2019
Somos testigos: Los Doce Apóstoles en la actualidad
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Somos testigos: Los Doce Apóstoles en la actualidad

Los Apóstoles de la actualidad comparten sus pensamientos acerca de sus sagrados llamamientos.

Quorum of the Twelve Group Photo

Fotografía por Busath Photography.

En los 189 años que han transcurrido desde la organización de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, se ha llamado a 102 hombres a servir como miembros del Cuórum de los Doce Apóstoles. Si bien el Señor ha indicado muchos cambios en la Iglesia desde aquel entonces, los deberes fundamentales de un Apóstol siguen siendo los mismos.

Desde su oficina cerca de la Manzana del Templo, el presidente M. Russell Ballard, Presidente en Funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles, habló acerca del mandato espiritual que se ha dado a los Apóstoles de testificar del Salvador en todo el mundo, de la conexión especial que comparten con los misioneros, y de algunos conceptos erróneos pero comunes sobre lo que es ser un “apóstol, vidente y revelador”. Cuando se le preguntó si habría otros miembros del Cuórum de los Doce Apóstoles que él recomendaría entrevistar para este artículo sobre sus llamamientos sagrados, el presidente Ballard respondió rápidamente: “Sí; a todos ellos”.

Permanecer en sintonía

Los Apóstoles de la actualidad afrontan enormes desafíos. Ministran a congregaciones de todo el mundo que afrontan pruebas como la inestabilidad política, la desintegración de la familia, las presiones constantes de las redes sociales y la incertidumbre económica. Es importante que los Apóstoles comprendan los desafíos y las circunstancias que los miembros afrontan.

Como líderes de la Iglesia, los Apóstoles deben llegar a conocer a las personas y sus circunstancias para poder servirles mejor.

“Necesitamos saber qué cosas afectan la vida de las personas”, dijo el élder Ulisses Soares. “Los Apóstoles deben vivir en un proceso constante de aprendizaje, investigación y de recibir inspiración y revelación”.

“Estar al tanto de los desafíos que afrontan los miembros es importante, pero es aun más importante que los Apóstoles escuchen atentamente la voz de Dios que los guía y que permanezcan en sintonía con la voluntad del Señor”, señaló el presidente Ballard. “Esta es la Iglesia del Señor, y nuestro desafío principal consiste en que nos aseguremos de permanecer en sintonía con lo que Él desea que hagamos en Su reino aquí en la tierra”, dijo el presidente Ballard.

Testigos especiales

Conforme cada Apóstol habla acerca de su llamamiento, se nota enseguida que los asuntos administrativos no son su principal preocupación. Su responsabilidad primordial es exactamente la misma que siempre ha sido: han de ser “testigos especiales del nombre de Cristo a todo el mundo” (Doctrina y Convenios 107:23).

La última instrucción del Salvador a Sus apóstoles (véase Mateo 28:19–20) fue ir “a enseñar, testificar, bautizar, y edificar y fortalecer Su Iglesia”, explicó el presidente Ballard.

Esa comisión a los Apóstoles sigue siendo la misma hoy en día. “Primero y principal, somos en todo momento testigos de la realidad viviente del Señor Jesucristo”, dijo el élder David A. Bednar. “No somos administradores; somos ministros del evangelio de Jesucristo”.

Los Apóstoles reciben la comisión de “ser testigos viajantes” que van “a todo el mundo”, señaló el élder Jeffrey R. Holland. “Deseamos que incluso la unidad de la Iglesia más distante, geográficamente hablando, sienta que hay un vínculo muy cercano entre ellos y el profeta del Señor”, dijo. “Se dice a menudo: ‘La Iglesia hace que el mundo parezca un pañuelo’. En el caso del contacto apostólico, esperamos que ese siempre sea el caso”.

