Los Artículos de Fe: Nuestras creencias

Doctrina y Convenios e Historia de la Iglesia: Guía de estudio para el alumno, (2000), 238–241


Reading the Articles of Faith
En 1842, un editor de periódico llamado John Wentworth le hizo preguntas al profeta José Smith acerca de la historia y las creencias de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. El Profeta le escribió una carta que contenía una reseña “del surgimiento, del progreso, de las persecuciones y de la fe de los Santos de los Últimos Días” (History of the Church, tomo IV, pág. 535). En ella incluyó trece afirmaciones cortas sobre algunas de las creencias y doctrinas de la Iglesia. Estas afirmaciones llegaron a ser conocidas como los Artículos de Fe y fueron aceptadas como Escritura durante la conferencia general de octubre de 1880 (véase la Introducción a La Perla de Gran Precio).De los Artículos de Fe, el élder L. Tom Perry, miembro del Quórum de los Doce Apóstoles, dijo:“Los Artículos de Fe… contienen exposiciones directas y sencillas de los principios de nuestra religión y constituyen una poderosa evidencia de la inspiración divina que poseía el profeta José Smith.“Exhorto a cada uno de ustedes a estudiar los Artículos de Fe y las doctrinas que enseñan… Si los utilizan como guía para dirigir sus estudios de la doctrina del Salvador, se encontrarán preparados para expresar su testimonio de la Iglesia restaurada y verdadera del Señor. Con convicción podremos decir: ‘Creemos en esto’ ” (“Los Artículos de Fe”, Liahona, julio de 1998, pág. 25).

La comprensión de las Escrituras

Los Artículos de Fe

Transgresión (vers. 2):Violación de un mandamiento. 
Remisión (vers. 4):Perdón 
Profecía (vers. 5):Revelación. 
Administrar (vers. 5):Efectuar. 
La Iglesia Primitiva (vers. 6):La Iglesia organizada durante los tiempos del Nuevo Testamento. 
Literal (vers. 10):Real. 
Gloria paradisíaca (vers. 10):Un estado semejante al del Jardín de Edén, un paraíso. 
Dictados (vers. 11):Decretos, mandatos. 
Conciencia (vers. 11):Sentido interior de lo bueno y lo malo. 
Sujetos (vers. 11):Sometidos al dominio, obedientes. 
Magistrados (vers. 12):Ministros de justicia. 
Castos (vers. 13):Puros sexualmente. 
Benevolentes (vers. 13):Que tienen simpatía y buena voluntad. 
Admonición (vers. 13):Consejo, amonestación. 

Artículo de Fe 1:1—La Trinidad

El élder Dallin H. Oaks, miembro del Quórum de los Doce Apóstoles, dijo: “Junto con las demás denominaciones cristianas, creemos en una Trinidad compuesta del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; sin embargo, testificamos que estos tres miembros de la Trinidad son tres seres distintos y separados. También testificamos que Dios el Padre no es sólo un espíritu sino una persona glorificada, con un cuerpo tangible, como lo es Su Hijo resucitado, Jesucristo” (“La Apostasía y la Restauración”, Liahona, julio de 1995, pág. 95; véase también D. y C. 130:22)

Artículo de Fe 1:2—La caída de Adán y Eva

El élder James E. Faust, en ese entonces miembro del Quórum de los Doce Apóstoles, enseñó lo siguiente:

“…Debido a su transgresión, Adán y Eva, al decidir abandonar su estado de inocencia (véase 2 Nefi 2:23–25), fueron expulsados de la presencia de Dios; esto se conoce entre los cristianos como la Caída, o la transgresión de Adán. Fue una muerte espiritual porque Adán y Eva fueron separados de la presencia de Dios…

“El resto de su posteridad también quedó al margen de la presencia de Dios (véase 2 Nefi 2:22–26). Sin embargo, la posteridad de Adán y Eva era inocente del pecado original [el haber participado del fruto prohibido], dado que no participó en la transgresión y, por tanto, era injusto que toda la humanidad sufriera eternamente por el pecado de nuestros primeros padres, Adán y Eva. Era necesario poner en orden esa injusticia y, por lo tanto, se necesitaba el sacrificio expiatorio de Jesús en Su función de Salvador y Redentor” (“El divino don de la Expiación”, Liahona, enero de 1989, págs. 13–14; véase también Deuteronomio 24:16).

