Gerrit W. Gong

del Cuórum de los Doce Apóstoles

Élder Gerrit W. Gong

Los colores fuertes y las imágenes llenas de vitalidad ocuparon lo que alguna vez fuera un muro vacío de bloques, de la cocina comunitaria en Phnom Pehn, Camboya.

Los integrantes de la familia del élder Gerrit W. Gong y un ejército de niños de la calle, a quienes reclutaron para que les ayudaran a pintar la escena, se apartaron a cierta distancia y examinaron la obra.

Aunque la familia había proporcionado el bosquejo, la pintura y las brochas, algo había cambiado. El mural que crearon, que le agregó luz a un lugar descolorido, no era de ellos; pertenecía a los niños.

Eso deleitó tanto al élder Gong, a su esposa Susan y a sus cuatro hijos que repitieron el proyecto de servicio en otros cuatro países durante los siguientes cuatro años, mientras el élder y la hermana Gong fueron asignados a esa Área de la Iglesia.

“No sé cómo surgió la idea del mural, solo sucedió”, dijo la hermana Susan Gong. “Estábamos agradecidos de que otras personas se emocionaran de que los niños tengan oportunidades creativas”.

Como alguien que se interesa en el impacto fotográfico de la luz, el color, la composición y el momento, el élder Gong se imagina a los niños, y a otros como ellos en Nepal, Vietnam, Malasia y Utah disfrutando el lugar.

Los miembros de la familia del élder Gerrit W. Gong posan frente a un proyecto de mural con los niños que los ayudaron en Vietnam. Fotografía cortesía de la familia Gong.

Los miembros de la familia del élder Gerrit W. Gong posan frente a un proyecto de mural con los niños que los ayudaron en Vietnam. Fotografía cortesía de la familia Gong.

Ahora, como miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, recién sostenido, él compartirá un tipo de luz diferente con los hijos de Dios de todo el mundo.

Los Santos de los Últimos Días de todo el mundo sostienen al élder Gong como apóstol el 31 de marzo, el primer apóstol asiático estadounidense.

Al reflexionar sobre la cada vez mayor diversidad de la Iglesia, el élder Gong dijo: “La nuestra es una Iglesia mundial. El Evangelio restaurado es para toda nación, tribu y lengua”.

Nació en Redwood City, California, y es el hijo de Walter A. y Jean C. Gong, el élder Gong llega al apostolado con una formación abundante en educación y experiencia. Los padres del élder Gong, ambos maestros de profesión, en conjunto pasaron más de 70 años en el salón de clase. El élder Gong, el mayor de tres hijos, heredó el amor de sus padres por el aprendizaje.

Fue beneficiario de la beca Rhodes y trabajó en el Departamento de Estado de los EE. UU., y para el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales en Washington, D.C. Los viajes del élder Gong lo han llevado a todos los continentes, incluso a vivir en Asia durante más de una década.

Tanto el élder como la hermana Gong prestaron servicio como misioneros de tiempo completo en Taiwán; la pareja se casó en enero de 1980 en el Templo de Salt Lake y tienen cuatro hijos y tres nietos.

El élder Gong, cuyos antepasados dejaron el sur de China a finales del siglo XIX para trabajar en Estados Unidos, nació en la Iglesia. Su madre conoció a los misioneros cuando era adolescente en Honolulú, Hawái. Su padre se unió a la Iglesia después de asistir a la Universidad de Stanford, donde sus padres se conocieron y empezaron a salir juntos.

El élder Gerrit W. Gong, recién sostenido como miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, y su esposa, la hermana Susan Gong, en Salt Lake City. Fotografía de Jeffrey D. Allred, Deseret News.

“He tenido un testimonio de la Iglesia y del Evangelio desde que era muy joven”, dijo el élder Gong.

