Deliberación de mesa redonda
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Análisis de grupo

Instrucción para líderes de templo e historia familiar 2019 • 28 de febrero de 2019 • Teatro del Centro de Conferencias

[Élder David A. Bednar]

Me complace estar aquí con estos Santos de los Últimos Días fieles que son miembros reales de un consejo de barrio real presidido por el obispo Paul Wyner. Obispo, ¿podría presentarnos a los miembros de su consejo?

[Obispo G. Paul Wyner]

Sí. Ella es la hermana Simmons, presidenta de la Sociedad de Socorro; el hermano Mendoza, primer consejero del cuórum de élderes; y el hermano Steve McConnell, líder de templo e historia familiar. También tenemos a nuestros consultores jóvenes, Ethan Simpson y Sierra Tate; a la hermana Stauffer, primera consejera de la presidencia de la Sociedad de Socorro, y al presidente Tate, presidente del cuórum de élderes.

[Élder Bednar]

¡Muchísimas gracias, obispo! Solo quiero dar una pauta antes de empezar. Jamás les haré una pregunta que solo tenga una respuesta que yo quiera que den. Por lo general, durante las preguntas, la gente está aterrada, creen que tienen que averiguar la respuesta en la que estoy pensando. No tengo ninguna respuesta en mente, Sierra. Tan solo voy a hacer preguntas para iniciar la conversación. ¿Está bien?

¿Qué oyeron? No me refiero a lo que se dijo, sino a lo que ustedes oyeron hoy en las enseñanzas de los élderes Renlund y Stevenson.

[Hermano Steven L. McConnell]

Que necesitamos tener un plan, un plan de templo e historia familiar para el barrio.

[Élder Bednar]

¿Es una novedad para usted?

[Hermano McConnell]

Sí.

[Élder Bednar]

Ya que fue presentado esta noche, ¿tienen alguna otra idea sobre el concepto de un plan?

[Hermana Jessica Stauffer]

Todo el mundo necesita tener una cuenta. Tenemos que empezar y hacer, por lo menos, las cuatro generaciones.

[Élder Bednar]

Bien. ¿Y en cuanto al plan del barrio?

[Hermana Jaelyn H. Simmons]

Me parece importante que mantengamos la comunicación abierta con las organizaciones auxiliares para que esas reuniones sean inmaculadas y nos comuniquemos más claramente con el obispo y los demás, y con la persona de historia familiar del barrio.

[Élder Bednar]

¿Es posible que el barrio tenga un plan de templo e historia familiar sencillo que no suponga una carga, ni sea burocrático ni complicado? ¿Qué haría falta para que fuese sencillo?

[Hermano McConnell]

Como se dijo, una parte del plan es que no tiene que ser una reunión formal. Puede ser un mensaje de texto, un correo electrónico, una llamada telefónica o una conversación informal después de las reuniones. Sin duda, algo informal facilitará que sea sencillo.

[Élder Bednar]

Bien.

[Hermano Joe C. Tate]

Es un plan sencillo; podría estar centrado en los nuevos conversos del barrio.

[Élder Bednar]

Pero no hacemos bien los planes sencillos. Preparamos planes complicados a los que nadie presta atención. ¿Cómo se logra un plan sencillo que la gente pueda entender y con el que puedan trabajar? Obispo, ¿qué opina?

[Obispo Wyner]

Si recordamos que el verdadero propósito de lo que estamos haciendo aquí es convertir a los que están en la tierra y al otro lado del velo, si recordamos que el verdadero propósito es dirigir a todos al templo, si hacemos eso, estaremos centrados en la persona y no en un plan. Me gusta eso porque a veces es difícil para mí encontrar cuatro nombres por mes, mientras que este nuevo plan lo individualiza para cada familia del barrio.

[Élder Bednar]

Bien. Permítanme darles un pequeño ejemplo. Cada año en la Iglesia, 500 000 personas —jóvenes, conversos y demás— cualifican para recibir las ordenanzas del templo por primera vez. Si tuviéramos un plan sencillo, ¿qué haríamos en el barrio para ayudar a las personas a prepararse para recibir, recordar y honrar dignamente las ordenanzas del templo?

[Hermano Christopher L. Mendoza]

Pienso que si determinamos rápidamente quiénes están listos o quienes no han dado esos pasos para incluirlos en el plan, podemos asegurarnos, como consejo de barrio, de que sabemos quiénes son y hallar maneras de darles las herramientas para que hagan su parte.

