Manuales y llamamientos
8. Sacerdocio Aarónico
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Tema

“8. Sacerdocio Aarónico”, Manual 2: Administración de la Iglesia, 2019

“8. Sacerdocio Aarónico”, Manual 2

8.

Sacerdocio Aarónico

8.1

Definición y propósitos del Sacerdocio Aarónico

El sacerdocio es el poder y la autoridad de Dios. Se confiere a los miembros varones de la Iglesia que son dignos. Quienes poseen llaves del sacerdocio dirigen la administración de las ordenanzas del Evangelio, la predicación del Evangelio y el gobierno del reino de Dios en la tierra.

El Sacerdocio Aarónico posee “la llave del ministerio de ángeles y el evangelio preparatorio, el cual es el evangelio de arrepentimiento y de bautismo, y la remisión de pecados” (Doctrina y Convenios 84:26–27; véanse también Doctrina y Convenios 13:1; 107:20). El Sacerdocio Aarónico también “tiene el poder para administrar las ordenanzas exteriores” (Doctrina y Convenios 107:14).

Para más información sobre los propósitos y las llaves del sacerdocio, véase el capítulo 2.

8.1.1

Oficios y deberes del Sacerdocio Aarónico

Los oficios del Sacerdocio Aarónico son: diácono, maestro, presbítero y obispo. Cada oficio del sacerdocio tiene derechos y responsabilidades de servicio, incluida la autoridad para administrar ordenanzas del sacerdocio. Para más información acerca de la ordenación a los oficios de diácono, maestro y presbítero, véase 20.7.

8.1.1.1

Diácono

Los hermanos varones dignos pueden recibir el Sacerdocio Aarónico y ser ordenados diáconos a partir de enero del año en que cumplan 12 años. Un diácono tiene las siguientes responsabilidades:

Lleva una vida recta y se mantiene digno de ejercer el sacerdocio. Da un buen ejemplo a los miembros de su cuórum y a los demás miembros de la Iglesia.

Reparte la Santa Cena (véase 20.4.3).

Es “nombrad[o] para velar por la iglesia” (Doctrina y Convenios 84:111). También debe “amonestar, exponer, exhortar, enseñar e invitar a todos a venir a Cristo” (Doctrina y Convenios 20:59). Esta responsabilidad incluye hermanar a los miembros del cuórum y a otros jóvenes, informar a los miembros acerca de las reuniones de la Iglesia, hablar en las reuniones, compartir el Evangelio y dar testimonio.

Ayuda al obispo a “administrar… las cosas temporales” (Doctrina y Convenios 107:68). Esta responsabilidad podría incluir recolectar ofrendas de ayuno, cuidar del pobre y del necesitado, ocuparse del cuidado del centro de reuniones y de sus terrenos, y servir como mensajero del obispo durante las reuniones de la Iglesia.

Participa en la instrucción del cuórum al ser un estudiante activo del Evangelio.

Ayuda al obispado de otras maneras que concuerden con el oficio de diácono. Además, ayuda a los maestros “en todos sus deberes en la iglesia, si la ocasión lo requiere” (Doctrina y Convenios 20:57).

8.1.1.2

Maestro

Los hermanos varones dignos pueden ser ordenados maestros a partir de enero del año en que cumplan 14 años. El maestro tiene todas las responsabilidades de un diácono, además de las siguientes:

Prepara la Santa Cena (véase 20.4.2).

Debe “velar siempre por los miembros de la iglesia, y estar con ellos y fortalecerlos” (Doctrina y Convenios 20:53). Una manera de hacer eso es al servir como hermano ministrante. Se le asigna como compañero de un poseedor del Sacerdocio de Melquisedec.

Ha de “cuidar que no haya iniquidad en la iglesia, ni aspereza entre uno y otro, ni mentiras, ni difamaciones, ni calumnias” (Doctrina y Convenios 20:54). Esta responsabilidad incluye ser un pacificador y un ejemplo de integridad moral y de rectitud.

Ha de “ver que los miembros de la Iglesia se reúnan con frecuencia, y también ver que todos los miembros cumplan con sus deberes” (Doctrina y Convenios 20:55).

Ayuda al obispado de otras maneras que concuerden con el oficio de maestro.

8.1.1.3

Presbítero

Los hermanos varones dignos pueden ser ordenados presbíteros a partir de enero del año en que cumplan 16 años. El presbítero tiene todas las responsabilidades de un diácono y de un maestro, además de las siguientes:

Ha de “predicar, enseñar, exponer, exhortar… y visitar la casa de todos los miembros, y exhortarlos a orar vocalmente, así como en secreto, y a cumplir con todos los deberes familiares” (Doctrina y Convenios 20:46–47).

Cuando lo autorice el obispo, efectúa bautismos, confiere el Sacerdocio Aarónico y ordena a diáconos, maestros y presbíteros (véase Doctrina y Convenios 20:46, 48).

Puede administrar la Santa Cena al oficiar en la mesa sacramental y ofrecer las oraciones sacramentales cuando reciba autorización para hacerlo (véase Doctrina y Convenios 20:46, 77, 79; véase también 20.4.3 en este manual).

Ayuda al obispado de otras maneras que concuerden con el oficio de presbítero.

8.1.1.4

Obispo

Las responsabilidades del obispo con respecto al Sacerdocio Aarónico se detallan en 8.3.1.

8.1.2

Cuórums del Sacerdocio Aarónico

Un cuórum del sacerdocio es un grupo organizado de hermanos. Los objetivos principales de los cuórums son servir a los demás, desarrollar la unidad y la hermandad, e instruir a los miembros en doctrinas, principios y deberes.

El obispo organiza a los diáconos en un cuórum de hasta 12 miembros, a los maestros en un cuórum de hasta 24 miembros y a los presbíteros en un cuórum de hasta 48 miembros (véase Doctrina y Convenios 107:85–87). Si el número de miembros de un cuórum aumenta más allá de estas cifras, el obispo puede dividir el cuórum. Antes de hacerlo, considera el tamaño final del cuórum, los líderes disponibles y el efecto que tendrá en los miembros del cuórum.

En un barrio o una rama con pocos jóvenes, los cuórums del Sacerdocio Aarónico pueden reunirse juntos para recibir instrucción o realizar actividades.

8.1.3

Propósitos del Sacerdocio Aarónico

Los jóvenes se encuentran en un momento de preparación y de crecimiento espiritual personal. Por consiguiente, los padres, el obispado y los demás líderes del Sacerdocio Aarónico, ayudan a cada joven a:

  1. Convertirse al evangelio de Jesucristo y vivir según sus enseñanzas.

  2. Servir fielmente en los llamamientos del sacerdocio y cumplir las responsabilidades de los oficios del sacerdocio.

  3. Brindar servicio significativo.

  4. Prepararse y vivir dignamente para recibir el Sacerdocio de Melquisedec y las ordenanzas del templo.

  5. Tener una recomendación para el templo de uso limitado y, en lo posible, utilizarla con regularidad.

  6. Prepararse para servir honorablemente en una misión de tiempo completo.

  7. Obtener la mayor instrucción académica posible.

  8. Prepararse para llegar a ser un esposo y padre digno.

  9. Dar el debido respeto a las mujeres, las jóvenes y los niños.

Los padres y los líderes ayudan a los jóvenes a lograr estos objetivos en las noches de hogar, el estudio del Evangelio en el hogar, las reuniones, las actividades y las entrevistas, alentándolos a participar en el programa Mi Deber a Dios (véase 8.12).

