Seamos amigos con nuestros hermanos y hermanas

Preparación para la Exaltación, 1999


Objetivo

Alentar a los miembros de la clase a fin de que cultiven lazos de amistad y de amor con sus hermanos y hermanas.

Preparación

  1. 1.

    Estudie con espíritu de oración Génesis 37:15–30; 45:1–15; 1 Nefi 2:16–17; Doctrina y Convenios 135:1, 3.

  2. 2.

    Materiales necesarios: Los libros canónicos y un lápiz de marcar Escrituras para cada miembro de la clase. Continúe exhortándoles a que cada semana traigan a la clase sus propios libros canónicos.

Nota para el maestro: A menudo no se le da importancia a la relación que mantenemos con nuestros hermanos y hermanas. A veces dañamos esa relación al aprovecharnos los unos de los otros y comportarnos mal con aquellos a quienes deberíamos amar más. Las Escrituras nos cuentan acerca de muchas circunstancias en las que el amor y el respeto entre hermanos y hermanas fueron una gran bendición mutua. Ayude a los miembros de la clase para que comprendan que la familia puede ser una fuente de fortalecimiento y de ánimo si los hermanos y las hermanas cultivan entre sí lazos de amistad y de amor.

Preste especial atención a los miembros de la clase que no tengan hermanos o hermanas. Quizás prefiera usted expandir el tema de la lección para que abarque a otros miembros de la familia, como ser, los primos.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Los hermanos y las hermanas pueden ser amigos entre sí

Análisis con la pizarra y relato

Relate entonces la siguiente historia:

Sin revelarles el tema de la lección, pida a los miembros de la clase que sugieran algunas de las cosas que pueden hacer para fortalecer una amistad. Anote dichas sugerencias en la pizarra.

“Ese domingo llegué tarde a la reunión sacramental y, como de costumbre, me senté en la última fila. No sabía en ese momento que, al salir de esa reunión, sería una persona diferente. No era una reunión común, sino la despedida de mi hermano que se iba a la misión. Él era un año mayor que yo. Él era la cuarta persona de mi familia que salía en una misión, de manera que no se trataba de nada nuevo para mí, pero Chuck y yo éramos más íntimos como hermanos…

“Cuando los discursantes empezaron a hablar, me puse a pensar en lo mucho que extrañaría a Chuck. Habíamos crecido juntos; de hecho, habíamos compartido el mismo cuarto hasta el año anterior, cuando él se había mudado a la sala de costura de mi madre por motivo de que yo tenía problemas para mantener nuestro cuarto ordenado. Trabajamos juntos casi todos los días de nuestra vida… Y ahora, de repente, él se nos iba. Dos días después se encontraría en el centro de capacitación misional aprendiendo a hablar español, y luego se iría a España a enseñar el Evangelio.

“Mis pensamientos fueron interrumpidos cuando escuché la voz de Chuck a través de los parlantes. Él siempre fue bueno para las bromas y empezó su discurso con algo que hizo reír a todos en la congregación. Luego se refirió a España y de lo que sería su misión; por un instante, se produjo un silencio absoluto, y Chuck, emocionado, dijo: ‘Quisiera hablarle a Dean, mi hermano menor, por un momento.

“‘Durante toda mi vida he hecho todo lo posible para que mi hermano se sintiera orgulloso de mí. Siempre guardé la Palabra de Sabiduría y he sido la mejor persona que podría haber sido. Y al aceptar este llamamiento del Señor de ir en una misión, espero que se sienta orgulloso de mi’.

“No podía creer lo que estaba escuchando. ¿Había estado él tratando de que yo me sintiera orgulloso de él? Sentado allí… por primera vez desde que era un niño, mis ojos se llenaron de lágrimas y comencé a llorar…

“Mientras Chuck hablaba, medité sobre nuestra vida pasada… Él siempre había vivido una vida cristiana y dado un buen ejemplo de lo que era ser un miembro fiel de la verdadera Iglesia de Jesucristo. Entonces, pensé en mi propia vida y en las veces en que no había seguido yo su ejemplo, y sin embargo, él nunca me había criticado por mis defectos. En esa reunión sacramental me hice la solemne promesa de que algún día lograría que mi hermano se sintiera orgulloso de mí.

