Vivir el Evangelio

¿Qué se dice en las Escrituras acerca de la guerra?

10 Jun 2024 | 2 min de lectura
Book of Mormon: Captain Moroni
Algunas verdades para tiempos difíciles

La guerra es algo terrible. Hace que Dios llore al ver a Sus hijos lastimarse unos a otros1. Lamentablemente, las Escrituras nos dicen que la guerra acabará afectando a “todas las naciones” antes de que el Salvador venga de nuevo (véase Doctrina y Convenios 87:2).

Aquí hay cinco cosas que debes tener en cuenta si tu tierra natal se ve envuelta en una guerra.

  • Jesucristo comprende lo que estamos pasando. El Señor advirtió que vendrían guerras y que “los santos apenas escaparán; sin embargo, yo, el Señor, estoy con ellos” (Doctrina y Convenios 63:34). Él puede ayudarnos a sentir consuelo y fortaleza a pesar de nuestras pruebas.
  • La felicidad espera a los fieles que mueren. Refiriéndose a los nefitas justos que habían muerto en la batalla, Mormón escribió: “… [P]odemos consolarnos en esto, que han muerto en la causa de su patria y de Dios, sí, y son felices” (Alma 56:11)2.
  • Siempre podemos buscar un lugar santo. Cuando el Señor advirtió a los santos en 1832 que vendría la guerra, dijo: “Por tanto, permaneced en lugares santos y no seáis movidos” (Doctrina y Convenios 87:8). No se refería solo al templo, ya que los santos aún no habían construido ningún templo cuando lo dijo. Dondequiera que estemos, podemos convertirlo en un “lugar santo” al invitar al Espíritu de todas las maneras posibles3.
  • El Espíritu guiará nuestras decisiones difíciles. El Salvador enseñó que debemos “renuncia[r] a la guerra y proclama[r] la paz” (Doctrina y Convenios 98:16). Pero en la misma sección, también dijo que si un enemigo “ha atentado contra vuestra vida, y peligra vuestra vida a causa de él, vuestro enemigo está en vuestras manos y quedáis justificados” (versículo 31). En otras palabras, no hay una respuesta correcta en cuanto a si debemos huir o pelear; debemos seguir adelante con lo que sintamos que es correcto4.
  • Nunca debemos deleitarnos en la muerte. Si al final tenemos que luchar para defender nuestra vida o nuestra libertad, no debemos celebrar el haber lastimado a otros. El capitán Moroni fue un ejemplo impresionante de un guerrero justo que “no se deleitaba en derramar sangre” (Alma 48:11).

El tiempo de guerra es difícil. Está bien sentirse triste y enojado por lo que está sucediendo. Mantén el corazón dirigido hacia Dios mientras tú te esfuerzas por superar esos sentimientos y el mundo se esfuerza por estar a salvo.

Canciones sobre la paz

¿Hay algún himno de la Iglesia que te ayude a sentir paz? Quizás hoy sería un buen momento para escucharlo o cantarlo.

Notas

1 Véase Moisés 7:28–33.
2. Véase también Doctrina y Convenios 63:49.
3. Véase también “La edificación de un refugio espiritual y temporal”, Liahona, agosto de 2021.
4. La historia de los anti-nefi-lehitas y los jóvenes guerreros es un ejemplo de dos grupos de justos que reaccionaron ante la guerra de diferente manera. (Véanse Alma 53 y 56).


10 Jun 2024 | 2 min de lectura

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