Los jóvenes no deben recitar estos objetivos en sus reuniones o actividades.

8.2

Funciones de los padres y los líderes de la Iglesia

Los padres tienen la responsabilidad primordial del bienestar espiritual y físico de sus hijos (véase Doctrina y Convenios 68:25–28). El obispado y otros líderes del Sacerdocio Aarónico apoyan a los padres en esta responsabilidad, pero no los reemplazan. Ofrecen apoyo de las siguientes maneras:

Colaboran con los padres para ayudar a sus hijos a prepararse para las ordenaciones al sacerdocio, la investidura del templo, el servicio misional de tiempo completo, el matrimonio en el templo y la paternidad.

Fomentan la comunicación entre los jóvenes y sus padres.

Se aseguran de que las actividades del cuórum y otros eventos para los jóvenes no pongan cargas excesivas en la familia ni compitan con las actividades familiares.

Los líderes deben ser especialmente sensibles a los jóvenes que provengan de hogares que carecen de un fuerte apoyo para vivir el Evangelio.

8.3

Líderes del Sacerdocio Aarónico de barrio

Este capítulo se centra en administrar los cuórums del Sacerdocio Aarónico de tal modo que fortalezcan a cada joven y a su familia. Los líderes del Sacerdocio Aarónico repasan con frecuencia el capítulo 3, donde se detallan principios generales de liderazgo. Estos principios incluyen el prepararse espiritualmente, participar en consejos, ministrar a los demás y enseñar el evangelio de Jesucristo.

En este capítulo, el término líderes de cuórum se refiere a la presidencia del cuórum de diáconos, a la presidencia del cuórum de maestros y al obispo y sus ayudantes del cuórum de presbíteros. Los miembros de la presidencia de los Hombres Jóvenes son asesores de cuórum, no líderes de cuórum.

8.3.1

Obispado

El obispo supervisa los cuórums del Sacerdocio Aarónico del barrio. Él y sus consejeros componen el obispado y la presidencia del Sacerdocio Aarónico del barrio (véase Doctrina y Convenios 107:13–15). Velan por los jóvenes y los fortalecen de manera individual, colaborando estrechamente con los padres y con otros líderes.

8.3.1.1

Obispo

El obispo es el sumo sacerdote presidente del barrio. También es el presidente del cuórum de presbíteros (véase Doctrina y Convenios 107:87–88). En una rama, el presidente de rama actúa como el presidente del cuórum de presbíteros.

En el liderazgo del cuórum de presbíteros, el obispo sirve con dos ayudantes, ambos presbíteros. Aunque delega muchas responsabilidades a sus ayudantes, sirve personal y activamente como presidente del cuórum, promoviendo un espíritu de amor y unidad en el cuórum. Asiste con regularidad a las reuniones de presidencia del cuórum y a las reuniones dominicales del cuórum, y las preside. Participa en el servicio que brinda el cuórum y en sus actividades. En su ausencia, designa a uno de sus ayudantes para que asuma las responsabilidades de liderazgo del cuórum. Cuando se releva a un obispo, también se releva a sus ayudantes.

El obispo entrevista a los jóvenes que se están preparando para ser ordenados al oficio de presbítero. También entrevista a los hermanos recién bautizados que tienen por lo menos 11 años y que van a cumplir 12 años durante el año para ser ordenados al oficio correspondiente del Sacerdocio Aarónico (véanse 5.2.2 y el Manual 1, 16.7.2) y para recibir una recomendación para el templo de uso limitado (véase el Manual 1, 3.4.6 y 3.4.14). Lleva a cabo esa entrevista para los nuevos conversos poco después de su confirmación, por lo general en menos de una semana.

8.3.1.2

El obispo y sus consejeros

El obispo asigna a uno de sus consejeros que supervise el cuórum de diáconos y al otro que supervise el cuórum de maestros. Estos consejeros promueven un espíritu de amor y unidad en los cuórums. Asisten a las reuniones de presidencia del cuórum y a las reuniones dominicales del cuórum con la mayor frecuencia posible. También participan en el servicio que brinda el cuórum y en sus actividades.

Con ayuda de los asesores de cuórum, el obispo y sus consejeros enseñan pautas de liderazgo a los líderes de cuórum y los ayudan a cumplir con sus responsabilidades.

El obispo asigna a uno de sus consejeros para que supervise la organización de los Hombres Jóvenes del barrio bajo su dirección. Este consejero trata con regularidad asuntos de los Hombres Jóvenes con la presidencia de los Hombres Jóvenes del barrio y presenta un informe de estas deliberaciones en las reuniones de obispado.

El obispo entrevista a cada joven al menos una vez al año y, de ser posible, entrevista dos veces al año a cada miembro del cuórum de presbíteros. Si esto no fuera posible, asigna a un consejero para que haga algunas de esas entrevistas. Después de que cada joven que sea miembro del cuórum de diáconos o del de maestros tenga su entrevista anual con el obispo, en otra ocasión durante el año tiene una entrevista con el consejero del obispado que supervisa su cuórum. Las pautas sobre las entrevistas de los jóvenes, los obispos y sus consejeros se pueden consultar en el Manual 1, 7.1.7.

El obispo o un consejero asignado entrevista a los jóvenes que se estén preparando para ser ordenados a los oficios de diácono y maestro.

El obispo o un consejero asignado entrevista con regularidad al presidente del cuórum de diáconos, al presidente del cuórum de maestros y a los ayudantes del cuórum de presbíteros. En estas entrevistas, el miembro del obispado y el líder de cuórum analizan los deberes del sacerdocio, el progreso de cada miembro del cuórum y el progreso del cuórum en general.

El obispo y sus consejeros reconocen en la reunión sacramental a cada joven cuando sea ordenado a un oficio en el sacerdocio. Los jóvenes no suben al estrado, pero se ponen de pie en la congregación cuando se presenten sus nombres y se los sostenga. A los jóvenes también se los reconoce en la reunión sacramental cuando hayan completado el programa Mi Deber a Dios.

El obispo y sus consejeros supervisan el programa de escultismo donde haya sido autorizado por la Iglesia (véase 8.13.4).

El obispo llama y aparta al presidente de los Hombres Jóvenes. Puede asignar a sus consejeros para que llamen y aparten a los consejeros de la presidencia de los Hombres Jóvenes, al secretario de los Hombres Jóvenes, a los ayudantes de los asesores de cuórum y a otras personas que sirven con los hombres jóvenes.

El obispo llama a sus ayudantes del cuórum de presbíteros. Él o un consejero asignado llama a las presidencias de los cuórums de diáconos y de maestros, así como a los secretarios de los cuórums. Los miembros del obispado deliberan en consejo y en oración para determinar a quién llamar a estos cargos; no seleccionan a los líderes simplemente por su edad o antigüedad en el cuórum. El obispo y sus consejeros pueden consultar con los miembros de la presidencia de los Hombres Jóvenes del barrio al buscar inspiración respecto a quién llamar.

