las estacas y los barrios pueden publicarse de acuerdo con las siguientes instrucciones:

    Se pueden incluir en el directorio los nombres, las direcciones y los números de teléfono que estén incluidos en una guía telefónica comercial; o, si los datos no están así incluidos, cuando se cuenta con el permiso del miembro. La dirección de correo electrónico se puede incluir solamente con el permiso del miembro.

    Para pagar los directorios se utilizan los fondos del presupuesto de la estaca o el barrio y no pueden contener ninguna publicidad.

    Los líderes no deben distribuir directorios fuera de los límites de la estaca o del barrio ni permitir su uso para fines comerciales ni políticos.

    Al principio de cada directorio debe incluirse una declaración que diga que se debe utilizar solo para los propósitos de la Iglesia y que no se puede copiar sin permiso del obispo o del presidente de estaca.

    21.1.16

    Emigración de miembros

    Generalmente, se anima a los miembros a permanecer en su tierra natal a fin de edificar y fortalecer la Iglesia. Las oportunidades para la actividad en la Iglesia, así como para recibir y compartir las bendiciones del Evangelio, están aumentando considerablemente en todo el mundo. A medida que los miembros permanezcan en sus patrias y trabajen para edificar la Iglesia en ellas, serán grandemente bendecidos tanto ellos como la Iglesia. Las estacas y los barrios se verán fortalecidos en todo el mundo, lo que hará posible compartir las bendiciones del Evangelio con un número aún mayor de los hijos de nuestro Padre Celestial.

    La experiencia ha demostrado que las personas que emigran enfrentan con frecuencia desafíos idiomáticos, culturales y económicos que resultan en decepciones y dificultades personales y familiares.

    Los misioneros no deben pedir a sus padres, familiares ni a otras personas que patrocinen a miembros que desean emigrar a otros países.

    Los miembros que emigren a cualquier país deben acatar las leyes correspondientes.

    Si van a los Estados Unidos o a cualquier otro país con visado de estudiante o de turista, los miembros no deben esperar conseguir trabajo ni obtener un visado permanente después de haber ingresado en ese país.

    A fin de que se la considere para un empleo de la Iglesia en cualquier país, una persona debe satisfacer todos los requisitos de las leyes de inmigración y naturalización. La Iglesia no patrocina la inmigración por medio de empleos de la Iglesia.

    21.1.17

    Día de ayuno

    La observancia apropiada del día de ayuno por lo general implica abstenerse de comer y beber durante dos comidas consecutivas en un período de 24 horas, asistir a la reunión de ayuno y testimonios, y dar una ofrenda de ayuno generosa para ayudar a cuidar de los necesitados.

    21.1.18

    Recaudación de fondos

    Véase 13.6.8.

    21.1.19

    Juegos de azar, apuestas y loterías

    La Iglesia se opone a todos los juegos de azar o apuestas en cualquier forma, incluso las loterías auspiciadas por el gobierno.

    21.1.20

    Discursantes o instructores invitados

    Los discursantes o instructores de la mayoría de las reuniones de la Iglesia deben pertenecer al barrio o la estaca locales.

    Es preciso contar con la aprobación del obispo para que un discursante o instructor invitado participe en cualquier reunión del barrio, incluso las de las organizaciones auxiliares. Para esa misma participación en reuniones de estaca se necesita la aprobación del presidente de estaca.

    El obispo o presidente de estaca averigua cuidadosamente acerca del discursante o instructor invitado, así como sobre los temas de su presentación, para lo cual quizás tenga que ponerse en contacto con el obispo de la persona. El obispo o presidente de estaca se asegura de que:

    1. Las presentaciones estén en armonía con la doctrina de la Iglesia.

    2. A los discursantes o instructores invitados no se les paguen honorarios, que no intenten captar o reclutar participantes y que no soliciten compradores ni clientes.

    3. Los gastos de viaje de los discursantes o instructores invitados no se paguen con fondos del presupuesto de la unidad local ni con contribuciones privadas.

    4. Las presentaciones estén de acuerdo con las pautas de uso de las instalaciones de la Iglesia (véase 21.2).

    21.1.21

    Impuestos sobre la renta

    Los miembros de la Iglesia están obligados por el décimo segundo Artículo de Fe a obedecer las leyes impositivas de la nación donde residan (véase también Doctrina y Convenios 134:5). Los miembros que desaprueben esas leyes pueden tratar de cambiarlas por medio de procesos legislativos o reformas constitucionales, y los que tengan objeciones legales bien fundadas pueden rebatirlas en los tribunales.

    Los miembros de la Iglesia que rehúsen presentar su declaración anual de impuestos, pagar los impuestos que exija la ley o cumplir con el fallo final de un juicio por impuestos están en oposición directa a la ley y a las enseñanzas de la Iglesia. Tales miembros no serán elegibles para tener una recomendación para el templo y no deben ser llamados a cargos de responsabilidad importante en la Iglesia. Los que hayan sido condenados por haber violado intencionalmente las leyes impositivas están sujetos a la disciplina de la Iglesia hasta el punto en que las circunstancias lo justifiquen.

    21.1.22

    Internet

    Cuando se usa con cuidado, internet puede ayudar a coordinar la obra de la Iglesia, fortalecer la fe y cuidar de las necesidades de los demás. También permite que las personas se conecten entre ellas y compartan contenido de la Iglesia con amigos y familiares. Sin embargo, los miembros deben recordar que, siempre que sea posible, la comunicación electrónica no debe reemplazar las oportunidades de tener contacto personal.

    21.1.22.1

    Recursos oficiales de la Iglesia en internet

    La Iglesia proporciona varios sitios web, blogs y perfiles de redes sociales oficiales para uso general. El carácter oficial de estos sitios y recursos queda claramente señalado mediante el uso del logotipo de la Iglesia o mediante medios equivalentes. Además, estos cumplen con los requisitos legales y con las normas de la Iglesia en lo referente a la privacidad y la propiedad intelectual.

    No se autoriza que los templos, las misiones y los centros de visitantes creen sitios web.

    21.1.22.2

    Uso de internet por parte de los miembros en llamamientos de la Iglesia

    Los miembros no deben crear sitios web, blogs o perfiles de redes sociales en nombre de la Iglesia ni para representar oficialmente a la Iglesia y sus puntos de vista. No obstante, pueden crear sitios web, blogs o perfiles de redes sociales como ayuda en sus llamamientos. Al hacerlo, los miembros deben incluir un descargo de responsabilidad similar a este: “El presente no es un sitio web oficial de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días” y respetar las siguientes pautas:

    1. Los líderes locales del sacerdocio deben aprobar la creación de sitios web, blogs o perfiles de redes sociales relacionados con los llamamientos.

    2. No se debe emplear ni imitar el logotipo de la Iglesia.

    3. El nombre y la información de contacto del miembro que sea responsable del sitio web, blog o perfil de redes sociales debe aparecer publicado públicamente.

    4. Los miembros no deben declarar ni insinuar que el contenido, las imágenes u otro material de su recurso en línea los patrocina y los respalda la Iglesia o la representan a ella en modo alguno.

    5. No se deben publicar obras de arte, videos, música ni otros materiales que sean propiedad de la Iglesia a menos que tal uso se autorice claramente en la página de las “Condiciones de uso” de un sitio oficial de la Iglesia o por la Oficina de Propiedad Intelectual de la Iglesia.

    6. No se deben exhibir fotografías de otras personas ni datos personales sin consentimiento.

    7. Las publicaciones en las redes sociales deben estar correctamente mantenidas y supervisadas de manera activa para asegurarse de que cualquier contenido inapropiado sea retirado de inmediato.

    8. El sitio web, blog o perfil en las redes sociales no deben ser el nombre de una unidad de la Iglesia. Por ejemplo, “Noticias del Barrio 1” o “Amigos del Barrio 1” son nombres aceptables, pero no “Barrio 1”.

    Consulte internet.ChurchofJesusChrist.org para ver más ejemplos y aclaraciones.

    Para obtener ayuda con el calendario, el directorio y otras herramientas de ChurchofJesusChrist.org, visite tools.ChurchofJesusChrist.org.