Go Ye Therefore, and Teach All Nations

Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, por Harry Anderson

Llegar a cada estaca

El élder Quentin L. Cook explicó que en un período de cuatro años, cada estaca y barrio, cada distrito y rama de la Iglesia recibe la visita de un miembro de los Doce que se reúne con sus líderes y los capacita sobre las prioridades proféticas.

“Las conferencias para líderes nos han permitido cumplir con el mandato doctrinal de ‘edifica[r] la iglesia y regula[r] todos los asuntos de ella en todas las naciones’ [Doctrina y Convenios 107:34] bajo la dirección de la Primera Presidencia”, dijo él.

Colectivamente, las ricas y profundas experiencias instructivas que imparten los miembros del Cuórum de los Doce Apóstoles ayudan a guiar a los líderes locales conforme toman importantes decisiones para alentar y apoyar a los miembros en sus desafíos, señaló el élder Bednar.

“A medida que visitamos lugares diferentes, sentimos la bondad de los miembros”, dijo el élder Gerrit W. Gong. “Escuchamos sus experiencias y aprendemos cosas que nos ayudan a entender al deliberar juntos como cuórum sobre lo que sucede en las distintas partes del mundo y en los distintos grupos que hay dentro de la Iglesia”.

Viajar a las conferencias para líderes “nos da la oportunidad de interactuar con personas maravillosas y dulces”, dice el élder Cook. “Visitamos sus hogares y tenemos la oportunidad de ministrarles… Es la ministración a los santos lo que conmueve nuestro corazón tan profundamente. La hacemos bajo la guía del Espíritu Santo y del Salvador, y con los conocimientos adquiridos a través de experiencias, algunas demasiado sagradas para compartirlas”.

A la persona en particular

En su servicio de 43 años como Autoridad General y en su cuarta década de servicio en el Cuórum de los Doce Apóstoles, las responsabilidades del presidente Ballard lo han llevado a la mayoría de los países del mundo, permitiéndole ministrar en persona a infinidad de miembros y misioneros. Millones de personas han escuchado sus mensajes en conferencias generales y devocionales. Sin embargo, aun cuando él tiene una responsabilidad global, el Espíritu Santo le permite establecer una conexión con las personas y bendecirlas en forma individual. Esta paradoja aparente es la manera del Señor, dice él. “En ocasiones, recibo alguna carta de alguien que dice: ‘Estuve en una reunión en la que usted dijo algo que cambió mi vida’. Ese es el poder del Espíritu Santo. El Señor se interesa por los pequeños detalles en Su Iglesia”.

El élder Bednar define el ministerio apostólico como una “cantidad innumerable de experiencias sencillas y dulces con los miembros de la Iglesia por todo el mundo. El Señor envía a un miembro del Cuórum de los Doce a lugares específicos en determinados momentos, donde hallamos a fieles Santos de los Últimos Días, y a otras personas, que a menudo tienen dificultades o la necesidad de consuelo y tranquilidad. Dios dispone esas interacciones”, explicó el élder Bednar.

El élder Ronald A. Rasband dijo que, después de haber sido llamado al apostolado, aprendió que debía dedicar tiempo adicional a cada actividad de su vida para poder saludar a los miembros de la Iglesia y a otras personas. “No se trata de mí”, señaló, “se trata de la deferencia y la honra que los miembros de esta Iglesia muestran por el oficio del apostolado”.

El élder Rasband dijo que durante su ordenación al apostolado, se le instruyó: “‘Te colocamos en la posición de ser un testigo especial del nombre de Cristo en todo el mundo… en todo momento y en toda circunstancia’. Esas palabras aparecen en mi ordenación: ‘en todo momento y en toda circunstancia’”.

Dieter F. Uchtdorf in Russia

El presidente Ballard en España

El élder Holland en Inglaterra

El élder Uchtdorf en Rusia

El élder Bednar en Perú

Fotografías por Juan Antonio Rodríguez (España), Simon Jones (Inglaterra), Luis Antonio Arroyo Abando (Perú), Christen Albo (Argentina), Dalene Griffin (México), Alexandre Borges (Brasil)

Una relación importante

Los Apóstoles y los más de setenta mil misioneros de tiempo completo comparten una relación sagrada e, incluso, interdependiente.