Cuando un miembro del obispado llama a un joven a servir como presidente del cuórum de diáconos o de maestros, le pide que recomiende a quién llamar como consejeros y secretario. El miembro del obispado aconseja al presidente del cuórum para que emprenda esta responsabilidad con oración, buscando la guía del Señor en cuanto a quién recomendar. No obstante, el miembro del obispado también ayuda al presidente del cuórum a entender que la responsabilidad final de recibir inspiración en cuanto a quién llamar recae en el obispado.

Un miembro del obispado solicita permiso a los padres de un joven antes de pedirle que sirva en cualquiera de estos llamamientos.

Después de extender estos llamamientos, un miembro del obispado presenta a los líderes de cuórum para su voto de sostenimiento en la reunión de su cuórum. Después, el obispo o un consejero asignado aparta a los jóvenes. El obispo aparta a sus ayudantes del cuórum de presbíteros. También aparta al presidente del cuórum de diáconos y al del cuórum de maestros porque solo él puede otorgarles las llaves del sacerdocio correspondientes a sus llamamientos. Él puede asignar a sus consejeros para que aparten a los consejeros de las presidencias del cuórum de diáconos y del de maestros, y a los secretarios de los cuórums.

Un miembro del obispado anuncia esos llamamientos en la reunión sacramental, pero no pide un voto de sostenimiento.

8.3.2

Presidencias de cuórum y ayudantes del obispo en el cuórum de presbíteros

Los líderes de los cuórums del Sacerdocio Aarónico se sientan “en concilio” o consejo con los miembros del cuórum y les enseñan “los deberes de su oficio” (véase Doctrina y Convenios 107:85–86). Buscan inspiración en el cumplimiento de sus responsabilidades. También reciben instrucción y guía del obispado y de los asesores del cuórum. Los presidentes de los cuórums del Sacerdocio Aarónico poseen las llaves del sacerdocio para dirigir la obra de los cuórums que presiden. Los consejeros de las presidencias de los cuórums de diáconos y de maestros, y los ayudantes del obispo en el cuórum de presbíteros no poseen llaves del sacerdocio.

Las presidencias de cuórum del Sacerdocio Aarónico y los ayudantes del obispo en el cuórum de presbíteros velan por los miembros de los cuórums y los demás jóvenes de la edad correspondiente al cuórum, y los hermanan. Prestan especial atención a los que son miembros nuevos o menos activos, y a los que tienen discapacidades u otras necesidades especiales. Los líderes de cuórum se esfuerzan por fomentar el amor y la hermandad entre los miembros de los cuórums.

Los líderes de cuórum del Sacerdocio Aarónico proporcionan a los miembros de los cuórums oportunidades de tener asignaciones del sacerdocio, experiencias de liderazgo y crecimiento espiritual.

Llevan a cabo reuniones regulares de presidencia de cuórum.

Dirigen las reuniones dominicales de los cuórums.

Ayudan a planificar las actividades de los cuórums, incluso la Mutual.

Ayudan a los miembros de los cuórums a fijarse metas en el programa Mi deber a Dios y a lograrlas.

En ocasiones pueden impartir instrucción del Evangelio en las reuniones dominicales de cuórum con la ayuda de los asesores del cuórum.

El presidente del cuórum de diáconos, el presidente del cuórum de maestros y uno de los ayudantes del cuórum de presbíteros sirven en el comité del obispado para la juventud (véase 18.2.9).

8.3.3

Secretarios de cuórum

Los secretarios de cuórum tienen las siguientes responsabilidades:

Recaban y repasan los datos de asistencia, y los envían al secretario de los Hombres Jóvenes.

Consultan con los líderes de cuórum para preparar las agendas de las reuniones de presidencia. Asisten a estas reuniones, toman notas y realizan un seguimiento de las asignaciones.

Pueden ayudar a los líderes y a los asesores de cuórum a planificar actividades.

8.3.4

Presidencia de los Hombres Jóvenes de barrio (asesores de los cuórums del Sacerdocio Aarónico)

La presidencia de los Hombres Jóvenes de barrio consta de un presidente y dos consejeros. Sirven como asesores de los cuórums del Sacerdocio Aarónico y trabajan bajo la dirección del obispado. También reciben orientación y apoyo constante de la presidencia de los Hombres Jóvenes de estaca.

8.3.4.1

Presidente de los Hombres Jóvenes de barrio

El presidente de los Hombres Jóvenes tiene las siguientes responsabilidades:

Sirve como miembro del consejo de barrio. Como tal, participa en los esfuerzos por edificar la fe y fortalecer a las personas y a las familias (véase el capítulo 4). También es miembro del comité del obispado para la juventud (véase 18.2.9).

Enseña sus deberes a otros líderes de los Hombres Jóvenes, utilizando este manual como fuente de consulta.

Supervisa los registros, los informes, el presupuesto y las finanzas de la organización de los Hombres Jóvenes de barrio. El secretario de los Hombres Jóvenes ayuda con esta responsabilidad.

8.3.4.2

Presidente de los Hombres Jóvenes de barrio y sus consejeros

El presidente de los Hombres Jóvenes y sus consejeros sirven como asesores de los cuórums del Sacerdocio Aarónico. El presidente es el asesor del cuórum de presbíteros, el primer consejero es el asesor del cuórum de maestros y el segundo consejero es el asesor del cuórum de diáconos. Tienen las siguientes responsabilidades:

Guían a los cuórums del Sacerdocio Aarónico en el cumplimiento de sus deberes del sacerdocio.

Llegan a conocer a cada joven y a familiarizarse con sus talentos, intereses y desafíos. Buscan maneras de fortalecer individualmente a los jóvenes, ayudarlos para que su testimonio crezca y animarlos a participar en sus cuórums. Prestan especial atención a los jóvenes que son miembros nuevos o a los que son menos activos.

Apoyan a cada joven en su familia.

Ayudan a los jóvenes a trabajar de cara a los objetivos que figuran en 8.1.3. Esto incluye el ayudarlos a fijarse metas en el programa Mi Deber a Dios y lograrlas.

En respuesta a asignaciones que se den en las reuniones del consejo de barrio, pueden trabajar con las presidencias de cuórum para organizar comités de servicio.

Pueden consultar con los padres y los líderes del sacerdocio en cuanto a las necesidades de los jóvenes.

Con regularidad, enseñan lecciones en las reuniones dominicales de los cuórums, aunque pueden compartir esta responsabilidad con los ayudantes de los asesores. Supervisan las tareas de mejorar el aprendizaje y la enseñanza del Evangelio en los cuórums. Participan en las reuniones de consejo de maestros y alientan a otros líderes a hacer lo mismo (véase 5.5.7). En estos esfuerzos, siguen los principios de 5.5.3 y 5.5.4.

Asisten a las reuniones de presidencia de los cuórums del Sacerdocio Aarónico y brindan guía cuando sea necesario. Ayudan al obispado a enseñar técnicas y cualidades de liderazgo a las presidencias de los cuórums y a los ayudantes del cuórum de presbíteros (véase 8.14).

Trabajan con los líderes de cuórum para planificar y llevar a cabo actividades de cuórum, incluso las actividades de la Mutual.

Ayudan al obispado y a los líderes de cuórum a edificar la unidad de los cuórums.

Realizan reuniones de presidencia de los Hombres Jóvenes. También se reúnen con regularidad con el consejero del obispado que supervisa la organización de los Hombres Jóvenes.