    21.1.22.3

    Uso personal de internet

    Se anima a los miembros a utilizar internet para inundar la tierra con el testimonio del Salvador y Su Evangelio restaurado. Deben ver los blogs, las redes sociales y otras tecnologías de internet como herramientas que les permitan ampliar su voz en la promoción de los mensajes de paz, esperanza y gozo que acompañan a la fe en Cristo.

    Se alienta a los miembros a compartir mensajes de los sitios oficiales y cuentas sociales de la Iglesia, así como sus propias palabras, imágenes y demás multimedia. Cuando los miembros expresen sus propios pensamientos y sentimientos, no deben dar la impresión de que están representando a la Iglesia o son patrocinados por ella.

    A medida que los miembros utilicen internet para acelerar la obra del Señor, deben ser ejemplos de civismo y concentrarse en compartir mensajes dignos de alabanza que fortalezcan a aquellos con quienes entren en contacto.

    Busque “Ayudas para miembros en cuanto al uso de internet” en ChurchofJesusChrist.org para consultar pautas adicionales.

    21.1.23

    Leyes del país

    Los miembros de la Iglesia deben obedecer, honrar y sostener las leyes de cualquier país donde residan o por donde viajen (véanse Doctrina y Convenios 58:21–22; Artículos de Fe 1:12). Esto incluye las leyes que prohíben el proselitismo.

    21.1.24

    Comunicación de los miembros con las Oficinas Generales de la Iglesia

    Se insta a los miembros de la Iglesia a no hacer llamadas telefónicas a las Autoridades Generales ni a escribirles cartas sobre asuntos doctrinales o personales. Dado el creciente número de miembros de la Iglesia, responder personalmente a esas solicitudes presenta una tarea casi insuperable y haría difícil que las Autoridades Generales cumplieran los deberes de los que son los únicos responsables. Las Autoridades Generales aman a los miembros de la Iglesia y no quieren que piensen que están sin el apoyo y la guía que necesitan. No obstante, todas las cosas deben hacerse con prudencia y orden.

    El Señor, en Su sabiduría, organizó Su Iglesia para que cada miembro tenga un obispo o un presidente de rama, y un presidente de estaca, de distrito o de misión que sirven como asesores espirituales y consejeros en asuntos temporales. Por motivo de sus llamamientos, estos líderes locales tienen derecho a recibir el espíritu de discernimiento y la inspiración que les facultan para aconsejar a los miembros de su jurisdicción.

    Los miembros que necesiten guía espiritual, enfrenten problemas personales onerosos o tengan preguntas doctrinales deben hacer un esfuerzo diligente que incluya la oración ferviente y el estudio de las Escrituras para hallar soluciones y respuestas por sí mismos. Se alienta a los miembros de la Iglesia a buscar la guía del Espíritu Santo para que los ayude en su vida personal y en sus responsabilidades familiares y de la Iglesia.

    Si aun así les hiciera falta ayuda, deberán reunirse con el obispo en primer lugar. Si fuera necesario, este los puede referir al presidente de estaca.

    En la mayoría de los casos, cualquier correspondencia que los miembros dirijan a las Autoridades Generales será enviada a sus líderes locales. Los presidentes de estaca que necesiten alguna aclaración en cuanto a asuntos de doctrina o a otros asuntos de la Iglesia pueden escribir a la Primera Presidencia en nombre de sus miembros.

    21.1.25

    Ocupaciones, profesiones y afiliaciones de los miembros

    El bautismo en la Iglesia, las ordenaciones en el sacerdocio y el extender recomendaciones para el templo se basan en la dignidad personal de cada uno, según se determina mediante una entrevista con los líderes locales de la persona. Los miembros de la Iglesia deben ocuparse en actividades y empleos sobre los cuales puedan pedir en conciencia las bendiciones del Señor, y que estén en armonía con los principios del Evangelio y las enseñanzas del Salvador.

    21.1.26

    Miembros con discapacidades

    Se anima a los miembros de la Iglesia a seguir el ejemplo del Salvador de ofrecer esperanza, comprensión y amor a las personas con discapacidades. Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares deben llegar a conocer a los que tengan discapacidades y demostrar interés y preocupación genuinos.

    Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares también determinan qué miembros podrían necesitar atención adicional debido a que un padre, un hijo o un hermano tiene una discapacidad. Cuidar de un familiar que tiene una discapacidad puede ser un proceso refinador que edifique la fe, pero también puede contribuir a que surjan dificultades económicas, matrimoniales y familiares.

    Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares también localizan a los miembros con discapacidades que vivan en hogares comunitarios o en otras instalaciones lejos de sus familiares.

    21.1.26.1

    Incrementar la sensibilización y la comprensión

    Los líderes, maestros y otros miembros deben procurar entender la discapacidad de una persona y cualquier necesidad relacionada con ella. Para incrementar su comprensión, pueden conversar con la persona y con sus familiares. También pueden leer discursos de líderes de la Iglesia, artículos en revistas de la Iglesia y recursos en línea en disabilities.ChurchofJesusChrist.org.

    21.1.26.2

    Dar ayuda

    Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares evalúan las necesidades de las personas con discapacidades y de los que proporcionan cuidado. Estos líderes determinan cómo se podrían utilizar los recursos del barrio o de la estaca para ayudar a satisfacer las necesidades, según sea apropiado. También animan a los miembros a prestar ayuda y a tender una mano de amor y amistad. El obispado o la presidencia de estaca puede llamar un especialista de barrio o estaca en discapacidades para ayudar a las personas y familias.

    Los líderes también pueden localizar recursos apropiados de la comunidad que podrían ayudar a las personas que tienen discapacidades y a sus familias.

    Para informarse más sobre cómo ayudar a las personas con discapacidades, los líderes y los miembros pueden ir a disabilities.ChurchofJesusChrist.org. También pueden comunicarse con Servicios para la Familia SUD (donde esté disponible).

    Los líderes y los miembros no deben tratar de explicar por qué una familia ha recibido el reto de una discapacidad. Nunca deben insinuar que una discapacidad es un castigo de Dios (véase Juan 9:2–3), ni deben sugerir que es una bendición tener un hijo discapacitado.

    21.1.26.3

    Proporcionar ordenanzas

    Al considerar si se deben efectuar ordenanzas por una persona con una discapacidad intelectual, los líderes del sacerdocio siguen las pautas del Manual 1, 16.1.8.

    21.1.26.4

    Dar oportunidades de servir y de participar

    Muchos miembros con discapacidades pueden servir en casi cualquier asignación en la Iglesia. Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares consideran con oración las habilidades y los deseos de cada persona y luego proporcionan oportunidades apropiadas para servir. Los líderes también deliberan con la familia de la persona y consideran los efectos que un llamamiento de la Iglesia tiene en la persona y en su familia o en la persona que la cuida.

    Al considerar asignaciones o llamamientos de la Iglesia para quienes cuidan a personas con discapacidades, los líderes consideran detenidamente las circunstancias de las personas y de sus familias.

    Los líderes y los maestros deben incluir, tanto como sea posible, a miembros con discapacidades en las reuniones, clases y actividades. Las lecciones, los discursos y los métodos de enseñanza deben adaptarse para atender las necesidades de cada persona. Para informarse sobre cómo adaptar lecciones, véase disabilities.ChurchofJesusChrist.org.

    El obispado puede llamar a un maestro auxiliar para que ayude a una persona en una clase. El obispado también puede pedir a alguien que ayude a una persona en una reunión o una actividad.

    Si una persona no puede participar en una reunión, una clase o una actividad, los líderes y los maestros pueden consultar con la familia acerca de cómo satisfacer sus necesidades. El presidente de estaca o el obispo pueden aprobar que se organicen clases o programas especiales para miembros con discapacidades (véase “Organizar clases, programas o unidades especiales” a continuación). Si a una persona no le es posible asistir a las reuniones de la Iglesia, se le pueden proporcionar materiales impresos o grabaciones de las lecciones y los discursos.

    Los líderes del sacerdocio animan a los varones que poseen el sacerdocio a que participen en ordenanzas cuando sea apropiado. A partir de enero del año en que cumplan 12 años, los poseedores del sacerdocio y las jóvenes que hayan sido bautizados y confirmados y que sean dignos pueden ser bautizados y confirmados por los muertos en un templo. Las pautas para que los miembros con discapacidades reciban sus propias ordenanzas del templo se encuentran en el Manual 1, 3.4.8.