La palabra Apóstol procede de un vocablo griego que significa “ser enviado”, explicó el élder Dale G. Renlund. Pensemos en el mandato determinante que el Salvador dio a Sus apóstoles de antaño: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que crea y sea bautizado será salvo” (Marcos 16:15–16).

En obediencia a ese mandato, los Doce están “consagrados en rectitud” a la obra misional y a comunicar el mensaje del Evangelio, indicó el presidente Ballard.

Al igual que Pablo de antaño, los Apóstoles actuales delegan, con espíritu de oración, sus deberes de compartir el Evangelio con los demás. Y, siguiendo un modelo apostólico, se envían misioneros por todo el mundo para enseñar el evangelio de Cristo. “Son los Doce, al ejercer las llaves que poseen, quienes los asignan a sus misiones”, dijo el élder Bednar. “Y de este modo los enviamos”.

El Señor es siempre el Director que guía la obra misional. Él autoriza a Sus apóstoles vivientes, que están asignados en diferentes momentos a servir en el Consejo Ejecutivo Misional, a comunicar Sus deseos a los misioneros de tiempo completo que trabajan en el campo. Esas tareas administrativas van más allá de simplemente “mantener funcionando la organización”, explicó el élder Bednar. Los Apóstoles poseen las llaves del sacerdocio del recogimiento de Israel. “Brindamos supervisión y dirección espirituales para que la obra se lleve a cabo en la forma en que el Señor quiere”, dijo.

El élder Dieter F. Uchtdorf es el director del Consejo Ejecutivo Misional de la Iglesia. Sobre el escritorio de su oficina se halla una pequeña escultura de bronce que representa a una pareja de misioneros que pedalean con fuerza en sus bicicletas, quizás dirigiéndose a toda velocidad a una cita para enseñar. Cada vez que observa esa obra de bronce, recuerda la conexión inquebrantable que existe entre los Apóstoles y los misioneros. “Cada uno de los 70 000 misioneros efectúa un servicio sagrado y es llamado por el Señor mediante una carta del profeta de Dios para ser representante del Salvador. Ellos son la extensión de los Doce”.

“Siempre que hay tiempo, nos reunimos con ellos”, expresó el presidente Ballard. “Les dejamos que hagan preguntas; tratamos de ayudarles a encontrar, enseñar, bautizar y fortalecer a los hijos de nuestro Padre Celestial”.

Trabajando mancomunadamente, ambos grupos son enviados para compartir las buenas nuevas del Evangelio en todo el mundo. “Consideramos a los misioneros de tiempo completo como nuestros compañeros”, dijo el élder D. Todd Christofferson.

Conceptos erróneos

Aun cuando algunos observadores externos puedan pensar que la Iglesia se dirige como una corporación, el apostolado “no es como ser un ejecutivo de negocios; es completamente diferente”, dijo el élder Gary E. Stevenson. “La función de un Apóstol del Señor Jesucristo, en realidad, es ministrante y pastoral”. La función de ser testigo de Jesucristo al mundo “nos enseña y nos define”.

El élder Neil L. Andersen dijo que en el Cuórum de los Doce Apóstoles no hay facciones, grupos de presión ni grupos de poder. Existen “diferentes opiniones”, pero “no hay luchas de egos”.

“El Señor pone a muchas personas de diferentes profesiones y procedencias juntas”, dijo el élder Andersen, pero “son iguales en sus testimonios del Salvador y en su humildad. No ambicionan cargos ni tratan de ser los más inteligentes de la sala. Para el Señor, eso está bien. Nunca he visto a ninguno [de los Doce] mostrar ira, y nunca he visto a ninguno menospreciar a otro”.