Allí donde la Iglesia autorice el programa de escultismo, a los miembros de la presidencia de los Hombres Jóvenes por lo general se les llama a servir como líderes Scout, pero también se les puede llamar a servir como ayudantes de los líderes Scout (véase 8.13.4).

8.3.5

Secretario de los Hombres Jóvenes de barrio

El secretario de los Hombres Jóvenes tiene las siguientes responsabilidades:

Consulta con la presidencia de los Hombres Jóvenes para preparar las agendas de las reuniones de presidencia. Asiste a estas reuniones, toma notas y realiza un seguimiento de las asignaciones.

Instruye a los secretarios de cuórum y supervisa su tarea de llevar los registros de asistencia de los cuórums. Al menos trimestralmente, recaba la información de la asistencia, la revisa con el presidente de los Hombres Jóvenes y la envía al secretario de barrio.

Se asegura de que el obispado y la presidencia de los Hombres Jóvenes estén al tanto de los jóvenes que no estén asistiendo con regularidad y de los que pronto reunirán los requisitos para ser ordenados a otro oficio en el sacerdocio.

Se le puede asignar que registre el progreso de cada joven que participa en el programa Mi Deber a Dios.

Ayuda a la presidencia de los Hombres Jóvenes a preparar un presupuesto anual y a dar cuenta de los gastos.

8.3.6

Ayudantes de los asesores de los cuórums del Sacerdocio Aarónico

El obispado puede llamar a ayudantes de los asesores de los cuórums para ayudar a la presidencia de los Hombres Jóvenes con sus responsabilidades. Los ayudantes de los asesores de los cuórums pueden enseñar algunas de las lecciones en las reuniones dominicales de los cuórums. También pueden ayudar con las actividades, incluso la Mutual.

Allí donde la Iglesia autorice el escultismo, a los ayudantes de los asesores de los cuórums por lo general se les llama a servir como ayudantes de los líderes Scout, pero también pueden ser llamados a servir como líderes Scout (véase 8.13.4).

8.3.7

Entrenadores deportivos

El obispado puede llamar a hermanos varones como entrenadores de equipos deportivos de los Hombres Jóvenes. Estos sirven bajo la dirección de la presidencia de los Hombres Jóvenes. Para más información acerca de los programas deportivos, véase 13.6.21.

8.4

Servir como hermanos ministrantes

Servir como hermanos ministrantes es una responsabilidad del sacerdocio para los maestros, los presbíteros y los poseedores del Sacerdocio de Melquisedec. Para informarse detalladamente acerca de ese servicio, incluidas las instrucciones sobre cómo dar asignaciones a los poseedores del Sacerdocio Aarónico, véase 7.4.

Todos los jóvenes del cuórum de maestros o del de presbíteros pueden recibir asignaciones como hermanos ministrantes. No es necesario esperar a que cumplan 14 años.

La norma de que dos adultos responsables estén presentes con los jóvenes no se aplica a la asignación de compañeros ministrantes. Sin embargo, bajo la dirección del obispo, los líderes deben ejercer sabiduría y procurar inspiración cuando asignen a jóvenes como compañeros de adultos (véase 7.4.3).

Los compañeros adultos deben evitar situaciones que pudieran malinterpretarse. Deben ser cuidadosos en cuanto a estar a solas uno con el otro, de modo que los jóvenes tengan una experiencia segura y gratificante con la ministración. Además, los líderes deben ejercer prudencia para no asignar a los jóvenes a hogares o situaciones familiares difíciles. Cuando a un joven se le asigne un compañero que no sea su padre, los líderes deben confirmar que los padres del joven no se oponen a la asignación.

8.5

Recolectar ofrendas de ayuno

Cuando un barrio esté concentrado geográficamente, y si las condiciones de seguridad lo permiten, el obispo puede pedir a los poseedores del Sacerdocio Aarónico, especialmente a los diáconos, que cada mes se pongan en contacto con familias de miembros para darles la oportunidad de contribuir ofrendas de ayuno.

Los poseedores del sacerdocio deben ir de dos en dos cuando recojan las ofrendas de ayuno. En caso necesario, algunos poseedores del Sacerdocio de Melquisedec pueden acompañar a los del Sacerdocio Aarónico.

Los miembros no deben dar otras contribuciones, tales como diezmos, a quienes recojan las ofrendas de ayuno.

Los que recogen las ofrendas de ayuno las entregan de inmediato a un miembro del obispado.

8.6

Ayudar a los niños de 10 y 11 años a prepararse para recibir el sacerdocio

8.6.1

Padres y hermanos ministrantes

Los padres de un niño de 10 u 11 años tienen la responsabilidad primordial de ayudarlo a prepararse para recibir el Sacerdocio Aarónico. También pueden ayudar otros familiares y los hermanos ministrantes. El apoyo de los hermanos ministrantes puede ser especialmente importante en los hogares donde el padre esté ausente o no sea un miembro activo de la Iglesia.

8.6.2

Líderes y maestros de la Primaria

Las líderes y los maestros de la Primaria apoyan a las familias al ayudar a los niños de 10 y 11 años a prepararse para recibir el Sacerdocio Aarónico.

Cada año, y bajo la dirección del obispado, la presidencia de la Primaria prepara una reunión llamada Preparación para el templo y el sacerdocio (véase 11.5.5). Se puede invitar a participar a la presidencia del cuórum de diáconos y a la de los Hombres Jóvenes.

8.7

Ayudar a los miembros de los cuórums a prepararse para misiones de tiempo completo

El Señor espera que todo joven capaz se prepare espiritual, física, mental, emocional y económicamente para el servicio misional de tiempo completo. Cuanto antes decida un joven servir en una misión, más probable es que lo haga.

Cada joven debe prepararse desarrollando su propio testimonio y su propia relación con el Señor. También debe prepararse mediante el estudio de las Escrituras, especialmente el Libro de Mormón. Muchas de las metas y actividades que se sugieren en el programa Mi Deber a Dios pueden ayudar a un joven a prepararse para el servicio misional.

Los padres tienen la responsabilidad primordial de ayudar a sus hijos a prepararse para servir en misiones de tiempo completo. Otros familiares, los miembros del obispado, las presidencias y los asesores de los cuórums del Sacerdocio Aarónico, los hermanos ministrantes y otras personas apoyan a los padres en ese esfuerzo.

Ayudar a los miembros de los cuórums a prepararse para el servicio misional es una importante prioridad de los miembros del obispado y de los asesores de cuórum. Esta preparación comienza en el cuórum de diáconos y continúa durante todos los años que cada joven esté en el Sacerdocio Aarónico. Los líderes buscan maneras de incluir la preparación misional en las reuniones de cuórum, las reuniones de presidencia, las actividades de los cuórums y otras situaciones.

Los miembros del obispado y los asesores de cuórum ayudan a los jóvenes a prepararse de las siguientes formas para servir en misiones de tiempo completo:

Brindan oportunidades en las reuniones y las actividades de los cuórums para que los miembros del cuórum sientan y reconozcan la influencia del Espíritu Santo.

Alientan a los jóvenes a tener una recomendación para el templo de uso limitado y, de ser posible, que la utilicen con regularidad.

Enseñan a los jóvenes las doctrinas básicas que enseñan los misioneros, tales como la expiación de Jesucristo, la restauración del Evangelio por conducto del profeta José Smith, el Plan de Salvación, el bautismo y el don del Espíritu Santo. Pueden utilizar Predicad Mi Evangelio como fuente de consulta para enseñar estas doctrinas.