“Ha pasado un año y medio desde aquella reunión, y no he olvidado la promesa que hice en aquel momento. He cambiado completamente mi vida y ahora estoy sirviendo una misión para mi Padre Celestial; ésta es la mejor decisión que he tomado en mi vida. Al arrodillarme todas las noches a orar, agradezco al Señor los buenos ejemplos que he tenido en mi vida, como el de mi hermano, de quienes tuvieron el valor de vivir las enseñanzas de la Iglesia y de actuar como los verdaderos hijos e hijas de Dios que son” (véase Diáconos, Curso B [PCAP24I2SP], lección 12, págs. 48–49).

Análisis

• ¿Por qué la amistad de estos dos hermanos resultó en un beneficio para ambos?

• ¿Qué lección podemos aprender de esa historia?

Refiérase a la pregunta que hizo a los miembros de la clase al principio de la lección y a las respuestas escritas en la pizarra y hágales entonces las siguientes preguntas:

• ¿Consideran ustedes a sus hermanos y hermanas como amigos?

• ¿Habrían sido diferentes sus respuestas a la pregunta original si se les hubiera pedido que sugirieran maneras para cultivar la amistad con sus hermanos y hermanas? ¿Por qué?

Señale que con frecuencia olvidamos que nuestros hermanos y hermanas pueden ser nuestros mejores amigos y dignos de nuestra mayor confianza. Si los tratamos como tratamos a nuestros mejores amigos, produciremos más amor, unión y apoyo dentro de nuestra familia.

Los hermanos y las hermanas pueden ayudarse y apoyarse mutuamente

Relatos de las Escrituras y análisis

Las Escrituras nos ofrecen varios ejemplos de amor y de amistad entre los miembros de la familia. Seleccione uno o dos de los siguientes relatos de las Escrituras. Pida a los miembros de la clase que los lean y marquen. Analice con ellos dichas historias empleando estas preguntas:

  1. 1.

    Nefi y Sam (1 Nefi 2:16–17).

    • ¿Qué influencia ejerció Nefi sobre su hermano Sam?

    • ¿Por qué creen ustedes que Nefi compartía con sus hermanos todo lo que aprendía?

    • ¿En qué forma podrían ustedes ayudar a sus hermanos y hermanas mediante el amor y la amistad?

  2. 2.

    Rubén y José (Génesis 37:15–30).

    • ¿Qué hizo Rubén que demostró su preocupación por su hermano José?

    • ¿Cuándo les ha ayudado el amor y la amistad de uno de sus hermanos o hermanas?

  3. 3.

    José y sus hermanos (Génesis 45:1–15).

    • ¿Qué hizo José que demostró su amor por sus hermanos?

    • ¿Por qué su amistad fue una bendición para sus hermanos?

Relato y análisis

Lea o relate el siguiente caso tomado de la historia de la Iglesia:

Refiriéndose a su hermano Hyrum, el profeta José Smith escribió lo siguiente:

“Hermano Hyrum, ¡qué corazón más fiel tienes!” (citado por Joseph Fielding Smith en Conference Report, abril de 1930, pág. 93).

Durante toda su vida, Hyrum fue un verdadero amigo y hermano de José. Después de que José le contara acerca de la Primera Visión, Hyrum le prometió ayudarlo en cuanto a sus responsabilidades. Cumplió su promesa, llegando a ser uno de los primeros seis miembros de la Iglesia y siempre siguió los consejos que José recibía del Señor.

En junio de 1844, el populacho estaba decidido a atentar contra la vida de José Smith. Su hermano Hyrum y otros amigos se reunieron con José y deliberaron acerca de lo que éste debía hacer para evitar que lo mataran. Sin embargo, José parecía estar más preocupado por la seguridad de su hermano que por la suya propia. Le dijo a Hyrum que llevara a su familia a Cincinnati, pero Hyrum rehusó irse y en vez de ello siguió a su hermano a la cárcel de Carthage.

El 27 de junio de 1844, a eso de las 5 de la tarde, la chusma atacó la cárcel. Después de rodear el edificio, algunos miembros de la pandilla subieron sin que el guardia se lo impidiera y comenzaron a disparar sus armas a través de la puerta. Otros permanecieron afuera y disparaban contra las ventanas abiertas. Hyrum se hallaba junto a la puerta cuando una bala lo hirió cerca de la nariz y cayó entonces al suelo, diciendo: “¡Soy hombre muerto!” Al verlo caer, José exclamó: “¡Oh, mi pobre y querido hermano!” (History of the Church, 7:102).