“La humildad define el apostolado”, señaló el élder Uchtdorf. Sus llamamientos hacen que se los reconozca vayan adonde vayan, “pero nosotros sabemos que no se trata de nosotros, sino de Él. Lo representamos a Él… Se trata de Su grandeza”.

Article about Quorum of the Twelve: D. Todd Christofferson, Neil L. Andersen, Ronald A. Rasband, Quentin L. Cook

El élder Cook en Argentina

El élder Christofferson en México

El élder Andersen en Brasil

El élder Rasband en India

Todos somos llamados a servir

Luego de la muerte y resurrección del Salvador, Él instruyó a Sus discípulos durante 40 días y entonces ascendió al cielo. Al haber una vacante en el Cuórum de los Doce Apóstoles debido a la traición y muerte de Judas Iscariote, los miembros del Cuórum se reunieron y rogaron al Señor.

Señalaron a dos hombres, Matías y Barsabás, y los Apóstoles oraron para que el Señor les mostrase “a cuál de estos dos ha[bía] escogido… y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles” (véase Hechos 1:23–26).

Tal como era entonces, así es ahora; “ser llamado como Apóstol no es un logro ni un triunfo”, explicó el élder Renlund. “No es un llamamiento que se gane. Matías, en Hechos, capítulo 1, fue escogido por Dios en lugar de Barsabás. Dios no nos dijo el porqué. Pero lo que debemos saber es que el testimonio de Barsabás en cuanto al Salvador y Su resurrección era igual al de Matías”.

Dios escogió, explicó el élder. “Si Barsabás cumplía con cualquier llamamiento que tuviese, su galardón no sería diferente del que recibiría Matías, con tal de que magnificara su llamamiento”.

Tal como el testimonio de Barsabás era igual al testimonio de Matías, cada miembro de la Iglesia tiene el derecho de tener y puede “cultivar una relación semejante a la apostólica con el Señor”, dijo el presidente Ballard.

El servicio al Señor y a la Iglesia es “un privilegio y una bendición. Es un honor”, enseñó el élder Uchtdorf. “El Señor demuestra Su amor por nosotros, y nosotros podemos demostrar nuestro amor por el Señor al hacer cualquier cosa que Él nos pida”.

Una experiencia sagrada

“Formar parte de un sumo consejo viajante es una experiencia sagrada”, comentó el élder Andersen. “Cuando damos nuestro testimonio, ese testimonio llega al corazón de las personas, en parte, por causa de nuestra ordenación”.

El élder Christofferson explicó que, al principio de su ministerio apostólico, se sentía abrumado por las supuestas expectativas. Pero, entonces, él recibió un sencillo mensaje del Señor: “Olvídate de ti mismo y de lo que las personas puedan pensar de ti, si se impresionan, se desilusionan o lo que fuere. Tan solo céntrate en lo que quiero darles a ellos por medio de ti. Céntrate en lo que quiero que ellos escuchen por medio de ti”.

Hace varios años, en una visita del élder Christofferson a Mérida, Venezuela, un niño de unos 7 años lo vio a través de una ventana y comenzó a gritar [en español]: “El Apóstol, el Apóstol”.

“Es un incidente muy sencillo, pero para mí ilustra la magnitud del aprecio que incluso los niños tienen por el llamamiento”, señaló. “No se trata de la persona que tiene el llamamiento. Ese niño había aprendido ese grado de aprecio por el llamamiento y lo que este representa”.

General Authority Luncheon with BYU Law and Religion Symposium

El élder Rasband en India; el élder Stevenson en Hong Kong; el élder Renlund en Brasil; el élder Gong in Shanghai, China; el élder Soares en la Universidad Brigham Young

Fotografías por Wendy Gibbs Keeler (India), Clebher Tex (Brasil), Monica Georgina Alvarado Zarate (Shanghai), Janae Bingham (BYU)