Animan a los jóvenes a estudiar las Escrituras, en especial el Libro de Mormón, por sí mismos y a diario. También los animan a que estudien Predicad Mi Evangelio.

Enseñan a los jóvenes y a sus padres acerca de lo que se espera de un misionero de tiempo completo. Esas expectativas incluyen un conocimiento y un testimonio del Evangelio, la dignidad personal, el buen estado físico, la madurez social y emocional, y la preparación económica. Los líderes adultos orientan a los jóvenes a fijarse metas para lograr estas expectativas.

Animan a los jóvenes a asistir a Seminario.

Proporcionan oportunidades de prestar servicio, entre ellas las asignaciones para que los maestros y presbíteros sirvan como maestros ministrantes.

Dan a los jóvenes oportunidades de enseñar el Evangelio en reuniones de cuórum y otros contextos.

Animan a los jóvenes a compartir el Evangelio con sus amigos y familiares.

Proporcionan oportunidades para que los jóvenes aprendan de exmisioneros de tiempo completo que sean ejemplares y para que interactúen con ellos, tanto en contextos formales como informales.

Como parte de esta preparación, el obispado y los asesores de cuórum animan a los jóvenes de la edad de los presbíteros a asistir a una clase de preparación misional. Según el número de estos jóvenes, esta clase podría organizarla el obispado en el barrio, o la presidencia de estaca en la estaca. Las principales fuentes de consulta para estas clases son las Escrituras, el Manual misional y Predicad Mi Evangelio. Esta clase no se imparte durante las reuniones dominicales regulares. Según el criterio del presidente de estaca o del obispo, y atendiendo a las necesidades locales, se puede llevar a cabo en otros horarios para personas, familias o grupos.

En el Manual 1, 4.2 se proporcionan instrucciones adicionales para los obispos.

8.8

Conferir el Sacerdocio de Melquisedec a jóvenes de 18 años

Los hermanos dignos pueden recibir el Sacerdocio de Melquisedec y ser ordenados al oficio de élder cuando tienen 18 años de edad o más. Debido circunstancias personales, tales como la madurez y el testimonio del joven, la graduación escolar, el deseo de seguir con su grupo de compañeros o la asistencia a la universidad, el obispo determina si se debe ordenar a un joven al oficio de élder poco después de cumplir los 18 años o si puede permanecer en el cuórum de presbíteros algo más de tiempo. Antes de decidirlo, el obispo consulta con el joven y sus padres. A los 19 años, o antes de partir del hogar para ir a la universidad, hacer el servicio militar o empezar un trabajo de jornada completa, todos los hermanos dignos deben ser ordenados élderes.

Los líderes de los Hombres Jóvenes y del cuórum de élderes trabajan juntos para que la transición al cuórum de élderes sea satisfactoria para cada joven.

8.9

Reuniones de liderazgo

8.9.1

Reunión del consejo de barrio

El presidente de los Hombres Jóvenes sirve como miembro del consejo de barrio (véase el capítulo 4).

8.9.2

Reunión del comité del obispado para la juventud

El obispo preside el comité del obispado para la juventud. Este comité lo integran el obispado, uno de los ayudantes del obispo en el cuórum de presbíteros, los presidentes de los cuórums de diáconos y maestros, las presidentas de las clases de las Mujeres Jóvenes, el presidente de los Hombres Jóvenes y la presidenta de las Mujeres Jóvenes. Para más información, véase 18.2.9.

8.9.3

Reunión de presidencia de cuórum

Cada presidencia de cuórum efectúa una reunión de presidencia con regularidad. El obispo asiste regularmente a la reunión de presidencia del cuórum de presbíteros y la preside, y uno de sus ayudantes la dirige. El presidente del cuórum de diáconos y el presidente del cuórum de maestros dirigen sus reuniones de presidencia y las presiden, a menos que asista un miembro del obispado. Los asesores y los secretarios de cuórum también asisten a estas reuniones. Los secretarios toman notas y realizan un seguimiento de las asignaciones.

La agenda podría incluir los siguientes puntos:

  1. Planificar maneras de fortalecer a los miembros del cuórum, incluso a los miembros nuevos y a los menos activos. También planificar maneras de hermanar a jóvenes de otras religiones.

  2. Leer y analizar pasajes de las Escrituras e instrucciones de los líderes de la Iglesia relacionados con las responsabilidades de los líderes del sacerdocio.

  3. Planear visitas a miembros del cuórum, según sea necesario.

  4. Analizar maneras de ayudar a cada joven a tener éxito en el programa Mi Deber a Dios.

  5. Planear reuniones y actividades de cuórum.

  6. Considerar puntos a tratar en la reunión del comité del obispado para la juventud (véase 18.2.9).

  7. Recibir capacitación de liderazgo de los miembros del obispado o de los asesores de cuórum.

Allí donde la Iglesia autorice el programa de escultismo, la reunión de presidencia del cuórum podría utilizarse para hacer planes para la unidad de escultismo del cuórum después de que se hayan analizado los puntos anteriores. Si los líderes de escultismo de jóvenes y adultos no se encontraran ya presentes, se les puede invitar a la reunión para participar en esta deliberación. Se puede incluir a jóvenes de otras religiones que posean cargos de liderazgo en la unidad de escultismo. El presidente del cuórum sigue presidiendo esta parte de la reunión, o podría invitar a un joven líder de escultismo a que la dirija. Los asesores de cuórum se aseguran de que cada actividad de escultismo concuerde con los objetivos que figuran en 8.1.3.

8.9.4

Reunión de la presidencia de los Hombres Jóvenes de barrio

La presidencia de los Hombres Jóvenes realiza una reunión de presidencia con regularidad. El presidente preside la reunión y la dirige. El secretario asiste, toma notas y realiza un seguimiento de las asignaciones.

La agenda podría incluir los siguientes puntos:

  1. Evaluar cómo los jóvenes de cada cuórum están logrando los objetivos que figuran en 8.1.3. Planificar maneras de ayudar a cada joven a lograr esos objetivos más plenamente.

  2. Leer y analizar pasajes de las Escrituras e instrucciones de los líderes de la Iglesia relacionados con las responsabilidades de los líderes del sacerdocio.

  3. Hacer planes para instruir a los líderes de cuórum en sus deberes.

  4. Analizar la eficacia de las actividades de los cuórums. Analizar maneras de incluir a los jóvenes en la planificación de actividades significativas.

  5. Analizar la instrucción del Evangelio que se lleva a cabo en las reuniones dominicales de cuórum y planear maneras de mejorarla.

  6. Revisar los registros de asistencia. Planificar maneras de ayudar a los miembros nuevos y a los jóvenes menos activos a participar.

  7. Revisar el presupuesto y los gastos de los Hombres Jóvenes.

El consejero del obispado que supervisa la organización de los Hombres Jóvenes puede asistir de vez en cuando a la reunión de presidencia de los Hombres Jóvenes para recibir informes y dar consejo. La presidencia de los Hombres Jóvenes también puede invitar a los líderes de cuórum y a los ayudantes de los asesores, según sea necesario.

