Liahona
    Ministrar mediante el servicio en el templo
    Notas al pie de página
    Theme

    Principios de ministración

    Ministrar mediante el servicio en el templo

    Cuando contribuimos a que los demás disfruten de las bendiciones del templo, estamos ministrando.

    Temple Screencapture

    Fondo de Getty Images; fotografías del Templo de Tegucigalpa, Honduras; Templo de Tijuana, México; Centro de Visitantes del Templo de Roma, Italia

    Vale la pena el esfuerzo que hagamos por asistir al templo. El presidente Russell M. Nelson enseñó que “el templo es crucial para nuestra salvación y exaltación, y la de nuestras familias […];

    “cada uno de nosotros necesita el continuo fortalecimiento espiritual y la tutoría que solamente es posible recibir en la Casa del Señor”1.

    Asistir al templo requiere que administremos nuestro tiempo, responsabilidades y recursos, además de que estemos espiritualmente preparados. Estamos ministrando cuando reconocemos los obstáculos que impiden que nuestros hermanos y hermanas vayan al templo y cuando los ayudamos a encontrar soluciones.

    El templo es una bendición que toda persona puede disfrutar

    Meg, que hacía poco había regresado de la misión, iba caminando hacia las puertas del Templo de Kona, Hawái, cuando observó a una joven sentada sola en una de las bancas afuera del templo. Meg sintió que debía hablar con la joven, pero no estaba segura de qué decirle, así que le preguntó qué representaba el tatuaje que la joven tenía en el tobillo. Eso dio inicio a una conversación que permitió que la joven, Lani, le contara su historia.

    Lani le habló a Meg sobre su lucha por regresar a participar plenamente en la Iglesia, en cuanto a los buenos miembros que la estaban ayudando y sobre la esperanza que tenía de que su beba fuera sellada a ella algún día.

    Meg invitó a Lani a sentarse con ella en la sala de espera del templo. No podían entrar más allá todavía, pero podían cruzar el umbral. Lani estuvo de acuerdo y juntas atravesaron las puertas principales. Una obrera del templo las dirigió a una banca que estaba situada debajo de una pintura del Salvador.

    Al sentarse juntas, Lani susurró: “Tenía un gran deseo de entrar al templo el día de hoy, pero estaba nerviosa”. Debido a que Meg siguió la inspiración del Espíritu, ayudó a contestar la oración silenciosa de Lani.

    Ideas para ayudar a quienes no tienen una recomendación

    El templo puede bendecir incluso a las personas que aún no han reunido los requisitos para obtener una recomendación.

    • Comparta sus sentimientos en cuanto a la forma en la que el Señor le ha bendecido mediante la obra del templo.

    • Invite a alguien a asistir a un programa de puertas abiertas o a un centro de visitantes de un templo. Puede encontrar información sobre los próximos programas de puertas abiertas en temples.ChurchofJesusChrist.org.

    Temple Attendance

    Fotografía frente al Templo de Los Ángeles, California, por Jerry L. Garns; fotografías del Templo de Washington D.C.; Templo de Concepción, Chile; Templo de San Diego, California; abajo: Templo de Mesa, Arizona

    Facilitar la asistencia al templo para otras personas

    Incluso para los miembros que tienen una recomendación, asistir al templo puede ser un desafío. A algunos posiblemente les requiera viajar distancias grandes; otros quizá tengan niños pequeños o familiares ancianos que necesiten cuidado. Podemos trabajar juntos para conseguir que el servicio en el templo sea posible para todos.

    Leola Chandler se sentía abrumada por tener que cuidar a su esposo enfermo y a sus cuatro hijos, por lo que decidió dedicar un tiempo cada martes para asistir a un templo cercano. Eso llegó a ser una fuente de paz y poder en su vida.

