2012
Nuestro espacio
Febrero de 2012


Nuestro espacio

Cómo mantener pensamientos puros

Aquellos que pueden controlar sus pensamientos se conquistan a sí mismos, dijo el presidente Boyd K. Packer, Presidente del Quórum de los Doce Apóstoles1. Una forma de controlar tus pensamientos es escoger tu himno favorito y tener una lámina del templo. Pon la lámina en tu dormitorio. Cada vez que veas a una persona vestida con poco recato, repasa con detenimiento el himno en tu mente o piensa en el templo. Si los pensamientos indignos no se alejan de tu mente, ora y ayuna para olvidarlos.

Joseph D., 20 años, Haití

Nota

  1. Véase Boyd K. Packer, “Música digna, pensamientos dignos”, Liahona, abril de 2008, pág. 31.

No pierdas la esperanza

Una de las pruebas que nuestra familia enfrentó ocurrió cuando mi hermano mayor se enfermó y, después de un tiempo, murió. Al principio se nos hizo muy difícil, pero nuestra familia logró sobreponerse a esa prueba. Por motivo de que nuestra familia se selló en el templo, sabemos que volveremos a estar con mi hermano, con el Padre Celestial y con Jesucristo cuando llegue el momento adecuado.

Sé que esa prueba fue una de las formas en que el Señor nos preparó para otras pruebas, en que nos ayudó a llegar a ser más fuertes. Todos tenemos pruebas que enfrentar, y nuestro Padre Celestial sabe que podemos vencerlas. Así que no debemos perder la esperanza.

Carmila R., 18 años, Tagalog del Sur, Filipinas

¿Demasiadas reglas?

A lo largo del año pasado pensé que la Iglesia tenía demasiadas reglas, y pensaba: “¿Cómo puede ser divertido el cielo?”. Me sentía atada a la Iglesia y que era imposible liberarme.

Entonces observé la vida de mis amigos. ¿Por qué yo no tenía algunas de las dificultades que ellos enfrentaban? Una noche entendí: no tenía esos problemas porque seguía las reglas que el Padre Celestial me había dado. También me di cuenta de que si sigues las reglas, puedes ser feliz y puedes criar a tus hijos y vivir con el Padre Celestial y Jesucristo por la eternidad.

Stephanie H., 13 años, Utah, EE. UU.

“Pandas… adentro. Cerdos… adentro. Puercoespines…”.

Fotografía del Templo de Salt Lake por Craig Dimond.

Ilustración por Val Chadwick Bagley.