8.9.5

Reunión de líderes del sacerdocio de estaca

La presidencia de estaca convoca una reunión para líderes del sacerdocio de estaca en el marco de cada conferencia de estaca (véase 18.3.1, apartado 2). La presidencia también convoca otra reunión de líderes del sacerdocio de estaca durante el año, por un total de tres reuniones anuales de este tipo.

Las presidencias y los secretarios de los Hombres Jóvenes de barrio asisten a estas reuniones. De vez en cuando se podría invitar a las presidencias de los cuórums de diáconos y de maestros, como cuando la reunión incluye temas que les serán especialmente útiles en sus llamamientos.

8.10

Normas

Las normas proporcionan una dirección clara para fortalecer y guiar a los miembros de la Iglesia. Si los jóvenes observan las normas del Evangelio, prestarán un gran servicio en la Iglesia y el mundo, y también serán dignos de recibir las ordenanzas del templo.

En el librito Para la Fortaleza de la Juventud, la Primera Presidencia detalla las normas del Evangelio y enseña a los jóvenes la forma de ponerlas en práctica. Cada joven debe tener un ejemplar de Para la Fortaleza de la Juventud y debe repasar las normas con frecuencia y considerar si las está viviendo como debiera.

Los asesores de los cuórums y los ayudantes de los asesores deben estudiar las normas del librito y ser ejemplos de ellas. Deben buscar maneras de enseñar y reforzar estas normas con frecuencia en las lecciones, las actividades de la Mutual, los campamentos, la conferencia de la juventud y en otras actividades.

Los miembros del obispado y los asesores de cuórum pueden animar a los padres a estudiar las normas del Evangelio, ser un ejemplo de ellas y analizarlas con sus hijos varones. También pueden animar a los jóvenes a emplear Para la Fortaleza de la Juventud como fuente de consulta para lecciones de la noche de hogar y en discursos.

8.11

Reuniones de los cuórums del Sacerdocio Aarónico

Las reuniones de los cuórums del Sacerdocio Aarónico se llevan a cabo el segundo y cuarto domingo de cada mes y duran 50 minutos.

Los objetivos de las reuniones de cuórum son fortalecer la fe en el Padre Celestial y Su Hijo, Jesucristo; dirigir los asuntos del cuórum, aprender los deberes del sacerdocio y estudiar el evangelio de Jesucristo. Los líderes y asesores de cuórum planifican las reuniones en oración a fin de lograr estos objetivos.

Por lo general, los cuórums del Sacerdocio Aarónico se reúnen por separado. Sin embargo, en un barrio o una rama con pocos jóvenes, los cuórums podrían reunirse juntos para recibir instrucción. Aun cuando los cuórums se reúnan juntos, deben organizarse cuórums separados, con líderes de jóvenes llamados y sostenidos para cada cuórum. Cuando sea posible, cada cuórum debe empezar a reunirse por separado.

Los presidentes de cuórum presiden las reuniones del cuórum a menos que esté presente una persona que tenga autoridad superior para presidir. Dirige la reunión un miembro de la presidencia del cuórum o un ayudante del cuórum de presbíteros, quien les recuerda a los miembros del cuórum los materiales de estudio en el hogar de Ven, sígueme — Para uso individual y familiar correspondientes a ese día y la semana siguiente. Si los cuórums se reúnen juntos, los ayudantes del cuórum de presbíteros y los miembros de las presidencias del cuórum de maestros y del de diáconos se turnan para dirigir.

Las lecciones en las reuniones de cuórum se centran en temas del Evangelio de Ven, sígueme — Para el Sacerdocio Aarónico. Los líderes, con la ayuda de las presidencias de cuórum y de los ayudantes, seleccionan los bosquejos de las lecciones que mejor satisfagan las necesidades de los miembros del cuórum y que están disponibles en ComeFollowMe.ChurchofJesusChrist.org y en el manual impreso Ven, sígueme — Para el Sacerdocio Aarónico. Los líderes alientan a cada miembro del cuórum a que lleve sus Escrituras si es posible.

Las lecciones por lo general las enseñan los asesores de cuórum o los ayudantes de los asesores. Estos hermanos pueden dividir esta responsabilidad según sea necesario. Los miembros del obispado, los líderes de cuórum y otros miembros del cuórum pueden colaborar en la enseñanza. Cuando los líderes o los miembros del cuórum imparten la instrucción, el asesor o un padre los ayuda a prepararse. Las personas que enseñan deben ceñirse a los principios que figuran en 5.5.4.

Los adultos de 19 años de edad en adelante que poseen un oficio en el Sacerdocio Aarónico son futuros élderes y se reúnen con el cuórum de élderes para la instrucción del domingo. El obispo también puede invitar a poseedores del Sacerdocio Aarónico de 18 años a reunirse con el cuórum de élderes.

Cuando exista una necesidad especial, los cuórums del Sacerdocio Aarónico pueden reunirse juntos brevemente antes de que los jóvenes vayan a las reuniones de cuórum individuales. Los jóvenes y las jovencitas también pueden reunirse juntos ocasionalmente, según lo indique el obispado.

Las reuniones dominicales de cuórum no comienzan con un himno o una oración, pero concluyen con una oración. Pueden usarse himnos para mejorar la lección según sea apropiado.

8.12

Programa Mi Deber a Dios

Se anima a todos los poseedores del Sacerdocio Aarónico a participar en el programa Mi Deber a Dios. Este programa da a los poseedores del Sacerdocio Aarónico oportunidades de desarrollar fortaleza espiritual, aprender sus deberes del sacerdocio y cumplir con ellos, prepararse para recibir el Sacerdocio de Melquisedec y servir en misiones de tiempo completo, mantener la salud física y mejorar sus relaciones con los demás.

Los padres y los líderes animan a los jóvenes a participar en el programa tan pronto como sean ordenados a su primer oficio en el sacerdocio. Los jóvenes siguen fijándose metas durante todos sus años en el Sacerdocio Aarónico.

8.13

Actividades

Los líderes y los asesores de cuórum planifican actividades basándose en las necesidades y los intereses de los miembros de sus cuórums. Hacen un esfuerzo especial por tratar de tender una mano a todos los jóvenes, incluso a los que acaban de unirse a la Iglesia y los que son menos activos. Las actividades pueden ayudar a los jóvenes a lograr sus metas del programa Mi Deber a Dios. Los líderes de cuórum deben participar tanto como puedan en la planificación y la realización de las actividades.

Los planes para las actividades de los cuórums debe aprobarlos un miembro del obispado y deben ceñirse a las pautas del capítulo 13.

8.13.1

Mutual

La mayoría de las actividades de cuórum tienen lugar durante un período denominado Mutual. El término Mutual sugiere experiencias compartidas en las que hay respeto y apoyo mutuos, y oportunidades de aprender juntos. Las actividades de la Mutual deben proporcionar a los jóvenes una variedad de oportunidades de servir a los demás y de desarrollarse espiritual, social, física e intelectualmente.

Por lo general, la Mutual se lleva a cabo una vez a la semana. Si viajar u otras restricciones hicieran esto poco práctico, la Mutual podría realizarse con menos frecuencia, pero debería hacerse por lo menos una vez al mes. La Mutual debe durar entre 1 hora y 1 hora y media, y debe llevarse a cabo un día o una tarde que no sean domingo ni lunes.

La presidencia de los Hombres Jóvenes, bajo la dirección del obispado, supervisa la Mutual para los jóvenes.

