2019
Siete maneras de sentir el espíritu de la Navidad
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Siete maneras de sentir el espíritu de la Navidad

“Simplemente no parece que sea Navidad”.

¿Alguna vez has pensado algo similar? Quizás lo sientes así ahora: No importa el volumen de las canciones navideñas que escuchas o la cantidad de galletas de Navidad que consumes, simplemente no sientes el espíritu de la Navidad.

Si esto te suena familiar, o si solamente quieres sentir un poco más el espíritu de la Navidad este año, ¡sigue leyendo!

El presidente David O. McKay (1873–1970) lo hizo bastante sencillo: “El espíritu de la Navidad es el espíritu de Cristo que ilumina nuestro corazón con amor fraternal y amistad, y que nos inspira a rendir actos bondadosos de servicio”1. Bonnie L. Oscarson, ex Presidenta General de las Mujeres Jóvenes lo afirma: “La manera de aumentar el espíritu de la Navidad es tender la mano generosamente a los que nos rodean y dar de nosotros mismos”2.

Decorar árboles y dar regalos son algunas formas de celebrar la Navidad, pero la clave para sentir el espíritu de la Navidad es ministrar a los demás. (Echa un vistazo al artículo anterior, “Ministrar como lo hizo el Salvador”, para aprender más acerca de ministrar).

¡Buenas noticias! Hay muchas maneras maravillosas de ministrar a los demás durante la Navidad. Pon en práctica algunas de las siguientes ideas y pronto sentirás la calidez del Espíritu y te sentirás más cerca del Salvador: ¡el verdadero espíritu de la Navidad!

Visita a las personas solas

Piensa en la gente que conoces, que no tiene familiares ni amigos con quien pasar las fiestas navideñas. Considera visitar a un anciano o alguien que se acaba de mudar a tu vecindario. Tender la mano a una persona sola puede ser poderoso. Tal como enseñó el élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, Cristo “ministró al ‘individuo’”, al ayudar a las personas una por una3. Nosotros podemos hacer lo mismo.

Ve a cantar villancicos

¿Sabías que a nuestro profeta le encantan los villancicos navideños? Ya sea cantando a toda voz “las caprichosas cancioncitas sobre Santa Claus” o entonando con reverencia tus himnos favoritos acerca del Salvador, el presidente Russell M. Nelson cree que compartir la música con los demás es una manera maravillosa para “sentir el verdadero espíritu de la Navidad”4.

Mira a tu alrededor en vez de mirar tu teléfono

No tienes que guardar tu teléfono en el bolsillo todo el día, pero estar presente y centrarte en las personas a tu alrededor es una buena manera de sentir el espíritu de la Navidad nuevamente.

La hermana Oscarson dijo: “… en lugar de tomar sus teléfonos para ver lo que están haciendo sus amigos, deténganse, miren a su alrededor y pregúntense: ‘¿Quién me necesita hoy?’ Ustedes pueden ser la clave para tender una mano e influir en la vida de un compañero o dar aliento a un amigo que esté teniendo dificultades en silencio”5.

Haz quehaceres adicionales

¿Es posible que limpiar la casa, ofrecerte a cuidar niños o hacer quehaceres adicionales realmente te ayude a sentir el espíritu de la Navidad? ¡Claro que sí! Si lo haces con la actitud correcta. Mientras estás limpiando u ordenando, piensa en la persona a la que sirves. ¡Piensa en cuánto les encantará a tu familia y amigos el regalo de tu ardua labor!

¡Obsequia algunos dulces de Navidad!

Hablando de las galletas de Navidad que comiste antes, ¿por qué no haces otra tanda de tus dulces navideños favoritos? Probablemente debas probar unos pocos (o más), pero la clave para sentir el espíritu de la Navidad es obsequiarlos.

Comparte un video de Navidad

Comparte un mensaje de Navidad en las redes sociales. Mira los mensajes mormones de Navidad para encontrar algunas ideas. Es posible que ilumines el día de alguien simplemente por compartir el video navideño de la Iglesia en comeuntochrist.org. Puedes enviarlo a un amigo o compartirlo en tu propia página.

Sé ingenioso

¿Cuánto servicio en secreto puedes prestar sin que te descubran? Podrías dejar comestibles o regalos en la puerta de alguien, colocar una nota amable en el bolsillo de un abrigo, despejar la nieve o rastrillar hojas; simplemente ¡asegúrate de que nadie sepa que tú lo hiciste! Recuerda: para que sea tu limosna en secreto (véase Mateo 6:4).

Ministrar en la Navidad

Las luces de Navidad y las festividades públicas pueden traer admiración y diversión a tus fiestas, pero para sentir el verdadero espíritu navideño, la feliz ministración es la clave.

“Para honrar verdaderamente la venida [del Señor] al mundo, debemos hacer lo que Él hizo y extender nuestra compasión y misericordia a nuestros semejantes”, dijo el élder Dieter F. Uchtdorf, del Cuórum de los Doce Apóstoles. “Eso lo podemos hacer cada día, mediante la palabra y los hechos. Que esto se convierta en nuestra tradición navideña, no importa dónde estemos: que seamos un poco más amables, más indulgentes, menos críticos, más agradecidos y más generosos al compartir nuestra abundancia con los necesitados”6.