Bendiciones prometidas de la historia familiar
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Bendiciones prometidas de la historia familiar

Instrucción para líderes de templo e historia familiar 2019 • 28 de febrero de 2019 • Teatro del Centro de Conferencias

Gracias, élder Renlund.

Qué bendición es para mí participar esta noche con ustedes en esta sesión para líderes en RootsTech 2019, bajo la dirección del élder David A. Bednar.

Como parte de mi asignación en el Consejo Ejecutivo de Templos e Historia Familiar, Lesa y yo estuvimos recientemente en Roma atendiendo a invitados prominentes durante el programa de puertas abiertas del Templo de Roma, Italia, recientemente construido. La “Ciudad Eterna” ahora está debidamente engalanada con un templo donde se efectuarán ordenanzas eternas.

Situado a unos 11 km del centro de la ciudad de Roma, el complejo del templo abarca unas hermosas 6 hectáreas de lo que antaño fue un productivo huerto de olivos del que aún quedan algunos ejemplares.

Tuve la bendición de realizar visitas guiadas con invitados importantes, líderes prominentes e influyentes en el gobierno local y nacional, en religión, educación y negocios.

Disfrutamos especialmente el recorrido por el bautisterio, donde nos detuvimos junto a la pila bautismal ornamentada con terracota italiana. A muchos les interesó bastante saber cómo extendemos la invitación para recibir la ordenanza del bautismo a los seres queridos del otro lado del velo, cuando efectuamos bautismos vicarios en el templo.

La alegría de presentar la ordenanza del bautismo vicario a nuestros amigos solo fue superada por el privilegio de describirles la ordenanza de sellamiento en la sala de sellamientos del templo.

No recuerdo ver a una sola persona que no haya estado visiblemente conmovida al describirse la doctrina de la familia eterna y del matrimonio eterno, junto con el gran plan de felicidad y la expiación de Jesucristo. Siempre recordaré el espíritu que nos conmovió a mí y a un estimado líder religioso de otra fe mientras le describía esa sagrada ordenanza allí.

Aquí estoy en el hermoso centro de visitantes con el director de UNICEF en Italia, después de un recorrido por el templo. Nos sentimos profundamente conectados después de pasar casi dos horas juntos.

Este templo, construido en Roma, despertó emociones en los ciudadanos de Roma e Italia, y lo mismo hizo conmigo. Permítanme explicarlo.

A las pocas horas de estar en los jardines del templo, comencé a pensar en las ordenanzas de salvación y exaltación que solo se pueden efectuar en la Casa del Señor.

Esto volvió mi corazón hacia mis padres, los fieles antepasados a quienes debo tanto. “Tengo raíces en Italia”, pensé. ¡Incluso un tatarabuelo y una tatarabuela! Y, sin embargo, no puedo recordar los vínculos generacionales que me unen a ellos.

Este pensamiento hizo exactamente lo que el élder Foster esperaba que hiciera. Tenía herramientas que podía usar, una de las cuales era la aplicación Árbol Familiar en mi teléfono.

Recordé que mis lazos de sangre italiana provienen de mi madre y del padre de ella, el abuelo Hall, que murió antes de que yo naciera. Apenas recuerdo a mi bisabuela Rose, quien murió cuando yo tenía seis años.

Fue su madre, Marie Stalle, nacida en Italia, quien emigró a Utah como una jovencita pionera. Su padre, Jean Pierre Stalle, nació en Torino, Piemonte, Italia. Él murió junto al río Sweetwater.

Aquí hago referencia al diario que mantuvo la compañía de carros de mano con respecto a su muerte. Indica: “Hoy el camino estuvo muy arenoso por varios kilómetros, pasamos varios arroyos, acampamos a las 4 de la tarde en la ribera del río Platte, frente a Ash Grove. El hermano Peter” —lo llamaban Peter en lugar de Pierre— “El hermano Peter Stalle murió hoy. Él era de Italia”1.