    21.1.26.5

    Organizar clases, programas o unidades especiales

    Se alienta a los miembros con discapacidades y necesidades especiales a que asistan a las reuniones dominicales en sus barrios de residencia a menos que vivan en una institución donde estén organizados los programas de la Iglesia.

    Cuando en un barrio o grupo de barrios, o en una estaca o grupo de estacas, vivan miembros que tengan discapacidades similares, los líderes pueden organizar Mutuales, clases de la Primaria o programas especiales para ellos. Los líderes también pueden organizar clases especiales de la Escuela Dominical u otras clases. Estas clases o programas complementan el programa del barrio de residencia de una persona.

    Para organizar una clase o un programa especial a nivel multiestaca se necesita la aprobación de la Presidencia de Área. Estos líderes designan a un presidente de estaca agente para que supervise la organización inicial y el funcionamiento continuo de una clase o de un programa por un tiempo específico.

    Para organizar una clase o un programa especial a nivel multibarrio se requiere la aprobación de la presidencia de estaca. El presidente de estaca asigna a un obispo agente para que supervise la organización inicial y el funcionamiento continuo de una clase o de un programa durante un tiempo específico.

    El presidente de estaca agente o el obispo agente consulta con otros presidentes de estaca u obispos participantes a fin de establecer una normativa de apoyo financiero para estas clases o programas. Los padres o los encargados del cuidado de esas personas son responsables del transporte.

    Si se organiza una clase o un programa multiestaca, el presidente de cada estaca participante puede designar a un miembro del sumo consejo para que ayude a coordinar las tareas de alistar a los miembros que deseen participar, proporcionar líderes y maestros, y administrar la normativa financiera establecida por el presidente de estaca agente.

    Los miembros que sirven en una clase o un programa especial son llamados y apartados por el presidente de estaca agente o el obispo agente, o bajo su dirección, quienes siguen los procedimientos normales de la Iglesia para extender llamamientos y relevos. Los líderes y los maestros de una clase o de un programa especial comparten información sobre las actividades y los logros de los miembros con los líderes de sus barrios de residencia, donde se conservan los registros permanentes y se les puede dar reconocimiento.

    Si los invita el presidente de estaca agente o el obispo agente, los líderes de una clase o programa especial pueden asistir a las reuniones de liderazgo de estaca o de barrio. También pueden dirigir sus propias reuniones para planificar las actividades de la clase o del programa.

    Los líderes pueden ponerse en contacto con los administradores de Seminarios e Institutos de Religión para informarse sobre clases para miembros con discapacidades que se puedan establecer dentro del Sistema Educativo de la Iglesia.

    Se pueden crear barrios o ramas para miembros sordos o con incapacidad auditiva; o se puede pedir a un barrio que acoja a un grupo de personas sordas o con incapacidad auditiva dentro de una zona geográfica específica. Tales barrios, ramas o grupos ayudan a estos miembros a participar plenamente en prestar servicio y aprender el Evangelio. Las instrucciones para organizar estas unidades se encuentran en el Manual 1, 9.1.4 y 9.1.10.

    Los miembros que emplean el lenguaje de señas, y sus familias, pueden optar por tener sus cédulas de miembro en uno de los lugares siguientes: (1) su barrio de residencia, (2) un barrio designado para acoger a un grupo de miembros sordos o con incapacidad auditiva o (3) un barrio o una rama organizada para miembros sordos o con incapacidad auditiva.

    21.1.26.6

    Intérpretes para miembros sordos o con incapacidad auditiva

    Los miembros sordos o con incapacidad auditiva enfrentan obstáculos de comunicación para aprender los principios y las doctrinas del Evangelio. Si emplean lenguaje de señas, necesitan intérpretes que los ayuden a participar plenamente en las reuniones de la Iglesia, las ordenanzas del sacerdocio, la obra del templo, el dar testimonio, las entrevistas y las actividades.

    Se anima a los miembros sordos o con incapacidad auditiva a ser autosuficientes y a tomar la iniciativa para trabajar con los líderes del sacerdocio para coordinar los servicios de interpretación que necesiten. En preparación para situaciones delicadas tales como entrevistas personales o consejos disciplinarios de la Iglesia, los líderes del sacerdocio consultan con el miembro para determinar si se ha de emplear a un intérprete. En tales circunstancias, los líderes deben buscar a un intérprete que no sea un familiar (de ser posible) y hacer hincapié en la confidencialidad.

    Si no hubiera suficientes intérpretes disponibles, los líderes pueden organizar clases en el barrio o la estaca para enseñar el lenguaje de señas que se utiliza en la región. Los líderes pueden llamar a miembros que estén habilitados para que enseñen esas clases. Se debe considerar en primer lugar para impartir esas clases a los miembros sordos o con incapacidad auditiva y que empleen el lenguaje de señas como idioma materno. Un recurso útil es el Dictionary of Sign Language Terms for The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints [Diccionario terminológico de lenguaje de señas para La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días].

    Solo los miembros dignos deben interpretar durante las reuniones sacramentales, las reuniones del sacerdocio y las entrevistas. Si no hubiera disponible un poseedor del sacerdocio para interpretar durante una reunión del sacerdocio, un oficial que presida puede pedirle a una mujer que lo haga. Se puede utilizar provisionalmente a intérpretes que no sean miembros de la Iglesia como voluntarios en actividades y en la mayoría de las demás reuniones hasta que los miembros desarrollen destrezas para interpretar.

    Un oficial que presida puede pedirle a un poseedor del sacerdocio que interprete una ordenanza o una bendición si la persona que la recibe es sorda o tiene incapacidad auditiva. Si no hubiera un poseedor del sacerdocio disponible, un oficial que presida puede pedirle a una mujer que haga la interpretación.

    Durante una clase o una reunión, los intérpretes deben estar al frente del salón de clase o del salón sacramental, pero no en el estrado. También deben estar a un lado del orador a fin de no crear una distracción visual. Puesto que la comprensión se realza al ver los labios y la comunicación no verbal de la persona que habla, los miembros sordos o con incapacidad auditiva deben ser capaces de ver al intérprete y también deben ser capaces de ver al orador o al maestro de manera periférica. Si hay suficientes intérpretes disponibles, los líderes les piden que se turnen aproximadamente cada 30 minutos para evitar la fatiga.

    Durante una ordenanza del sacerdocio o una entrevista, el intérprete debe estar cerca de la persona que efectúa la ordenanza o dirige la entrevista.

    Si los miembros sordos o con incapacidad auditiva no utilizan el lenguaje de señas y necesitan un intérprete oral para ayudarlos a leer los labios, los líderes siguen los mismos procedimientos que se utilizan para buscar un intérprete de lenguaje de señas.

    21.1.26.7

    Privacidad

    Los líderes deben respetar la privacidad de los miembros con discapacidades durante las reuniones de liderazgo donde se analicen necesidades individuales, y después de ellas.

    21.1.26.8

    Recursos

    Los recursos para los miembros con discapacidades, sus familias y las personas que los cuiden, así como para líderes y maestros, están disponibles en disabilities.ChurchofJesusChrist.org. Este sitio web proporciona:

    1. Información para ayudar a incrementar la comprensión de los desafíos que enfrentan las personas con discapacidades.

    2. Secciones sobre discapacidades específicas y respuestas a preguntas frecuentes.

    3. Consuelo para miembros con discapacidades y para sus familias por medio de las Escrituras, citas y enlaces a información útil.

    4. Listas de materiales que ayudarán a los miembros con discapacidades a medida que se esfuerzan por vivir el evangelio de Jesucristo y servir en la Iglesia.

    Los materiales de la Iglesia para los miembros con discapacidades se detallan en el Catálogo de materiales de la Iglesia y en disabilities.ChurchofJesusChrist.org.

    Las preguntas sobre materiales para miembros con discapacidades pueden dirigirse a:

    Members with Disabilities
    50 East North Temple Street
    Salt Lake City, UT 84150-0024, EE. UU.
    Teléfono: 1-801-240-2477
    Correo electrónico: specialcurriculum@ChurchofJesusChrist.org

    21.1.27

    Otras religiones

    En muchas otras religiones se encuentra mucho de lo que inspira, de lo que es noble y digno del más profundo respeto. Los misioneros y demás miembros han de ser sensibles y respetuosos ante las creencias de otras personas y evitar ofenderlas. Los presidentes de estaca y de misión que tengan dudas con respecto a la relación con personas de religiones no cristianas deben ponerse en contacto con la Presidencia de Área. Los líderes locales que tengan preguntas al respecto deben comunicarse con el presidente de estaca o de misión.

