El Obispado Presidente es un consejo formado por tres hombres que trabajan bajo la dirección de la Primera Presidencia. Administran asuntos tales como la ayuda humanitaria, los programas de bienestar, los diezmos y las ofrendas de ayuno, las propiedades y la organización de las cédulas de miembro, entre otras cosas. Asimismo, sus integrantes viajan con frecuencia para ministrar a los miembros de la Iglesia en todo el mundo.
Además, el Obispado Presidente preside el Sacerdocio Aarónico en la Iglesia. Debido a que la mayoría de los poseedores del Sacerdocio Aarónico son hombres jóvenes, los miembros del Obispado Presidente trabajan con la Presidencia General de los Hombres Jóvenes con el fin de apoyar a los hombres jóvenes de la Iglesia en sus deberes del sacerdocio.
La Primera Presidencia llama al Obispo Presidente y escoge a dos hombres para que sirvan como consejeros. Los tres miembros del Obispado Presidente tienen el título de obispo. Durante muchos años, los miembros del Obispado Presidente servían de por vida; en la actualidad, los obispados presidentes prestan servicio por períodos más breves.
El primer obispo de la Iglesia fue llamado en 1831, un año después de la organización de la Iglesia. Las responsabilidades principales del obispo incluían administrar las finanzas y las propiedades de la Iglesia, cuidar de los pobres y almacenar excedentes de bienes para los momentos de necesidad. En la actualidad, el Obispado Presidente desempeña funciones similares para toda la Iglesia. Además, los obispos locales cuidan de los pobres y los necesitados y presiden el Sacerdocio Aarónico en sus congregaciones.