Fui a su página personal en Recuerdos, donde hallé el diario de su hija Margaret, mi tía abuela, en el que describe la llegada del Evangelio a su gente, los waldesianos, en Italia, cuando apenas tenía cinco años, tras la llegada de Lorenzo Snow y otros misioneros en 1850. En ese momento se bautizó la familia de Jean Pierre Stalle.

En su diario, el cual encontré en la aplicación de FamilySearch, ella describió:

“En noviembre de 1855, el presidente Franklin D. Richards [y otros]… vinieron a casa… se estaban escondiendo del populacho y pidieron algo de comer. [Mi hermana] Suzette mezcló suficiente leche de cabra para que bebieran, y mamá puso pan, mantequilla y queso sobre la mesa. Al alistarse para irse, Franklin D. Richards dijo a mamá que la familia debía ir a Sion. Mamá le agradeció sus buenas intenciones, pero no esperaba poder hacerlo… 

“[Milagrosamente] dos semanas después… Pierre Stalle, su esposa y sus hijos… zarparon en un barco… Tras una travesía tempestuosa llegaron a Nueva York… y se unieron a la primera compañía de carros de mano que salió de Iowa… hacia Salt Lake2”.

Esta es una hermosa pintura, por Leon Parson, de Margaret y Marie Stalle de niñas en el camino de los pioneros.

Margaret continúa luego en su diario:

“La última vez que mamá ayudó a papá en el carro, él le dijo que no podía llegar hasta el valle, pero que fuese paciente, que el resto de ellos sí llegaría… 

“Cuando mamá regresó al carro, papá había muerto. Cuando se cavó la tumba, se envolvió a papá en una sábana y se lo colocó entre dos capas de artemisa. Murió junto al río Platte”3.

La obra del templo e historia familiar nos conducen a la familia.

Marie Gaudin Stalle, ya viuda con cuatro hijos, llegó a salvo al valle de Lago Salado.

Su vida fue difícil, pero ella y sus hijos fueron fieles. Como mencioné antes, su hija, que también se llamaba Marie, es mi tatarabuela, y crio en el Evangelio a una familia fiel y centrada en el Evangelio de trece hijos.

¿Pueden ver cómo esta experiencia dirigió mis pensamientos hacia mi familia y mis antepasados? Su fe y sacrificios me inspiraron e hicieron nacer en mí el deseo de compartir con mi familia esta historia inspiradora que acababa de descubrir.

Aunque compartí eso con mis cuatro hijos, estaba especialmente ansioso por compartir esta historia con mi tercer hijo y su familia.

Él se casó con una joven italiana de Pittsburgh. Sabía que esa historia se sumaría al rico legado italiano de su familia. Lo animé para que en una noche de hogar enseñara sobre la fe de sus antepasados italianos, para que eso se convirtiera en una inspiración para ellos.

Mientras cada uno considera lo que podría hacer en sus llamamientos, quizás una de las cosas más productivas sería enseñar y mostrar esas valiosas herramientas, las cuales están literalmente al alcance de nuestras manos. Asegúrense que el folleto Mi Familia esté en las manos de cada miembro. Muestren y familiaricen a los miembros de su barrio con la aplicación de FamilySearch. Esto garantizará que las familias y las personas en sus hogares participen en actividades que los llevarán al templo.

El hogar, la familia y el templo están inseparablemente conectados; uno lleva al otro. En ninguna otra obra estamos más centrados en el hogar que en la obra del templo e historia familiar.

Antes he dicho: “El comprender la naturaleza eterna del templo los acercará a su familia, y el comprender la naturaleza eterna de la familia los acercará al templo4.

El presidente Nelson ha dicho: “La tierra fue creada y esta Iglesia fue restaurada para que las familias pudieran formarse, sellarse y recibir la exaltación por la eternidad”5.

Les doy mi testimonio de las bendiciones que vienen a nosotros al participar en la obra de historia familiar. En el nombre de Jesucristo. Amén.