    21.1.28

    Actividades que incluyan pasar la noche fuera de casa

    Véanse 13.6.12 y 21.2.8.

    21.1.29

    Participación política y cívica

    Se alienta a los miembros de la Iglesia, como ciudadanos que son, a participar plenamente en los asuntos políticos y gubernamentales, incluso en el partido político de su elección. Se les insta también a participar activamente en causas encomiables para mejorar sus comunidades y hacer de ellas lugares sanos en los cuales vivir y criar a la familia.

    Conforme a las leyes de sus respectivos gobiernos, se insta a los miembros a inscribirse para votar, a estudiar minuciosamente y con espíritu de oración los asuntos políticos y los candidatos, y a votar por las personas que consideren que actuarán con integridad y sano juicio. Los Santos de los Últimos Días tienen la obligación especial de buscar y apoyar a dirigentes políticos que sean honrados, buenos y sabios, y de votar por ellos (véase Doctrina y Convenios 98:10).

    Si bien la Iglesia ratifica el derecho de expresión en asuntos políticos y sociales, permanece neutral en asuntos de partidos y plataformas políticas, así como de candidatos a puestos políticos. La Iglesia no patrocina a ningún partido, plataforma ni candidato político. Tampoco aconseja a sus miembros por quién o qué votar. Sin embargo, en algunos casos excepcionales la Iglesia sí adopta una postura en cuanto a alguna legislación específica, en especial cuando considere que se trata de un asunto moral. Solo la Primera Presidencia puede pronunciarse en nombre de la Iglesia o asignar el apoyo o la oposición de esta a alguna legislación específica, o buscar que esta intervenga en asuntos jurídicos. En los demás casos, ni los presidentes de estaca ni otros líderes locales deben organizar a los miembros para que participen en asuntos políticos, ni intentar influir en la manera en que participan.

    Se alienta a los miembros de la Iglesia a considerar la posibilidad de prestar servicio, por elección o nombramiento, en cargos públicos del gobierno local y nacional, pero los candidatos a cargos públicos no deben insinuar que la Iglesia o sus líderes respaldan su candidatura. Asimismo, los miembros y los líderes de la Iglesia deben evitar pronunciamientos que insinúen o den la impresión de que la Iglesia respalda algún partido, plataforma, norma o candidato políticos.

    Se anima a los miembros a que apoyen medidas que fortalezcan la estructura moral de la sociedad, en particular aquellas que tengan como fin mantener y fortalecer a la familia como su unidad fundamental.

    Los registros, directorios y otros materiales similares de la Iglesia no deben utilizarse con fines políticos.

    Las instalaciones de la Iglesia no deben usarse con fines políticos. Sin embargo, sí se pueden usar para efectuar inscripciones electorales o votaciones cuando no haya una alternativa razonable (véase 21.2).

    21.1.30

    Reglamentos postales

    En los Estados Unidos y en otros países, colocar en un buzón de una residencia particular cualquier material sin franqueo (estampillas) es una violación de los reglamentos postales; en esta restricción se incluyen los boletines de noticias de los barrios o las estacas, anuncios, volantes y otros materiales relacionados con la Iglesia. Los líderes de la Iglesia deben instar a los miembros y misioneros a no colocar este tipo de artículos en los buzones ni encima de ellos.

    21.1.31

    Privacidad de los miembros

    Los líderes de la Iglesia tienen la obligación de proteger la privacidad de los miembros. Los registros, directorios y otros materiales similares de la Iglesia no deben utilizarse con fines personales, comerciales o políticos (véase también 21.1.15).

    21.1.32

    Publicaciones privadas

    Los miembros no deben pedir a las Autoridades Generales ni a los Setentas de Área que colaboren como autores de un libro u otro trabajo escrito sobre la Iglesia, ni que lo respalden.

    21.1.33

    Grabación de discursos o palabras de Autoridades Generales y Setentas de Área

    Los miembros de la Iglesia no deben grabar los discursos ni las palabras que pronuncien las Autoridades Generales ni los Setentas de Área en conferencias de estaca, reuniones de misioneros u otras reuniones. No obstante, sí pueden grabar en su casa las transmisiones de la conferencia general para su uso personal y no comercial.

    21.1.34

    Cómo referirse a la Iglesia y sus miembros

    A medida que la Iglesia se extiende cruzando fronteras, culturas e idiomas, el uso de su nombre revelado —La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (véase Doctrina y Convenios 115:4)— es cada vez más importante en la responsabilidad que tienen la Iglesia y sus miembros de proclamar el nombre del Salvador por todo el mundo. Por esa razón, al hacer referencia a la Iglesia se debe incluir su nombre completo siempre que sea posible. Después de que en la primera referencia se use el nombre completo de la Iglesia, es aceptable usar las contracciones “la Iglesia” o “la Iglesia de Jesucristo”.

    Se desaconseja referirse a la Iglesia como “la Iglesia mormona”, “la Iglesia de los Santos de los Últimos Días” o “la Iglesia SUD”.

    Al referirse a los miembros de la Iglesia, es preferible usar la frase “miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”. Como referencia abreviada, se prefiere “Santos de los Últimos Días”, aunque “mormones” es aceptable.

    La palabra mormón se seguirá usando en nombres propios como el Libro de Mormón y como adjetivo en expresiones como “pioneros mormones”. Además, tal vez sea necesario usar la palabra mormona para identificar a la Iglesia como se la conoce comúnmente en algunos países.

    21.1.35

    Estudios de investigación en la Iglesia

    La única agencia autorizada de investigaciones de la Iglesia es la División de Correlación e Investigación del Departamento de Correlación. Los representantes de dicha división utilizan cuestionarios y entrevistas para obtener información sobre asuntos de interés para las Autoridades Generales. Cuando los encargados que hayan sido autorizados por la Iglesia para efectuar esas investigaciones se ponen en contacto con los miembros, les proporcionan el número telefónico sin cargo de la Iglesia y el nombre del contacto a quien llamar en las Oficinas Generales. Además, siempre dan al miembro la libertad de responder o no a la encuesta.

    No se permite que las personas o agencias no autorizadas utilicen las reuniones de la Iglesia para recabar información, ni se debe poner los nombres de los miembros de la Iglesia a disposición de dichas personas o agencias. Si los líderes locales desean verificar la autorización de cuestionarios o entrevistas, deben llamar a la División de Correlación e Investigación (1-801-240-2727 o 1-800-453-3860, extensión 2-2727).

    21.1.36

    Agentes de ventas

    Los líderes locales no deben aceptar las afirmaciones de agentes de ventas que digan que la Iglesia o uno de sus líderes los han autorizado a acudir a líderes locales o a miembros para venderles sus productos.

    21.1.37

    Equipo de satélite y de video

    El equipo de satélite y de video de la Iglesia solo se puede usar para fines no lucrativos relacionados con la Iglesia y que hayan sido autorizados por la presidencia de estaca o el obispado. No se puede emplear ese equipo para grabar programas de televisión, de cable ni de satélite que no sean patrocinados por la Iglesia; tampoco se puede utilizar el equipo de satélite para ver programas que no sean de la Iglesia. Los miembros no pueden dirigir la antena de un satélite o un transpondedor a otro sin autorización de las Oficinas Generales de la Iglesia.

    Solamente pueden utilizar el equipo las personas capacitadas para hacerlo. Los jóvenes pueden ayudar solo con la debida supervisión.

    Todos los componentes del equipo deben guardarse bajo llave cuando no estén en uso y no pueden sacarse del edificio para usarlos a título personal ni en casas particulares.

    21.1.38

    Peticiones de fondos

    Los programas establecidos de la Iglesia proporcionan asistencia económica a las personas dignas y a las buenas causas. Los obispos, que son quienes están al tanto de las circunstancias y pueden evitar los abusos y la duplicación de la ayuda, son los que administran la ayuda de la Iglesia. Por lo tanto, los miembros no deben solicitar ayuda económica adicional a las Oficinas Generales de la Iglesia, a los líderes locales ni a otros miembros.