Artículo de Fe 1:3—La expiación de Jesucristo

El élder Dallin H. Oaks enseñó:

“Nuestro Salvador nos redimió del pecado de Adán, pero ¿cuál es el efecto de nuestros propios pecados? Puesto que ‘todos pecaron’ (Romanos 3:23), todos estamos muertos espiritualmente. Una vez más, nuestra única esperanza de vida es el Salvador, quien, según enseñó Lehi, se ofreció ‘a sí mismo en sacrifico por el pecado, para satisfacer las demandas de la ley’ (2 Nefi 2:7).

“A fin de tener derecho a reclamar la victoria del Salvador sobre la muerte espiritual que sufrimos por nuestros pecados, debemos aceptar las condiciones que Él nos ha impuesto…

“El tercer Artículo de Fe describe las condiciones del Salvador” (véase “La luz y la vida del mundo”, Liahona, enero de 1988, pág. 62; véase también D. y C. 19:16–19).

Artículo de Fe 1:4—“Los primeros principios y ordenanzas del Evangelio”

El élder Howard W. Hunter, en ese entonces miembro del Quórum de los Doce Apóstoles, enseñó lo que se encuentra a continuación:

“Estos cuatro [principios y ordenanzas del Evangelio que se encuentran en el Artículo de Fe 1:4] son simplemente los primeros de todos los principios y ordenanzas del Evangelio. Al repasar las palabras del Salvador a los nefitas, aprendemos que después de cumplir con esos cuatro, debe seguir toda una vida de cumplimiento con las leyes y con los mandamientos de Dios, ya que Él dijo ‘…y si persevera hasta el fin, he aquí, yo lo tendré por inocente ante mi Padre el día en que me presente para juzgar al mundo’ (3 Nefi 27:16).

“Los primeros principios por sí solos no bastan; a partir de ese punto, el hombre es responsable ante el juicio eterno por lo que haya hecho en la vida, ya sea bueno o malo” (en Conference Report, abril de 1973, pág. 175; o Ensign, julio de 1973, pág. 120; véase también 2 Nefi 31:10–15).

Artículo de Fe 1:5—¿Cómo somos llamados por Dios?

El presidente Gordon B. Hinckley dijo: “En cualquier nivel, el oficial o los oficiales superiores son quienes tienen el derecho de nombrar [llamar a miembros para que cumplan con un cargo dentro de la Iglesia]; pero ese nombramiento debe ser sostenido, es decir, aceptado y confirmado, por los miembros de la Iglesia. Este procedimiento es particular de la Iglesia del Señor. No se buscan los cargos, no se maniobra para obtener campañas para proclamar las virtudes del candidato. Comparen lo que hace el Señor con lo que hace el mundo; lo que hace el Señor es sencillo, pacífico y sin ostentación ni costos monetarios; no hay en ello egotismo, vanidad ni ambición. En el plan del Señor, los que tienen la responsabilidad de seleccionar a los oficiales se rigen por una pregunta principal: ‘¿A quién quiere el Señor en este cargo?’ Hay deliberaciones calmadas y reflexivas; y se ora mucho para recibir la confirmación del Santo Espíritu de que la elección es correcta” (“La obra sigue adelante”, Liahona, julio de 1994, págs. 64–65; véase también Hebreos 5:4).

