2018
Reuniones del cuarto domingo (2018)
Noviembre de 2018


Reuniones del cuarto domingo (de octubre a diciembre de 2018)

Estudio personal y familiar de las Escrituras

En el cuarto domingo de 2018, los cuórums de élderes y las Sociedades de Socorro analizarán el estudio personal y familiar de las Escrituras. Los líderes o maestros pueden dirigir el análisis sobre alguno de los siguientes principios.

Estudio personal de las Escrituras

Para inspirar a los miembros a estudiar las Escrituras con regularidad, considere invitar a cada uno de ellos a seleccionar uno de los siguientes pasajes para que lo lea: Josué 1:8; 2 Timoteo 3:15–17; 1 Nefi 15:23–25; 2 Nefi 32:3; Doctrina y Convenios 11:22–23; 33:16–18. Después de que tengan tiempo de leer y meditar, ellos podrían compartir con otra persona lo que enseña el pasaje acerca del estudio de las Escrituras.

También podría invitarlos a compartir su testimonio de las bendiciones que reciben conforme estudian las Escrituras. También podría beneficiarles compartir entre sí lo que hacen para que el estudio personal de las Escrituras sea significativo (véanse algunos ejemplos en “Ideas para mejorar su estudio personal de las Escrituras” en Ven, sígueme — Para uso individual y familiar). Además, podría compartir con ellos lo que el élder Quentin L. Cook enseñó sobre “los propósitos y las bendiciones que acompañan [al ajuste del horario de reuniones de los domingos] y otros cambios recientes” (véase “Una conversión profunda y duradera al Padre Celestial y al Señor Jesucristo”, Liahona, noviembre de 2018). Los miembros podrían analizar la forma en que nuestro esfuerzo por mejorar nuestro estudio de las Escrituras puede ayudar a lograr esos propósitos. Los siguientes videos que se encuentran en LDS.org también podrían inspirarlos: “Conversación entre amigas”, “La bendición de las Escrituras”, “El pan de cada día: Modelos” y “Lo que las Escrituras significan para mí”.

Constancia en el estudio de las Escrituras

El élder David A. Bednar comparó el estudio constante de las Escrituras en familia y otros hábitos de rectitud con las pequeñas pinceladas de las que se compone una bella pintura. Para ayudar a los miembros a comprender lo que el élder Bednar enseñó, quizá podría mostrar una pintura en la que sean visibles las pinceladas del artista. Después ellos podrían leer la analogía del élder Bednar que se encuentra en “Más diligentes y atentos en el hogar” (Liahona, noviembre de 2009, págs. 19–20) y analizar la forma en que las pinceladas de la pintura son como el estudio de las Escrituras. ¿Qué nos ha ayudado a superar los obstáculos para el estudio constante de las Escrituras, ya sea al estudiarlas en forma personal o familiar? ¿Qué prometió el presidente Russell M. Nelson a aquellos “que trabajen con diligencia para remodelar su hogar, centrándolo en el aprendizaje del Evangelio”? (Véase “Cómo ser Santos de los Últimos Días ejemplares”, Liahona, noviembre de 2018). Concédales tiempo a los miembros para que mediten y compartan lo que se sintieron inspirados a hacer a causa de lo que aprendieron hoy.

Conversaciones sobre el Evangelio en el hogar y en la Iglesia

Una manera de ayudar a los miembros a comprender la importancia de conversar sobre el Evangelio en el hogar y en la Iglesia podría ser invitar a un niño y a su papá o mamá a cantar “Hazme andar en la luz” (Himnos, nro. 198). ¿Qué nos enseña la interacción que hay entre el niño y su papá o mamá en la letra de esta canción sobre el aprendizaje del Evangelio? Tal vez algunos miembros deseen compartir sus pensamientos en cuanto a cómo hacer que las conversaciones acerca del Evangelio sean una parte natural y regular de la vida familiar. Los versículos de las siguientes Escrituras podrían brindar ideas: Deuteronomio 11:18–20; 1 Pedro 3:15; Mosíah 18:9; Moroni 6:4–5, 9; Doctrina y Convenios 88:122. ¿Cómo nos pueden acercar más al Padre Celestial y a Jesucristo nuestras conversaciones en el hogar y en la Iglesia?