Cuidar de los necesitados destaca los proyectos humanitarios y los relatos tanto de los que dan ayuda como de los que la reciben en diferentes partes del mundo. Mira cómo la Iglesia y sus miembros demostraron amor a su prójimo en el Resumen de 2024: Cuidar de los necesitados.
“Los dos grandes mandamientos pueden servirnos de guía: primero, amar a Dios; y segundo, amar a nuestro prójimo. Demostramos nuestro amor por medio del servicio”.
“Nuestro gozo es brindar ayuda a otras personas; hacer un esfuerzo concienzudo por preocuparnos por los demás tanto o más que por nosotros mismos. […] Vivir el segundo gran mandamiento es la clave para llegar a ser un verdadero discípulo de Jesucristo”.
¡Puedes servir a otras personas de tu comunidad de maneras grandes y pequeñas! Los siguientes principios pueden ayudarte a saber por dónde empezar:
También puedes encontrar proyectos de servicio cerca de ti en SirveAhora.org. Averigua si SirveAhora está disponible en tu zona.
¿Estás interesado en servir en una misión de servicio? Las misiones de servicio son una gran oportunidad para jóvenes o para personas mayores que deseen servir en misiones no proselitistas. Hay una variedad de misiones entre las que puedes elegir la que mejor se adapte a tus necesidades, ya sea que desees ser voluntario desde tu casa, en un lugar que sea propiedad de la Iglesia o en tu comunidad.
Por ejemplo, puedes prestar servicio en centros de servicios de empleo, almacenes del obispo, plantas de envasado e instalaciones de producción. También puedes prestar servicio al ser facilitador en grupos para recuperarse de las adicciones, enseñar cursos de autosuficiencia o desarrollar proyectos humanitarios locales. Echa un vistazo aquí a oportunidades misionales de servicio como estas y más.
Al bautizarse, los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días prometen que estarán dispuestos a “llevar las cargas los unos de los otros […]; llorar con los que lloran […]; y […] consolar a los que necesitan de consuelo” (Mosíah 18:8–9). Cumplir esa promesa, o convenio, es una parte esencial de ayudarnos a llegar a ser más semejantes a Jesucristo.
Entonces, ¿cómo puedes guardar este convenio de cuidar de los demás? Aunque inevitablemente nos quedemos cortos al seguir el ejemplo de servicio desinteresado de Cristo, podemos aliviar la carga de los demás siendo generosos al compartir nuestro tiempo, talentos, recursos y esfuerzos. Podemos seguir el ejemplo de nuestro Salvador al brindar apoyo y cuidados emocionales, reconociendo que quienes sufren a menudo necesitan una respuesta compasiva, así como ayuda práctica. Y podemos brindar cuidado de tal manera que ayude a los demás a sentir el amor de Dios y a tener paz, incluso en las crisis más turbulentas.
Si deseas hacer un donativo a la Iglesia para promover la obra del Señor de cuidar de los necesitados, visita philanthropies.ChurchofJesusChrist.org.
No necesitas dinero para marcar la diferencia. Donar tu tiempo y esfuerzos para servir y cuidar a las personas de tu comunidad puede fortalecer a los demás y guiarlos por el camino hacia la autosuficiencia. Encuentra proyectos para servir en tu comunidad a través de SirveAhora.org.