Las redes sociales en el salón de clases

Los alumnos de Seminario e Instituto han de inundar la tierra como con un diluvio

Cuando los alumnos usan las redes sociales para compartir su testimonio de los principios que se enseñan en Seminario e Instituto, fortalecen la fe de los demás, así como la de ellos mismos.

Rebekah, una alumna de Instituto en Utah, relató la siguiente experiencia en cuanto a compartir un testimonio sencillo y sincero en las redes sociales. Para su Experiencia de elevar el aprendizaje, Rebekah publicó cada semana algo sobre lo que estaba aprendiendo en clase. Cada publicación incluyó una hermosa foto y un breve pensamiento relacionados con lo que había aprendido. Una de sus publicaciones menciona la siguiente reflexión: “Nunca podremos comprender quiénes somos hasta que entendamos de quién provenimos; y cuando llegamos a comprender eso, todo cambia. Sé que todos somos hijos de nuestro Padre Celestial y que nos ama más de lo que podemos comprender. ¡Al comenzar la universidad, he sentido el amor de mi Padre Celestial más que nunca! ‘Ora, Él está. Habla, Él te escucha. Eres su hijo; Su amor te rodea’ (“Oración de un niño”, Canciones para los niños, pág. 6)”. 

Al final del semestre, ella informó: “Este proyecto realmente me ayudó a reflexionar sobre lo que aprendí y a expresar mis pensamientos con palabras, que es una gran preparación para cuando vaya a la misión. Al hacerlo se me presentó la oportunidad de compartir el Evangelio varias veces con mi compañera de cuarto que no es miembro. En general, este proyecto me ayudó a ser mejor misionera y fortaleció mi testimonio de Cristo y de Su evangelio”.

Al compartir lo que ella aprendió y sintió en la clase, Rebekah no solo fortaleció su testimonio del Evangelio, sino también extendió la influencia del Espíritu en su clase de Instituto a todos los que la seguían en las redes sociales.

Al compartir lo que ella aprendió y sintió en la clase, Rebekah no solo fortaleció su testimonio del Evangelio, sino también extendió la influencia del Espíritu en su clase de Instituto a todos los que la seguían en las redes sociales.

En 2014, el élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, invitó a los miembros de la Iglesia a inundar la tierra con los mensajes del Evangelio usando las herramientas de internet y las redes sociales (véase “Inundar la tierra como con un diluvio” [Discurso de la Semana de la Educación en el campus de la Universidad Brigham Young], 19 de agosto de 2014]). Los salones de clase de Seminario e Instituto son el marco ideal para que los maestros inviten a los alumnos a hacer exactamente eso: inundar la tierra con el Evangelio.

Los maestros han comprendido desde hace mucho que invitar a los alumnos a compartir les permite a ellos profundizar su conversión al testificar de la verdad y compartir lo que están aprendiendo (véase “Métodos, técnicas y enfoques de enseñanza”, La enseñanza y el aprendizaje del Evangelio: Manual para maestros y líderes de Seminarios e Institutos de Religión, 2012, págs. 62–81). Con frecuencia, a los alumnos se los invita a organizar sus ideas y luego compartirlas con la clase, un compañero o en grupos. Ocasionlamente, registran en diarios las verdades que están aprendiendo. ¿Qué pasaría si los maestros también invitaran a los alumnos a compartir sus ideas de una manera auténtica que muchas personas usan todos los días?

Los maestros que incluyan oportunidades de usar las redes sociales en sus planes de lecciones ayudarán a los alumnos a testificar, lo que producirá un efecto de largo alcance. Y es fácil; los maestros no necesitan saber nada acerca de las redes sociales, porque la mayoría de los alumnos ya son expertos en ellas. Los maestros solo tienen que invitar, que es algo en lo cual ellos son expertos. Ejemplos de invitaciones a compartir en las redes sociales podrían ser:

  • “¿Podrían responder la siguiente pregunta en la plataforma de las redes sociales de su preferencia?”.
  • “Saquen una foto de esta cita (que se muestra en la pizarra o en una presentación en PowerPoint), publíquenla en una red social y escriban por qué es importante para ustedes”.
  • “¿Me harían el favor de tomar lo que acaban de escribir en sus diarios y compartir un resumen de ello en las redes sociales?”.

Nota: Recuerden a los alumnos que usen los hashtags #LDSSeminary o #LDSInstitute cuando se los invita a compartir en la clase; ellos sabrán qué hacer.

No solo los alumnos profundizarán su conversión mediante el principio de compartir, sino que otras personas fuera de la clase recibirán mensajes acerca de Seminario e Instituto. Cuando las otras personas vean lo que sus amigos publican, aumentará el interés de ellos por Instituto y Seminario; se llegará a los alumnos que no estén asistiendo y el esfuerzo realizado mediante las redes sociales apoyará la labor que ya hacemos como padres y líderes en el sacerdocio.

¡En qué época gloriosa vivimos!, una en la que podemos compartir al instante un pensamiento, una verdad o nuestro testimonio con cientos, e incluso miles, de personas y permitir que el Espíritu testifique de la verdad a medida que compartimos bondad [#sharegoodness].