    Si los miembros reciben una de esas peticiones de fondos, pueden responder diciendo que ya han contribuido en su propio barrio para proveer fondos de ayuda de acuerdo con los principios establecidos de Bienestar de la Iglesia.

    21.1.39

    Declaraciones atribuidas a líderes de la Iglesia

    De vez en cuando circulan declaraciones que erróneamente se atribuyen a líderes de la Iglesia. Muchas de ellas tergiversan las enseñanzas actuales de la Iglesia y se basan en rumores e insinuaciones. Nunca se transmiten de manera oficial, sino que van de boca en boca, por correo electrónico u otros medios informales. Los miembros de la Iglesia no deben enseñar o transmitir ese tipo de declaraciones sin verificar que provengan de fuentes aprobadas de la Iglesia, como declaraciones, comunicados y publicaciones oficiales.

    Ningún apunte que se tome cuando las Autoridades Generales, los Setentas de Área u otros oficiales generales de la Iglesia tomen la palabra durante las conferencias de estaca u otras reuniones se debe distribuir sin el consentimiento del orador. Los apuntes personales son para el uso exclusivo de la persona.

    21.1.40

    Simposios y otras reuniones similares

    La Iglesia advierte a los miembros en cuanto a los simposios y otras reuniones similares en las que se presenten temas que (1) menosprecien, ridiculicen, se burlen o traten de cualquier otra manera impropia los asuntos sagrados; o (2) puedan dañar a la Iglesia, desmerecer su misión o poner en peligro el bienestar de sus miembros. Los miembros no deben permitir que su cargo o reputación en la Iglesia se utilice para promover o insinuar el patrocinio de esas reuniones.

    21.1.41

    Actividades sujetas a impuestos

    Los líderes de barrio y estaca deben asegurarse de que las actividades locales de la Iglesia no pongan en peligro la condición exenta de impuestos de la Iglesia. Véanse las pautas en 21.2.

    21.1.42

    Ropa del templo y gárments

    Los líderes locales alientan a los miembros que han recibido la investidura a comprar su propia ropa del templo para usarla cuando realicen las ordenanzas del templo. Esta vestimenta sagrada está disponible para la venta en los Servicios de Distribución de la Iglesia. Algunos templos tienen también ropa para alquilar. Si un templo no dispone de ropa para alquilar, los miembros deben llevar consigo su propia ropa.

    Los miembros pueden confeccionar sus propios delantales del templo únicamente si utilizan el juego aprobado de bordado y confección de delantales disponible a través de los Servicios de Distribución de la Iglesia. No se pueden confeccionar ninguna otra ropa ceremonial ni los gárments del templo.

    Los miembros de la Iglesia que han recibido la investidura han hecho un convenio de llevar puesto el gárment de acuerdo con las instrucciones que se imparten en el templo. Al extender recomendaciones para el templo, los líderes del sacerdocio deben leer en voz alta la declaración de la Primera Presidencia con respecto al uso del gárment. También deben hacer hincapié en las bendiciones que se relacionan con este sagrado privilegio. Esas bendiciones se basan en la dignidad y la fidelidad con que se guarden los convenios del templo.

    El gárment proporciona un recordatorio constante de los convenios hechos en el templo; cuando se lleva puesto debidamente, proporciona protección contra la tentación y la maldad. El uso del gárment es también una expresión externa del compromiso interno de seguir al Salvador.

    Los miembros no deben alterar el diseño autorizado del gárment ni usarlo de ninguna forma contraria a las instrucciones con el fin de adaptarlo a diferentes estilos de ropa. Los miembros deben ponerse ambas prendas del gárment de dos piezas.

    El gárment es sagrado y debe tratarse con respeto. Se lleva puesto debajo de la ropa y, por respeto a su significado sagrado, se mantiene cubierto. Por lo general, los miembros cuidan sus gárments personalmente. Deben evitar mostrar el gárment en público.

    Los miembros que han hecho convenios en el templo deben ser guiados por el Santo Espíritu para hallar respuestas a las preguntas personales que tengan sobre el uso del gárment.

    Para desechar los gárments ya gastados, los miembros deben cortar y destruir las marcas. Luego cortan el resto de la tela de manera que no se pueda reconocer que fue un gárment.

    Para desechar la ropa ceremonial del templo que esté gastada los miembros deben destruirla, cortándola de manera que no se reconozca su uso original.

    Los miembros pueden dar gárments y ropa del templo que estén en buenas condiciones a otros miembros investidos dignos. El obispo puede determinar quiénes podrían necesitar esa ropa. Bajo ningún concepto deben los miembros dar gárments o ropa ceremonial del templo a Industrias Deseret, al almacén del obispo ni a organizaciones de caridad.

    La información para pedir ropa del templo o gárments para personas con circunstancias especiales (como por ejemplo, miembros que sirven en el ejército, miembros confinados en cama o miembros con discapacidades) se encuentra en el Manual 1, 3.5.6.

    21.1.43

    Normas de viajes

    Véase 13.6.24.

    21.2

    Normas sobre el uso de edificios y otras propiedades de la Iglesia

    Los edificios y otras propiedades de la Iglesia deben utilizarse con el objeto de adorar, impartir instrucción religiosa o llevar a cabo otras actividades relacionadas con la Iglesia. Las propiedades de la Iglesia no deben utilizarse con propósitos políticos ni comerciales, pues hacerlo viola las leyes que permiten a la Iglesia estar exenta de pagar impuestos. Tampoco se pueden usar dichas propiedades para ningún otro propósito que viole esas leyes. En la siguiente lista figuran ejemplos de los usos que no se aprueban:

    1. Alquilar o arrendar instalaciones de la Iglesia para fines comerciales.

    2. Promover o promocionar empresas de negocios o de inversión, incluso la colocación de carteles publicitarios o el patrocinio de actos comerciales de entretenimiento.

    3. Vender, comprar o promocionar productos, servicios, publicaciones o artesanías, así como hacer demostraciones de mercaderías.

    4. Llevar a cabo actividades no autorizadas para recaudar fondos (véase 13.6.8).

    5. Servir de anfitrión de oradores o instructores que reciban honorarios, que traten de conseguir participantes o que busquen clientela al dar seminarios, lecciones, clases de gimnasia aeróbica, etc. Se puede hacer una excepción para usar los pianos y órganos del centro de reuniones en clases particulares pagadas (véase 14.7).

    6. Hacer eventos deportivos (o las prácticas para estos) que no estén patrocinados por la Iglesia.

    7. Realizar reuniones o campañas políticas. Como excepción, y si lo solicitan los oficiales electorales, las instalaciones de la Iglesia se pueden utilizar para la inscripción de votantes o como lugares de votación si:

      1. No hay una alternativa razonable.

      2. Los oficiales y los votantes cumplen con las normas de la Iglesia dentro del edificio.

      3. La actividad no entraña un peligro físico para el edificio.

      4. La actividad no perjudica la imagen de la Iglesia.

    El uso de las propiedades de la Iglesia no debe suponer un riesgo para los participantes ni para la propiedad. Tampoco debe exponer innecesariamente a la Iglesia a contingencias ni causar una molestia a los vecinos.

    Para consultar instrucciones más detalladas en cuanto al uso y el cuidado de los edificios y otras propiedades de la Iglesia, véase Pautas de administración de propiedades para centros de reuniones y otras propiedades de la Iglesia, o comuníquese con las Oficinas Generales de la Iglesia o con la oficina administrativa correspondiente.

    21.2.1

    Obras de arte

    El gerente de propiedades se vale del catálogo Church Facilities Artwork [Obras de arte en las propiedades de la Iglesia] para obtener obras de arte aprobadas para centros de reuniones. El gerente de propiedades también puede conseguir obras de arte que sean adecuadas para los centros de reuniones por medio de los Servicios de Distribución de la Iglesia.

    Se pueden colocar láminas y otras obras de arte en lugares adecuados del centro de reuniones. Sin embargo, no se pueden poner en el salón sacramental ni cerca de la pila bautismal. No está permitido colocar estatuas, murales ni mosaicos, aunque esta norma puede no aplicarse a las obras de arte que hayan estado expuestas durante muchos años en los salones sacramentales de centros de reuniones ya existentes.

    Las obras de arte que se coloquen en los centros de reuniones deben tener un marco apropiado.