[Élder Bednar]

Mire, ¿puedo hacerle una pregunta?

[Hermano Mendoza]

¡Claro!

[Élder Bednar]

A menudo en la Iglesia programamos en exceso, lo hacemos demasiado formal. Centrado en el hogar y apoyado por la Iglesia. ¿Cómo apoyamos lo que debería estar sucediendo en el hogar sin suplantar lo que debería estar sucediendo en el hogar?

[Hermana Stauffer]

Nuestros jóvenes son sumamente importantes para nosotros porque una vez que empezamos con ellos y les enseñamos cómo usar la aplicación y empiezan a usar los programas, enseñan a sus padres y suelen ser los que comunican la información. Mi hija fue consultora por un tiempo y yo no tenía una cuenta de FamilySearch antes de que ella empezara. Al poco de ser llamada y de empezar con las diversas cosas de la aplicación y los juegos que podía hacer, ella hizo que despertara mi interés y empecé por crear una cuenta; creo que los jóvenes son una parte importante en esto porque pueden motivar a sus padres y a sus hermanos.

[Élder Bednar]

Bien. ¿Cuál es su juego favorito?

[Hermana Stauffer]

Me gusta ese en el que uno se toma una foto para ver a qué pariente se parece más.

[Élder Bednar]

Sierra, estabas asintiendo con la cabeza mientras hablábamos de esto cuando ella hizo alusión a los jóvenes. ¿Qué piensas?

[Hermana Tate]

Pienso que puedo ayudar a mi hermano pequeño y enseñarle cómo hacerlo porque ya sabe un poco, pero puedo ayudarle más, y a mis padres para que sepan cómo se hace.

[Élder Bednar]

Magnífico. El propósito del plan es tener objetivos sencillos, básicos y fundamentales relacionados con la obra de salvación. ¿Qué más oyeron durante la enseñanza de los élderes Renlund y Stevenson?

[Hermano McConnell]

Yo oí que el obispo Wyner debe escoger un número.

[Obispo Wyner]

Ya todos lo conocemos. El uno.

[Élder Bednar]

Le doy la razón. Él cree que ya ha elegido uno. ¿Qué tiene que hacer?

[Hermano McConnell]

Un poco de comunicación y todos estaremos en el mismo plan, entonces lleven a cabo esa reunión tal vez informal; a lo mejor la primera es algo más formal, pero no por mucho. Algo más formal y todos seguiremos la misma dirección y aprovecharemos ese impulso.

[Élder Bednar]

Bien. ¿Otras ideas?

[Hermano Tate]

Antes de empezar puse la mano en el hombro del obispo Wyner y le dije: “Elija el número uno”; él asintió, así que…

[Élder Bednar]

Bien. Presidente, ahora me dirijo a usted. Ha habido muchos ajustes. Hablemos de todos esos cambios. No creo que haya muchos que sean radicales. Hemos realizado algunos ajustes. ¿Qué han supuesto para usted como presidente del cuórum de élderes?

[Hermano Tate]

Tengo una gran presidencia y los ajustes nos han unido más. Ellos me apoyan. El obispo es capaz de aceptar varias responsabilidades y creo que podemos aceptar más. Han unido más a la Sociedad de Socorro y al cuórum de élderes. Nos mandamos mensajes de texto continuamente para ayudar a nuestro prójimo.

[Élder Bednar]

Si el obispo elige el número uno, ¿cuál creen que es la labor de ustedes?

[Hermano Tate]

Me veo trabajando con el hermano Mendoza, quien trabaja codo a codo con el hermano McConnell para agilizar la comunicación; actúo bajo la inspiración del obispo, pero me reparto entre varios ámbitos de la obra.

[Élder Bednar]

Bien. Muy bien. ¿Qué más les llamó la atención de las enseñanzas de los Apóstoles?

[Hermano Mendoza]

Pienso en la ilusión renovada al tratar de encontrar a los antepasados y llegar a conocerlos. Algo que puedo aprender y aplicar a mi vida es revisar todas las fotos y las entradas que pusieron, ya sea que mi linaje tenga cuatro generaciones o más, aún puedo implementar los relatos de mis antepasados y luego encontrarlos más rápidamente al enseñar a mis hijos.

