Liahona
Cómo el Evangelio fortalece a nuestras familias
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Bienvenidos a este ejemplar

Cómo el Evangelio fortalece a nuestras familias

Photograph courtesy of the author

Hace varios años, nuestra familia decidió empacar las maletas, dejar el hogar y salir a la aventura fuera de nuestro país. Mientras nos preparábamos para este viaje, deliberamos juntos con frecuencia para asegurarnos de que todos estábamos unidos en nuestra decisión, ya que nos afectaría a cada uno de nosotros de manera diferente.

Además de hacer el equipaje para nuestras necesidades físicas, hablamos sobre cómo “empacar” para nuestras necesidades espirituales llevando nuestros hábitos de oración, de estudio de las Escrituras y de asistencia a la Iglesia. Como vivíamos en diferentes regiones, nos beneficiamos mucho de asistir a la Iglesia en lugares muy diferentes a los que estábamos acostumbrados y de hermanarnos con los santos que vivían allí. En la página 22, puede leer sobre uno de esos lugares, Dubái, y las inesperadas similitudes en los valores morales que descubrimos en nuestros vecinos musulmanes.

Nuestra membresía en la Iglesia crea una red de amor y apoyo, una familia del Evangelio de la que todos formamos parte. Mi vecina Jamie es un gran ejemplo de cómo ministrar a mis hijos. Por ejemplo, mientras mi hija esperaba para ingresar en el centro de capacitación misional y yo trabajaba durante el día, Jamie la llevaba al templo algunas veces cuando yo no podía.

  • En la página 16, puede leer sobre otras formas de apoyar a los padres por medio de la ministración.

  • En la página 8, puede leer el consejo del élder Jeffrey R. Holland sobre conservar a nuestros hijos cerca de nosotros.

  • En la página 12, puede leer sobre las maneras de mejorar sus consejos familiares.

Disfrute de este ejemplar mientras considera la forma en que puede utilizar los principios del Evangelio para ayudar a sus propios hijos y a otras personas que forman parte de su vida.

Atentamente,

Carol Chomjak