    21.2.2

    Decoraciones

    En el vestíbulo o el salón cultural del centro de reuniones se pueden colocar provisionalmente decoraciones de Navidad, de otros días festivos y de ocasiones similares según lo apruebe la presidencia de estaca y bajo su dirección. En el salón sacramental del centro de reuniones no se pueden poner decoraciones, excepto flores. Tampoco se deben decorar el exterior ni los terrenos del centro de reuniones.

    Las decoraciones deben ser modestas y económicas, y no presentar peligro de incendio. No se puede utilizar heno, paja, hojas de palma, otros materiales deshidratados ni velas encendidas. Si se pone un árbol de Navidad, debe ser artificial o debidamente ignífugo, y no debe tener luces eléctricas ni velas. Se deben observar los códigos y las ordenanzas locales de incendios y seguridad.

    21.2.3

    Emergencias

    En casos de emergencia, la presidencia de estaca determina si se debe o no tener las reuniones regulares de barrio.

    En un caso de emergencia o desastre que afecte a toda la localidad, el presidente de estaca puede colaborar con agencias legítimas de socorro permitiendo el uso de los centros de reuniones como refugios de emergencia. La Iglesia mantiene el control de la propiedad. Los líderes de estaca y de barrio se aseguran de que las personas que usen los edificios observen las normas de conducta de la Iglesia, incluso la Palabra de Sabiduría, mientras estén en el edificio.

    21.2.4

    Armas de fuego

    Las iglesias se dedican para la adoración de Dios y como refugios de las inquietudes y preocupaciones del mundo. Es inapropiado portar en su interior armas mortales, ya sea de manera oculta o no, excepto según lo requieran los oficiales de la ley.

    21.2.5

    Hogueras y velas

    En los edificios de la Iglesia no está permitido hacer hogueras ni encender velas.

    21.2.6

    Banderas

    La bandera nacional se puede izar en los terrenos que son propiedad de la Iglesia en cualquier momento, siempre de acuerdo con la costumbre y la convención locales. También se puede exhibir en el interior de los edificios de la Iglesia en ocasiones especiales como los programas patrióticos. El patriotismo verdadero no exige que se tenga continuamente a la vista la bandera nacional en los lugares de adoración.

    21.2.7

    Lunes por la noche

    Véase 13.6.10.

    21.2.8

    Alojamiento o campamentos que incluyan pasar la noche fuera de casa

    Las propiedades de los centros de reuniones no se pueden utilizar para alojamiento nocturno, campamentos ni para que los jóvenes pasen la noche.

    21.2.9

    Estacionamientos

    El uso de los estacionamientos de la Iglesia debe ceñirse a las pautas que se describen al principio de la sección 21.2. Además, los estacionamientos de la Iglesia no deben utilizarse sin permiso del Director de Asuntos Temporales para dejar autos estacionados mientras el dueño se desplaza a otra parte .

    21.2.10

    Fotografías, grabaciones de video y trasmisiones en el salón sacramental

    No se permite sacar fotografías ni hacer grabaciones de video en el salón sacramental. Las reuniones y otros eventos que se lleven a cabo en el salón sacramental no se pueden trasmitir por internet ni por ningún otro medio (véase una excepción en 18.3.1).

    21.2.11

    Cocina

    La cocina no tiene por objeto ser el lugar donde se preparen comidas o se cocine, a menos que forme parte de una lección, demostración u otro tipo de instrucción. Cuando se vaya a servir comida en el edificio o en los terrenos, esta debe prepararse en otro lugar y llevarse al centro de reuniones, donde se puede mantener caliente o fría hasta el momento de servirla.

    21.2.12

    Almacenamiento

    El único almacenamiento que se permite en los centros de reuniones es el de artículos de mantenimiento y otros suministros y equipo aprobados. Los productos de Bienestar y otros artículos similares no pueden almacenarse en los centros de reuniones.

    Materiales como la gasolina (nafta), el gas propano, los fósforos (cerillas) y el equipo de campamento deben almacenarse en edificios separados del centro de reuniones.

    Los automóviles, los vehículos de recreo y otros componentes de equipo personal no deben guardarse en una propiedad de la Iglesia.

    21.3

    Normas médicas y de salud

    21.3.1

    Autopsias

    Se puede efectuar una autopsia si la familia del difunto consiente a ello y si el procedimiento se adhiere a los requisitos de la ley.

    21.3.2

    Cremación

    La Iglesia normalmente no aconseja la cremación. La familia del difunto debe decidir si incinerar o no el cuerpo, teniendo en cuenta las leyes locales que rijan los entierros o la cremación. En algunos países la ley exige que se incineren los cuerpos.

    De ser posible, el cuerpo de un miembro fallecido que haya sido investido debe vestirse con la ropa del templo cuando sea incinerado. Se puede realizar un servicio fúnebre (véase 18.6).

    21.3.3

    Eutanasia

    La eutanasia se define como dar muerte deliberadamente a una persona que padece una dolencia o una enfermedad incurables. La persona que participa en la eutanasia, incluso si ayuda a alguien a suicidarse, viola los mandamientos de Dios. (Véase también 21.3.8).

    21.3.4

    Infección del VIH y sida

    Se debe tratar con dignidad y compasión a los miembros infectados con el VIH (virus de inmunodeficiencia humana) o a los que tengan sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida). Algunas personas con el VIH son víctimas inocentes de las acciones de otros. Por ejemplo, pueden haber sido infectadas por causa de una negligencia durante una transfusión de sangre o por uno de sus padres que estaba infectado. Si la infección ha sido el resultado de transgredir las leyes de Dios, la Iglesia insta a seguir el ejemplo del Señor, que condenaba el pecado pero amaba al pecador y lo alentaba a arrepentirse. Los miembros deben extender bondad y consuelo a los afligidos, velando por sus necesidades y ayudándoles a encontrar soluciones a sus problemas.

    Las protecciones principales contra el VIH y el sida son la castidad antes del matrimonio, la fidelidad absoluta durante el matrimonio, la abstinencia de cualquier relación homosexual, evitar las drogas ilegales, y el respeto y el cuidado del cuerpo.

    La asistencia a las reuniones de la Iglesia por parte de personas afectadas por el VIH o con sida no presenta un problema grave de salud. Las autoridades de salud pública afirman que el VIH no se transmite por contacto casual en el hogar ni en las escuelas, iglesias o lugares de trabajo.

    Las personas que de vez en cuando tengan que limpiar sangre de otras personas o prestarles primeros auxilios deben aprender y seguir las recomendaciones de los oficiales locales de salud pública.

    En lo que respecta al bautismo y la confirmación, a las personas infectadas con el VIH o con sida se las trata como a cualquier otra que profese fe en Dios, se arrepienta y viva el evangelio de Jesucristo.

    21.3.5

    Hipnosis

    El empleo de la hipnosis para el tratamiento de enfermedades o trastornos mentales bajo supervisión médica profesional y competente es un asunto médico que deben determinar las autoridades médicas competentes. Los miembros no deben participar en sesiones de hipnosis con el fin de hacer demostraciones o proporcionar entretenimiento.

    21.3.6

    Prácticas médicas y de salud

    Los miembros no deben recurrir a prácticas médicas ni de salud que sean cuestionables desde un punto de vista ético o legal. Los líderes locales deben aconsejar a los miembros que tengan problemas de salud que consulten a profesionales competentes que tengan licencia en el país donde ejerzan.

    21.3.7

    Donación y trasplante de órganos y tejidos

    La donación de órganos y tejidos es un acto generoso que a menudo resulta en grandes beneficios para las personas enfermas. La decisión de legar o donar los órganos o tejidos propios para fines médicos, o la decisión de autorizar el trasplante de órganos o tejidos de un familiar fallecido, solo pueden tomarla la persona misma o la familia del difunto.

    La decisión de recibir un órgano donado debe tomarse después de haber recibido opinión médica competente y confirmación por medio de la oración.

    21.3.8

    Prolongación de la vida

    Cuando se contrae una enfermedad grave, los miembros deben ejercer la fe en el Señor y procurar asistencia médica competente. No obstante, cuando la muerte llegue a ser inevitable, debe contemplarse como una bendición y una parte significativa de la existencia eterna, y los miembros no deben sentirse obligados a prolongar la vida valiéndose de medios que no sean razonables. Es mejor que los miembros de la familia sean quienes tomen estas decisiones después de recibir consejo médico prudente y competente y de buscar la guía divina por medio del ayuno y la oración.