La hermana Gong dijo que hay tres características típicas de Gerrit Gong. “Una, él es amable a toda prueba”, dijo ella. “Dos, le interesa todo, lo que lo convierte en una persona fascinante con quien vivir. Tres, él ama al Señor. En verdad él desea con todo su corazón edificar el reino y bendecir a los hijos del Padre Celestial”.

El élder Gong fue obispo y presidente de estaca, ha prestado servicio como Autoridad General desde 2010 y en esa responsabilidad ha visto el crecimiento y desarrollo de la Iglesia en todo el mundo.

Al élder Gong se le asignó organizar la segunda estaca en Bangkok, Tailandia, donde participó en el llamamiento de los líderes del sacerdocio. “Después de la reunión, entramos en un salón grande en el que estaban los líderes del sacerdocio en sillas que ocupaban los tres lados del salón y fueron ordenados uno por uno”, recuerda la hermana Gong. “Una vez ordenados, se unieron al círculo creciente del poder del sacerdocio”.

El élder Gerrit W. Gong y su esposa, Susan, participaron en un proyecto de un mural de Navidad en Vietnam. Fotografía cortesía de la familia Gong.

El élder Gong estuvo con el élder Quentin L. Cook y el élder Gary E. Stevenson en Vietnam cuando la Iglesia recibió reconocimiento oficial. Fue testigo de cómo “el Señor influyó en muchas personas diferentes en Vietnam” (véase historia relacionada).

El élder Gong dijo que dondequiera que van, las personas se relacionan con la hermana Gong. “Susan se centra en los demás y es genuina y sincera dondequiera que esté”, dijo el élder Gong.

La hermana Gong “disfruta mucho de la jardinería” y le encanta cocinar y “unir a las personas”. Ha escrito libros en chino para niños y fue la primera coordinadora del programa dual de inmersión del idioma chino en Utah.

Este matrimonio realiza un “campamento de nietos” todos los veranos, que incluye manualidades y aventuras, y les encanta viajar con sus hijos.

El élder Gong y su esposa dijeron que fue maravilloso unirse a los miembros de todo el mundo durante la conferencia general, y sostener al presidente Russell M. Nelson y a la Primera Presidencia, y “ser testigos de la revelación continua que bendice a los miembros de la Iglesia en sus diversas circunstancias”.

El élder Gerrit W. Gong saluda a los misioneros en India.

Al hablar de su nueva asignación, el élder Gong dijo que se sintió profundamente conmovido cuando el presidente Nelson tomó con ternura “mis manos en las suyas” y me extendió el llamamiento al apostolado.

En ese momento “te sientes muy humilde, pero estás seguro de tu confianza y amor por el presidente Nelson como Profeta del Señor y Presidente de la Iglesia”.

El élder y la hermana Gong dijeron que también han sentido la efusión de apoyo de los miembros de todo el mundo. Él dijo que han tenido la oportunidad de “llorar juntos y de orar juntos”.

“Pasé parte del fin de semana buscando sinónimos para la palabra ‘conmovido’ porque ‘conmovidos’ no parece describir lo que sentimos”, dijo la hermana Gong. “Agradezco saber que esto ocurre un día a la vez y que cuando estás en la obra del Señor, recibes la ayuda del Señor”.

El élder Gong dijo que a él y a la hermana Gong les encanta estar con los miembros en cada lugar en el que tienen el privilegio de ir. “Sus circunstancias son diferentes, pero su fe y testimonios en muchos sentidos son los mismos”, él comentó.

Hay algo que la familia Gong también aprendió de los niños que participaron en los proyectos de murales que se llevaron a cabo durante la época navideña.

Cada miembro de la familia Gong tuvo un papel especial en el proyecto, desde crear el bosquejo, mezclar la pintura hasta organizar a los niños.

Algunos lugares deseaban enviar solo a los mejores niños y a los más talentosos a participar, pero ellos les explicaron que su proyecto era una oportunidad para todos los niños. “Siempre nos impresiona el entusiasmo y la aptitud de los niños que se unen para embellecer su entorno”, expresó el élder Gong.