2004
Edificad sobre mi roca
agosto de 2004


Tiempo Para Compartir

Edificad sobre mi roca

“Las familias que logran tener éxito se establecen y mantienen sobre los principios de la fe, la oración, el arrepentimiento [y] el perdón” (“La familia: Una proclamación para el mundo”, Liahona, octubre de 1998, pág. 24).

§¿Has construido alguna vez una casita de arena? ¿Viste cómo se la llevaban las olas? Si fueras a construir una casa donde fueras a vivir, no la edificarías sobre la arena; querrías construir tu casa en un firme cimiento, quizás de cemento o de roca. Entonces, cuando cayera la lluvia, o se produjera un torrente o soplara el viento, tu casa estaría a salvo.

Jesús explicó: “Por tanto, cualquiera que oye estas palabras mías, y las hace, lo compararé a un hombre prudente que edificó su casa sobre una aroca; y descendió la lluvia, y vinieron los torrentes, y soplaron los vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre una roca” (3 Nefi 14:24–25). Esa roca es el Evangelio de Jesucristo.

Cuando Nathan tenía cinco años, se hirió en un ojo. Durante los años siguientes precisó varias operaciones, por lo que tanto él como su familia oraron y ejercieron la fe de que no perdiera la vista. Nuestro Padre Celestial oyó sus oraciones y bendijo a Nathan para que pudiera ver.

Al igual que Nathan, también tú tendrás dificultades, que son como los torrentes, las lluvias o el viento que azotan tu casa. Si oras, tienes fe y vives las enseñanzas de Jesús, te fortalecerás a ti mismo y a tu familia; estarás edificando tu testimonio sobre la roca del Evangelio de Jesucristo.

Colgador “Edifica sobre mi roca”

Pega el colgador sobre una cartulina gruesa y recórtalo. Escribe en la roca lo que harás para fortalecer a tu familia y cuélgalo en el picaporte (pomo) de la puerta para recordarte lo que puedes hacer para edificar tu casa sobre una roca.

Ideas para el Tiempo para compartir

  1. 1. Escriba “La oración me fortalece a mí y a mi familia” en la pizarra. Muestre un papel y un libro. Explique que el libro representa las pruebas y que el papel nos representa a nosotros. Invite a un niño a tratar de que el papel se mantenga en pie apoyado en el borde y poner el libro sobre él. Después de que lo intenten varios niños, explíqueles que hay una manera de hacer que el papel resista el peso del libro. Enrolle el papel como si fuera un tubo y asegúrelo. Ponga de pie el tubo de papel por un extremo y coloque el libro cuidadosamente sobre él (practique antes). Del mismo modo, si oramos y guardamos los mandamientos, nuestro Padre Celestial dará forma a nuestro carácter y nos fortalecerá. Invite a dos o tres familias a que digan cómo la oración los ha fortalecido y bendecido. Invítelos a compartir su himno o canción favoritos y cántenlos junto con los niños de la Primaria.

  2. 2. Dramaticen la parábola de los dos deudores (véase Mateo 18:23–35). Señale que las deudas eran como si el siervo no perdonara una deuda de un dólar estadounidense (o una unidad de la moneda de su país) después de que el rey le hubiera perdonado a él una deuda de 600.000 dólares (véase James E. Talmage, Jesús el Cristo , pág. 419). Prepare siete signos de interrogación grandes con las siguientes preguntas y colóquelos debajo de una de cada siete sillas: 1. ¿A quién representa el rey? (A nuestro Padre Celestial.) 2. ¿A quién representa el siervo despiadado? (A cada uno de nosotros.) 3. ¿A quién representa el otro siervo? (A cualquiera a quien hayamos ofendido.) 4. ¿Qué nos enseña Jesús en esta parábola? (Que debemos perdonar a los demás si queremos que Dios nos perdone.) 5. ¿Cómo te sientes cuando perdonas a alguien? 6. ¿Cómo te sientes cuando no perdonas? 7. ¿Cómo te sientes cuando nuestro Padre Celestial te perdona? Pida a los niños que cuenten y al llegar a siete pida al niño que mire debajo de su silla y responda a la pregunta. Prosigan hasta responder todas las preguntas. Lean Mateo 18:21–22 y pida a los niños que multipliquen 70 por 7. Jesús nos estaba enseñando que siempre debemos estar dispuestos a perdonar. Anime a los niños a memorizar D. y C. 64:10 y canten una canción o un himno sobre el perdón.