En tanto que la chusma continuaba disparando sus armas, José fue hasta la ventana y allí recibió cuatro balazos. Al morir mientras caía hacia afuera por la ventana, José exclamó: “¡Oh Señor, Dios mío!” (D. y C. 135:1).

Aunque Hyrum podía haber salvado su propia vida, escogió permanecer con su hermano. Según lo escribió luego el élder John Taylor: “¡En vida no fueron divididos, y en su muerte no fueron separados!” (D. y C. 135:3).

• ¿Cómo le demostró Hyrum a su hermano José que lo amaba?

• ¿Qué podrían hacer ustedes para apoyar a sus hermanos y hermanas?

Seré amigo de mis hermanos y hermanas

Relato

Relate la siguiente historia:

Maruja era la única niña en aquella familia de cuatro hermanos. A veces se sentía muy sola porque no tenía con quién conversar o jugar. Por lo general jugaba sola, excepto cuando lograba convencer a sus hermanitos menores para que jugaran con ella a las muñecas, cosa que no ocurría muy a menudo.

Cuando ofrecía sus oraciones por la noche, Maruja solía decir: “Por favor, Padre Celestial, envíame una hermanita”. Sus padres querían también tener otra hija en la familia, así que adoptaron a una niña coreana de siete años de edad, cuyo nombre era Andrea.

Durante los diez años siguientes, Maruja y Andrea jugaron juntas y no eran solamente hermanas sino también muy buenas amigas.

A medida que iba creciendo, Maruja llegó a ser muy popular en la escuela. Empezó entonces a sentirse más atraída hacia sus nuevas amigas que hacia la Iglesia y su propia familia. Comenzó a faltar a algunas clases en la escuela y a alejarse de las actividades con las niñas de su barrio. Estaba enfrentando algunos problemas y sus padres le hablaban constantemente tratando de convencerla de que se preocupara más por la escuela y se reactivara en la Iglesia. Pero a ella no le interesaban sus consejos porque pensaba que ellos no la amaban ni la comprendían.

De modo que era con Andrea que Maruja solía conversar y confiarle su frustración y sus problemas. Andrea seguía siendo su mejor amiga. Aunque Maruja no creía que sus padres ni sus hermanos podían entenderla o ayudarla, Andrea continuaba alentándola a que participara en las actividades de la familia. Después de habérselo aconsejado varias veces, Andrea logró que Maruja consintiera en asistir a una noche de hogar con su familia.

Durante esa noche de hogar en particular, el padre de Maruja les pidió a sus hijos que dieran su testimonio. Cuando le tocó el turno a Maruja, ésta empezó a llorar. Dijo a su familia que sentía mucha congoja por la manera en que había estado comportándose. Luego les recordó acerca de las oraciones que ofrecía cuando pequeña. Expresó entonces su amor por Andrea, diciéndole que la admiraba y que estaba muy agradecida a Dios por haberle contestado sus oraciones enviándole una hermanita y amiga tan buena.

Análisis

• ¿Cuán buena amiga de Maruja era Andrea?

• ¿Pueden ustedes confiar en sus hermanos y hermanas?

• ¿Cuán importante puede ser para ustedes la capacidad para amar y confiar en sus hermanos y hermanas?

Nota para el maestro: Durante el siguiente análisis, destaque más las soluciones que los obstáculos. Por cada obstáculo que los miembros de la clase mencionen, pídales que piensen en una o varias soluciones posibles.

Análisis con la pizarra

Explique a los miembros de la clase que es probable que se presenten algunos obstáculos mientras los hermanos y hermanas cultivan su amistad.

• ¿Cuáles son algunas de las cosas que suelen impedir la buena amistad entre hermanos y hermanas??

Permita que los miembros de la clase se expresen libremente. Anote a un lado de la pizarra sus respuestas.

• ¿Cómo pueden superar estos obstáculos para lograr la amistad?

Anote las soluciones en el otro extremo de la pizarra.

Análisis de circunstancias

Lea las tres siguientes circunstancias. Pida a los miembros de la clase que digan lo que harían si la persona mencionada en cada circunstancia fuese amiga de ellos. Luego pídales que sugieran lo que harían si la persona fuera un hermano o una hermana.

1. Juan ha tomado algo que le pertenece a uno de ustedes sin pedírselo.

2. Uno de ustedes vuelca un vaso de agua y María, burlándose, le dice: “¡Qué tonto eres!”

3. Uno de ustedes está listo para subirse al autobús cuando a Roberto se le cae el dinero. Mientras Roberto trata de encontrar el dinero entre el pasto, el autobús sigue su marcha dejándoles a ambos atrás.