Artículo de Fe 1:6—La organización de la Iglesia verdadera

El élder David B. Haight, miembro del Quórum de los Doce Apóstoles, testificó: “La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días proclama al mundo que ésta es Iglesia de Cristo restaurada. Era necesaria una restauración porque los profetas y los apóstoles que formaban el cimiento de la Iglesia original del Señor fueron muertos o desaparecieron. La Iglesia hoy está edificada sobre el cimiento de profetas y apóstoles teniendo a Jesucristo como su piedra angular. Por lo tanto, no es una reforma, ni una revisión, ni una reorganización, ni una mera secta. Es la Iglesia de Jesucristo restaurada en estos últimos días” (véase “Un profeta de Dios”, Liahona, julio de 1986, pág. 4; véase también Efesios 4:11–14).

Artículo de Fe 1:7—Los dones del Espíritu

El élder Dallin H. Oaks enseñó:

“Al dar una bendición del sacerdocio, un siervo del Señor ejerce el sacerdocio, inspirado por el Espíritu Santo, para invocar los poderes del cielo en beneficio de la persona a quien se bendice. Son bendiciones que confieren los poseedores del Sacerdocio de Melquisedec, que tiene las llaves de todas las bendiciones espirituales de la Iglesia (véase D. y C. 107:18, 67).

“Hay muchas clases de bendiciones del sacerdocio. Al darles varios ejemplos, por favor recuerden que estas bendiciones están a disposición de todos los que las necesiten, pero sólo cuando las piden…

“Las personas que desean una guía para tomar decisiones importantes pueden recibir una bendición del sacerdocio; también las que necesitan fuerza espiritual adicional para sobreponerse a un problema. La mujer que va a dar a luz puede recibir una bendición. Muchas familias de Santos de los Últimos Días recuerdan una ocasión sagrada en que el padre haya dado una bendición del sacerdocio a uno de sus hijos que estaba por casarse. Los hijos que salen del hogar paterno por motivos de los estudios, el servicio militar o un viaje, muchas veces piden a su padre una bendición…

“Las bendiciones que se dan en circunstancias semejantes a las que acabo de describir a veces se llaman bendiciones de consuelo o consejo, y generalmente las da un padre o esposo, u otro élder de la familia. Éstas se pueden escribir y guardar en los registros familiares como guía espiritual para las personas así bendecidas” (véase “Las bendiciones del sacerdocio”, Liahona, julio de 1987, págs. 34–35; véase también D. y C. 46:11–26).

Artículo de Fe 1:8—¿Cómo podemos obtener el máximo poder de las Escrituras?

El presidente Gordon B. Hinckley declaró: “Agradezco al Todopoderoso mi testimonio del Libro de Mormón, este maravilloso compañero de la Santa Biblia… Para comprobar su veracidad, hay que leerlo; yo hablo con propiedad, porque lo he leído una y otra vez y he disfrutado de su belleza, su profundidad y su poder. Y pregunto: ¿Podría José Smith, el jovencito criado en la zona rural del estado de Nueva York, casi sin educación escolar, haber dictado en tan poco tiempo un libro tan complejo y tan uniforme en su contenido, con una número tan grande de personajes y tan extenso en su alcance? ¿Podría él, con su propia capacidad, haber creado el lenguaje, los pensamientos y la inspiración que han conmovido a millones de personas y les han hecho decir: ‘Es verdadero’?” (“Mi testimonio”, Liahona, enero de 1994, págs. 63–64; véase también Ezequiel 37:15–17).

Artículo de Fe 1:9—Creemos en la revelación continua

El élder David B. Haight afirmó:

“Una de las características sobresalientes de la Iglesia es que declara recibir continua revelación del Señor… Hoy la Iglesia es guiada por la misma relación que existió con la Deidad en dispensaciones pasadas.

“Esa declaración no se hace a la ligera. Yo sé que hay revelación porque soy testigo de hechos sagrados que también han experimentado otros que administran la obra.

