La función de los padres en Instituto

    Una madre lee las Escrituras con su hija

    Al hacer los jóvenes la transición de la educación secundaria y de Seminario a la vida después de la graduación, afrontan muchas decisiones importantes de la vida. Se encuentran frente a decisiones sobre la misión, la formación académica superior, el empleo y otras oportunidades emocionantes, pero con frecuencia estresantes. Como padres, ustedes pueden ejercer una gran influencia durante ese período. Aunque sus hijos jóvenes adultos quizás ya se hayan mudado de su casa, ustedes aún tienen la responsabilidad de animarlos a asistir a Instituto.

    Hace algunos años, el presidente Boyd K. Packer (1924–2015), del Cuórum de los Doce Apóstoles, dijo: “Sin orientación, sus alumnos tal vez escojan… tomar otro curso en vez de las clases de Instituto, lo que realmente sería un verdadero error. Sería como agregar un ladrillo más a la casa del conocimiento sin la suficiente cantidad de cemento para mantenerlos unidos. Padres, insten, incluso insistan, para que sus hijos estudiantes se inscriban en… Instituto” (véase “El libre albedrío y el autocontrol”, Liahona, julio de 1983, pág. 101).

    La admonición del presidente Packer es aun más aplicable hoy en día. Para los jóvenes adultos, la vida transcurre con mucha prisa, pero Instituto puede brindarles oportunidades de edificar sobre lo que los alumnos han aprendido en Seminario. Instituto los ayuda a fortalecer su compromiso para con Jesucristo y a encontrar respuesta a sus preguntas conforme estudian las Escrituras y las palabras de los profetas modernos. A medida que los jóvenes adultos aprenden juntos y se fortalecen mutuamente mientras procuran la guía del Espíritu Santo, están mejor preparados para tener éxito en todos los aspectos de la vida.

    El presidente Thomas S. Monson afirmó: “Si eres estudiante universitario soltero, te pido que hagas de tu participación en Instituto una prioridad. Los estudiantes casados y otros adultos solteros también son bienvenidos y los animamos a asistir. Piénsalo. Harás nuevas amistades, sentirás el Espíritu y tu fe se fortalecerá. Te prometo que, al participar en Instituto y estudiar las Escrituras de manera diligente, aumentará tu poder para evitar las tentaciones y para recibir la guía del Espíritu Santo en todo lo que hagas. Los que con humildad procuren ayuda divina, la recibirán. Esa es una promesa que te hago” (21 de mayo de 2009).

    Ustedes pueden ayudar a sus hijos e hijas jóvenes adultos a buscar algún curso de Instituto, e incluso alentarlos a seguir participando en Instituto hasta que se gradúen. Los cuatro cursos fundamentales proporcionan un cimiento firme para los jóvenes adultos y los ayudarán a afianzar el testimonio y mantenerse fieles al evangelio de Jesucristo.

    Dondequiera que los jóvenes adultos estén, o dondequiera se dirijan, Instituto puede marcar una gran diferencia en quiénes son y quiénes llegan a ser. Los invitamos a hacer todo lo que puedan para ayudar a sus hijos a cursar Instituto con éxito.