[Élder Bednar]

Tenemos una capacidad enorme de ser innovadores y crear cosas nuevas. Les recomiendo que no hagamos eso. Invito a todos a usar las herramientas que ya se han desarrollado, tal como la aplicación Árbol Familiar. Los equipos del Departamento de Historia Familiar desarrollan herramientas sobresalientes que no se pueden replicar en un consejo de barrio. Les pregunto a ustedes dos: ¿Han enseñado a los miembros mayores a hacer esto? ¿Qué han aprendido ustedes?

[Hermana Tate]

Creo que es una aplicación muy fácil de usar y que si simplemente les enseñamos a usarla, podrán aprender a usarla y utilizarla muy rápido.

[Élder Bednar]

¿Han tenido éxito con eso?

[Hermana Tate]

Sí, lo probé.

[Élder Bednar]

Bien.

[Obispo Simpson]

Si les enseñamos a hacer historia familiar, ellos pueden enseñar a otras personas, y así se da a conocer; y otras personas pueden decirles y pueden llevar los nombres al templo y bautizarse por ellos para volver a ser una familia otra vez.

[Élder Bednar]

Una respuesta brillante porque la única manera de aprender cómo se hace es al enseñar a otra persona; pero alguien tiene que ser el primero. Si ustedes me ayudan a aprender cómo se hace, entonces yo puedo enseñar a mi familia, y mientras lo hago, aprendo cómo se hace.

[Obispo Wyner]

Tengo una pregunta. En el historial de la aplicación, al buscar antepasados, se complica si llegamos a un callejón sin salida. Hermano Mendoza, sé que estuvimos hablando que usted llegó a un callejón sin salida al buscar a su familia. Incluso viajó al país de esta y descubrió que la corte se había quemado junto con todos los registros. ¿Cómo podemos ayudar los consultores cuando llegamos a un callejón sin salida con los miembros? Y la segunda parte de mi pregunta es: ¿qué hacemos con el miembro que dice “no necesito hacer más obra del templo”?

[Élder Bednar]

Bien. Buenas preguntas. Voy a hacer algo que ustedes no pueden hacer en el consejo de barrio. ¿Están listos? ¿Hermano Rockwood? Pero antes de cederle el tiempo, les propongo un trato: en agradecimiento a su participación, ustedes me llaman y yo lo llamo a él.

[Hermano Stephen T. Rockwood]

En realidad, les indico que sí pueden hacer esto en sus consejos de barrio porque la respuesta estaba implícita en la pregunta. Usted preguntó: “¿Cómo recibimos ayuda?”. Tanto en la aplicación como en el sitio web hay un botón maravilloso llamado “Ayuda”. Literalmente, queremos asegurarnos de que siempre vayan a una persona o a un sitio en busca de ayuda. La persona será el líder de templo e historia familiar de barrio y/o los consultores, y nos encantará cuando tengan las respuestas, pero nos encantará incluso más cuando digan: “No lo sé”, porque eso invitará al Espíritu, y nosotros los invitamos a ustedes a pulsar “Ayuda” porque estos consultores y este líder forman parte de una enorme red mundial. Les prometo que si pulsan “Ayuda”, accederán a esa red y recibirán guía hasta para las preguntas más difíciles, como la República Dominicana.

[Élder Bednar]

Bien. ¿Más ideas que hayan tenido o cosas que se les hayan ocurrido mientras escuchaban a los élderes Renlund y Stevenson?

[Hermana Stauffer]

Esta semana he estado pensando en lo importante que es que las hermanas tengan su propia cuenta, principalmente porque me encantan los correos electrónicos que recibo de la cuenta. No tengo que esforzarme mucho porque tan solo me los mandan, tengo ordenanzas que puedo reservar o me dan consejos. Así que sentí simplemente cuán importante era que cada hermana tenga su propia cuenta para que pueda comenzar a recibir esos correos electrónicos o las notificaciones que tanto le ayudan a comenzar y entender el proceso, e ir y hacer las ordenanzas.

