El modo de vestir y la apariencia

"El modo de vestir y la apariencia," Para la Fortaleza de la Juventud: Cumplir nuestro deber a Dios, (2001)


Tu cuerpo es la creación sagrada de Dios; respétalo como un don de Dios y no lo profanes de ninguna manera. Mediante tu modo de vestir y tu apariencia le demuestras al Señor que sabes cuán valioso es tu cuerpo; puedes demostrar que eres un discípulo o una discípula de Jesucristo.

Los profetas de Dios siempre han aconsejado a Sus hijos a vestir con modestia. Tu modo de vestir es un reflejo de lo que eres en tu interior. Tu vestimenta y apariencia general comunican a los demás la clase de persona que eres e influyen en la forma en que tú y los demás se comportan. Cuando estás bien arreglado o arreglada y vistes de manera recatada invitas la compañía del Espíritu y puedes ejercer una buena influencia en las personas que te rodean.

Nunca rebajes tus normas del vestir para ninguna ocasión; si lo haces, transmites el mensaje que estás haciendo uso de tu cuerpo para obtener atención y aprobación, y que la modestia es importante únicamente cuando es conveniente.

Entre la ropa inmodesta se cuentan los “shorts” y las faldas sumamente cortos, ropa ajustada, camisas o blusas que no cubren el estómago y otras prendas atrevidas. Las jovencitas deben llevar prendas que cubran los hombros y evitar ropa sumamente escotada por delante o por detrás, o que sea atrevida de cualquier otra manera. Los jóvenes también deben mantener la modestia en su apariencia. Todos deben evitar ser extremistas en el vestir, en la apariencia y en el peinado. Sé siempre pulcro y limpio o pulcra y limpia y evita el andar desaliñado o desaliñada o el ser inapropiadamente informal en el vestir, en el arreglo personal y en la conducta. Hazte la siguiente pregunta: “¿Me sentiría cómodo o cómoda con mi apariencia si me encontrara en la presencia del Señor?”.

Algún día recibirás la investidura en el templo. Tu forma de vestir y tu comportamiento deben ayudarte en tu preparación para esa sagrada ocasión.

No te desfigures con tatuajes ni perforaciones en el cuerpo. Si las mujeres desean perforarse las orejas, se les alienta a que usen únicamente un par de aretes (pendientes, zarcillos, aros) modestos.

Viste de manera apropiada para las reuniones y actividades de la Iglesia, ya sea los domingos o durante la semana, a fin de demostrar respeto hacia el Señor y hacia ti mismo o hacia ti misma. Si no estás seguro o segura de lo que es apropiado, solicita la ayuda de tus padres o de tus líderes.

Alma 1:27