Las presidencias de los Hombres Jóvenes y de las Mujeres Jóvenes pueden utilizar las actividades de la Mutual para preparar actividades de estaca o multiestaca (véase 13.3).

8.13.1.1

Lema anual de la Mutual

Cada año, la Primera Presidencia anuncia un lema de la Mutual. Los líderes hacen hincapié en este lema durante los ejercicios de apertura de la Mutual y en otras actividades de los jóvenes.

8.13.1.2

Ejercicios de apertura

Normalmente, la Mutual comienza con unos breves ejercicios de apertura presididos por un miembro del obispado. Los ayudantes del obispo en el cuórum de presbíteros y las miembros de la presidencia de la clase de Laureles se turnan para dirigir. Los líderes adultos preparan a líderes jóvenes para esta responsabilidad.

Los ejercicios de apertura incluyen un himno y una oración, y también pueden incluir selecciones musicales y oportunidades para que los jóvenes compartan sus talentos y testimonios.

8.13.1.3

Actividades de cuórum y de clase o actividades combinadas

Después de los ejercicios de apertura, los cuórums del Sacerdocio Aarónico y las clases de las Mujeres Jóvenes normalmente realizan actividades por separado. En un barrio o una rama con pocos jóvenes, todos ellos pueden reunirse juntos para las actividades. También pueden planificarse actividades para cualquier combinación de cuórums y de clases.

Por lo general, las actividades combinadas para todos los jóvenes y todas las jovencitas se llevan a cabo una vez al mes. Los miembros del comité del obispado para la juventud programan, planifican y analizan estas actividades en sus reuniones. Las actividades se llevan a cabo bajo la dirección del obispado.

Algunos ejemplos de actividades adecuadas son proyectos de servicio, música, baile, teatro, eventos culturales, eventos deportivos o atléticos, orientación profesional y actividades al aire libre.

8.13.2

Charlas del obispado para la juventud

El obispado planifica y lleva a cabo charlas del obispado para la juventud. Estas charlas, que se realizan de vez en cuando, brindan al obispado la oportunidad de tratar temas que son de interés para los jóvenes y que los fortalecen espiritualmente. Los temas que se encuentran en Para la Fortaleza de la Juventud y Leales a la Fe son especialmente apropiados. Ocasionalmente, el obispado puede tener invitados para que participen. Los invitados son, por lo general, miembros del barrio o de la estaca.

Las charlas del obispado para la juventud se pueden realizar con todos los jóvenes juntos o con los de un determinado grupo de edad. Se pueden llevar a cabo durante la Mutual, en domingo durante el tiempo de las reuniones de los cuórums y las clases de las Mujeres Jóvenes, o en otra ocasión que no suponga una carga excesiva para las familias. El obispado determina su frecuencia y se programan en las reuniones del comité del obispado para la juventud.

8.13.3

Programa especial de normas

Los programas de normas son programas especiales que recalcan los valores morales y las metas eternas. Animan a los jóvenes a vivir las normas de Para la Fortaleza de la Juventud, que los acercarán al Salvador.

Estos programas se realizan una vez al año, o con más frecuencia según sea necesario, generalmente durante la Mutual. Se pueden efectuar como cuórum, barrio, multibarrio o estaca. Según la forma en que se presente el tema, estos programas pueden incluir cualquier combinación de cuórums del Sacerdocio Aarónico. También pueden incluir a madres, padres, a madres y padres juntos, y a las jóvenes.

8.13.4

Escultismo

Allí donde la Iglesia autorice el programa de escultismo, los cuórums pueden participar en actividades de escultismo durante la Mutual. El escultismo debería ayudar a los jóvenes a llevar a la práctica los principios del Evangelio que aprenden los domingos.

Cada miembro del obispado supervisa el programa de escultismo para el cuórum del Sacerdocio Aarónico que supervisa. Los miembros de la presidencia de los Hombres Jóvenes de barrio generalmente sirven como líderes Scout, aunque el obispado podría llamar a los ayudantes de los asesores de cuórum como líderes Scout y a los miembros de la presidencia de los Hombres Jóvenes como ayudantes de los líderes Scout.

En cada cuórum, el obispo usualmente designa al presidente del cuórum o a uno de sus ayudantes del cuórum de presbíteros para que sirva como líder de los jóvenes en el programa de escultismo. No obstante, podría designar a otros jóvenes como líderes Scout de los jóvenes.

Allí donde la Iglesia autorice el programa de escultismo, los jóvenes del cuórum de diáconos deben estar inscritos. Los jóvenes de los cuórums de maestros y de presbíteros deben estar inscritos si desean lograr avances de rango.

Todos los líderes Scout adultos deben inscribirse antes de comenzar su servicio y recibir la debida capacitación en sus responsabilidades. En los Estados Unidos, los líderes adultos inscritos están cubiertos por un seguro de responsabilidad civil de los Boy Scouts of America.

La Iglesia paga todas o parte de las cuotas de inscripción en escultismo de los jóvenes y los líderes adultos. También paga la constitución oficial del grupo scout en la unidad. Los gastos de inscripción y de constitución se pagan con la cuenta corriente general de la estaca. La Iglesia proporciona esos fondos aparte de la asignación del presupuesto.

El obispado organiza un comité scout de barrio para asegurarse de que el escultismo funcione debidamente como actividad de apoyo a los cuórums del Sacerdocio Aarónico.

Allí donde haya pocos jóvenes, se podría organizar una tropa scout que abarque diversos barrios y ramas o, en algunos casos, toda una estaca o un distrito.

Para informarse sobre la financiación del escultismo, véase 8.13.7. Para información adicional sobre escultismo, véase el Manual de escultismo de la Iglesia.

8.13.5

Actividades de estaca y multiestaca

Véase 13.3.

8.13.6

Conferencia de la juventud

Véase 13.4.

8.13.7

Fondos para actividades

Los fondos para las actividades del Sacerdocio Aarónico, incluso las actividades de escultismo allí donde la Iglesia las autorice, deben proceder del presupuesto del barrio (véase 13.2.8).

8.13.7.1

Fondos para el campamento anual o una actividad parecida

Si en el presupuesto de un barrio no hay suficientes fondos para costear un campamento anual de escultismo de varios días o una actividad parecida para los jóvenes, los líderes pueden pedir a los participantes que paguen una parte o la totalidad. Si los fondos de los participantes no fueran suficientes, el obispo puede autorizar una actividad anual de grupo para recaudar fondos que se ciña a las pautas que figuran en 13.6.8.

En ningún caso los gastos del campamento anual, o de la actividad similar, ni del desplazamiento pueden ser excesivos. Tampoco la falta de fondos personales debe impedir la participación de ningún miembro.

8.13.7.2

Fondos para equipo y materiales

De ser posible, el equipo y los materiales que necesite el barrio para los campamentos anuales de la juventud se adquirirán con fondos del presupuesto del barrio. Si estos fondos no fueran suficientes, el obispo puede autorizar una actividad anual de grupo para recaudar fondos que se ciña a las pautas que figuran en 13.6.8.

El equipo y los materiales adquiridos con fondos de la Iglesia, ya sea que procedan del presupuesto del barrio o de una actividad de recaudación de fondos, son para uso exclusivo de la Iglesia. No son para uso personal de individuos ni familias.

Los fondos de la Iglesia no pueden emplearse para adquirir uniformes para las personas.

