Los Santos de los Últimos Días son un pueblo de convenios

 
Russell M. Nelson

Élder Nelson

En la conferencia general de octubre de 2011, el élder Russell M. Nelson del Quórum de los Doce Apóstoles, recordó a los Santos de todo el mundo la importancia de hacer y cumplir sagrados convenios. “Uno de los conceptos más importantes de la religión revelada es el de un convenio sagrado”, dijo. “Un convenio… es una promesa sagrada hecha con Dios. Él establece los términos. Cada persona puede escoger aceptar o no esos términos. Si una persona acepta los términos del convenio y obedece la ley de Dios, él o ella recibe las bendiciones asociadas con ese convenio”.

El élder Nelson continuó: “A través de la historia, Dios ha hecho convenios con Sus hijos. Sus convenios se presentan a lo largo de todo el plan de salvación y, por lo tanto, son parte de la plenitud de Su evangelio. Por ejemplo, Dios prometió enviar un Salvador a Sus hijos, y pidió a cambio que obedecieran Su ley”.

Los hombres y las mujeres tanto del Viejo Mundo de La Biblia como del Nuevo Mundo de El Libro de Mormón, eran hijos del convenio del Padre Celestial, dijo el élder Nelson. Habló de la importancia del convenio abrahámico, de los convenios del bautismo, y de los convenios del templo.

Concluyó diciendo: “Al reconocer que somos hijos del convenio, sabemos quiénes somos y lo que Dios espera de nosotros. Su ley se escribe en nuestros corazones. Él es nuestro Dios y nosotros somos Su pueblo. Los consagrados hijos del convenio permanecen firmes, aun en medio de la adversidad. Cuando esa doctrina se arraiga profundamente en nuestro corazón, incluso el aguijón de la muerte se hace leve y nuestra fortaleza espiritual se vigoriza”.

A lo largo de los años, otros profetas y apóstoles también han hablado de la importancia de hacer y cumplir convenios. Aquí podemos ver dos ejemplos de su consejo:

La prueba crucial

Henry B. Eyring

Presidente Eyring

“Los Santos de los Últimos Días son un pueblo que hace convenios. Desde el día de nuestro bautismo mediante los hitos espirituales de nuestra vida, hacemos promesas a Dios, y ´Él nos hace promesas a nosotros”, dijo el presidente Henry B. Eyring, primer consejero de la primera presidencia, durante la conferencia general de octubre de 1996. “Él siempre cumple las promesas ofrecidas mediante Sus siervos autorizados, pero es la prueba crucial de nuestra vida comprobar si haremos convenios con El y los cumpliremos”.

El presidente Eyring prometió bendiciones cuando recordemos el cumplir nuestros convenios. Dijo: “Todo miembro ha hecho el convenio en las aguas del bautismo de ser un testigo de Dios. Todo miembro ha hecho un convenio de hacer obras bondadosas, tal como lo haría el Salvador. Por lo tanto, cualquier llamado para ser testigo y para cuidar a los demás, no es una petición de servicio extra, sino que es una bendición designada por un Padre Celestial amoroso y por su Hijo Jesucristo. Ellos nos han dado tales llamados, al igual que otros, a veces sin un llamamiento formal, todos con el mismo objetivo. Cada una es una oportunidad de demostrar las bendiciones que recibimos por ser el pueblo del convenio y cada una es una oportunidad por la que ustedes aceptaron ser responsables”.

 

Obedezcan con exactitud

D. Todd Christofferson

Élder Christofferson

“Los convenios divinos producen cristianos fuertes. Te exhorto a que seas merecedor y recibas todas las ordenanzas del sacerdocio que puedas, y luego que cumplas fielmente las promesas que hiciste bajo convenio. En los momentos de aflicción, asegúrate de que tus convenios tengan primordial importancia y que obedezcas con exactitud. Entonces puedes pedir con fe, sin dudar en nada, según tus necesidades, y Dios responderá. Él te sostendrá al trabajar y al velar. En Su propio tiempo y a Su propia manera, Él te extenderá Su mano y te dirá: ‘Heme aquí’”, dijo el élder D. Todd Christofferson del Quórum de los Doce Apóstoles, en un discurso de la conferencia general de abril de 2009.