[Élder Bednar]

Genial. Al hablar del plan y de coordinar, el élder Renlund mencionó que no es necesario tener reuniones para tener reuniones. Hay un motivo por el que se llama reunión de coordinación. Nos coordinamos de varias maneras, incluso en persona si es necesario, pero el objetivo es coordinar y no solo tener una reunión. A veces pensamos erróneamente que estamos haciendo nuestra parte solo porque vamos a una reunión, pero ese no es el caso. Al formular el plan, hemos hablado de que las personas nuevas tengan oportunidades de recibir las ordenanzas del templo, y hay muchas personas así en cada unidad. Una de las cosas que recientemente me parece fascinante es que entre los distintos grupos de edades en la Iglesia, el grupo de edad que más rápidamente está aumentando en el envío de nombres para las ordenanzas del templo son los niños. Hermana Jones, esta es una invitación, no una orden. ¿Tiene alguna idea que desee compartir sobre los niños y lo que estamos hablando de los planes de la obra del templo e historia familiar y la coordinación?

[Hermana Joy D. Jones]

Me encantaría, élder Bednar. Gracias. Para ser sincera, he estado investigando un poco. He hablado con presidencias de templos de nuestra Área y les he preguntado qué han notado últimamente en los baptisterios. Es sorprendente oír que los niños están yendo al templo. Han adoptado este [ajuste al] progreso de los grupos de edad de manera admirable, pasando a las Mujeres Jóvenes y a los Hombres Jóvenes y reconocen la oportunidad de calificar para recibir una recomendación de uso limitado. No solo van al templo, sino que llevan nombres de familiares para efectuar ordenanzas por ellos y, mucho mejor aún, llevan a sus familias consigo. Eso es lo que me han dicho una y otra vez. Que traen a sus familias con ellos. Están siendo nuestros líderes. Los niños tienen la habilidad de ser líderes. Les encanta el templo. He hablado con niños de once años que se han comprometido a ir al templo cada semana. Es muy emocionante.

[Élder Bednar]

Muchas gracias. No es mi intención sugerirles qué debe estar en el plan, tan solo estoy haciendo sugerencias y dando opciones. En mucho lugares donde tenemos un templo cerca, tenemos misioneros que reciben un llamamiento y, debido a retrasos para recibir una visa, a veces disponen de dos o tres meses antes de ir al CCM. Esos jóvenes pueden servir como obreros de las ordenanzas del templo durante el tiempo que están esperando. Está ocurriendo en todo el mundo. La calidad de sus misiones es cualitativamente distinta cuando han servido en el templo como obreros de las ordenanzas por unas semanas o meses antes de ir al campo misional. Relacionado con esto, y me dirijo a todos los líderes del sacerdocio, cada exmisionero, tan pronto como vuelva a casa debería ser considerado para servir como obrero de las ordenanzas. Pueden servir en el templo de manera muy poderosa, tanto por el servicio que brindan como por las bendiciones que reciben. ¿En qué más han estado pensando en cuanto al plan, la coordinación y la aplicación?

[Hermana Simmons]

Iba a decir que estoy muy animada con la aplicación de FamilySearch; me emociona poder transmitir este ánimo a mis hermanas de la Sociedad de Socorro. Nada más abrir la aplicación es maravilloso poder acceder a toda esa información que está al alcance de los dedos. Es asombroso. De hecho, ayer fui a FamilySearch por primera vez. Hablé con dos misioneras muy dulces, una creo que se llamaba hermana Parker, y me dijo: “Qué bueno. Acabo de encontrar una manera excelente de que mis nietos adolescentes se animen a hacer historia familiar. Les pedí que se tomaran un selfi y que luego lo adjuntaran a sus testimonios y lo subieran a FamilySearch”. ¿No es genial?

[Élder Bednar]

Fantástico. Obispo, quiero darle la última palabra dado que yo tengo la oportunidad de ir al púlpito en un minuto. ¿Hay algo qué querría decirles a todos los que nos están escuchando acerca de lo que aprendimos esta noche?

[Obispo Wyner]

Es importante que nos arrodillemos ante nuestro Padre Celestial y que oremos pidiéndole la guía del Espíritu en esta obra. Es una obra muy importante, como pueden ver del apoyo que está recibiendo de las Autoridades Generales. Nuestro Padre Celestial sabe que es importante y Él contestará nuestras oraciones si nos arrodillamos ante Él y pedimos Su guía. Es emocionante. Es una gran obra y solo cosas buenas pueden salir de los consejos de coordinación y de enseñar a todas las familias de los barrios.

[Élder Bednar]

Gracias. Agradecemos mucho a todos ustedes por tomar de su tiempo para estar hoy aquí. Gracias por sus comentarios inspirados. Han representado a miembros de consejos de barrio de todo el mundo y lo han hecho fabulosamente bien.