“El principio de la revelación por el Espíritu Santo es fundamental en la Iglesia del Señor. Los profetas de Dios reciben revelación por ese medio; también los miembros de la Iglesia pueden recibirla para confirmarles la verdad” (“Un profeta de Dios”, Liahona, julio de 1986, pág. 4; véase también Amós 3:7).

Artículo de Fe 1:10—Cristo reinará sobre el pueblo de Israel recogido

El presidente Spencer W. Kimball enseñó: “Ahora bien, el recogimiento de Israel consiste en que las personas se unan a la Iglesia verdadera y lleguen al conocimiento del Dios verdadero… Por lo tanto, toda persona que haya aceptado el Evangelio restaurado y que ahora procure adorar al Señor en su propia lengua con los santos de la nación en que vive ha cumplido con la ley del recogimiento de Israel y es heredera de todas las bendiciones prometidas a los santos en estos últimos días” (Teachings of Spencer W. Kimball, pág. 439).

El élder George Albert Smith, en ese entonces miembro del Quórum de los Doce Apóstoles, escribió: “Dios ha dicho que si lo honramos y guardamos Sus mandamientos, si observamos Sus leyes, Él luchará nuestras batallas y destruirá a los inicuos… y esta tierra sobre la cual moramos será el reino celestial” (en Conference Report, octubre de 1942, pág. 49; véase también D. y C. 45:64–71).

Artículo de Fe 1:11—La libertad de culto

El élder Bruce R. McConkie, que fue miembro del Quórum de los Doce Apóstoles, escribió: “Nosotros creemos, sostenemos, guardamos, apoyamos y defendemos la libertad de adoración para todos los hombres, y con valentía declaramos que cualquier gobierno, sistema político, iglesia, secta, culto o conjunto de adoradores que niegue a los hombres la libertad de adorar según les plazca o que imponga a la fuerza una forma de adoración, no es de Dios” (A New Witness for the Articles of Faith, pág. 657; véase también Alma 21:22).

Artículo de Fe 1:12—Obedecer las leyes del país

El élder L. Tom Perry dijo: “Todo miembro de la Iglesia debe obedecer y honrar la ley del país en que vive. Tenemos que ser ejemplos de obediencia al gobierno que nos rige. Para que la Iglesia sea útil a las naciones del mundo, debe constituir una sana influencia en las personas que se unen a ella, tanto en los asuntos temporales como en los espirituales” (“Una celebración conmemorativa”, Liahona, enero de 1988, págs. 69–70; véase también D. y C. 134:1, 5).

Artículos de Fe 1:13—¿Cómo puedo ser virtuoso?

El presidente Gordon B. Hinckley aconsejó:

“Vivimos en una época en que el mundo no le da importancia alguna a la virtud…

“Sean limpios. Cuídense de lo que leen. Nada bueno sino que mucho daño es lo que proviene de leer revistas pornográficas y otras publicaciones similares, ya que sólo les inducirán a tener pensamientos que les debilitarán la autodisciplina. Nada bueno se saca de las películas que les roban el dinero y les dan a cambio una voluntad debilitada y deseos bajos y viles” (véase “Cuatro consejos para los jóvenes”, Liahona, febrero de 1982, pág. 76; véase también Filipenses 4:8).

Group of Youth

Studying the Scriptures

A medida que estudies los Artículos de Fe, haz cinco de los ejercicios (A–G) que se dan a continuación.

Activity A iconResponder a preguntas sobre nuestras creencias

Apunta cinco preguntas que tus amigos que nos son miembros de la Iglesia te hayan hecho sobre la Iglesia o que crees que alguien que no es miembro podría hacer. Por cada pregunta, anota el Artículo de Fe que se puede usar para contestarla. Por ejemplo, alguien que no es miembro te podría preguntar: “¿Los Santos de los Últimos Días creen en Jesucristo?” A esa pregunta le podrías responder con los Artículos de Fe 1:1, 3, 4, 6, 8 y 10.