    21.3.9

    Grupos que promueven la autopercepción

    Muchos grupos privados y organizaciones comerciales tienen programas que prometen aumentar la autopercepción, la autoestima y la espiritualidad. Algunos grupos prometen realzar el albedrío de la persona o mejorar las relaciones familiares. Otros ofrecen capacitación “vivencial” o “empoderamiento”.

    Algunos de estos grupos afirman o insinúan falsamente que la Iglesia o algunas Autoridades Generales han aprobado sus programas; pero la Iglesia no ha respaldado ninguna empresa de esa naturaleza, y se advierte a los miembros de que no crean tales afirmaciones. El hecho de que la Iglesia no haya cuestionado formalmente ese tipo de empresa no debe considerarse como un respaldo o aprobación tácitos.

    Se advierte a los miembros de la Iglesia de que algunos de estos grupos apoyan conceptos y utilizan métodos que pueden resultar perjudiciales. Asimismo, muchos cobran precios exorbitantes y promueven afiliaciones a largo plazo; algunos mezclan conceptos mundanos con principios del Evangelio de tal manera que pueden minar la espiritualidad y la fe.

    Esos grupos tienden a prometer soluciones rápidas a problemas que normalmente requieren tiempo y esfuerzo personal para resolverse. A pesar de que los participantes puedan a veces experimentar un alivio o un júbilo emocional temporales, muchas veces los viejos problemas resurgen, lo cual conduce al desengaño y la desesperanza.

    Los líderes de la Iglesia no deben pagar por la participación en esos grupos o prácticas, ni promoverla ni fomentarla. Tampoco se pueden utilizar las instalaciones de la Iglesia para dichas actividades.

    Los líderes deben aconsejar a los miembros indicándoles que la verdadera superación personal se obtiene viviendo de acuerdo con los principios del Evangelio. Los miembros que tengan problemas sociales o emocionales pueden consultar con los líderes del sacerdocio para recibir su guía en cuanto a buscar recursos de ayuda que estén en armonía con los principios del Evangelio.

    21.3.10

    Niños mortinatos (niños que mueren antes de nacer)

    Aunque no se llevan a cabo ordenanzas del templo por los niños que nacen muertos, esto no niega la posibilidad de que un niño mortinato sea parte de la familia en las eternidades. Se exhorta a los padres a confiar en que el Señor resolverá esos casos de la manera que Él considere mejor. La familia puede anotar el nombre del niño en la hoja de grupo familiar seguido de las palabras nacido(a) muerto(a) entre paréntesis.

    Si los padres lo deciden, se puede realizar un servicio conmemorativo o una ceremonia en el sitio del entierro.

    Es un hecho que una criatura tiene vida antes de nacer; sin embargo, no hay revelación directa que indique en qué momento entra el espíritu en el cuerpo.

    21.3.11

    Palabra de Sabiduría

    La única interpretación oficial de “bebidas calientes” (Doctrina y Convenios 89:9) en la Palabra de Sabiduría es la declaración hecha por los primeros líderes de la Iglesia de que el término “bebidas calientes” se refiere al té y al café.

    Los miembros no deben consumir ninguna sustancia que contenga drogas ilegales; tampoco deben emplear sustancias nocivas o que formen hábito, excepto bajo la dirección de un médico competente.

    21.4

    Normas sobre asuntos morales

    21.4.1

    Aborto

    El Señor mandó: “… no matarás, ni harás ninguna cosa semejante” (Doctrina y Convenios 59:6). La Iglesia se opone al aborto voluntario motivado por razones de conveniencia personal o social. Los miembros no deben someterse a un aborto, llevarlo a cabo, pagar el procedimiento, hacer los arreglos para que se lleve a cabo, dar consentimiento para que se efectúe o recomendarlo. Las únicas excepciones posibles se dan en los siguientes casos:

    1. Cuando el embarazo sea el resultado de una violación o de incesto.

    2. Cuando un médico competente determine que la vida o la salud de la madre estén en serio peligro.

    3. Cuando un médico competente determine que el feto tiene defectos graves que no permitirán a la criatura sobrevivir después del nacimiento.

    No obstante, estas excepciones no justifican de manera automática que se practique un aborto. El aborto es un asunto sumamente grave y debe considerarse solamente después de que las personas responsables hayan consultado con sus obispos y hayan recibido confirmación divina por medio de la oración.

    Los miembros de la Iglesia que se sometan a un aborto, lo lleven a cabo, hagan los arreglos para que se lleve a cabo, paguen para que se efectúe, den consentimiento o lo recomienden pueden quedar sujetos a la disciplina de la Iglesia.

    De acuerdo con lo que se ha revelado, una persona puede arrepentirse y ser perdonada del pecado del aborto.

    21.4.2

    Abuso o maltrato

    El abuso es el maltrato o la negligencia hacia otras personas (un hijo o un cónyuge, los ancianos o los discapacitados) de manera que cause daño físico, emocional o sexual. La postura de la Iglesia es que el maltrato o el abuso no han de tolerarse en ninguna de sus formas. Quienes maltratan o abusan del cónyuge, de los hijos, de otros familiares o de cualquier otra persona violan las leyes de Dios y las de los hombres. Los miembros que hayan maltratado de otras personas o abusado de ellas quedan sujetos a la disciplina de la Iglesia.

    Se insta a todos los miembros, especialmente a los padres y líderes, a estar alerta, ser diligentes y hacer todo lo posible por proteger a los niños y a otras personas contra el maltrato y el abuso. Si los líderes o los maestros llegan a tener conocimiento de casos de maltrato o abuso, deben procurar el consejo del obispo.

    Los líderes y los miembros de la Iglesia deben cumplir con todas las obligaciones legales para denunciar el abuso o el maltrato ante las autoridades civiles. En algunos lugares, a los líderes y maestros que trabajan con niños y jóvenes se les considera “informantes obligatorios” y deben dar parte a las autoridades legales sobre el maltrato o abuso. De igual manera, en muchos lugares, cualquier persona que tenga conocimiento de un caso de maltrato o abuso debe dar parte de ello a las autoridades legales.

    Las instrucciones para los presidentes de estaca y los obispos se encuentran en el Manual 1, 17.3.2.

    21.4.3

    Inseminación artificial

    La Iglesia aconseja enérgicamente que no se recurra a la inseminación artificial con semen de otro hombre que no sea el marido. Sin embargo, este es un asunto personal que debe dejarse definitivamente a criterio del esposo y la esposa. Ellos son los únicos responsables de esta decisión.

    No se aprueba la inseminación artificial en mujeres solteras. Las hermanas solteras que rehúsen deliberadamente seguir el consejo de los líderes de la Iglesia en este asunto quedan sujetas a la disciplina de la Iglesia.

    21.4.4

    Control de la natalidad

    Las parejas casadas que pueden tener hijos tienen el privilegio de proporcionar cuerpos mortales para los hijos de Dios procreados en espíritu y son responsables de nutrirlos y de criarlos. La decisión con respecto a cuántos hijos tener y cuándo tenerlos es extremadamente íntima y privada, y debe quedar entre los cónyuges y el Señor. Los miembros de la Iglesia no deben juzgarse unos a otros en este asunto.

    Las parejas casadas deben entender también que las relaciones sexuales en el matrimonio son divinamente aprobadas no solo para el propósito de la procreación, sino también como un medio de expresar amor y fortalecer los lazos emocionales y espirituales entre el esposo y la esposa.

    21.4.5

    Castidad y fidelidad

    La ley de castidad del Señor es la abstinencia de relaciones sexuales fuera del matrimonio lícito, así como la fidelidad dentro del matrimonio. Las relaciones sexuales son apropiadas solo entre un hombre y una mujer que se encuentren legal y lícitamente casados como esposo y esposa. El adulterio, la fornicación, las relaciones homosexuales y lesbianas, y cualquier otra práctica impía, innatural o impura son pecaminosas. Los miembros que violan la ley de castidad del Señor, o que influyen en otros para que lo hagan, quedan sujetos a la disciplina de la Iglesia.

