Capitulo 34

Elias y los sacerdotes de Baal

Relatos del Antiguo Testamento


wicked Israelites

En el reino de Israel había gente inicua que adoraba a un ídolo llamado Baal. Había 850 sacerdotes de Baal, y todos ellos eran inicuos.

Elijah and Ahab

El profeta Elías habló con el rey Acab y le dijo que llevara a toda su gente a una montaña. Elías quería que los sacerdotes inicuos también fueran.

Elijah

Elías les dijo que debería elegir entre adorar a Dios o a Baal, pero que no podrían adorar a los dos. Es una iniquidad adorar ídolos.

Elijah and priests of Ahab

Elías quería demostrar a la gente que los ídolos no tienen poder y pidió que trajeran dos bueyes y leña para ofrecer un sacrificio. Les dio un buey y parte de la leña a los sacerdotes de Baal, y él se quedó con el otro buey y con el resto de la leña para su sacrificio.

Elijah

Elías les dijo a los sacerdotes que no quemaran el sacrificio, sino que oraran a su ídolo para que él lo quemara.

wicked priests

Los sacerdotes inicuos oraron a Baal toda la mañana; saltaron y gritaron en el altar, pero Baal no contestó, pues era sólo un ídolo.

Elijah

Elías dijo a los sacerdotes que oraran más alto; se reía de ellos y les decía que a lo mejor su ídolo estaba durmiendo.

wicked priests praying

Los sacerdotes inicuos oraron más y más fuerte durante todo el día, pero Baal no contestó, y el sacrificio de los sacerdotes no se encendió.

Elijah

Elías dijo a la gente que se acercara y que él oraría a Dios y Dios mandaría fuego desde el cielo para quemar su sacrificio. Elías construyó un altar de piedras, cavó a su alrededor y puso el buey y leña.

men pouring water

Elías pidió a la gente que trajera cuatro barriles de agua y que los vaciara sobre el sacrificio. Luego les pidió que trajeran cuatro barriles más, y nuevamente vaciaron el agua sobre el sacrificio. Luego les pidió que volvieran a hacerlo otra vez.

Elijah praying

Elías oró a Dios; él quería que la gente adorara a Dios, por lo que le pidió ayuda.

sacrifice and altar burning

Dios envió fuego desde el cielo y quemó el sacrificio de Elías. Quemó la leña y las piedras y secó el agua. La gente vio el poder de Dios y supo que los ídolos no tenían poder, y mataron a todos los sacerdotes de Baal.