• ¿Por qué solemos tratar a nuestros hermanos y hermanas de una manera diferente de la que tratamos a nuestros amigos?

• ¿Cuán bendecidos seríamos si tratáramos a nuestros hermanos y hermanas como tratamos a nuestros amigos?

Cita

Concluya leyendo la siguiente declaración del élder L. Tom Perry, del Quórum de los Doce Apóstoles:

“Continúen entablando relaciones duraderas y cariñosas entre todos los miembros de la familia. Escúchense, manténganse unidos, trabajen juntos, diviértanse juntos, oren juntos, estudien juntos… Vivan juntos principios celestiales, sirvan juntos al Señor” (véase “Nací de buenos padres”, Liahona, julio de 1985, pág. 23).

Testimonio

Testifique en cuanto a la importancia de cultivar amistades íntimas en nuestras familias. Si lo considera oportuno, comparta con la clase alguna experiencia personal en la que usted o un miembro de su familia haya sido bendecido como consecuencia de esta clase de amistad.

Exhorte a los miembros de la clase a que escojan una de las soluciones anotadas en la pizarra y la empleen durante la semana entrante para fortalecer los lazos de amistad con sus hermanos y hermanas.

Actividades complementarias

Quizás podría utilizar una o varias de esta actividades durante la lección.

  1. 1.

    Pida a los miembros de la clase que escojan a uno de sus hermanos o hermanas con quien les agradaría tener una mejor amistad. Sugiérales que durante la próxima semana sean como un amigo anónimo para esa persona. Dígales que piensen en cosas agradables que podrían hacer por su hermano o hermana y anote en la pizarra sus ideas. Cuando haya obtenido varias respuestas, pídales que realicen secretamente por lo menos tres de estas cosas agradables a favor de ese hermano o hermana en la semana entrante. Algunos posibles actos de servicio anónimo podrían incluir:

    • Hacer por un hermano o hermana alguna tarea o un quehacer doméstico en la casa.

    • Dejarle sobre su cama alguna golosina o regalo.

    • Hacerle a alguna persona un comentario favorable sobre ese hermano o hermana.

    • Escribirle una nota de felicitación o de incentivo.

  2. 2.

    Explique a los miembros de la clase que un boomerang (bumerang) es un objeto curvo y plano que se utiliza como un arma o para jugar.

    Si se lo arroja debidamente, el boomerang gira hacia adelante y entonces se eleva y empieza a regresar hacia la persona que lo arrojó.

    Los actos que realizamos volverán a nosotros como si fueran un boomerang. La mejor forma de hacer que alguien se sienta feliz de vernos consiste en que nosotros mismos nos sintamos felices cuando vemos a esa persona. La mejor manera de lograr que alguien sea amigo de ustedes es que ustedes mismos sean amigos de esa persona.

    Aliente a los miembros de la clase a emplear este principio del boomerang con sus propios familiares comportándose como un verdadero amigo con cada uno de ellos. Pídales que lleven a la práctica este principio durante una semana y que entonces evalúen los resultados.

  3. 3.

    Obtenga un pedazo de cartulina y péguele en un lado una foto o dibujo del mundo (en la página 286 encontrará un dibujo que podría copiar para eso) y la foto de una familia (tomada de alguna revista), en el otro lado. Corte la cartulina a manera de rompecabezas, tratando de que sea lo más sencillo posible a fin de que requiera poco tiempo armarlo después.

    Coloque las piezas del rompecabezas sobre una mesa o en el piso con la figura de la familia hacia arriba, para que todos los miembros de la clase la vean. Permita que los miembros de la clase las estudien. Cuando uno de ellos vea dos piezas que coincidan, pídale que ofrezca alguna sugerencia sobre qué podrían hacer las familias para mejorar el mundo y que entonces una entre sí ambas piezas. A medida que vayan armando el cuadro de la familia, emplee cinta adhesiva transparente para que permanezcan juntas cuando haya de voltear el rompecabezas. Continúe la tarea hasta completar el cuadro de la familia.

    Una vez que haya completado el cuadro de la familia, délo vuelta para mostrar el cuadro del mundo. Analice con los miembros de la clase cómo el fortalecimiento de los vínculos de amistad entre las familias puede contribuir al mejoramiento del mundo.