Hay muchas maneras de compartir la historia de la Iglesia que van más allá de escribir libros y artículos. Las exposiciones son una buena opción cuando se desea mostrar dicha historia a una audiencia amplia y diversa. Muchas personas aprenden mejor si ven, escuchan y experimentan algo. Además, el uso de objetos auténticos y de narración de relatos en primera persona pueden ser maneras poderosas y eficaces de fomentar la fe y el entendimiento.