Activity B iconAprender de memoria los Artículos de Fe

El élder L. Tom Perry dijo: “Qué gran bendición sería que todos los miembros de la Iglesia memorizaran los Artículos de Fe y obtuviesen conocimiento de los principios que contiene cada uno de ellos” (“Los Artículos de Fe”, Liahona, julio de 1998, pág. 23).

  1. 1.

    Redacta un párrafo corto en el que explicas cómo el aprenderte de memoria los Artículos de Fe te sería de beneficio en la vida.

  2. 2.

    Aprende de memoria cuatro de los trece Artículos de Fe y escríbeselos o díselos de memoria a un familiar.

Activity C iconEnseñar los Artículos de Fe

Prepara una lección de quince minutos sobre el significado de uno de los Artículos de Fe, la cual podrías enseñar a tu familia o a otro grupo de personas. Como ayuda para enseñar la lección, válete de relatos de las Escrituras, pasajes de las Escrituras, preguntas, experiencias personales, láminas, objetos o tu testimonio.

Activity D iconLos himnos y los Artículos de Fe

Valiéndote del himnario y de Canciones para los niños [el libro de canciones de la Primaria], por cada Artículo de Fe apunta por lo menos un himno o una canción que enseñe la misma verdad o doctrina. Tal vez desees también anotar el número o el título del himno junto al Artículo de Fe correspondiente en tu ejemplar de las Escrituras. (En caso de ser necesario, consulta los índices de Escrituras y de temas que aparecen al final del himnario y el índice de Canciones para los niños).

Activity E iconElementos del plan de salvación

Lee los Artículos de Fe 1:1–4 y enumera los elementos del plan de salvación que figuran en ellos. Haz un dibujo o una gráfica que incluya dichos elementos y que puedas usar para enseñarles el plan de salvación a tu familia o a otras personas.

Activity F icon¿Qué creen los demás?

Repasa los Artículos de Fe 1:5–10 y haz una lista de las palabras y frases que describan la Iglesia del Señor. Pídele a un amigo que no sea miembro de la Iglesia que te diga lo que él o ella cree respecto a las ideas que anotaste en la lista. (Sé cortés y respetuoso para con tu amigo y en cuanto a sus creencias. Lo que le pides es que te dé información y no discutir sobre las diferencias entre tus creencias y las suyas). Escribe un párrafo sobre lo que aprendas.

Activity G iconDerechos y responsabilidades de un Santo de los Últimos Días

  1. 1.

    En tu cuaderno, anota las siguientes situaciones:

    1. a.

      Rebasar el límite de velocidad al manejar.

    2. b.

      Burlarse de alguien por llevar ropa típica de una religión determinada.

    3. c.

      Presionar a alguien a escuchar las charlas misionales.

    4. d.

      Negarte a seguir las instrucciones de los líderes de tu país.

    5. e.

      No ayudar a alguien que necesite ayuda.

    6. f.

      No ser amistoso con alguien porque no es de tu misma fe.

    7. g.

      Mirar un programa televisivo o una película que muestre escenas sexualmente explícitas.

    8. h.

      Oponerte a que se construya un edificio de adoración en tu comunidad.

    9. i.

      Usar expresiones o hacer ademanes groseros u obscenos.

    10. j.

      Pensar que las personas de todas las religiones, con excepción de la tuya, son inicuas.

  2. 2.

    Repasa los Artículos de Fe 11–13, y junto a cada situación en tu lista, apunta el Artículo de Fe que se aplique y explica por qué.

  3. 3.

    Formula un código de conducta personal que contenga por lo menos tres declaraciones que indiquen qué vas a hacer para vivir de acuerdo con las enseñanzas de los Artículos de Fe 11–13. Empieza tus declaraciones con las frases “Yo (haré tal cosa)” o “Yo no (haré tal cosa)”.