2018
Un viaje al pasado
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Un viaje al pasado

El sábado 14 de octubre los jóvenes adultos solteros de las estacas de la capital en El Salvador se sumergieron en “un viaje al pasado” tal como ellos denominaron la actividad enfocada en la historia familiar.

Esa tarde se contó con la participación especial de los hermanos Paul Higüeros de Guatemala, Miguel Martínez de Honduras y Emérito Santos de El Salvador (todos consultores de área de templo e historia familiar), junto a ellos los JAS fueron instruidos sobre la manera más eficaz de participar de la historia familiar.

La actividad dio inicio con una charla sobre la importancia de la obra de salvación para aquellos que ya fallecieron, luego se dividieron en grupos para indexar y arbitrar registros, procesar nombres de antepasados y, finalmente, algunos dramatizaron su línea genealógica.

El hermano Miguel Antonio Martínez, uno de los consultores asignados, comentó lo siguiente sobre la actividad: es una oportunidad maravillosa que los jóvenes se involucren en la historia familiar. Ellos son el futuro de la Iglesia, no nos podemos dar el lujo de perderlos. La historia familiar es una de las herramientas más eficaces para retener a las personas en la Iglesia. Si queremos que los conversos, los jóvenes, los JAS se queden dentro del Evangelio debemos ayudarles a llevar los nombres de sus antepasados al templo. Cuando esta obra se hace, estamos salvando a los muertos, pero el milagro más importante es que salvamos las vidas de los que participan.

El hermano Martínez sirve como consultor asignado a la región de San Pedro Sula Este; esta es la región que más enviadores de nombres al templo tiene por año en Latinoamérica. Al preguntar sobre consejos para acelerar la obra, el hermano Miguel asegura que el éxito proviene del involucramiento de los líderes. Cuando los líderes se convierten a la historia familiar, tal como explicó Alma en el Libro de Mormón, la semilla pasa por el proceso de florecer y dar fruto.

Además, es importante capacitar a los misioneros de tiempo completo para hacer historia familiar, retener a los conversos llevándolos al menos una vez al mes al templo, e involucrar a los jóvenes.

Luego de la charla, muchos JAS procesaron nombres propios. La hermana Wendy Aquian compartió lo siguiente: “me encantó la actividad, pude sentir el Espíritu: desde los bellos discursos de estos hermanos que son expertos trabajando en historia familiar y al momento de estar en las computadoras, fue muy valiosa su aportación, ya que me enseñaron más herramientas y cómo ayudar a otros desde mi cuenta. Es una bendición poder tener un templo en nuestro país y que la tecnología en estos tiempos nos permita avanzar en esta maravillosa obra de ayudar a nuestros seres queridos que ya partieron a hacer convenios con nuestro Padre Celestial y Jesucristo. Testifico que este Evangelio restaurado es verdadero y que algún día podremos reunirnos nuevamente con nuestra familia por la eternidad”.

Luego de la charla y el procesamiento de nombres se participó de la actividad: “un viaje al pasado”. Esta actividad consistió en que algunos JAS dramatizaron los antepasados de una línea genealógica. Mientras se presentaban los nombres y datos como las fechas y lugares de nacimientos, también se compartió información sobre los oficios a los que se dedicaban, pasatiempos o datos curiosos e inclusive la forma en que vestían.

Algunas impresiones de los asistentes:

Susana, Estaca Cuzcatlán: “la historia familiar consiste en ser sellados en familia para siempre y con amor”.

Sabrina, Estaca Apopa: “la historia familiar es una obra maravillosa porque nos ayuda a conectarnos a nuestros antepasados, al hacerla aprendemos de ellos y deseamos seguir su ejemplo de rectitud”.

Alexis, Estaca Apopa: “la promesa es que los muertos serán libres, y yo ayudaré a que eso sea posible”.

Finalmente se entregaron algunos reconocimientos sencillos por la participación que tuvieron los JAS. Fue una tarde en donde más de 100 JAS se dieron cita para convivir entre sí, aprender sobre Family Search y fortalecer su testimonio al recordar la importancia de los templos en estos días. En dos horas se logró enviar 25 nombres propios al templo e indexar al menos 500 registros.

“Recuerden que los nombres que serán tan difíciles de buscar son de personas reales, a las que ustedes deben su existencia en este mundo y con las cuales volverán a encontrarse en el mundo de los espíritus. Cuando ustedes fueron bautizados, sus antepasados los contemplaron desde allá con esperanza. Quizás, al cabo de siglos, se regocijaron al ver a uno de sus descendientes hacer el convenio de buscarlos y de brindarles la libertad. Cuando se reúnan con ellos, verán en sus ojos ya sea gratitud o una terrible desilusión. El corazón de ellos está ligado a ustedes y su esperanza está en las manos de ustedes. Ustedes tendrán más que su fortaleza natural si deciden seguir trabajando para buscarlos”. – Henry B. Eyring