    21.4.6

    Conducta homosexual y atracción hacia personas del mismo sexo

    La conducta homosexual viola los mandamientos de Dios, es contraria a los propósitos de la sexualidad humana y priva a las personas de las bendiciones que se pueden hallar en la vida familiar y en las ordenanzas salvadoras del Evangelio. Las personas que persistan en tal conducta, o que influyan en otros para que la practiquen, quedan sujetos a la disciplina de la Iglesia. La conducta homosexual puede perdonarse por medio de un arrepentimiento sincero.

    Si hay miembros que participen en una conducta homosexual, los líderes de la Iglesia deben ayudarlos a tener una clara comprensión de la fe en Jesucristo, del proceso del arrepentimiento y del propósito de la vida en la tierra.

    Aunque se opone a la conducta homosexual, la Iglesia tiende una mano de comprensión y respeto a las personas que se sienten atraídas hacia personas de su mismo sexo.

    Si los miembros se sienten atraídos hacia personas de su mismo sexo, pero no participan en ninguna conducta homosexual, los líderes deben apoyarlos y alentarlos en su resolución de vivir la ley de castidad y controlar los pensamientos impíos. Estos miembros pueden recibir llamamientos en la Iglesia, y si son dignos y cualifican en todos los demás aspectos, también pueden tener recomendaciones para el templo y recibir las ordenanzas del templo.

    21.4.7

    Fertilización in vitro

    La Iglesia aconseja enérgicamente no recurrir a la fertilización in vitro con semen de otro hombre que no sea el marido o con un óvulo de otra mujer que no sea la esposa. Sin embargo, este es un asunto personal que debe dejarse definitivamente a criterio del esposo y la esposa. Ellos son los únicos responsables de esta decisión.

    21.4.8

    Afiliación al ocultismo

    Los miembros de la Iglesia no deben participar en ninguna forma de adoración a Satanás ni afiliarse de ninguna manera al ocultismo. “Esas prácticas se clasifican entre las obras de tinieblas de que se habla en las Escrituras; tienen por objeto destruir la fe de las personas en Cristo y pondrán en peligro la salvación de los que, a sabiendas, fomenten esa iniquidad. Esas cosas no deben practicarse en juegos, no deben ser temas que se traten en las reuniones de la Iglesia ni deben sondearse en las conversaciones privadas o personales” (Carta de la Primera Presidencia, 18 de septiembre de 1991).

    21.4.9

    Pornografía

    La Iglesia se opone a la pornografía en cualquiera de sus formas. La participación en la pornografía perjudica la vida de las personas, a las familias y a la sociedad. Esa participación también aleja el Espíritu del Señor. Los miembros de la Iglesia deben evitar toda forma de material pornográfico y oponerse a su producción, distribución y uso.

    El folleto Deja que la virtud engalane tus pensamientos proporciona consejos sobre cómo evitar y superar los problemas de la pornografía.

    21.4.10

    Matrimonio entre personas del mismo sexo

    Como principio de doctrina con base en las Escrituras, la Iglesia afirma que el matrimonio entre un hombre y una mujer es esencial en el plan del Creador para el destino eterno de Sus hijos.

    Las relaciones sexuales son apropiadas solo entre un hombre y una mujer que estén legal y lícitamente casados como esposo y esposa. Cualquier otra relación sexual, incluso aquellas entre personas del mismo sexo, es pecaminosa y debilita la institución divinamente creada de la familia. Consecuentemente, la Iglesia afirma la definición del matrimonio como la unión legal y lícita de un hombre y una mujer.

    21.4.11

    Educación sexual

    Los padres tienen la responsabilidad primordial de la educación sexual de sus hijos. La enseñanza sincera y sencilla de este tema en el hogar contribuirá a que los jóvenes eviten graves transgresiones morales. A fin de ayudar a los padres a enseñar este tema importante y delicado, la Iglesia ha publicado Una guía para los padres.

    Allí donde las instituciones de enseñanza ofrezcan clases de educación sexual, los padres deben tratar de asegurarse de que la instrucción que reciban sus hijos esté de acuerdo con valores morales sanos y éticos.

    21.4.12

    Padres solteros

    Se alienta a las miembros solteras de la Iglesia que estén embarazadas a que hablen con su obispo. En virtud del oficio del sacerdocio y el llamamiento que posee, él puede conversar con ellas para que tomen decisiones importantes que afectarán a su bienestar y al de la criatura. También puede ayudarlas a comenzar el proceso del arrepentimiento, si es lo apropiado. Las instrucciones para el obispo se encuentran en el Manual 1, 17.3.12.

    Cuando un hombre y una mujer conciben un hijo fuera de los lazos del matrimonio, se debe hacer todo esfuerzo posible por alentarlos a que se casen. Cuando existe la probabilidad de que el matrimonio no tenga éxito debido a la edad o a otras circunstancias, se debe alentar a los padres solteros a reflexionar en oración sobre cuál sería la mejor opción para su hijo.

    La adopción es una decisión altruista y amorosa que bendice tanto a los padres naturales como al hijo en esta vida y en la eternidad. En el caso de los padres no casados que deseen dar a sus hijos en adopción o de parejas casadas que deseen adoptar, Servicios para la Familia SUD puede prestarles ayuda para encontrar servicios de adopción con licencia y de buena reputación. Los servicios con licencia están organizados para proteger los intereses del niño, indagar sobre los padres adoptivos antes de confiar al niño y proporcionar la supervisión y la asesoría necesarias.

    A los padres naturales que no se casen no se les debe aconsejar que se queden con el niño como una condición para el arrepentimiento ni como una obligación de cuidar a su propio hijo. Por su parte, los abuelos y demás familiares no deben sentirse obligados a facilitar la crianza de los hijos de padres que no se casen, ya que esos niños por lo general no podrán recibir las bendiciones del convenio de sellamiento. Más aún, normalmente los padres solteros no pueden proporcionar la estabilidad ni el entorno alentador que pueden brindar un padre y una madre casados. Los padres solteros deben considerar, por medio de la oración, las mejores condiciones para el niño y las bendiciones que recibe el menor que es sellado a una madre y a un padre (véase la carta de la Primera Presidencia del 26 de junio de 2002).

    Si un padre o una madre que espera un hijo decide criarlo, los líderes y los demás miembros deben tratar tanto al padre o a la madre como al niño con compasión e interés, procurando fortalecer sus habilidades de crianza de los hijos. Servicios para la familia SUD puede ayudar en estas circunstancias. Los líderes alientan al progenitor para que haga que el niño reciba un nombre y se le dé una bendición (véase 20.2,).

    Para informarse sobre si una joven embarazada debe asistir a las reuniones de la Sociedad de Socorro o de las Mujeres Jóvenes, véase 10.12.4.

    21.4.13

    Donación de esperma

    La Iglesia aconseja enérgicamente que no se done esperma.

    21.4.14

    Suicidio

    Es malo quitar la vida, incluso la propia. Sin embargo, una persona que comete suicidio quizás no sea responsable de sus actos, y solo Dios puede juzgar tales asuntos.

    La familia, en consulta con el obispo, decide el lugar donde se llevarán a cabo los servicios funerarios de una persona que haya muerto en esas circunstancias, así como la naturaleza del servicio. Se pueden utilizar para ello las instalaciones de la Iglesia. Si la persona había recibido su investidura, se la puede sepultar con la ropa del templo puesta.

    21.4.15

    Esterilización quirúrgica (incluida la vasectomía)

    La Iglesia aconseja enérgicamente no participar en la esterilización quirúrgica como método optativo de control de la natalidad. Solo se debe considerar si (1) por razones médicas la vida o la salud está en grave peligro o (2) si algún defecto de nacimiento o trauma grave ha causado que una persona quede mentalmente incompetente y no sea responsable de sus hechos. Esas condiciones médicas deben determinarse mediante la opinión médica competente y de acuerdo con la ley. Aun así, las personas responsables de tomar esa decisión deben consultarse entre sí y asesorarse con el obispo, y deben recibir confirmación divina de su decisión por medio de la oración.

    21.4.16

    Maternidad subrogada

    La Iglesia aconseja enérgicamente no participar en la maternidad subrogada. Sin embargo, este es un asunto personal que debe dejarse definitivamente a criterio del esposo y la esposa. Ellos son los únicos responsables de esta decisión.