2010
Saltando con ritmo jamaiquino
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Saltando con ritmo jamaiquino

Es posible que durante una noche cálida, en Kingston, Jamaica, encuentres a Samuel (10 años) y a Giordayne (7 años) afuera saltando con sus dos hermanos. Mientras saltan, cantan al son de:

1, 2, 3, tía Lulu,

4, 5, 6, tía Lulu,

7, 8, 9, tía Lulu,

10, tía Lulu,

10, tía Lulu.

Samuel y Giordayne son dos alegres niños que hacen muchas cosas bien; les gusta hacer deportes, estudiar mucho en la escuela, ayudar en los quehaceres de casa y ser un ejemplo con sus grandes sonrisas y su actitud alegre para las personas que los rodean.

Días de escuela

En Jamaica, todos los años se celebra en las escuelas el Día del Niño y el Día de la Niña. El Día de la Niña, los niños no asisten a la escuela; en vez de ello, las madres pueden acompañar a sus hijas a la escuela, donde llevan a cabo un programa de talentos, una competencia de deletreo y otras divertidas actividades.

A Giordayne la eligieron de su clase para participar en la competencia de deletreo y ganó. “La palabra que más me gusta deletrear es ambiental”, dice Giordayne.

El Día del Niño, los padres pueden acompañar a sus hijos a la escuela. Samuel participó en la competencia de composición; escribió un ensayo en el que explicaba cómo demuestra él que se respeta a sí mismo y a los demás; también ganó el primer lugar.

Una visita al templo

Samuel espera ansioso el día en que pueda ir al templo. Para muchas familias de Jamaica es un gran sacrificio visitar el templo, ya que no tienen uno allí, y es muy caro ir a los Estados Unidos para ir a uno de ellos.

Afortunadamente, a la familia de Samuel y Giordayne les fue posible ir; Samuel dice: “Mis vacaciones familiares preferidas fueron cuando fuimos a Nueva York a visitar a mi tía y vimos el Templo de Manhattan. Es el único templo que he visto”.

Toda la familia estaba muy entusiasmada cuando en el año 2008 se abrió el Templo de Panamá, en Ciudad de Panamá, porque no es tan difícil ir a ese lugar. Una o dos veces por año, los miembros de Jamaica viajan al Templo de Ciudad de Panamá. “Estoy ansioso por ir al templo cuando cumpla 12”, dice Samuel.

Una respuesta a la oración

En una ocasión, la compañía donde trabajaba su padre iba a cerrar; Giordayne instó a su familia a pedirle ayuda al Padre Celestial. “Giordayne es muy diligente con sus oraciones; siempre le recuerda a nuestra familia las cosas por las que debemos orar”, dice su madre. Las oraciones de la familia fueron contestadas cuando su padre consiguió un nuevo empleo. “Yo sabía que, si orábamos, todo estaría bien”, dice Giordayne con seguridad.

Dos grandes maestros

Samuel sueña con llegar a ser maestro cuando sea mayor y quiere enseñar sus materias preferidas: matemáticas y ciencias naturales. Giordayne, que admira a su hermano mayor, también quiere ser maestra.

Samuel y Giordayne son maestros desde ahora al ser grandes ejemplos para sus amigos. En su escuela, sólo hay unos pocos niños que son miembros de la Iglesia.

“Cuando alguien está haciendo algo malo, como pelear, le digo que haga lo correcto”, dice Samuel.

A Samuel y a Giordayne les gusta compartir su testimonio, y su presidenta de la Primaria sabe que puede contar con ellos para dar un discurso en caso de que el discursante no pueda asistir. Los domingos por la mañana se despiertan bien temprano para preparar un discurso por si tienen que hablar.

Samuel y Giordayne tratan fielmente de servir al Señor en todo lo que hacen. Giordayne dice: “Sé que, si tengo fe, no pereceré, sino que viviré otra vez con el Padre Celestial y con Jesucristo”.

Fotografías de la familia y los niños cortesía de la familia; imagen de la bandera © Nova Development; fotografía de palmeras © Getty Images.