8.14

Enseñar técnicas y cualidades de liderazgo

Los asesores de cuórum y los ayudantes de los asesores de cuórum enseñan técnicas y cualidades de liderazgo al trabajar con las presidencias de los cuórums y el comité del obispado para la juventud, a medida que ayudan a los jóvenes a planificar y realizar actividades, y al ayudarlos a prestar servicio juntos. En este esfuerzo, los asesores y los ayudantes de los asesores pueden consultar el capítulo 3 de este manual.

8.15

Líderes del Sacerdocio Aarónico de estaca

8.15.1

Presidencia de estaca

Los miembros de la presidencia de estaca supervisan el Sacerdocio Aarónico de la estaca. Como parte de esta responsabilidad, instruyen a los obispos en su deber de presidir el Sacerdocio Aarónico en sus barrios.

El presidente de estaca asigna a uno de sus consejeros para que supervise la organización de los Hombres Jóvenes de estaca y el programa de escultismo en la estaca (u otras actividades de estaca para los jóvenes allí donde la Iglesia no autorice el escultismo). Allí donde sí lo autorice, dicho consejero debe recibir la debida capacitación en sus responsabilidades relacionadas con el escultismo.

Para informarse más acerca de las responsabilidades de la presidencia de estaca, véase 15.1. Para información adicional sobre escultismo, véase el Manual de escultismo de la Iglesia.

8.15.2

Miembro del sumo consejo asignado a los Hombres Jóvenes de estaca

El presidente de estaca asigna a un miembro del sumo consejo para que trabaje con la presidencia de los Hombres Jóvenes de estaca. Las responsabilidades de ese miembro del sumo consejo se detallan en 15.3.

8.15.3

Presidencia de los Hombres Jóvenes de estaca

Las responsabilidades de la presidencia de los Hombres Jóvenes de estaca se detallan en 15.4.1.

8.15.4

Secretario de los Hombres Jóvenes de estaca

Las responsabilidades del secretario de los Hombres Jóvenes de estaca se detallan en 15.4.2.

8.15.5

Comité del Sacerdocio Aarónico–Mujeres Jóvenes de estaca

El presidente de estaca asigna a un consejero para que presida el comité del Sacerdocio Aarónico–Mujeres Jóvenes de estaca. Otros integrantes del comité son los miembros del sumo consejo asignados a las organizaciones de los Hombres Jóvenes y las Mujeres Jóvenes de estaca, la presidencia y el secretario de los Hombres Jóvenes de estaca, y la presidencia y la secretaria de las Mujeres Jóvenes de estaca.

La presidencia de estaca puede invitar a jóvenes a asistir a las reuniones del comité según lo considere necesario. Se debe incluir a los jóvenes tanto como sea posible al planificar y llevar a cabo actividades tales como conferencias de la juventud, bailes, devocionales y eventos multiestaca. Los jóvenes también pueden participar en charlas sobre los desafíos que enfrentan los jóvenes de la estaca.

8.16

Adaptar la organización de los Hombres Jóvenes a las necesidades locales

En un barrio o una rama con pocos jóvenes, los cuórums del Sacerdocio Aarónico pueden reunirse juntos para recibir instrucción (véase 8.11). También pueden reunirse juntos para realizar actividades.

Si el número de líderes adultos de un barrio o una rama fuese limitado, la presidencia de los Hombres Jóvenes podría enseñar las lecciones dominicales y administrar el programa de actividades sin ayudantes de los asesores. En una unidad sumamente pequeña, el presidente de los Hombres Jóvenes podría ser el único líder adulto de esa organización. En tal caso, él enseña las lecciones dominicales y supervisa las actividades de todos los jóvenes. Cuando sea posible, se deben llamar a consejeros y a un secretario.

Puesto que con frecuencia los jóvenes se benefician al socializar en grupos grandes, los jóvenes y las jovencitas de dos o más barrios o ramas pequeños pueden reunirse de vez en cuando para efectuar actividades combinadas. Si barrios o ramas vecinos tuvieran pocos jóvenes, los obispos y presidentes de rama podrían autorizarlos a que se reunieran juntos para las actividades semanales. Al considerar estas opciones, los obispos y los presidentes de rama tienen en cuenta factores tales como la distancia y el costo del transporte.

En una estaca o un distrito pequeño, el presidente de los Hombres Jóvenes podría ser el único líder de los Hombres Jóvenes de estaca o distrito. Cuando sea posible, se debe llamar a consejeros y a un secretario.

Para información general acerca de la adaptación a las necesidades locales, véase el capítulo 17.

8.17

Pautas y normas adicionales

8.17.1

Participación en campamentos, conferencias de la juventud y bailes

Los jóvenes de una clase o un cuórum pueden disfrutar de los privilegios que correspondan a esa clase o cuórum. Con la aprobación de sus padres, las Abejitas y los diáconos pueden asistir a los campamentos antes de cumplir 12 años. Del mismo modo, las Damitas y los maestros pueden asistir a los bailes y las conferencias de la juventud antes de cumplir 14 años. Sin embargo, los jóvenes y las jovencitas deben tener por lo menos 16 años antes de comenzar a salir en citas con jóvenes del sexo opuesto (véase Para la Fortaleza de la Juventud, 2011, pág. 4).

8.17.2

Leales a la Fe: Una Referencia del Evangelio

La Iglesia ha publicado Leales a la Fe: Una Referencia del Evangelio como complemento para el estudio de las Escrituras y las enseñanzas de los profetas de los últimos días. Los miembros del obispado o los asesores de los cuórums se aseguran de que cada joven tenga un ejemplar del libro. Los jóvenes pueden utilizarlo como fuente de consulta para estudiar y llevar a la práctica los principios del Evangelio, preparar discursos, impartir lecciones y responder preguntas acerca de la Iglesia.

8.17.3

Jóvenes de otras religiones

Se debe recibir afectuosamente a los jóvenes de otras religiones que accedan a cumplir con las normas de la Iglesia, y se les debe animar a participar en las actividades de los jóvenes. Los gastos de su participación se deben tratar como los de los jóvenes que son miembros de la Iglesia. Si estos jóvenes participan en el programa de escultismo, sus padres pueden hacer donaciones para ayudar a financiar las actividades.

8.17.4

Jóvenes con discapacidades

A los jóvenes con discapacidades normalmente se les incluye en sus cuórums regulares. Se pueden hacer excepciones con la aprobación de los padres y del obispado.

Para informarse sobre cómo entender, incluir y enseñar a jóvenes con discapacidades, véanse 21.1.26 y el sitio web disabilities.ChurchofJesusChrist.org.

8.17.5

Dos adultos responsables

Cuando haya adultos enseñando a niños o a jóvenes en la Iglesia, al menos dos adultos responsables deben estar presentes. Los dos adultos podrían ser dos hombres, dos mujeres o un matrimonio. Donde no sea práctico tener por lo menos a dos adultos en un salón de clases, los líderes deben considerar la posibilidad de combinar clases.

La norma de que con los jóvenes estén presentes dos adultos responsables no se aplica a la asignación de compañeros ministrantes. Sin embargo, los líderes deben ejercer sabiduría y procurar inspiración cuando asignen a jóvenes como compañeros de adultos (véase 7.4.3).

8.17.6

Progreso según el grupo de edad

Véase 11.8.9.