    Un día escuchó que unas hermanas ancianas de su barrio ansiaban asistir al templo, pero no tenían medio de transporte, de modo que Leola se ofreció a llevarlas. Durante los siguientes cuarenta años, fue rara la vez que asistió al templo sola2.

    Leola fue bendecida y bendijo a otras personas cuando ofreció llevarlas con ella al templo.

    Ideas para contribuir a que otras personas vayan al templo

    ¿De qué manera puede usted ayudar a otras personas para que asistan al templo con mayor frecuencia? Posiblemente se dé cuenta de que estas mismas ideas lo ayudan también a usted.

    • Vaya con alguien. Ofrézcase a llevar a alguien al templo o hacer los arreglos para que tenga transporte. El hacerlo también podría animar a alguien más a asistir.

    • Pida a miembros de su familia o del barrio que lo ayuden a llevar a cabo ordenanzas por sus antepasados, especialmente si tiene muchos nombres de familiares listos para las ordenanzas.

    • Ofrézcase a cuidar niños para que los padres puedan ir al templo; o bien, tomen turnos para cuidar los hijos de unos y otros. (Si desea obtener más ideas, lea “Visita al templo simplificada: 6 sugerencias para hacer más fáciles los viajes al templo” [artículo solo en versión digital], Liahona, enero de 2018).

    Cuando el templo está lejos

    Chandras “Roshan” y Sheron Antony, de Colombo, Sri Lanka, decidieron sellarse en el templo. Sus amigos, Ann y Anton Kumarasamy, estaban muy contentos por ellos, pero sabían que llegar al Templo de Manila, Filipinas, no era fácil ni barato.

    Roshan y Sheron habían ahorrado dinero y reservado los vuelos con meses de anticipación a fin de poder conseguirlos a un precio que pudieran pagar. Finalmente, llegó el día. Sin embargo, durante la escala que hicieron en Malasia descubrieron que para continuar a las Filipinas necesitaban una visa, o bien volar en otra aerolínea. No era posible conseguir la visa y no tenían el dinero para comprar boletos en otra aerolínea; no obstante, no podían soportar la idea de regresar a casa sin haber sido sellados.

    Sin saber qué más podían hacer, Roshan llamó a Anton. Él y Ann tenían grandes deseos de ayudarlos. Eran una de las pocas parejas de Sri Lanka que habían sido selladas en el templo, y sabían la gran bendición que era; sin embargo, hacía poco habían utilizado sus ahorros para ayudar a un familiar que tenía una necesidad, y no contaban con suficiente dinero para ayudar a Roshan y a Sheron a comprar boletos para el nuevo vuelo.

    En Sri Lanka existe la costumbre de que el novio le compre a la novia un collar de oro para que tenga algo de dinero si su esposo fallece, y Ann decidió vender su collar para ayudar a comprar los boletos nuevos. Su generoso regalo hizo posible que Roshan y Sheron llegaran a tiempo a su cita en el Templo de Manila.

    “Sé cuál es el valor del sellamiento en el templo”, dijo Ann. “Sabía que Sheron y Roshan fortalecerían mucho a la rama y no quería que perdieran esa oportunidad”3.

    Ideas para ayudar a los que no pueden ir al templo

    Probablemente se le llame a ministrar a quienes no pueden ir al templo con frecuencia, o quizás nunca, debido a las distancias o el costo; sin embargo, aun así puede hallar maneras de ayudarlos a apreciar las bendiciones del templo.

    • Enseñen o participen juntos en una clase de preparación para el templo o de historia familiar.

    • Obséquieles la foto de un templo para que la cuelguen en su hogar.

    • Si usted ya ha entrado al templo, exprese sus sentimientos sobre la experiencia que tuvo y su testimonio de las ordenanzas del templo.

    • Ayúdelos a aprender más sobre los convenios que han hecho y cómo cumplir con ellos. Podría utilizar “Entender nuestros convenios con Dios: Una reseña de nuestras promesas más importantes”, en la revista Liahona de julio de 2012.