La sucesión de la Presidencia

Doctrina y Convenios e Historia de la Iglesia: Guía de estudio para el alumno, (2000), 164–165


Cuando el profeta José Smith sufrió el martirio, muchos se preguntaron cuál sería el rumbo de la Iglesia. ¿Quién tomaría el lugar del Profeta y guiaría a la Iglesia? El presidente Spencer W. Kimball explicó: “Cuando se verificó la primera sucesión, la Iglesia restaurada estaba en su infancia, contando apenas con 14 años de establecida. Por varios siglos, no había habido profeta ni ‘visión con frecuencia’. No es de asombrarse entonces que el pueblo estuviese repleto de preguntas cuando las balas de Carthage arrebataron la vida de la persona en quien todas estas bendiciones invalorables—la Iglesia, la revelación, los profetas—parecían estar centradas. Una vez que los apóstoles regresaron de sus misiones, sepultaron a su profeta muerto y consideraron lo futuro, toda duda se disipó cuando el apóstol más antiguo, quien ya poseía todas las llaves, avanzó como Moisés y mostró el camino a seguir” (véase “La necesidad de un profeta”, Liahona, octubre de 1970, pág. 8).

La sucesión de la Presidencia

1. “Cuando el profeta José Smith y su hermano Hyrum Smith fueron asesinados en la cárcel de Carthage, muchos de los miembros del Quórum de los Doce Apóstoles y otros líderes de la Iglesia eran misioneros, por lo que no se encontraban en Nauvoo, y varios días pasaron antes de que estos hombres se enteraran de las muertes. Cuando Brigham Young escuchó la noticia, supo que las llaves del liderazgo del sacerdocio aún estaban en la Iglesia porque esas llaves se habían dado al Quórum de los Doce Apóstoles; sin embargo, no todos los miembros comprendían quién debía reemplazar a José Smith como profeta, vidente y revelador del Señor.

2. “El 3 de agosto de 1844, llegó Sidney Rigdon, Primer Consejero de la Primera Presidencia, procedente de Pittsburgh, Pensilvania. Hacía un año había comenzado a seguir un curso contrario al consejo del profeta José Smith y se había apartado de la Iglesia. Rehusó reunirse con los tres miembros de los Doce que ya se encontraban en Nauvoo y, en su lugar, decidió dirigirse a un grupo grande de santos que se habían congregado para llevar a cabo el servicio de adoración dominical. Les habló de una visión que había recibido en la que supo que nadie podía reemplazar a José Smith; les dijo que debía nombrarse a un guardián de la Iglesia y que ese guardián debía ser Sidney Rigdon. Fueron pocos los santos que lo apoyaron

3. “Brigham Young, Presidente del Quórum de los Doce Apóstoles, no regresó a Nauvoo sino hasta el 6 de agosto de 1844. Declaró que sólo deseaba saber ‘lo que Dios dice’ acerca de quién debía dirigir la Iglesia [en History of the Church, tomo VII, pág. 230]. Los Doce convocaron una reunión para el jueves 8 de agosto de 1844. Sidney Rigdon habló en la sesión matutina durante más de una hora, obteniendo pocos seguidores.

Brigham seen as Joseph

4. “Entonces Brigham Young habló brevemente, consolando el corazón de los santos. George Q. Cannon relató que al estar hablando el hermano Young, ‘era como si fuera la voz del mismo José’, y ‘a los ojos del pueblo parecía como si fuera la misma persona de José que estaba de pie ante ellos’. William C. Staines testificó que Brigham Young habló con una voz similar a la del profeta José Smith. ‘Pensé que era él’, dijo el hermano Staines, ‘y también lo pensaron miles de personas que lo escucharon’. Wilford Woodruff también relató aquel momento maravilloso: ‘Si no lo hubiera visto con mis propios ojos, nadie habría podido convencerme de que no era José Smith, y cualquiera que conozca a estos dos hombres puede testificarlo’ [citas en History of the Church, tomo VII, pág. 236]. Esa manifestación milagrosa, vista por muchos, ayudó a los santos a comprender que el Señor había escogido a Brigham Young para suceder a José Smith como líder de la Iglesia.

5.“En la sesión de la tarde, Brigham Young habló de nuevo, y testificó que el profeta José Smith había ordenado a los Apóstoles, quienes poseían las llaves del reino de Dios en todo el mundo. Profetizó que aquellos que no siguieran a los Doce no prosperarían y que únicamente los Apóstoles serían victoriosos en edificar el reino de Dios.

Brigham Young

6.“Después de su discurso, el presidente Brigham Young le pidió a Sidney Rigdon que hablara, pero él decidió no hacerlo. Después de los comentarios de William W. Phelps y Parley P. Pratt, Brigham Young volvió a tomar la palabra. Habló de terminar el Templo de Nauvoo, de recibir la investidura antes de salir al desierto y de la importancia de las Escrituras. Habló de su amor por José Smith y su afecto por la familia del Profeta. Entonces los santos votaron unánimemente a favor de sostener a los Doce Apóstoles como líderes de la Iglesia

7. “Aunque hubo varias personas más que afirmaron tener derecho a la Presidencia de la Iglesia, en su mayor parte la crisis de la sucesión para los Santos de los Últimos Días había terminado. Brigham Young, el apóstol de mayor antigüedad y Presidente del Quórum de los Doce, era el hombre a quien Dios había escogido para dirigir a Su pueblo, y éste se había unido para sostenerlo” (Nuestro Legado, págs. 66–67)

La comprensión de la lectura

La sucesión de la Presidencia

Vidente (párrafo 1)Alguien que puede saber las cosas que han pasado, que pasan y que pasarán (véase Mosíah 8:13–17). 
Investidura (párrafo 6):Ordenanzas y convenios que se administran en el templo. 

El estudio de la lectura

A medida que estudies “La sucesión de la Presidencia”, haz el ejercicio A.

Activity A iconEn aquella época y en ésta

  1. 1.

    Repasa el relato de cómo Brigham Young fue escogido para guiar a la Iglesia. Usa tu cuaderno para narrar brevemente lo ocurrido como si hubieras estado sentado en la primera fila cuando sucedió y lo estuvieses registrando en tu diario.

  2. 2.

    Explica qué importancia tiene para ti el saber que esta Iglesia es verdaderamente la Iglesia de Jesucristo y que Él es el que escoge al profeta para guiarla.